10.11.11
OTRA VEZ Dª ANGELA
¿ No ha pensado S.Sª en dedicar su actividad diaria a otra cosa que no sea el ejercicio de la Magistratura?. Debería ir pensándolo, porque en verdad estimo, que durará poco a este paso, ya que lo que está claro es que para y como Magistrado-Presidenta, no solo no sirve, sino que está perjudicando a todos sus compañeros de profesión. No olvide S.Sª, que el ciudadano la recordará siempre por estos exabruptos..
No solo es V.S. una intemperante, sino que en esta ocasión, superándose a sí misma, ha llegado al insulto personal y no debería dejar de pensar Señora, que a los ciudadanos no nos interesan, ni sus malos modos, ni su falta de educación, ni siquiera su falta de moral profesional, sino sus resoluciones. Y estas no precisan de adornos como el que colocó a los procesados hace un par de días.
Además,” estos cabrones”, como V.S. los tildó, en modo alguno se estaban riendo. Estaban circunspectos, escuchando en silencio y a mi juicio hasta con respeto, lo que decía la compungida y pobre viuda.¿ A qué venía el epíteto?.
Simplemente será vd. Señoría, pero muy poco señora.
¿ Y a qué espera el Consejo General del Poder Judicial?. ¿ O es que estos actos se consideran como actos jurisdiccionales, en los que el Consejo no se puede meter y sancionar, porque corresponden al ejercicio del poder que solo está en las manos del Juez.¿ Creen los ilustres miembros del tal Consejo, que Dª Angela, con apartarse del asunto ya ha purgado su pecado?.
Miren. De entrada y a mi modesto juicio, ni siquiera ha tenido la gallardía, de reconocido su error, solicitar, en el momento mismo de anunciar su apartamiento del caso( con los perjuicios consiguientes a las partes en el proceso) disculpas por el epíteto que jamás debió salir de su boca .Sí sí, disculpas a Txapote y sus compañeros. ¿Demasiado verdad?. Esto es duro Señoría, pero no debemos olvidar que hasta este tipo de criminales tiene derechos y lo que es peor, en Sala, su garante, es la Sra. Presidenta de Sala. Por eso estimo, como al principio digo, que siendo esto de imposible cumplimiento para S.Sª, debería escoger otra salida a su vida profesional, menos traumática. Por ejemplo Notarías o Registrador de la Propiedad.
Honradamente, si esto sigue así, convertiremos la Audiencia Nacional en algo que de hecho ya viene siendo desde hace un tiempo, con Magistrados como S.Sª y algún otro de sus compañeros, Un mero refugio de Magistrados , que a fuer de tratar de salvar la Patria española, está convirtiendo la Justicia y su administración, en un estercolero a donde van a parar aquéllos que no saben permanecer callados y hablar por medio de sus resoluciones , razonadas, razonables, condenatorios o absolutorias, pero simplemente, ¿es mucho pedir, que sean simplemente educadas?.
¿ Qué pretende enseñar Dª Angela a las generaciones de Jueces y Magistrados venideros?.
SE LEVANTA EL TELON( II).
Continúo con mis reflexiones todas ellas derivadas del comunicado de ETA. Y de las consecuencias, que a mi juicio, van a derivarse, una vez abandonadas las armas por parte de la organización armada.
Otra de las cuestiones que debe clarificarse “ ab initio” y sin esperar a más discusiones, es la determinación de los sujetos del proceso que se avecina.
A mi juicio, solo los partidos políticos con implantación parlamentaria deben intervenir en las discusiones previas y en las posteriores, acerca de cualquier planteamiento que se hiciere al respecto.
A partir del momento en que ETA ha dado a conocer su intención del abandono de la lucha armada, ya ha desaparecido como sujeto activo de cualquier proceso. Terminada esta, cualquier planteamiento, reivindicación o petición, no debe realizarla ella, ni condicionar el proceso que se avecina en manera alguna. Serán los partidos los que podrán instar, en el modo que estimen adecuado,, por ejemplo, qué y cómo tratar el asunto de los presos. De las víctimas. De la autodeterminación. De la independencia de Euskadi. En fin. De todo aquello que constituyen o puedan constituir reivindicaciones jurídico-políticas de cualquier partido .Y cualquier otra discusión o decisión que se adopte, en cualquier tema relacionado, directa o indirectamente con el proceso de paz.-
Nadie más. De manera que todo el resto de quienes pululan alrededor de esta nueva etapa, debe ir perfilándose , acotándose más bien, en busca de los sujetos que deben llegar a la toma de decisiones. Asociaciones, sindicatos, grupos etc, deberán retirarse a sus cuarteles de invierno y sino buscar un partido al que exponer sus ideas al respecto, pero ellos deben procurar apartarse de la labor política y procurar no entorpecer con sus “ exigencias” el normal desarrollo de cuantas conversaciones se puedan y deban ir sucediendo en el tiempo.
Y ahora, sin violencia que pueda justificar en modo alguno, los desaires del Ejecutivo y del partido en la oposición en Madrid, estamos como hace cuarenta o cincuenta años. Habrá que tratar y estudiar y solucionar el conflicto político pendiente en este pequeño País y que constituye el “leit motiv” de una mayoría( no sé en qué cuantía) de la ciudadanía vasca. La posibilidad del ejercicio del derecho de autodeterminación y el posible acceso a la independencia de Euskadi. Este será el tema final, aunque haya otros colaterales, que asimismo deberán ser abordados, sin duda alguna.
Cómo, cuándo y de qué manera han de tratarse estos asuntos, constituye ( en su vertiente negativa, de permanente negación de la mera discusión del asunto) la causa u origen de toda la actividad armada de ETA( conviene no perder la memoria), razón por la cual se espera que los políticos a quienes toque gestionar esta materia, sean conscientes de que, posturas o posiciones a ultranza, enraizadas o enquistadas, como las en su día históricamente mantenidas mantenidas, deberán dejarse para argumentario de ciertos analistas de la “verdadera y única España”, que en el fondo son los que prefieren o al menos no les importa, que una idea más o menos romántica, como es la unidad de España, se cambiara, en su día, por cientos de muertos, extorsionados, heridos, familias rotas, mantenimiento de las discordias interpersonales y gracias también a que otros, y esto es también evidente, con la misma intensidad, pusieron encima de la mesa, que antes de la vida, la libertad, el sosiego y demás derechos fundamentales, se hallaban por encima del dichoso derecho de autodeterminación, independencia y esencias vascas patrias y que ni uno ni otro, fueron capaces en su día, de ponerse a reflexionar acerca de cómo podía solucionarse la discordia, en lugar de utilizar las bombas, pistolas o metralletas, torturas y prisiones, otro gallo hubiera cantado a este sociedad. A este pueblo, que ha sufrido tan innecesario desvarío.
Que hoy no caigamos en los mismos defectos, que nos olvidemos de todo lo sufrido, ya será motivo de gloria, porque esto supondrá simplemente, que no caeremos en los mismos dislates que nos han tenido sometidos a tensión permanente durante cincuenta años..
Ambas partes. Los nostálgicos de la unidad de España o los soñadores de la separación e independencia de Euskadi, deberían abandonar, no sus anhelos, sino tratar de conseguir sus propósitos sobre la exclusiva base de la convicción argumentativa del contrario, que al fin y al cabo, es , como él, un simple ser humano, cuya única prioridad absoluta debería ser la felicidad de quien no piensa como él.
Y en esta tarea deberemos colaborar todos. Ciudadanos de base y sobre todo, políticos a quienes el pueblo les conferirá el mandato de regir los destinos de los cuarenta y pico millones de españoles.
Y conviene a este respecto, relativizar algo que siempre me ha parecido necesario., La dichosa Constitución española, que más parece, en boca y pensamiento de algunos, como nacida para entorpecer la búsqueda de la concordia, que ayudarnos a conseguirla, aunque haya de modificarse una o cien veces. La Constitución debe hallarse al servicio de todos. No al contrario.
Y en este aspecto hay algo, sobre lo que prioritariamente, vamos a tener que reflexionar muy en serio.
Las llamadas víctimas del terrorismo.
Que se están convirtiendo, desde ya hace años, en un elemento perturbador de una posible solución del conflicto que ahora ha vuelto a sus orígenes, planteando, una y otra vez, cuestiones, problemas, condiciones políticas que nada tienen que ver con los derechos que como tales, como víctimas, tienen sumo derecho a reclamar.
Tanto esas asociaciones, como los partidos mayoritarios( PP y PSOE) se han ido retroalimentando de manera que los unos( los partidos) se han querido servir de las Asociaciones para conseguir votos y otras ( las Asociaciones) más para figurar en primera plana en los medios de comunicación, que para lograr sus justísimas reivindicaciones, económicas, sociales y familiares, que para mí, es lo que en verdad debiera importarles y no que sus dirigentes se hallen siempre en primera línea informativa, haciendo su particular agosto, sin conseguir ni pensar demasiado en que sus representados, sus víctimas, lo que precisan en verdad, es menos alharacas políticas, menos recepciones, menos abrazos de los políticos y ,más protección para las viudas, y para aquéllos hijos que han perdido a sus padres, por ejemplo.
Solo conozco una Asociación que ha encontrado la medida justa de lo que debe constituir una Asociación de este tupo. La de la Sra, Manjón, que perdió un hijo, como todos seguramente sabemos, en el atentado del 11.M. Ella permanece recatada ,recogida., no se la ve demasiado. Incluso no se la oye mucho, pero sigue trabajando e imagino que con dedicación muy fuerte, en las tareas de protección a sus asociados, porque, entre otras cosas graves de estas cuestiones, el Estado es muy amigo de dar abrazos, conciertos(( que mal paga o no paga), hacer monumentos, pero muy poco de aflojar la cartera y procurar que esa única forma compensatoria que el ser humano ha encontrado para estos caos( las indemnizaciones de daños y perjuicios, en la denominada y no practicada por ningún Estado moderno-salvo rarísimas excepciones-, por los romanos “ restitutio in integrum”) se pongan en marcha con absoluta inmediatez y largueza de miras. Creo que la Sra. Manjón está en esa dinámica, sin meterse en lo que considero y expongo, deberían ser las tareas únicas y exclusivas de esas Asociaciones.
¿ Se han ocupado de esta cuestión con la misma diligencia esas asociaciones, que cuando de manifestarse contra el Gobierno se trata?. Al menos públicamente nada se ha informado. Pocos o nadie saben de cómo van esas cuestiones.
Porque todos tendríamos derecho a constituir una Asociación y tratar de influir en las decisiones de Gobierno, no para con ellos( que sería justo) sino para con terceros. Que es el caso de la forma en que consideran deben enfocarse, cómo, hasta dónde y de qué manera, deben ir las relaciones( que no negociaciones) con ETA
Yop creo que un Estado serio no debería permitir este tipo de injerencias. Pero los diversos Gobiernos que hemos tenido al frente de la Nación( excepto con UCD y el Sr. Rozón y ETA .pm), han estado encantados con la permisividad de estos cantos políticos, que ha permitido seguramente, el silencio de las citadas Asociaciones, en las materias que importaban y que más les podían doler. Los daños y perjuicios. Son Asociaciones políticas, no Asociaciones reivindicativas. Y sto, a mi modesto juicio es pernicioso.
Este es un País, no diría que extraño, sino desnortado. Cada uno hace lo que quiere , cómo y cuándo quiere. Sin que cada uno esté en su sitio y realizando la tarea que a cada cual corresponde. Siempre hay algún listillo que creo una Asociación , sobre todo, en provecho propio.
Se ha llegado al extremo ( en una muestra de debilidad absoluta, por parte del Gobierno) de que todo un Presidente del Gobierno, ha recibido al padre de una chica desaparecida , que iba a exponer sus quejas, a proponer modificaciones legislativas al País, como si el tal fuera Dios. No nos basta con tener unos Tribunales. Una Fiscalía que se encarga de la defensa del principio de legalidad y del ejercicio de la acción penal. No basta con la posibilidad de que el perjudicado se pueda personar en el sumario y ejercitar las acciones que le corresponda. No basta tampoco con que exista un defensor del pueblo andaluz, un defensor del pueblo nacional, a los que también dirigirse. No, nada de esto es suficiente, porque de pronto a un señor no le resulta bastante y dice que a él quien tiene que recibirle, atenderle y hacerle caso es el Presidente del Gobierno. Y lo peor es que consigue que le reciba
A este paso, los cojos del pie izquierdo, perdido en accidente de circulación, crearán una Asociación, y acudirán al Rey en audiencia( previo el follón pertinente, porque sino no les harán ni caso) a fin de que a todos ellos, se les pague una muleta igual que la que tiene su majestad, con luz intermitente que anuncie el cambio de sentido de la procesión de cojos. ¡ Al tiempo!.
Carecemos de sentido de la medida. Unos y otros. Más no obstante, peor los Gobiernos y los futuros sustitutos de los actuales regidores patrios, porque si en su programa electoral( de estricto incumplimiento) no se habla de las víctimas del terrorismo, es que no parece sino que van a perder tres millones de votos.
La entrega de las armas.-
Es esta otra de las cuestiones que se hallan en el baile de comentarios, comunicados y otras varias cuestiones, que merece reflexión aparte.
La entrega de las armas, mejor dicho, la no entrega de las armas por parte de ETA, supone, por parte de la misma tratar de edulcorar lo que debemos considerar su derrota frente al enemigo, los Estados español y francés., No entregar las armas supone no reconocer, de algún modo, el triunfo en esta lucha tan larga, esencialmente, del Gobierno español.
Me reservo las armas y su entrega hasta tanto no se vaya digiriendo por todos los componentes de ETA, que se puede volver, aún y a pesar de la palabra dada. Siempre existirá una disculpa para edulcorar el incumplimiento, aunque quien lo iba a tener considerablemente mal, eran los componentes políticos de la izquierda abertzale, que tanto y tan duramente, han apostado por las vías exclusivamente políticas y han dedicado enormes esfuerzos y trabajo, en orden a convencer a sus bases de que esa decisión era necesaria, por ser la única posible.
Pero con ser esto así. Con no admitir postura semejante. Con no fiarse de esa falta de entrega total, ¿ para qué serviría la entrega de las armas?. Como elemento simbólico de la derrota del enemigo, vale. Pero, si se entrega, primera cuestión. ¿ Que armas se van a entregar?. ¿ Hay una estadística de cuántas armas tiene ETA, quién las tiene y dónde se hallan ubicadas?.
Y si somos capaces de responder a esta pregunta, ¿ quién nos garantiza que se devuelven todas y que no se reservan unas cuantas para “ un por si acaso” debemos volver a retomar la lucha armada?.
Y aún en el mejor de los casos. Supongamos que se entregan todas las armas y que mañana un nuevo grupo decide resucitar ETA, ¿ quién les impide por cuatro cuartos comprar en una tienda unas cuantas escopetas de caza, unos cuantos rifles de la misma naturaleza y alguna que otra pistola?. Las de caza las pueden comprar a cientos, si se desea y matan con la misma eficacia que cualquier pistola o metralleta. De manera que este tipo de exigencia , la entrega de las armas que tanto se solicita desde algunos mentideros madrileños esencialmente ,me parece más para dar sensación de “ haber derrotado” que tratar de evitar la vuelta a la lucha. Esta se producirá, bien cuando ETA lo desee y lo que es peor, cuando un grupo importante de apoyos sociales vuelva a jalear y a “ exigir” a su ejército, que siendo las armas la única solución del conflicto hay que volver a empuñarlas..Y nada de eso se podrá evitar con la exigencia de una entrega, en ese aspecto, carente de sentido.
Por eso y concluyo este capítulo, no nos deberíamos emperrar en esta cuestión, que pragmáticamente, no tiene demasiada importancia en la solución del conflicto político que se avecina.
SE LEVANTA EL TELON
Ya dije hace unos días, que la tarea absolutamente difícil, peliaguda y peligrosa comienza ahora. Conseguido el abandono de las armas por parte de la organización armada ETA, ya se han desatado las hostilidades( sí hostilidades) que con “ carácter preventivo”, están poniendo encima de la mesa los diversos colectivos que la actividad armada de ETA puso en movimiento., facilitando su creación. En este País cuesta poco crear Asociaciones y atender y subvencionar a todas. Y si no todas reciben subvenciones, cuando menos, su atención lleva mucho tiempo y requiere de funcionarios que les dediquen parte de su trabajo.
Y a este respecto, no deberíamos olvidar a las variadísimas Asociaciones de víctimas del terrorismo, los sindicatos policiales y los propios partidos, quienes, sin prácticamente haber podido cuasi leer el comunicado, ya han comenzado a poner( a seguir poniendo en realidad), las condiciones que ellos “exigen” para que todo vuelva a ser como antaño. Y pueda admitirse el cese de la lucha armada de ETA. Y los partidos políticos tan campantes permiten que tales organizaciones, no solo se constituyan, sino lo que es grave, que estén diseñando, a su aire, el camino por donde solo debían circular ellos. Los partidos. Y a mi modesto juicio ese camino solo debería ser trazado por los partidos del arco parlamentario y las Asociaciones podrían preocuparse de sus asociados( que bastantes problemas les han creado los de las bombas y las pistolas) y dejar que cada uno desempeñe su trabajo, como consideren que deben hacerlo., si perturbadoras influencias que en muy numerosas ocasiones, no hacen más que entorpecer la solución de los problemas.
Y quiero hacer al respecto algunas reflexiones, que esta actitud, ya observada y que sigo observando aún y a pesar de la desaparición de la lucha armada, están poniendo peligrosamente en marcha,, las referidas asociaciones y organizaciones sindicales...
1.- La primera gran cuestión es la exigencia que se está transmitiendo a ETA, de que con lo manifestado por la misma en su comunicado, no es suficiente.¿ Y cuántas exigencias se van acumulando ya una tras otra?. Que además, dicen, deben pedir perdón. Deben reconocer el daño causado, deben arrepentirse de lo hecho y del dolor causado, deben entregar las armas. Algunos medios hablan incluso, de cómo debe producirse el perdón y las exigencias del mismo, con arreglo a las “ normas” católicas al respecto. Aquello de , arrepentimiento, reparación de daño, contricción, propósito de la enmienda etc. Y así no sabemos dónde y cuándo va a acabar el nivel de exigencia, para lo que y además , a mi juicio y en modo alguno, se hallan legitimadas. Mantienen, con absoluto apoyo de los partidos políticos, que hasta tanto en cuanto no se cumplan estas condiciones( cada uno exige las que buenamente se le ocurren), no habrá solución, ni mucho menos reinserción, ni medida alguna para que puede hacerse nada desde el Gobierno, que pueda colaborar a la solución definitiva del conflicto.
Y observemos, de otro lado los siguiente .De momento , tanto en el comunicado, como en la reacción del Gobierno, del PSOE y del PP esencialmente se viene exigiendo la necesidad del reconocimiento por parte de ETA, de todas esas condiciones, como “conditio sine qua non”. para que la paz entre en funcionamiento de una forma, dicen, creíble, aceptable y verdadera.
Por ejemplo. Y esto es grave. Se lee en el comunicado de ETA, que se acuerdan del dolor que sufren sus presos, sus propias víctimas. Bien está. De otro lado, en las diversas manifestaciones de los partidos, tan solo se habla de los más de ochocientos muertos, aparte los heridos, los extorsionados, a los que se nombra menos.
Pero cada uno “ habla de lo suyo”.
Y considero que esta es la peor manera que comenzar la andadura, en un proceso de la naturaleza que se nos acerca.
Estimo que ambas partes en conflicto deben pensar, esencialmente, en el daño causado a los otros. ETA debe tener en cuenta a todas sus víctimas, las causadas con su lucha armada.. Sentir efectivamente el daño causado , manifestar que se hallan dispuestos a repararlo, en la forma que las partes establezcan y continuar o comenzar a hablar del resto. Tal número de muertos, heridos, extorsionados, secuestrados, no puede , ni debe despacharse con un comunicado . del porte del publicitado, aunque para empezar bien está.
Pero y este es otro pero importante, también el Estado debe mostrar arrepentimiento por lo mal hecho. Y se han hecho, a nivel legal,. muchas cosas mal.
Comenzando por las torturas. Y no debería entrarse de cualquier modo en el análisis de ese asunto .Hay condenas suficientes en los Tribunales españoles de que tal lacra ha existido y de que aún existe. Y no me refiero claro está, a los daños derivados maltratando a algún detenido o preso. Me refiero a la auténtica tortura, practicada en las Comisarías( ¡ Ay Canillas…..!) sistemáticamente a fin de lograr confesiones que permitan seguir pistas de otros etarras o aquéllas otras que se utilizarán ante los Tribunales y conseguir que estos condenen .sobre ese acerbo probatorio
Se trata de algo más grave aún que la propia actividad de ETA y sus resultados . Porque estas, las torturas, arrancan del Estado de derecho, del que tanto se nos llena la boca. Que debería garantizar que tales lacras no tuvieran lugar en sus calabozos o instalaciones.
Esta es una primera gran cuestión que ambas partes deberían reconocer y declararse arrepentidas de sus prácticas ambas.
¿ Es aún necesario explicar a la ciudadanía cuál sea la razón de que la práctica de las torturas, son peores que las prácticas de ETA, precisamente porque el Estado jamás debe colocarse a la altura de los delincuentes comunes o los políticos?.
El daño que se hace en la ética ciudadana, cuando se justifican( no persiguiendo e investigando estas prácticas ) es absolutamente incalculable. El sentido del desarrollo de la moral ciudadana se va perdiendo poco a poco y no es extraño oír en la calle aquello, de “ que se jodan, con los asesinos se pueden utilizar todos los medios y sistemas”. ¿Qué clase de ciudadano estaríamos creando?.
2.-Los Tribunales , esencialmente, la Audiencia Nacional. Debería desaparecer cuanto antes. Muerto el perro, se acabó la rabia y si bien antes siempre he considerado que su existencia constituía un mal en sí mismo, hoy, sin la existencia del fenómeno terrorista, alguien nos debería explicar por qué debe seguir existiendo algo que debería pasar a la jurisdicción ordinaria.
Porque seguramente convendremos, que la escrupulosidad y la imparcialidad de los Juzgados Centrales, ha dejado mucho que desear. Sobre todo cuando se han denunciado ante los Jueces las torturas, que estos han olvidado muy fácilmente, con un desahogo impropio de quien se juzga a sí mismo imparcial. Todo esto, decía y mantienen, no es más que fruto de una consigna impartida por ETA a todos sus militantes. Ya. ¿ Y los condenados?. ¿ Y las condenas por el T.E.D.H, contra el reino de España?..
Alguien debería , en la A.N., aprender de una gran Juez que aún se halla en el País Vasco, Elisabeth Huertas, que hasta que no consiguió sentar en el banquillo a los guardias civiles, que ella estimaba responsables, de un delito de torturas, después de una durísima investigación, no cejó en el empeño. ¡ Cuánto habrían de aprender de la tramitación de aquél sumario, estos Jueces que miran a Oriente y Occidente. A cualquier sitio, menos a donde debieran .A una simple investigación seria. Y comprometida, en beneficio de la Justicia, de ese Estado de derecho, que en estos casos ha brillado por su ausencia. Y seguirá brillando por su ausencia, si no ponemos remedio a su existencia del modo más inmediato.
También el Estado debería corregir, vía legislativa, este tipo de tentaciones, en las que se huele una connivencia interesada, entre Cuerpos y F. de Seguridad y los Tribunales.
Y a no olvidar que, incluso con Ministros muy conspicuos y acreedores de los más altos valores democráticos, miembros de los Cuerpos y Fuerzas de seguridad del Estado, ya condenados por el delito de tortura, primero han sido indultados o han cumplido una mínima parte de la condena impuesto e item más, luego promovidos para ascensos en su carrera, ¿ como premio a qué?.
Todo esto deberá mover a reflexión al Estado porque la confianza que , al final, va a tener el ciudadano en la honradez y en la ética de sus gobernantes, no va a juzgarse con el baremo del grado de ausencia de violencia( sea cual fuere el sistema que se utilice para lograrlo), sino con la fortaleza de un Poder judicial en el que se cumplen todos y cada uno de los preceptos contenidos en la norma, sea esta la Constitución o el Código Penal. Que obligan a todos, pero esencialmente al Estado y a sus servidores los Jueces., entre otros muchos.
Condenar los crímenes de ETA en sus varias manifestaciones es fácil y uno adquiere un cierto halo de honradez y honestidad, sobre todo si la condena la rodeamos pertinentemente de epítetos altisonantes, insultantes y elevamos convenientemente el tono y timbre de nuestra voz o de nuestros escritos.
No lo es tanto, cuando no nos atrevemos a decir al Estado que en su larga lucha contra el mal que en sí mismo representaba y ha representado siempre ETA, no todo es y ha sido válido. Pero hay que decirlo y hay que exigir un cierto grado de arrepentimiento, similar al menos que el confesado por Felipe González, cuando dijo que a punto estuvo de acabar con la cúpula de ETA por métodos poco ortodoxos, pero que al final se arrepintió y nada hizo al respecto. Confesar “ ese pecado” le ha costado duras críticas a derecha e izquierda, pero ha tenido el valor de decir la verdad y ponerse con su confesión del lado de quien debe juzgar su actividad política. La ciudadanía española. Ese es el camino, de parte del Estado.
3.- Y que alguien se encargue de explicar a la ciudadanía española, por qué razón, si se toman medidas de gracia con los presos de ETA, no se deberían tomar del mismo modo, con los denominados presos comunes o sociales.
Porque tendremos, supongo, derecho al menos a preguntarnos ,qué hay de distinto entre matar por “ amor” a unas ideas políticas o matar por hambre, por falta de trabajo, en un arrebato de locura, etc. El resultado es el mismo.
Es como cuando se habla de las víctimas del terrorismo ETARRA y del derecho que se les confiere a percibir unas indemnizaciones , muchas veces multimillonarias, muy superiores a las que se otorgan a quienes han muerto bajo las ruedas de un Mercedes conducido por un descerebrado borracho, a las cinco de la mañana, saliendo de una discoteca y más cargado que un barril de tinto riojano.
¿ Cuál es la diferencia, para una y otra familia, cuando le comunican la muerte del ser querido?. Y cómo se les explica que un padre muerto vale más si lo mata un ETARRA que un obrero que cae en su empresa desde un altura de cincuenta metros, por no tener medidas de seguridad a las que el empresario no quiso acceder por no gastar?.
Sigo aún sin entenderlo y todas estas y otras cosas, deberán ir poniéndose negro sobre blanco, para que la ciudadanía comience a comprender nuestros muy variados desvaríos en la persecución y el tratamiento, de los etarras y de las víctimas por ellos ocasionadas.
Seguiré con mis reflexiones, pero supongo que por ahora, es suficiente.
Angel Gaminde Montoya-Abogado: Presidente de R.P.
Ya dije hace unos días, que la tarea absolutamente difícil, peliaguda y peligrosa comienza ahora. Conseguido el abandono de las armas por parte de la organización armada ETA, ya se han desatado las hostilidades( sí hostilidades) que con “ carácter preventivo”, están poniendo encima de la mesa los diversos colectivos que la actividad armada de ETA puso en movimiento., facilitando su creación. En este País cuesta poco crear Asociaciones y atender y subvencionar a todas. Y si no todas reciben subvenciones, cuando menos, su atención lleva mucho tiempo y requiere de funcionarios que les dediquen parte de su trabajo.
Y a este respecto, no deberíamos olvidar a las variadísimas Asociaciones de víctimas del terrorismo, los sindicatos policiales y los propios partidos, quienes, sin prácticamente haber podido cuasi leer el comunicado, ya han comenzado a poner( a seguir poniendo en realidad), las condiciones que ellos “exigen” para que todo vuelva a ser como antaño. Y pueda admitirse el cese de la lucha armada de ETA. Y los partidos políticos tan campantes permiten que tales organizaciones, no solo se constituyan, sino lo que es grave, que estén diseñando, a su aire, el camino por donde solo debían circular ellos. Los partidos. Y a mi modesto juicio ese camino solo debería ser trazado por los partidos del arco parlamentario y las Asociaciones podrían preocuparse de sus asociados( que bastantes problemas les han creado los de las bombas y las pistolas) y dejar que cada uno desempeñe su trabajo, como consideren que deben hacerlo., si perturbadoras influencias que en muy numerosas ocasiones, no hacen más que entorpecer la solución de los problemas.
Y quiero hacer al respecto algunas reflexiones, que esta actitud, ya observada y que sigo observando aún y a pesar de la desaparición de la lucha armada, están poniendo peligrosamente en marcha,, las referidas asociaciones y organizaciones sindicales...
1.- La primera gran cuestión es la exigencia que se está transmitiendo a ETA, de que con lo manifestado por la misma en su comunicado, no es suficiente.¿ Y cuántas exigencias se van acumulando ya una tras otra?. Que además, dicen, deben pedir perdón. Deben reconocer el daño causado, deben arrepentirse de lo hecho y del dolor causado, deben entregar las armas. Algunos medios hablan incluso, de cómo debe producirse el perdón y las exigencias del mismo, con arreglo a las “ normas” católicas al respecto. Aquello de , arrepentimiento, reparación de daño, contricción, propósito de la enmienda etc. Y así no sabemos dónde y cuándo va a acabar el nivel de exigencia, para lo que y además , a mi juicio y en modo alguno, se hallan legitimadas. Mantienen, con absoluto apoyo de los partidos políticos, que hasta tanto en cuanto no se cumplan estas condiciones( cada uno exige las que buenamente se le ocurren), no habrá solución, ni mucho menos reinserción, ni medida alguna para que puede hacerse nada desde el Gobierno, que pueda colaborar a la solución definitiva del conflicto.
Y observemos, de otro lado los siguiente .De momento , tanto en el comunicado, como en la reacción del Gobierno, del PSOE y del PP esencialmente se viene exigiendo la necesidad del reconocimiento por parte de ETA, de todas esas condiciones, como “conditio sine qua non”. para que la paz entre en funcionamiento de una forma, dicen, creíble, aceptable y verdadera.
Por ejemplo. Y esto es grave. Se lee en el comunicado de ETA, que se acuerdan del dolor que sufren sus presos, sus propias víctimas. Bien está. De otro lado, en las diversas manifestaciones de los partidos, tan solo se habla de los más de ochocientos muertos, aparte los heridos, los extorsionados, a los que se nombra menos.
Pero cada uno “ habla de lo suyo”.
Y considero que esta es la peor manera que comenzar la andadura, en un proceso de la naturaleza que se nos acerca.
Estimo que ambas partes en conflicto deben pensar, esencialmente, en el daño causado a los otros. ETA debe tener en cuenta a todas sus víctimas, las causadas con su lucha armada.. Sentir efectivamente el daño causado , manifestar que se hallan dispuestos a repararlo, en la forma que las partes establezcan y continuar o comenzar a hablar del resto. Tal número de muertos, heridos, extorsionados, secuestrados, no puede , ni debe despacharse con un comunicado . del porte del publicitado, aunque para empezar bien está.
Pero y este es otro pero importante, también el Estado debe mostrar arrepentimiento por lo mal hecho. Y se han hecho, a nivel legal,. muchas cosas mal.
Comenzando por las torturas. Y no debería entrarse de cualquier modo en el análisis de ese asunto .Hay condenas suficientes en los Tribunales españoles de que tal lacra ha existido y de que aún existe. Y no me refiero claro está, a los daños derivados maltratando a algún detenido o preso. Me refiero a la auténtica tortura, practicada en las Comisarías( ¡ Ay Canillas…..!) sistemáticamente a fin de lograr confesiones que permitan seguir pistas de otros etarras o aquéllas otras que se utilizarán ante los Tribunales y conseguir que estos condenen .sobre ese acerbo probatorio
Se trata de algo más grave aún que la propia actividad de ETA y sus resultados . Porque estas, las torturas, arrancan del Estado de derecho, del que tanto se nos llena la boca. Que debería garantizar que tales lacras no tuvieran lugar en sus calabozos o instalaciones.
Esta es una primera gran cuestión que ambas partes deberían reconocer y declararse arrepentidas de sus prácticas ambas.
¿ Es aún necesario explicar a la ciudadanía cuál sea la razón de que la práctica de las torturas, son peores que las prácticas de ETA, precisamente porque el Estado jamás debe colocarse a la altura de los delincuentes comunes o los políticos?.
El daño que se hace en la ética ciudadana, cuando se justifican( no persiguiendo e investigando estas prácticas ) es absolutamente incalculable. El sentido del desarrollo de la moral ciudadana se va perdiendo poco a poco y no es extraño oír en la calle aquello, de “ que se jodan, con los asesinos se pueden utilizar todos los medios y sistemas”. ¿Qué clase de ciudadano estaríamos creando?.
2.-Los Tribunales , esencialmente, la Audiencia Nacional. Debería desaparecer cuanto antes. Muerto el perro, se acabó la rabia y si bien antes siempre he considerado que su existencia constituía un mal en sí mismo, hoy, sin la existencia del fenómeno terrorista, alguien nos debería explicar por qué debe seguir existiendo algo que debería pasar a la jurisdicción ordinaria.
Porque seguramente convendremos, que la escrupulosidad y la imparcialidad de los Juzgados Centrales, ha dejado mucho que desear. Sobre todo cuando se han denunciado ante los Jueces las torturas, que estos han olvidado muy fácilmente, con un desahogo impropio de quien se juzga a sí mismo imparcial. Todo esto, decía y mantienen, no es más que fruto de una consigna impartida por ETA a todos sus militantes. Ya. ¿ Y los condenados?. ¿ Y las condenas por el T.E.D.H, contra el reino de España?..
Alguien debería , en la A.N., aprender de una gran Juez que aún se halla en el País Vasco, Elisabeth Huertas, que hasta que no consiguió sentar en el banquillo a los guardias civiles, que ella estimaba responsables, de un delito de torturas, después de una durísima investigación, no cejó en el empeño. ¡ Cuánto habrían de aprender de la tramitación de aquél sumario, estos Jueces que miran a Oriente y Occidente. A cualquier sitio, menos a donde debieran .A una simple investigación seria. Y comprometida, en beneficio de la Justicia, de ese Estado de derecho, que en estos casos ha brillado por su ausencia. Y seguirá brillando por su ausencia, si no ponemos remedio a su existencia del modo más inmediato.
También el Estado debería corregir, vía legislativa, este tipo de tentaciones, en las que se huele una connivencia interesada, entre Cuerpos y F. de Seguridad y los Tribunales.
Y a no olvidar que, incluso con Ministros muy conspicuos y acreedores de los más altos valores democráticos, miembros de los Cuerpos y Fuerzas de seguridad del Estado, ya condenados por el delito de tortura, primero han sido indultados o han cumplido una mínima parte de la condena impuesto e item más, luego promovidos para ascensos en su carrera, ¿ como premio a qué?.
Todo esto deberá mover a reflexión al Estado porque la confianza que , al final, va a tener el ciudadano en la honradez y en la ética de sus gobernantes, no va a juzgarse con el baremo del grado de ausencia de violencia( sea cual fuere el sistema que se utilice para lograrlo), sino con la fortaleza de un Poder judicial en el que se cumplen todos y cada uno de los preceptos contenidos en la norma, sea esta la Constitución o el Código Penal. Que obligan a todos, pero esencialmente al Estado y a sus servidores los Jueces., entre otros muchos.
Condenar los crímenes de ETA en sus varias manifestaciones es fácil y uno adquiere un cierto halo de honradez y honestidad, sobre todo si la condena la rodeamos pertinentemente de epítetos altisonantes, insultantes y elevamos convenientemente el tono y timbre de nuestra voz o de nuestros escritos.
No lo es tanto, cuando no nos atrevemos a decir al Estado que en su larga lucha contra el mal que en sí mismo representaba y ha representado siempre ETA, no todo es y ha sido válido. Pero hay que decirlo y hay que exigir un cierto grado de arrepentimiento, similar al menos que el confesado por Felipe González, cuando dijo que a punto estuvo de acabar con la cúpula de ETA por métodos poco ortodoxos, pero que al final se arrepintió y nada hizo al respecto. Confesar “ ese pecado” le ha costado duras críticas a derecha e izquierda, pero ha tenido el valor de decir la verdad y ponerse con su confesión del lado de quien debe juzgar su actividad política. La ciudadanía española. Ese es el camino, de parte del Estado.
3.- Y que alguien se encargue de explicar a la ciudadanía española, por qué razón, si se toman medidas de gracia con los presos de ETA, no se deberían tomar del mismo modo, con los denominados presos comunes o sociales.
Porque tendremos, supongo, derecho al menos a preguntarnos ,qué hay de distinto entre matar por “ amor” a unas ideas políticas o matar por hambre, por falta de trabajo, en un arrebato de locura, etc. El resultado es el mismo.
Es como cuando se habla de las víctimas del terrorismo ETARRA y del derecho que se les confiere a percibir unas indemnizaciones , muchas veces multimillonarias, muy superiores a las que se otorgan a quienes han muerto bajo las ruedas de un Mercedes conducido por un descerebrado borracho, a las cinco de la mañana, saliendo de una discoteca y más cargado que un barril de tinto riojano.
¿ Cuál es la diferencia, para una y otra familia, cuando le comunican la muerte del ser querido?. Y cómo se les explica que un padre muerto vale más si lo mata un ETARRA que un obrero que cae en su empresa desde un altura de cincuenta metros, por no tener medidas de seguridad a las que el empresario no quiso acceder por no gastar?.
Sigo aún sin entenderlo y todas estas y otras cosas, deberán ir poniéndose negro sobre blanco, para que la ciudadanía comience a comprender nuestros muy variados desvaríos en la persecución y el tratamiento, de los etarras y de las víctimas por ellos ocasionadas.
Seguiré con mis reflexiones, pero supongo que por ahora, es suficiente.
Angel Gaminde Montoya-Abogado: Presidente de R.P.
CARMA CHACON
A la sazón Sra. Ministra de defensa.
Mira que suena mal una mujer al frente de semejante Ministerio. Uno, en su antigüedad cronológica siempre ha identificado, esencialmente eso sí, no exclusivamente, no eso no, a la mujer con el amor a la vida, con el nacimiento de los hijos que habrán de poblar el Mundo. Otras tareas, otras conquistas aparte. En definitiva, en modo alguno con la muerte. Y eso es lo que es el Ministerio de Defensa. Por mucho que hoy se le quiera disfrazar con esa palabra; Defensa, como si ya a partir de ese momento, ni se matara ni te mataran
Pero así están las cosas. Y a fe que la Sra. Ministra me ha gustado, gestualmente hablando claro está, en su actuación Ministerial. Desde el día en que embarazo en ristre, montó en un avión, a riesgo de parir en el aire, poniendo en práctica uno de esos actos más protocolarios que efectivos, que consiste en la de visita y con el que parece quiso decir a los soldados que se juegan la vida allí en Afganistán, …..” y no olvidéis, que de un vientre como este salisteis vosotros….”, de una mujer parecida a mí, que fue cada una de vuestras madres. En consecuencia, respeto y obediencia.
Y a base de ejercer el Ministerio, ¿ es este el rostro que deberá seguir usando la Sra. Ministra en lo sucesivo?. Pues puede ser. Porque, entre otras cosas me parece un rostro muy militar.
Todo en esa cara se halla perfectísimamente alineado. Como en una parada militar. Nada desentona. Nada deja de estar en su lugar. En perfecto estado de revista.
Arrancando de sus cejas. Linealmente perfectas. Rectas, hasta cuando trazan la curva del óvalo de su rostro. La una y la otra. La mirada firme, retadora. Dirigida con rotundidad hacia cualquier clase de interlocutor que se atreva a mirar sus ojos. Aquí me encontrarás siempre, dispuesta al mando, a la orden. Más a mandar que a escuchar. Esencia del poderío militar. Se aprenden las reglas de la milicia para la batalla en las Academias,.Pero en el campo de batalla, esas son las miradas que se precisan. No son miradas reflexivas, son las que exigen obediencia sin duda. Inmediata. ¡ A la lucha!.Y no me replique soldado. De general, para abajo, todos a las órdenes emanadas de esos ojos.
El cabello enmarca también con absoluta perfección y rigor, el óvalo de su cara. No hay un solo cabello que no se encuentre en su sitio. Embellecen la cara, pero en modo alguno dejan de prestar rigor al gesto supremo que en la misma aparece. La boca de la Ministro.
Es y constituye ,el elemento gestual más propio del Ejército. La boca en permanente estado de enfado. Seriedad, de la que se deriva temor al castigo, más que obediencia al mando. Una boca en que la ausencia de cualquier atisbo de sonrisa es el tributo más imaginativo a la capacidad de mando. ¿ Alguien se atreve a discutir nada de cuanto diga o haga?. Quien así solo lo piense, se encontrará con mi enfado, con la adustez de mi boca y la seriedad de mis ojos. La firmeza de ambos es perfecta, potente, inmisericorde. Propia del general en batalla permanente. Dispuesta siempre a impartir órdenes. Luego quizás lleguen las reflexiones, pero de momento, ustedes. todos ustedes, todos quienes se hallan bajo mi mando, en posición de firmes y con la obediencia en el corazón y en cada uno de los pensamientos de sus cerebros.
Después, ya hablaremos.
Ministra tiene usted , al menos en esa fotografía, gesto militar. Quizás el cargo se ha apoderado de vd. Con sus virtudes y sus defectos. Las virtudes se hallan en que la obediencia ciega es necesaria para matar. El defecto en que los Ejércitos, a semejanza de los hombres que caen en el campo de batalla, deberían morir. Solo así, ese gesto tan serio, tan impresionante, podría volver a recuperar aquél otro más tierno, más maternal mucho más atractivo, de su visita embarazo llamativo, con el que vimos a una mujer de carácter, capaz de soportar riesgos y absolutamente entrañable. Más cercano, más amoroso. Más próximo, lógicamente, a la vida.
Y no estaría de más recordar, que ese bebé que ya nació, un día puede tener la tentación de abrazar la milicia. ¿ Y si cayera en el campo de batalla?. Seguro que su tumba, quizás heroica tumba, sería regada con las lágrimas, no de la Ministra, sino de la mujer-madre.
Contrastes.
A la sazón Sra. Ministra de defensa.
Mira que suena mal una mujer al frente de semejante Ministerio. Uno, en su antigüedad cronológica siempre ha identificado, esencialmente eso sí, no exclusivamente, no eso no, a la mujer con el amor a la vida, con el nacimiento de los hijos que habrán de poblar el Mundo. Otras tareas, otras conquistas aparte. En definitiva, en modo alguno con la muerte. Y eso es lo que es el Ministerio de Defensa. Por mucho que hoy se le quiera disfrazar con esa palabra; Defensa, como si ya a partir de ese momento, ni se matara ni te mataran
Pero así están las cosas. Y a fe que la Sra. Ministra me ha gustado, gestualmente hablando claro está, en su actuación Ministerial. Desde el día en que embarazo en ristre, montó en un avión, a riesgo de parir en el aire, poniendo en práctica uno de esos actos más protocolarios que efectivos, que consiste en la de visita y con el que parece quiso decir a los soldados que se juegan la vida allí en Afganistán, …..” y no olvidéis, que de un vientre como este salisteis vosotros….”, de una mujer parecida a mí, que fue cada una de vuestras madres. En consecuencia, respeto y obediencia.
Y a base de ejercer el Ministerio, ¿ es este el rostro que deberá seguir usando la Sra. Ministra en lo sucesivo?. Pues puede ser. Porque, entre otras cosas me parece un rostro muy militar.
Todo en esa cara se halla perfectísimamente alineado. Como en una parada militar. Nada desentona. Nada deja de estar en su lugar. En perfecto estado de revista.
Arrancando de sus cejas. Linealmente perfectas. Rectas, hasta cuando trazan la curva del óvalo de su rostro. La una y la otra. La mirada firme, retadora. Dirigida con rotundidad hacia cualquier clase de interlocutor que se atreva a mirar sus ojos. Aquí me encontrarás siempre, dispuesta al mando, a la orden. Más a mandar que a escuchar. Esencia del poderío militar. Se aprenden las reglas de la milicia para la batalla en las Academias,.Pero en el campo de batalla, esas son las miradas que se precisan. No son miradas reflexivas, son las que exigen obediencia sin duda. Inmediata. ¡ A la lucha!.Y no me replique soldado. De general, para abajo, todos a las órdenes emanadas de esos ojos.
El cabello enmarca también con absoluta perfección y rigor, el óvalo de su cara. No hay un solo cabello que no se encuentre en su sitio. Embellecen la cara, pero en modo alguno dejan de prestar rigor al gesto supremo que en la misma aparece. La boca de la Ministro.
Es y constituye ,el elemento gestual más propio del Ejército. La boca en permanente estado de enfado. Seriedad, de la que se deriva temor al castigo, más que obediencia al mando. Una boca en que la ausencia de cualquier atisbo de sonrisa es el tributo más imaginativo a la capacidad de mando. ¿ Alguien se atreve a discutir nada de cuanto diga o haga?. Quien así solo lo piense, se encontrará con mi enfado, con la adustez de mi boca y la seriedad de mis ojos. La firmeza de ambos es perfecta, potente, inmisericorde. Propia del general en batalla permanente. Dispuesta siempre a impartir órdenes. Luego quizás lleguen las reflexiones, pero de momento, ustedes. todos ustedes, todos quienes se hallan bajo mi mando, en posición de firmes y con la obediencia en el corazón y en cada uno de los pensamientos de sus cerebros.
Después, ya hablaremos.
Ministra tiene usted , al menos en esa fotografía, gesto militar. Quizás el cargo se ha apoderado de vd. Con sus virtudes y sus defectos. Las virtudes se hallan en que la obediencia ciega es necesaria para matar. El defecto en que los Ejércitos, a semejanza de los hombres que caen en el campo de batalla, deberían morir. Solo así, ese gesto tan serio, tan impresionante, podría volver a recuperar aquél otro más tierno, más maternal mucho más atractivo, de su visita embarazo llamativo, con el que vimos a una mujer de carácter, capaz de soportar riesgos y absolutamente entrañable. Más cercano, más amoroso. Más próximo, lógicamente, a la vida.
Y no estaría de más recordar, que ese bebé que ya nació, un día puede tener la tentación de abrazar la milicia. ¿ Y si cayera en el campo de batalla?. Seguro que su tumba, quizás heroica tumba, sería regada con las lágrimas, no de la Ministra, sino de la mujer-madre.
Contrastes.
06.04.11
VOLVER A LAS ANDADAS. Y SIEMPRE IGUAL
Leo en nuestra web de Res Pública, una noticia del Jueves día 3 del presente mes de Marzo, en la que se anuncia el propósito del Gobierno de aprobar un proyecto de ley, a virtud del cual se van a elevar, entre otras cosas, las cuantías de los procesos con el fin de impedir el acceso a la casación de aquéllos que tenían señalada dicha posibilidad, cuando la cuantía del pleito superara los 150.000 euros. Ahora solo tendrán acceso a dicha sapientísima jurisdicción, los litigios de cuantía superior a 800.000 euros. ¡Toma ya cifra hermosa y juiciosa!
Asimismo, en los llamados juicios verbales, se suprime el derecho a la doble instancia. Es decir, se suprime el recurso de apelación, de manera que el Juez que vea el asunto en única instancia decidirá, incluso bárbaramente (ocurre, sí ocurre a veces) lo que estime adecuado, sin que un Tribunal Superior puede volver a revisar las resoluciones dictadas por el de primera instancia.
Esto ya me parece sumamente grave y refleja una enorme falta de sensibilidad gubernamental, una clara violación del Convenio de Nueva York, regulador del derecho a la doble Instancia y además, con los datos que ha manejado el Secretario de Estado de Justicia D. Juan Carlos Campo, una enorme falta de rigor histórico, que le ha llevado a desconocer cómo se “ha conseguido” que esos recursos de apelación, que dice confirman las sentencias de instancia en un 85%, son desestimados en este t% tan altamente llamativo.
Es decir. ¿Se ha preguntado el Sr. Campo, por qué se confirman las sentencias de apelación en esa cifra tan desmesurada?
Porque si no ha realizado este análisis, como suele ser costumbre, tanto en los Tribunales, como en el legislador, volverán a darse palos de ciego y entrarán, otra vez, en la dinámica reformadora a ultranza, con lo que no conseguirán mejorar la Administración de Justicia, porque las tales reformas, en modo alguno entran en la real solución de los problemas que el exceso de litigios plantea al Gobierno de la Nación. No se trata tanto de ir quitando pleitos de un lado para ponerlos en otro, sino de crear nuevos Juzgados (aparte de eliminar sistemas obsoletos de las leyes de enjuiciar), de manera que la carga de trabajo se reparta entre mayor número de profesionales.
¿Cuál suele ser el inconveniente que se opone a la adopción de esta medida? La cuestión es no simple, simplista en grado superlativo.
¿Y, se preguntan los objetores, de dónde sale el dinero para pagar a tantos nuevos funcionarios y edificios que alberguen los de nueva creación?
Bastante sencillo, si queremos verlo.
¿Para qué queremos tantos ejércitos, por tierra mar y aire? ¿Para defendernos de los marroquíes del Sur? Porque del Norte pocos problemas nos van a llegar, ya que Francia tiempo ha, manifestó que no necesitaban ni invertir ni crear nada en España, porque esta, a nivel empresarial, se hallaba simplemente en venta y ellos dispuestos a comprar. Claro que barato.
Y nuestros sureños enemigos de toda la vida, ¿podrán hacerse con Al Andalus como es su propósito inconfesado? Pues verán. Que vengan. Ya “pagaremos sus servicios” por ejemplo, a los USA para que con sus ejércitos (y puesto que ellos sí quieren ser los gendarmes del Mundo) les echen al Estrecho de Gibraltar, a todos cuantos intenten pasar y no precisamente en pateras.
Y de otro lado. ¿Tantos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, para qué?
Una anécdota, que no es única.
Tiempos del Ministerio de Interior y Justicia en tiempos de D. Juan Alberto Belloch y Julbe.
Alguien, con mando en plaza, visita los pisos altos de un edificio gubernamental. Y se encuentra en uno de ellos con cuarenta señores, cada uno en su mesa y leyendo el periódico. Se abren los ojos como platos. Y la pregunta lógica. ¿Y Uds. quiénes son y qué hacen aquí? Respuesta. Somos guardias civiles y fuimos designados para servir de vigilantes con motivo de la última visita del Papa …… Y la tal visita se había producido meses antes. Y ellos cobrando su sueldo, por leer el periódico. ¡Glorioso!
.
¿Y del resto que no se hallaban en el edificio en cuestión, para qué queremos a tanto individuo que poco o nada hacen al respecto y para lo que fueron creados?
Aparte claro está, todo lo que comporta el precio en armamento, mantenimiento etc., etc.
Quiten de ahí y pongan donde debe ponerse. En este caso en Administración de Justicia.
¿Que no se puede? Que no se quiere, más bien. O no hay arrautxes para hacerlo.
Y sigo con lo jurídico que es seguramente lo que importa ahora. Pero mi criterio es ese y no el que ahora nos proponen desde el Ministerio de Justicia.
Y me voy a centrar en esta cuestión.
Recordarán mis lectores profesionales, la época en que el recurso de apelación constituía una auténtica y verdadera segunda instancia. En la que el Tribunal “ad quem”, tenía la obligación de examinar, “ex novo”, todo el procedimiento tramitado en primera Instancia. Analizaba la demanda, la contestación (incluso en el mayor cuantía, la réplica y la dúplica), examinaba la prueba y las conclusiones en su caso y volvía a dictar sentencia. Y entonces no había ni CD, ni DVD. El Ponente debía ir al interrogatorio de preguntas, a las repreguntas y a las contestaciones, etc. Pero ante este Tribunal, todo lo realizado en el Juzgado “a quo”, era objeto de absoluta, total y exhaustiva revisión.
Esta era la que se denomina “apelación plena”, que ha sido sustituida por la denominada “apelación limitada o restringida”. Una verdadera gloria, que es la que en el fondo, está creando el problema, que se trata de mal solucionar con este tipo de medidas.
Porque el asunto es muy simple y no es producto o consecuencia, tan solo, de las resoluciones de las A. Provinciales o de los propios Juzgados de Primera Instancia. Las sesudas cabezas de los Magistrados del Constitucional (tan alejados ellos del diario quehacer de los Tribunales) son los causantes de este desaguisado. Porque han sido ellos, los que desde el año 2.000, abundantemente, han cercenado la validez y eficacia del recurso de apelación, dejándolo reducido a esas consecuencias de que habla el Sr. Campo. Sencillamente y como en el Infierne del Dante, con las inteligentes resoluciones de los constitucionalistas, “Abandonad toda esperanza”. ¿Para qué recurrir? Pero ustedes señores, me pregunto ¿están para solucionar problemas, o para crearlos?
En este caso no solo no los van a solucionar, los agravarán y de qué modo! Y han dicho en multitud de sentencias, sí multitud para que no se nos olvide (aunque todas digan lo mismo, lo que no constituye una “ratio de trabajo”, que la industria privada tendría en cuenta a la hora de fijar el rendimiento laboral de los Excelentísimos….) que la apelación plena pasó a la Historia, que ahora rige, la limitada o restringida. Es decir. La nada. Por eso el 85% del que nos informa el Sr. Campo. Y la cuestión es que este t% se ha producido porque en el fondo, así lo han decidido los Sres. del Constitucional., que con sus resoluciones no han pensado que en lugar de arreglar, desarreglaban, que en lugar de desahogar los Tribunales, los han colapsado Pero eso sí, ellos bautizaron, con la sabiduría terminológica que les caracteriza, y para la que accedieron a tan Alta Instancia, que había de distinguirse entre apelación plena o limitada. ¡Oh qué hermosos e inútiles conceptos! Una pena que no lo hayan puesto, además, en latín.
Dicen las resoluciones múltiples, que la Sala de apelación, no puede volver a examinar las pruebas practicadas en la primera instancia, sobre todo aquéllas que exigen poner en práctica los principios de inmediación y contradicción (en consecuencia, las testificales y los interrogatorios de las partes y no digamos, asimismo, de las periciales, tan esenciales en muchos procedimientos, sobre todo contencioso administrativos).
Y a fin de agilizar estos trámites y facilitar la tarea de las apelaciones, el legislador introdujo no solo la oralidad en el proceso, eliminando una parte de la escritura, sino los modernos medios mecánicos de grabación, de forma que los Magistrados que vieran las apelaciones, tuvieran el juicio “en su propia presencia”, que la técnica y el legislador puso a su disposición.
Pero los del Constitucional no parecían estar por la labor. Mejor tirar por la calle del medio y cargarnos la apelación plena. Esto supone mucho trabajo, mucha dedicación y mucho retraso al final, en la dinámica exigible a una buena Administración de Justicia, parecieron pensar.
Y claro, de ese modo, lo que ocurrió es que el 85% de las apelaciones, como muy bien dice el Sr. Campo, se desestiman. ¡Es que no hay más remedio que desestimarlas! Si la Sala admite la falacia de que no puedes reexaminar las pruebas esenciales de la Primera Instancia, hemos convertido a los Magistrados de la Sala de apelación o de casación, tanto da, en inoperantes funcionarios, que confirman, sin más, sobre la base del dicho recurso “limitado o restringido”, con lo que podríamos decir, que nos están sobrando, ya que su carga real de trabajo se reduce a meras confirmaciones de los que realmente detentan el poder, los Juzgados de Primera Instancia en materia civil y contenciosa.
Si sus resoluciones no se revocan en ese t%, estos, los Jueces de Primera Instancia, son Dios.. Con los problemas de justicia material que tal poder comporta y que no examinaremos hoy aquí, pero que se las trae asimismo, con abalorios.
Todo ello sin olvidar a lo que se han quedado reducidos los Tribunales Superiores de Justicia, al menos en las Salas de lo Civil y Penal. Absolutamente desaprovechas, sin funciones específicas y con unos sueldos, los de sus Magistrados, que en función del trabajo anual que desempeñan, en modo alguno justifican. Otra cuestión son las Salas de lo Social y de lo Contencioso, a quienes a nivel de apelación, les afectan los mismos defectos que los enunciados por el Sr. Campo, ya que en lo Contencioso seguramente el 85% de desestimaciones, llegará a más del 90%.
En materia contenciosa y cuando de responsabilidad patrimonial hablamos, por ejemplo, se ha dado el caso de que la sentencia de apelación (desestimatoria en el 90% de los casos), ha dedicado como razonamiento propio de la sentencia, cinco líneas. Cinco. Ni una más. El resto ha sido mera copia literal de la que viene de Primera Instancia. ¡Vergonzoso!
Y conociendo, como debe conocer estos problemas y más aún que se podrían enunciar, el Gobierno no tiene mejor ocurrencia que, para solucionar el retraso que sufre la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo y la de lo Contencioso, elevar las cuantías de los recursos de casación a 800.000 euros. De forma que así, llegarán menos recursos a esas Salas y respirará tranquilo el Sr. Ministro, porque a los Magistrados retrasados y al Consejo General del Poder Judicial, por lo que observo, les trae al fresco el problema.
Lo que supondrá lógicamente, que la carga de trabajo volverá, en su inmensa mayoría, a las Audiencias Provinciales, a las que lógicamente y tal como están constituidas, se trasladará el retraso, el embotellamiento y el problema. Es decir. Una especie de cómodo vaivén, que en modo alguno resolverá nada. Porque ni los Magistrados del Supremo trabajarán más a fin de “sacar asuntos”, ni tampoco lo harán los de las Audiencias, porque con ellos se estará volviendo a cometer una verdadera tropelía.
Es como la silla de un tiovivo infantil. Que una vez está en un extremo y otra en otro. Pero el tiovivo sigue siendo el mismo y no se modifica por la situación de la silla, en un lado u otro. Por eso la Administración de Justicia hace años, me ha parecido un mero juguete en manos de absolutos incompetentes o percibidores de sueldos y cargos públicos. Y hablo de los políticos. Y en Justicia, generalmente, los más incompetentes.
Y mientras tanto, los Magistrados de la Sala civil y penal de los TSJ, de vacaciones y de brazos cruzados. Atendiendo eso sí, a sus respectivas Asociaciones Judiciales, aquende y allende los mares, impartiendo cursos, conferencias, preparando opositores, trasladándose a Sudamérica y otros Países para impartir su “sabiduría”, la que nos caracteriza por ser, como título más glorioso, los que más temas hemos sabido cantar en nuestras respectivas oposiciones. ¡Más vergüenza aún!
Verá Señor Ministro. Si se llega a un Ministerio es para agarrar al toro por los cuernos y solucionar los problemas. Y si no se lo permiten, al mes siguiente o a los seis meses máximo, ya tiene Ud. criterio y deberá faltarle tiempo para poner su carta de dimisionario encima de la mesa a su Jefe de Gobierno y eso sí, carajo, rueda de prensa y explicar alto y claro, las razones de su dimisión. No sirva callar para no enturbiar la siesta del Jefe. El ciudadano debe conocer las razones de su espantada.
Y si no se hace así, será Ud. connivente necesario en este desastre permanente de una administración de justicia, que no sé por qué, no se quiere que mejore.
Y esto lo dice un Letrado de Provincias. Ya que y valga otro ejemplo, cuando uno llega a Madrid y tiene que hacer un examen previo de carácter topográfico, circulatorio y excursional, para conocer dónde se halla ubicado el Juzgado en el que debe actuar. Cuando llega al edificio y comprueba que el referido Juzgado se halla ubicado en un maravilloso ejemplo de arquitectura futurista, pero que una vez en su interior, lo más cutre, lo más indecente y obsceno le recibe con los brazos abiertos porque lo primero que ven sus ojos es que ni siquiera tienes un lugar donde esperar a que el Juez llame a tu exposición. Cuando entras en una sala, en la que si son tres o cuatro los Letrados, no tienes silla, ni lugar material donde sentarse, con una mesa donde reposar sus papeles (eso sí, cada Letrado asistido de su Procurador, que me gustaría alguien me explicara qué pinta en Sala, calladito y al ladito de su Letrado, cuando podía estar gestionando sus asuntos), uno siente ganas, no sé si de cambiarse de País, o de pegarse un tiro o quemarse a lo bonzo, para ver si esto cambia, como ocurrió en Túnez.
Y esto a quien va desde Bilbao y luego se va. ¿Y quienes deben soportar diariamente estas carencias, Procuradores sobre todo, y Letrados? Me inquiero. ¿Cómo no han montado ya una revolución, o huelga general? Me perece que hay demasiada conformidad en nuestros colectivos, ante tanta ignominia.
Porque, suelo preguntar. ¿Y esa ciudad de la Justicia, madrileña, dónde se está construyendo? Y los compañeros residentes o los peripatéticos y benditos Procuradores te contestan, QUE NI SIQUIERA SE HA COLOCADO EL PRIMER LADRILLO, ya entonces, cuando menos dices. Pues en la capital del Reino están peor, porque en Euskadi, cuando menos, de edificios andamos bien, aunque los recursos jurisdiccionales estén igual de mal que en el resto del Estado.
Y con esto acabo, por hoy.
Por eso, y permítaseme el exordio, cuando leí el modesto proyecto del Plan Ibarretexe, relacionado con la Administración de Justicia, pensé que sí era bueno. Que mejor nos dejaban a cada Comunidad Autónoma organizar nuestro propio sistema, porque visto lo visto y a virtud de lo realizado hasta ahora en Euskadi con nuestras competencias, estoy convencido, seriamente convencido, de que al menos en Euskadi, las cosas funcionarían mejor que en Madrid, capital del Reino.
Pero esto no es obstáculo para denunciar públicamente, desde ahora y para siempre, que las soluciones propuestas no servirán, porque una y otra vez caemos en los mismo defectos, por no querer abordar la realidad de la solución de los problemas, que en el caso del aumento de la litigiosidad, es forzoso crear más Juzgados. Solo así lograremos una justicia menos lenta y más al día.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
Marzo de 2011
Leo en nuestra web de Res Pública, una noticia del Jueves día 3 del presente mes de Marzo, en la que se anuncia el propósito del Gobierno de aprobar un proyecto de ley, a virtud del cual se van a elevar, entre otras cosas, las cuantías de los procesos con el fin de impedir el acceso a la casación de aquéllos que tenían señalada dicha posibilidad, cuando la cuantía del pleito superara los 150.000 euros. Ahora solo tendrán acceso a dicha sapientísima jurisdicción, los litigios de cuantía superior a 800.000 euros. ¡Toma ya cifra hermosa y juiciosa!
Asimismo, en los llamados juicios verbales, se suprime el derecho a la doble instancia. Es decir, se suprime el recurso de apelación, de manera que el Juez que vea el asunto en única instancia decidirá, incluso bárbaramente (ocurre, sí ocurre a veces) lo que estime adecuado, sin que un Tribunal Superior puede volver a revisar las resoluciones dictadas por el de primera instancia.
Esto ya me parece sumamente grave y refleja una enorme falta de sensibilidad gubernamental, una clara violación del Convenio de Nueva York, regulador del derecho a la doble Instancia y además, con los datos que ha manejado el Secretario de Estado de Justicia D. Juan Carlos Campo, una enorme falta de rigor histórico, que le ha llevado a desconocer cómo se “ha conseguido” que esos recursos de apelación, que dice confirman las sentencias de instancia en un 85%, son desestimados en este t% tan altamente llamativo.
Es decir. ¿Se ha preguntado el Sr. Campo, por qué se confirman las sentencias de apelación en esa cifra tan desmesurada?
Porque si no ha realizado este análisis, como suele ser costumbre, tanto en los Tribunales, como en el legislador, volverán a darse palos de ciego y entrarán, otra vez, en la dinámica reformadora a ultranza, con lo que no conseguirán mejorar la Administración de Justicia, porque las tales reformas, en modo alguno entran en la real solución de los problemas que el exceso de litigios plantea al Gobierno de la Nación. No se trata tanto de ir quitando pleitos de un lado para ponerlos en otro, sino de crear nuevos Juzgados (aparte de eliminar sistemas obsoletos de las leyes de enjuiciar), de manera que la carga de trabajo se reparta entre mayor número de profesionales.
¿Cuál suele ser el inconveniente que se opone a la adopción de esta medida? La cuestión es no simple, simplista en grado superlativo.
¿Y, se preguntan los objetores, de dónde sale el dinero para pagar a tantos nuevos funcionarios y edificios que alberguen los de nueva creación?
Bastante sencillo, si queremos verlo.
¿Para qué queremos tantos ejércitos, por tierra mar y aire? ¿Para defendernos de los marroquíes del Sur? Porque del Norte pocos problemas nos van a llegar, ya que Francia tiempo ha, manifestó que no necesitaban ni invertir ni crear nada en España, porque esta, a nivel empresarial, se hallaba simplemente en venta y ellos dispuestos a comprar. Claro que barato.
Y nuestros sureños enemigos de toda la vida, ¿podrán hacerse con Al Andalus como es su propósito inconfesado? Pues verán. Que vengan. Ya “pagaremos sus servicios” por ejemplo, a los USA para que con sus ejércitos (y puesto que ellos sí quieren ser los gendarmes del Mundo) les echen al Estrecho de Gibraltar, a todos cuantos intenten pasar y no precisamente en pateras.
Y de otro lado. ¿Tantos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, para qué?
Una anécdota, que no es única.
Tiempos del Ministerio de Interior y Justicia en tiempos de D. Juan Alberto Belloch y Julbe.
Alguien, con mando en plaza, visita los pisos altos de un edificio gubernamental. Y se encuentra en uno de ellos con cuarenta señores, cada uno en su mesa y leyendo el periódico. Se abren los ojos como platos. Y la pregunta lógica. ¿Y Uds. quiénes son y qué hacen aquí? Respuesta. Somos guardias civiles y fuimos designados para servir de vigilantes con motivo de la última visita del Papa …… Y la tal visita se había producido meses antes. Y ellos cobrando su sueldo, por leer el periódico. ¡Glorioso!
.
¿Y del resto que no se hallaban en el edificio en cuestión, para qué queremos a tanto individuo que poco o nada hacen al respecto y para lo que fueron creados?
Aparte claro está, todo lo que comporta el precio en armamento, mantenimiento etc., etc.
Quiten de ahí y pongan donde debe ponerse. En este caso en Administración de Justicia.
¿Que no se puede? Que no se quiere, más bien. O no hay arrautxes para hacerlo.
Y sigo con lo jurídico que es seguramente lo que importa ahora. Pero mi criterio es ese y no el que ahora nos proponen desde el Ministerio de Justicia.
Y me voy a centrar en esta cuestión.
Recordarán mis lectores profesionales, la época en que el recurso de apelación constituía una auténtica y verdadera segunda instancia. En la que el Tribunal “ad quem”, tenía la obligación de examinar, “ex novo”, todo el procedimiento tramitado en primera Instancia. Analizaba la demanda, la contestación (incluso en el mayor cuantía, la réplica y la dúplica), examinaba la prueba y las conclusiones en su caso y volvía a dictar sentencia. Y entonces no había ni CD, ni DVD. El Ponente debía ir al interrogatorio de preguntas, a las repreguntas y a las contestaciones, etc. Pero ante este Tribunal, todo lo realizado en el Juzgado “a quo”, era objeto de absoluta, total y exhaustiva revisión.
Esta era la que se denomina “apelación plena”, que ha sido sustituida por la denominada “apelación limitada o restringida”. Una verdadera gloria, que es la que en el fondo, está creando el problema, que se trata de mal solucionar con este tipo de medidas.
Porque el asunto es muy simple y no es producto o consecuencia, tan solo, de las resoluciones de las A. Provinciales o de los propios Juzgados de Primera Instancia. Las sesudas cabezas de los Magistrados del Constitucional (tan alejados ellos del diario quehacer de los Tribunales) son los causantes de este desaguisado. Porque han sido ellos, los que desde el año 2.000, abundantemente, han cercenado la validez y eficacia del recurso de apelación, dejándolo reducido a esas consecuencias de que habla el Sr. Campo. Sencillamente y como en el Infierne del Dante, con las inteligentes resoluciones de los constitucionalistas, “Abandonad toda esperanza”. ¿Para qué recurrir? Pero ustedes señores, me pregunto ¿están para solucionar problemas, o para crearlos?
En este caso no solo no los van a solucionar, los agravarán y de qué modo! Y han dicho en multitud de sentencias, sí multitud para que no se nos olvide (aunque todas digan lo mismo, lo que no constituye una “ratio de trabajo”, que la industria privada tendría en cuenta a la hora de fijar el rendimiento laboral de los Excelentísimos….) que la apelación plena pasó a la Historia, que ahora rige, la limitada o restringida. Es decir. La nada. Por eso el 85% del que nos informa el Sr. Campo. Y la cuestión es que este t% se ha producido porque en el fondo, así lo han decidido los Sres. del Constitucional., que con sus resoluciones no han pensado que en lugar de arreglar, desarreglaban, que en lugar de desahogar los Tribunales, los han colapsado Pero eso sí, ellos bautizaron, con la sabiduría terminológica que les caracteriza, y para la que accedieron a tan Alta Instancia, que había de distinguirse entre apelación plena o limitada. ¡Oh qué hermosos e inútiles conceptos! Una pena que no lo hayan puesto, además, en latín.
Dicen las resoluciones múltiples, que la Sala de apelación, no puede volver a examinar las pruebas practicadas en la primera instancia, sobre todo aquéllas que exigen poner en práctica los principios de inmediación y contradicción (en consecuencia, las testificales y los interrogatorios de las partes y no digamos, asimismo, de las periciales, tan esenciales en muchos procedimientos, sobre todo contencioso administrativos).
Y a fin de agilizar estos trámites y facilitar la tarea de las apelaciones, el legislador introdujo no solo la oralidad en el proceso, eliminando una parte de la escritura, sino los modernos medios mecánicos de grabación, de forma que los Magistrados que vieran las apelaciones, tuvieran el juicio “en su propia presencia”, que la técnica y el legislador puso a su disposición.
Pero los del Constitucional no parecían estar por la labor. Mejor tirar por la calle del medio y cargarnos la apelación plena. Esto supone mucho trabajo, mucha dedicación y mucho retraso al final, en la dinámica exigible a una buena Administración de Justicia, parecieron pensar.
Y claro, de ese modo, lo que ocurrió es que el 85% de las apelaciones, como muy bien dice el Sr. Campo, se desestiman. ¡Es que no hay más remedio que desestimarlas! Si la Sala admite la falacia de que no puedes reexaminar las pruebas esenciales de la Primera Instancia, hemos convertido a los Magistrados de la Sala de apelación o de casación, tanto da, en inoperantes funcionarios, que confirman, sin más, sobre la base del dicho recurso “limitado o restringido”, con lo que podríamos decir, que nos están sobrando, ya que su carga real de trabajo se reduce a meras confirmaciones de los que realmente detentan el poder, los Juzgados de Primera Instancia en materia civil y contenciosa.
Si sus resoluciones no se revocan en ese t%, estos, los Jueces de Primera Instancia, son Dios.. Con los problemas de justicia material que tal poder comporta y que no examinaremos hoy aquí, pero que se las trae asimismo, con abalorios.
Todo ello sin olvidar a lo que se han quedado reducidos los Tribunales Superiores de Justicia, al menos en las Salas de lo Civil y Penal. Absolutamente desaprovechas, sin funciones específicas y con unos sueldos, los de sus Magistrados, que en función del trabajo anual que desempeñan, en modo alguno justifican. Otra cuestión son las Salas de lo Social y de lo Contencioso, a quienes a nivel de apelación, les afectan los mismos defectos que los enunciados por el Sr. Campo, ya que en lo Contencioso seguramente el 85% de desestimaciones, llegará a más del 90%.
En materia contenciosa y cuando de responsabilidad patrimonial hablamos, por ejemplo, se ha dado el caso de que la sentencia de apelación (desestimatoria en el 90% de los casos), ha dedicado como razonamiento propio de la sentencia, cinco líneas. Cinco. Ni una más. El resto ha sido mera copia literal de la que viene de Primera Instancia. ¡Vergonzoso!
Y conociendo, como debe conocer estos problemas y más aún que se podrían enunciar, el Gobierno no tiene mejor ocurrencia que, para solucionar el retraso que sufre la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo y la de lo Contencioso, elevar las cuantías de los recursos de casación a 800.000 euros. De forma que así, llegarán menos recursos a esas Salas y respirará tranquilo el Sr. Ministro, porque a los Magistrados retrasados y al Consejo General del Poder Judicial, por lo que observo, les trae al fresco el problema.
Lo que supondrá lógicamente, que la carga de trabajo volverá, en su inmensa mayoría, a las Audiencias Provinciales, a las que lógicamente y tal como están constituidas, se trasladará el retraso, el embotellamiento y el problema. Es decir. Una especie de cómodo vaivén, que en modo alguno resolverá nada. Porque ni los Magistrados del Supremo trabajarán más a fin de “sacar asuntos”, ni tampoco lo harán los de las Audiencias, porque con ellos se estará volviendo a cometer una verdadera tropelía.
Es como la silla de un tiovivo infantil. Que una vez está en un extremo y otra en otro. Pero el tiovivo sigue siendo el mismo y no se modifica por la situación de la silla, en un lado u otro. Por eso la Administración de Justicia hace años, me ha parecido un mero juguete en manos de absolutos incompetentes o percibidores de sueldos y cargos públicos. Y hablo de los políticos. Y en Justicia, generalmente, los más incompetentes.
Y mientras tanto, los Magistrados de la Sala civil y penal de los TSJ, de vacaciones y de brazos cruzados. Atendiendo eso sí, a sus respectivas Asociaciones Judiciales, aquende y allende los mares, impartiendo cursos, conferencias, preparando opositores, trasladándose a Sudamérica y otros Países para impartir su “sabiduría”, la que nos caracteriza por ser, como título más glorioso, los que más temas hemos sabido cantar en nuestras respectivas oposiciones. ¡Más vergüenza aún!
Verá Señor Ministro. Si se llega a un Ministerio es para agarrar al toro por los cuernos y solucionar los problemas. Y si no se lo permiten, al mes siguiente o a los seis meses máximo, ya tiene Ud. criterio y deberá faltarle tiempo para poner su carta de dimisionario encima de la mesa a su Jefe de Gobierno y eso sí, carajo, rueda de prensa y explicar alto y claro, las razones de su dimisión. No sirva callar para no enturbiar la siesta del Jefe. El ciudadano debe conocer las razones de su espantada.
Y si no se hace así, será Ud. connivente necesario en este desastre permanente de una administración de justicia, que no sé por qué, no se quiere que mejore.
Y esto lo dice un Letrado de Provincias. Ya que y valga otro ejemplo, cuando uno llega a Madrid y tiene que hacer un examen previo de carácter topográfico, circulatorio y excursional, para conocer dónde se halla ubicado el Juzgado en el que debe actuar. Cuando llega al edificio y comprueba que el referido Juzgado se halla ubicado en un maravilloso ejemplo de arquitectura futurista, pero que una vez en su interior, lo más cutre, lo más indecente y obsceno le recibe con los brazos abiertos porque lo primero que ven sus ojos es que ni siquiera tienes un lugar donde esperar a que el Juez llame a tu exposición. Cuando entras en una sala, en la que si son tres o cuatro los Letrados, no tienes silla, ni lugar material donde sentarse, con una mesa donde reposar sus papeles (eso sí, cada Letrado asistido de su Procurador, que me gustaría alguien me explicara qué pinta en Sala, calladito y al ladito de su Letrado, cuando podía estar gestionando sus asuntos), uno siente ganas, no sé si de cambiarse de País, o de pegarse un tiro o quemarse a lo bonzo, para ver si esto cambia, como ocurrió en Túnez.
Y esto a quien va desde Bilbao y luego se va. ¿Y quienes deben soportar diariamente estas carencias, Procuradores sobre todo, y Letrados? Me inquiero. ¿Cómo no han montado ya una revolución, o huelga general? Me perece que hay demasiada conformidad en nuestros colectivos, ante tanta ignominia.
Porque, suelo preguntar. ¿Y esa ciudad de la Justicia, madrileña, dónde se está construyendo? Y los compañeros residentes o los peripatéticos y benditos Procuradores te contestan, QUE NI SIQUIERA SE HA COLOCADO EL PRIMER LADRILLO, ya entonces, cuando menos dices. Pues en la capital del Reino están peor, porque en Euskadi, cuando menos, de edificios andamos bien, aunque los recursos jurisdiccionales estén igual de mal que en el resto del Estado.
Y con esto acabo, por hoy.
Por eso, y permítaseme el exordio, cuando leí el modesto proyecto del Plan Ibarretexe, relacionado con la Administración de Justicia, pensé que sí era bueno. Que mejor nos dejaban a cada Comunidad Autónoma organizar nuestro propio sistema, porque visto lo visto y a virtud de lo realizado hasta ahora en Euskadi con nuestras competencias, estoy convencido, seriamente convencido, de que al menos en Euskadi, las cosas funcionarían mejor que en Madrid, capital del Reino.
Pero esto no es obstáculo para denunciar públicamente, desde ahora y para siempre, que las soluciones propuestas no servirán, porque una y otra vez caemos en los mismo defectos, por no querer abordar la realidad de la solución de los problemas, que en el caso del aumento de la litigiosidad, es forzoso crear más Juzgados. Solo así lograremos una justicia menos lenta y más al día.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
Marzo de 2011
23.02.11
NIVELES DE EXIGENCIA.
NIVELES DE MEMORIA.
NIVELES DE CREDIBILIDAD
(A propósito de Sortu)
1º.- Niveles de exigencia.
Provienen tanto de la izquierda gobernante como de la oposición ejercida por el Partido Popular.
Muestran ambos unos altos niveles de exigencia a la izquierda abertzale bajo el paraguas del nuevo partido Sortu y demuestran una gran pérdida de memoria y esto es grave, por inconsecuente e incoherente. Los unos (PP) respecto de su hilazón y en ciertos sectores continuidad, con el franquismo histórico. Los otros (el PSOE), con los GAL y las torturas en comisarías, que pudieron ser aplicables también, a épocas de gobiernos anteriores, tanto de la UCD como del PP y o AP.
El enjuiciamiento de la actual decisión de Sortu y las constantes exigencias de nuevas actitudes a sus componentes, no deberían hacer dudar a los partidos y personas exigentes, que toda credibilidad en el derecho a exigir, tiene relación directa e inmediata, con la posición mostrada por los mismos en su propia toma de decisiones respecto de recientes acontecimiento históricos, como los apuntados.
No me parece legitimado un partido político para “exigir” una cosa detrás de otra, a otro de nueva creación, cuando aún no ha sido capaz de enfrentarse a sus predecesores, condenando sin ambages el ilegítimo levantamiento Nacional del 36. Porque el PP., parece olvidar que el Ejército se debe al Gobierno y a los ciudadanos que lo mantienen. No a un grupo de facinerosos (ellos mismos), que se constituyen en decisores de la actitud a tomar y de las muertes que de ello se derivaron (un millón) de muertos.
Tampoco deben gozar de mayor credibilidad aquéllos miembros del partido en el poder, que no dudaron en montar los GAL y que cuando algunos de sus altos dirigentes fueron confinados (brevemente eso si) en la prisión de Guadalajara, vieron “bendecida” de algún modo aquella actividad, como “servidores del Estado”, acompañando a los condenados (en juicio justo y con todas las garantías procesales), hasta las puertas de la prisión. Y tampoco nadie ha reconocido oficialmente, que aquella Organización, era cuando menos, tan ilegítima como ETA, sino más, porque provenía del Estado.
Y no es baladí, tampoco, recordar a todos los que “aplaudían” la actividad etarra, porque esta pretendía derrocar la Dictadura de Franco. Entonces sí. ¿Ahora no? Moral adaptativa.
En opinión de quien esto escribe, el terror, aunque lo bendijera el padre Mariana (es lícito derribar al tirano) tiene un serio problema. Quienes ponen en marcha el sistema, se consideran luego “justificados” en su actividad y consideran legítimo continuar con aquella “ad infinitum”.
Y quienes apoyaron por acción u omisión acrítica, la actividad etarra, no pueden pretender gozar de fuerza ética o moral para poder oponerse incluso, a la posible regeneración de los etarras, en este caso, porque para exigir es preciso no tener nada que ocultar de su acción u omisión primitivas, recientes y mantenidas, sin muestra alguna de arrepentimiento.
2º).- Niveles de memoria.
Con qué facilidad olvidan los políticos. Y creen que el pueblo se halla constituído por un conjunto de desmemoriados, que tan solo sirven de apoyo a sus líderes. Y estos solo pretenden al no condenar la guerra civil, conservar esa bolsa de votos refugiados en la extrema derecha y prefieren, so pretexto de no resucitar odios ya olvidados, (¡ya!) callar, dedicándose a ir de puros, limpios y sin mácula por la vida, repartiendo cartas de naturaleza democrática y de blancura de pedigríes, a diestro (más a diestro) y siniestro.
Yo les diría, a tanto desmemoriado, que presumen de blancura de corazón, que a semejanza de ese Cristo en el que dicen creer, lo de “Sepulcros Blanqueados”, también se les puede aplicar a ellos.
Porque y en todo caso y además, no debían olvidar los de Misa y Comunión y los cristianos que presumen de seguir las enseñanzas del crucificado, la famosa parábola del hijo pródigo.
¿Por qué la Madre democracia, no puede admitir en su seno, al hijo que se fue y hoy vuelve, lleno de pecados, sí, pero arrepentido, dispuesto a dejar su actividad (por omisión) y desde la casa del padre Estado volver a comenzar, demostrando desde dentro, que pueden probar su sinceridad?
Podemos no admitirlos. Echarles otra vez y que vuelvan a su delictiva actividad anterior. Al Estado quizás no le cause demasiada preocupación esa posibilidad. A los ciudadanos sí nos deberían hacer estar en alerta permanente, porque a quien le pueda tocar el sufrimiento directo, de una muerte, un secuestro, una extorsión; luego le otorgarán “el consuelo” de un buen entierro, una magnífica ceremonia y hasta entrar a formar parte de una Asociación, en la que tendrán garantizadas sus manifestaciones anuales, declaraciones altisonantes de sus dirigentes y seguro, seguro, el olvido. Pero la china, hoy cada vez más, se ha centrado en el pueblo llano. Mucho más que no en el poderoso, como ocurría en los sesenta, setenta y ochenta.
3º).- Niveles de credibilidad.
Por todo esto y algo más, tenemos derecho a preguntarnos, acerca de la credibilidad que nos merecen los diversos actores en escena, con esta nueva ceremonia teatral, en la que no olvidemos, se halla en juego, si la función no se interpreta bien, la libertad, la vida, el patrimonio y la violación de derechos fundamentales, que pertenecen a todos, pero sobre todo a los ciudadanos que elegimos a nuestros gobernantes, que han aceptado ser los sujetos activos del desenlace de la obra y cuyo desenlace debe satisfacer a todo el público, en mayor o menor medida. Es su misión. No la nuestra. Y nadie opta a ser elegido, mediante fuerza o imposición.
La ponderación de los intereses en juego, nos lleva al análisis de todo el material que los gobernantes tienen en sus manos, a la hora de determinar, de concluir, si por encima de intereses legítimos de partido, no se halla la necesidad de explorar si la propuesta Sortu es, como algunos dicen, más de lo mismo, una nueva trampa de la misma, o por el contrario, se trata de una decisión lúcida, bien pensada, muy ponderada y segura, acerca de cómo se ha gestado, sobre todo a nivel político y por ende, qué credibilidad le merecen al Gobierno y a la ciudadanía, la de aquéllos, quienes han trabajado con notabilísimo esfuerzo, honradez y sentido de País. (¡Y cuidado, no solo de su País – Euskadi, sino de todo el País – España!), porque la situación de enfrentamiento que asola a la ciudadanía, de un modo asaz pernicioso.
Los conocen a todos. Saben quiénes son. Dónde y cómo se han reunido. De qué han hablado, y hasta cómo han ido las votaciones.
Y les consta que la decisión tomada, sino unánimemente, goza de una amplísima mayoría de consenso, que hace sostenible y creíble el proyecto presentado. Y me estoy refiriendo a la izquierda abertzale.
No se trata, ¡claro está que no!, de que estos sean Estatutos limpios, como dicen. Eso es fácil. Cortar y pegar. Se trata de quiénes son y cuál es el grado de credibilidad y honradez política, que merecen los Goiricelaia, Kepa Landa, Díez Usabiaga, Rufi Echevarría, Iñigo Iruin y desde la prisión. hoy definida como injusta (¡qué vergüenza Sra. Murillo), Arnaldo Otegi. Cabezas visibles, pero soportadas por una mayoría muy importante de su masa socio-política.
¿Son fiables hoy? Son fiables.
Personalmente creo no solo en su sinceridad, sino sobre todo en su visión política. Ninguno es, ni medianamente tonto y tienen edad suficiente para, leyendo el pasado, comprender que el futuro no pasa ya, en lo absoluto, por la lucha armada. Se fue con la historia. Se quedó como una parte amarga de la Historia de España y Euskadi, que en los tiempos recientes, no llegaron a entenderse.
Y al principal partido de la oposición, ¿qué papel le ha asignado el Director de la orquesta, en esta Sinfonía, sin partitura escrita aún?
Miren señores. Como decían mas difuntos padres: ¡hijo, el undécimo, no estorbar!
Y qué curiosidad, siguen estorbando. Hasta algunos de aquellos de quien más podía esperarse y en los que confiábamos por su auténtico talante democrático, como Alberto Ruiz Gallardón, han fallado. ¿Por qué Alberto? ¿”Et tu Alberto”? ¿También tú Alberto?, remedando a César viendo a Bruto como hundía el puñal en su cuerpo. Hasta estos, de pronto, han tomado postura electoral, por encima de sus propias convicciones.
Bajen el tono. Adopten una postura vigilante, sí, pero bajen el tono y ayuden. Usen el condicional si preciso fuere, pero no estorben con expresiones furibundas y de vez en cuando, pongan un par de traviesas en la tierra sobre la que han de ir los raíles, por los que a su vez va a circular el tren de la paz. Lo pueden hacer. Al fin y al cabo España, a la que tanto dicen querer, no es nada por encima de los españoles. Y aquí en Euskadi tienen ustedes un buen montón que agradecerán mañana, que hoy tuvieran visión de futuro.
Hoy el tren está sobre los raíles históricos de una paz posible. ¿Otra vez consentiremos entre todos, que de marcha atrás y vuelva la circular pendiente abajo hasta romperse en mil pedazos? ¿Y ETA?
Diría que, ahora sí. En este momento histórico ETA se ha “quedado procesalmente sola”. Formalmente y sin ninguna clase de duda, se ha producido la definitiva desconexión entre esta izquierda abertzale y la organización armada. De manera que “la continuidad” de que hablan la Ley de Partidos y Alfredo Pérez Rubalcaba, carece de cualquier tipo de legitimación, que se ajuste “a más o más”, a la legitimidad.
Y no me sirve, jurídicamente hablando, esa especia de compás de espera que se pretende exigir e imponer a la izquierda abertzale, porque ni el Ministerio del Interior y espero que los Jueces actuando con rigor, pueden hacer esperar un tiempo, para ver “cómo se comporta” la izquierda a partir de esta declaración y de la presentación impoluta de sus Estatutos.
Si a ningún preso, por graves que hayan sido sus delitos, se le puede imponer una especie de “libertad vigilada”, para ver si es bueno o malo en el futuro y con esta condición cercenar sus derechos sociales y políticos, cuanto menos a quien o quienes habiendo cumplido con la legalidad ingente, pretenden ejercer como ciudadanos normales, su derecho constitucional a la participación política.
Ni siquiera bajo ese paraguas (cajón de sastre del derecho) de “la continuidad”, podrá, como parece pretender el Ministerio del Interior, impedir la inmediata puesta en funcionamiento de Sortu. Son apreciaciones jurídicas, otra cosa es que la judicatura, dominada en ciertos sectores por la política, impida el ejercicio legítimo del derecho.
Lo contrario sería una verdadera falacia. Porque la izquierda abertzale, como el PSOE, el PP, el PNV y cualquier otro partido, tienen su ideología propia. De manera que, “velis nolis”, siempre serán los mismos. Este argumento es como una muerte a perpetuidad no de un partido, sino de las ideas políticas.
Y por eso volvemos a ETA.
En puridad, ante lo que considero una verdadera ruptura entre izquierda abertzale y ETA, el Gobierno de la Nación tiene un problema a resolver con la organización armada, del que ni participa, ni se le puede hacer partícipe la izquierda abertzale ya, en este momento. Si se le ha exigido a la izquierda en cuestión la condena de ETA, su separación de esta, la presentación de unos Estatutos con arreglo a la Ley de Partidos y eso se ha cumplido, ¿se le puede exigir, jurídicamente hablando, que sea partícipe de la solución del conflicto armado?
Se le “podrá” solicitar su ayuda. No se le puede “exigir” nada y condicionar su inicio de actividades políticas a esos otros niveles exigenciales. Estaríamos ante una “contraditio in terminis”. Si se le quiere descolgar de ETA y se ha descolgado, luego no se le puede imponer que siga con ella, como si la izquierda fueran, ahora, un conjunto de viejos delincuentes.
Estoy convencido, con un grado de certeza moral muy importante, de que al fin podemos decir aquello de “ha estallado la paz” Y la base principal de esta convicción arranca del hecho principal de que, por fin, lo civil se ha impuesto a lo militar. Y los soldados se han sometido, a disgusto en algunos casos, a la toma de decisiones de los políticos. En segundo lugar porque, en perspectiva histórica los militares han asumido, que el tiempo de las bombas y las pistolas debe dejar paso a la política pura y que la convicción por la fuerza, debe dejar paso a la fuerza de la convicción.
Que las personas que se lo han propuesto así, encuentren, en los momentos que aún faltan, fuerza e inspiración suficiente, para mantener el pulso firme y que todos nosotros seamos capaces, con nuestra lucha política ciudadana, de ayudar, tirando del carro en la misma dirección. La paz para nuestros hijos y nietos lo merecen.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
18 de Febrero de 2011
NIVELES DE MEMORIA.
NIVELES DE CREDIBILIDAD
(A propósito de Sortu)
1º.- Niveles de exigencia.
Provienen tanto de la izquierda gobernante como de la oposición ejercida por el Partido Popular.
Muestran ambos unos altos niveles de exigencia a la izquierda abertzale bajo el paraguas del nuevo partido Sortu y demuestran una gran pérdida de memoria y esto es grave, por inconsecuente e incoherente. Los unos (PP) respecto de su hilazón y en ciertos sectores continuidad, con el franquismo histórico. Los otros (el PSOE), con los GAL y las torturas en comisarías, que pudieron ser aplicables también, a épocas de gobiernos anteriores, tanto de la UCD como del PP y o AP.
El enjuiciamiento de la actual decisión de Sortu y las constantes exigencias de nuevas actitudes a sus componentes, no deberían hacer dudar a los partidos y personas exigentes, que toda credibilidad en el derecho a exigir, tiene relación directa e inmediata, con la posición mostrada por los mismos en su propia toma de decisiones respecto de recientes acontecimiento históricos, como los apuntados.
No me parece legitimado un partido político para “exigir” una cosa detrás de otra, a otro de nueva creación, cuando aún no ha sido capaz de enfrentarse a sus predecesores, condenando sin ambages el ilegítimo levantamiento Nacional del 36. Porque el PP., parece olvidar que el Ejército se debe al Gobierno y a los ciudadanos que lo mantienen. No a un grupo de facinerosos (ellos mismos), que se constituyen en decisores de la actitud a tomar y de las muertes que de ello se derivaron (un millón) de muertos.
Tampoco deben gozar de mayor credibilidad aquéllos miembros del partido en el poder, que no dudaron en montar los GAL y que cuando algunos de sus altos dirigentes fueron confinados (brevemente eso si) en la prisión de Guadalajara, vieron “bendecida” de algún modo aquella actividad, como “servidores del Estado”, acompañando a los condenados (en juicio justo y con todas las garantías procesales), hasta las puertas de la prisión. Y tampoco nadie ha reconocido oficialmente, que aquella Organización, era cuando menos, tan ilegítima como ETA, sino más, porque provenía del Estado.
Y no es baladí, tampoco, recordar a todos los que “aplaudían” la actividad etarra, porque esta pretendía derrocar la Dictadura de Franco. Entonces sí. ¿Ahora no? Moral adaptativa.
En opinión de quien esto escribe, el terror, aunque lo bendijera el padre Mariana (es lícito derribar al tirano) tiene un serio problema. Quienes ponen en marcha el sistema, se consideran luego “justificados” en su actividad y consideran legítimo continuar con aquella “ad infinitum”.
Y quienes apoyaron por acción u omisión acrítica, la actividad etarra, no pueden pretender gozar de fuerza ética o moral para poder oponerse incluso, a la posible regeneración de los etarras, en este caso, porque para exigir es preciso no tener nada que ocultar de su acción u omisión primitivas, recientes y mantenidas, sin muestra alguna de arrepentimiento.
2º).- Niveles de memoria.
Con qué facilidad olvidan los políticos. Y creen que el pueblo se halla constituído por un conjunto de desmemoriados, que tan solo sirven de apoyo a sus líderes. Y estos solo pretenden al no condenar la guerra civil, conservar esa bolsa de votos refugiados en la extrema derecha y prefieren, so pretexto de no resucitar odios ya olvidados, (¡ya!) callar, dedicándose a ir de puros, limpios y sin mácula por la vida, repartiendo cartas de naturaleza democrática y de blancura de pedigríes, a diestro (más a diestro) y siniestro.
Yo les diría, a tanto desmemoriado, que presumen de blancura de corazón, que a semejanza de ese Cristo en el que dicen creer, lo de “Sepulcros Blanqueados”, también se les puede aplicar a ellos.
Porque y en todo caso y además, no debían olvidar los de Misa y Comunión y los cristianos que presumen de seguir las enseñanzas del crucificado, la famosa parábola del hijo pródigo.
¿Por qué la Madre democracia, no puede admitir en su seno, al hijo que se fue y hoy vuelve, lleno de pecados, sí, pero arrepentido, dispuesto a dejar su actividad (por omisión) y desde la casa del padre Estado volver a comenzar, demostrando desde dentro, que pueden probar su sinceridad?
Podemos no admitirlos. Echarles otra vez y que vuelvan a su delictiva actividad anterior. Al Estado quizás no le cause demasiada preocupación esa posibilidad. A los ciudadanos sí nos deberían hacer estar en alerta permanente, porque a quien le pueda tocar el sufrimiento directo, de una muerte, un secuestro, una extorsión; luego le otorgarán “el consuelo” de un buen entierro, una magnífica ceremonia y hasta entrar a formar parte de una Asociación, en la que tendrán garantizadas sus manifestaciones anuales, declaraciones altisonantes de sus dirigentes y seguro, seguro, el olvido. Pero la china, hoy cada vez más, se ha centrado en el pueblo llano. Mucho más que no en el poderoso, como ocurría en los sesenta, setenta y ochenta.
3º).- Niveles de credibilidad.
Por todo esto y algo más, tenemos derecho a preguntarnos, acerca de la credibilidad que nos merecen los diversos actores en escena, con esta nueva ceremonia teatral, en la que no olvidemos, se halla en juego, si la función no se interpreta bien, la libertad, la vida, el patrimonio y la violación de derechos fundamentales, que pertenecen a todos, pero sobre todo a los ciudadanos que elegimos a nuestros gobernantes, que han aceptado ser los sujetos activos del desenlace de la obra y cuyo desenlace debe satisfacer a todo el público, en mayor o menor medida. Es su misión. No la nuestra. Y nadie opta a ser elegido, mediante fuerza o imposición.
La ponderación de los intereses en juego, nos lleva al análisis de todo el material que los gobernantes tienen en sus manos, a la hora de determinar, de concluir, si por encima de intereses legítimos de partido, no se halla la necesidad de explorar si la propuesta Sortu es, como algunos dicen, más de lo mismo, una nueva trampa de la misma, o por el contrario, se trata de una decisión lúcida, bien pensada, muy ponderada y segura, acerca de cómo se ha gestado, sobre todo a nivel político y por ende, qué credibilidad le merecen al Gobierno y a la ciudadanía, la de aquéllos, quienes han trabajado con notabilísimo esfuerzo, honradez y sentido de País. (¡Y cuidado, no solo de su País – Euskadi, sino de todo el País – España!), porque la situación de enfrentamiento que asola a la ciudadanía, de un modo asaz pernicioso.
Los conocen a todos. Saben quiénes son. Dónde y cómo se han reunido. De qué han hablado, y hasta cómo han ido las votaciones.
Y les consta que la decisión tomada, sino unánimemente, goza de una amplísima mayoría de consenso, que hace sostenible y creíble el proyecto presentado. Y me estoy refiriendo a la izquierda abertzale.
No se trata, ¡claro está que no!, de que estos sean Estatutos limpios, como dicen. Eso es fácil. Cortar y pegar. Se trata de quiénes son y cuál es el grado de credibilidad y honradez política, que merecen los Goiricelaia, Kepa Landa, Díez Usabiaga, Rufi Echevarría, Iñigo Iruin y desde la prisión. hoy definida como injusta (¡qué vergüenza Sra. Murillo), Arnaldo Otegi. Cabezas visibles, pero soportadas por una mayoría muy importante de su masa socio-política.
¿Son fiables hoy? Son fiables.
Personalmente creo no solo en su sinceridad, sino sobre todo en su visión política. Ninguno es, ni medianamente tonto y tienen edad suficiente para, leyendo el pasado, comprender que el futuro no pasa ya, en lo absoluto, por la lucha armada. Se fue con la historia. Se quedó como una parte amarga de la Historia de España y Euskadi, que en los tiempos recientes, no llegaron a entenderse.
Y al principal partido de la oposición, ¿qué papel le ha asignado el Director de la orquesta, en esta Sinfonía, sin partitura escrita aún?
Miren señores. Como decían mas difuntos padres: ¡hijo, el undécimo, no estorbar!
Y qué curiosidad, siguen estorbando. Hasta algunos de aquellos de quien más podía esperarse y en los que confiábamos por su auténtico talante democrático, como Alberto Ruiz Gallardón, han fallado. ¿Por qué Alberto? ¿”Et tu Alberto”? ¿También tú Alberto?, remedando a César viendo a Bruto como hundía el puñal en su cuerpo. Hasta estos, de pronto, han tomado postura electoral, por encima de sus propias convicciones.
Bajen el tono. Adopten una postura vigilante, sí, pero bajen el tono y ayuden. Usen el condicional si preciso fuere, pero no estorben con expresiones furibundas y de vez en cuando, pongan un par de traviesas en la tierra sobre la que han de ir los raíles, por los que a su vez va a circular el tren de la paz. Lo pueden hacer. Al fin y al cabo España, a la que tanto dicen querer, no es nada por encima de los españoles. Y aquí en Euskadi tienen ustedes un buen montón que agradecerán mañana, que hoy tuvieran visión de futuro.
Hoy el tren está sobre los raíles históricos de una paz posible. ¿Otra vez consentiremos entre todos, que de marcha atrás y vuelva la circular pendiente abajo hasta romperse en mil pedazos? ¿Y ETA?
Diría que, ahora sí. En este momento histórico ETA se ha “quedado procesalmente sola”. Formalmente y sin ninguna clase de duda, se ha producido la definitiva desconexión entre esta izquierda abertzale y la organización armada. De manera que “la continuidad” de que hablan la Ley de Partidos y Alfredo Pérez Rubalcaba, carece de cualquier tipo de legitimación, que se ajuste “a más o más”, a la legitimidad.
Y no me sirve, jurídicamente hablando, esa especia de compás de espera que se pretende exigir e imponer a la izquierda abertzale, porque ni el Ministerio del Interior y espero que los Jueces actuando con rigor, pueden hacer esperar un tiempo, para ver “cómo se comporta” la izquierda a partir de esta declaración y de la presentación impoluta de sus Estatutos.
Si a ningún preso, por graves que hayan sido sus delitos, se le puede imponer una especie de “libertad vigilada”, para ver si es bueno o malo en el futuro y con esta condición cercenar sus derechos sociales y políticos, cuanto menos a quien o quienes habiendo cumplido con la legalidad ingente, pretenden ejercer como ciudadanos normales, su derecho constitucional a la participación política.
Ni siquiera bajo ese paraguas (cajón de sastre del derecho) de “la continuidad”, podrá, como parece pretender el Ministerio del Interior, impedir la inmediata puesta en funcionamiento de Sortu. Son apreciaciones jurídicas, otra cosa es que la judicatura, dominada en ciertos sectores por la política, impida el ejercicio legítimo del derecho.
Lo contrario sería una verdadera falacia. Porque la izquierda abertzale, como el PSOE, el PP, el PNV y cualquier otro partido, tienen su ideología propia. De manera que, “velis nolis”, siempre serán los mismos. Este argumento es como una muerte a perpetuidad no de un partido, sino de las ideas políticas.
Y por eso volvemos a ETA.
En puridad, ante lo que considero una verdadera ruptura entre izquierda abertzale y ETA, el Gobierno de la Nación tiene un problema a resolver con la organización armada, del que ni participa, ni se le puede hacer partícipe la izquierda abertzale ya, en este momento. Si se le ha exigido a la izquierda en cuestión la condena de ETA, su separación de esta, la presentación de unos Estatutos con arreglo a la Ley de Partidos y eso se ha cumplido, ¿se le puede exigir, jurídicamente hablando, que sea partícipe de la solución del conflicto armado?
Se le “podrá” solicitar su ayuda. No se le puede “exigir” nada y condicionar su inicio de actividades políticas a esos otros niveles exigenciales. Estaríamos ante una “contraditio in terminis”. Si se le quiere descolgar de ETA y se ha descolgado, luego no se le puede imponer que siga con ella, como si la izquierda fueran, ahora, un conjunto de viejos delincuentes.
Estoy convencido, con un grado de certeza moral muy importante, de que al fin podemos decir aquello de “ha estallado la paz” Y la base principal de esta convicción arranca del hecho principal de que, por fin, lo civil se ha impuesto a lo militar. Y los soldados se han sometido, a disgusto en algunos casos, a la toma de decisiones de los políticos. En segundo lugar porque, en perspectiva histórica los militares han asumido, que el tiempo de las bombas y las pistolas debe dejar paso a la política pura y que la convicción por la fuerza, debe dejar paso a la fuerza de la convicción.
Que las personas que se lo han propuesto así, encuentren, en los momentos que aún faltan, fuerza e inspiración suficiente, para mantener el pulso firme y que todos nosotros seamos capaces, con nuestra lucha política ciudadana, de ayudar, tirando del carro en la misma dirección. La paz para nuestros hijos y nietos lo merecen.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
18 de Febrero de 2011
08.02.11
RUPTURA O REFORMA
Algunos, quizás muchos aún, recordarán la eterna discusión, aún no resuelta, acerca de si a la muerte del dictador Franco, debió producirse la absoluta ruptura con el sistema anterior o por el contrario, eran tan solo precisas la adopción de las pertinentes reformas, que permitieran, sin necesidad de romper totalmente con el régimen anterior, habríamos de ir, de la dictadura a la democracia, sin más traumas que los absolutamente imprescindibles y esperando que el tiempo y las nuevas generaciones de ciudadanos, permitieran que con el mero transcurso del tiempo y la paciencia como norte, llegar a la instauración de una democracia sólida, soportando entre tanto, los inconvenientes serios que la reforma, predicada por muchos y aceptada por casi todos, podría resolver los problemas que evidentemente iban a plantearse, que no fueron pocos..
Hoy nos hallamos ante una situación similar, entre las propuestas de ETA, (en sus variados comunicados) de un lado, las de la izquierda abertzale, de otro, así como las del Gobierno de la Nación y los partidos de la oposición.
Y a mi modesto juicio y como frontispicio de estas líneas, hoy considero que ha llegado el momento de la confianza. No de la fe. De la confianza, sustentada en hechos reales, en la palabra de las personas, aunque estas antes, hubieran fallado en sus promesas, como de otra parte, lo habían hecho los Gobiernos de turno, por unas u otras razones. Cuyos razonamientos nunca han sido explicados a la ciudadanía
Y esta confianza tiene su fundamento, en el apartamiento claro, rotundo y contundente que la izquierda abertzale viene haciendo, en los más variados foros, y en los que viene reflejando, públicamente, su inequívoca voluntad de apartarse de la violencia, como medio para lograr fines políticos y de otro, en que solo las vías y la utilización de la política, serán quienes orienten sus actuaciones futuras. Item más, se ajustarán en sus actividades políticas, estrictamente, a la legislación especial española,( (específicamente creada contra ellos), con el fin de lograr sus objetivos políticos, que como tales, gozan de absoluta legitimidad, hasta la independencia final de Euskal Herria, meta final de su actividad en las Instituciones vascas. y nacionales.
La transición que a este respecto ha venido efectuando la llamada hoy izquierda abertzale, ha sido lo suficientemente clara, como para dudar de que, su apuesta es estrictamente política, exclusivamente democrática y por ende, digna de crédito y apoyo.
Su apartamiento de la violencia de ETA, de otro lado, me parece asimismo, digno de ser tenido en cuenta y admitirlo como sólido, serio y sincero. Por eso mantengo, que es llegado el momento de confiar en las personas. Porque, entre otras cosas, son demasiados los ciudadanos de la izquierda abertzale, que ya se han pronunciado en contra de la violencia, anunciando que si a pesar de sus pronunciamientos en ese sentido, ETA, por su cuenta y riesgo y en esta especie de proceso constituyente de la nueva izquierda, cometiere algún atentado, ellos, los que tales cosas afirman, manifiestan con rotundidad, no exenta además de firmeza y con sabor a absoluta veracidad, se hallarán enfrente de la organización armada. Y éste “estar enfrente” no suena a retórica vacía y oportunista, sino a convicción de que ha llegado el momento de la ruptura y de la puesta en marcha de todas las grandes capacidades políticas que tienen los miembros de la izquierda abertzale. Que de otro lado, no son pocos. Y confían en sí mismos. No con la fe del carbonero del Kempis, sino la que emana del diario trabajo, de la dedicación y de la honradez política, ya probada, de sus bases.
De otra manera, la exclusión de la violencia y la apuesta exclusiva por las vías políticas, se ha pronunciado en demasiados foros, públicos, semipúblicos o privados, como para que nos podamos permitir renegar de su sinceridad.
Y son personas, a las que, a mi juicio, se las puede creer.
Y no se trata, ni en este ni en ningún otro caso, de utilizar la cristiana fe de la que a veces provenimos los cristianos, para escribir lo que escribo. Se trata de no olvidar, de hacer un análisis de la evolución de ETA y la izquierda abertzale y de conocer cuáles son los intereses políticos en juego.
Porque y respecto de esto último, no creeremos aún, me pregunto, en eso de que debajo de ETA no hay intereses políticos en juego y que solo matan por matar, extorsionan por extorsionar o secuestran por placer. Hay una intencionalidad claramente política, que a los muy variados Gobiernos de España jamás se les ha escapado y hoy, la excepción no se ha instaurado en el Gobierno de turno madrileño .Su intencionalidad final es la independencia de Euskadi, aunque los métodos enunciados, sean absolutamente execrables y lo que es peor, totalmente inútiles, sin que aún, algunos de los nuevos se hayan enterado.
Saben, PP y PSOE, lo que puede ocurrir, si a la izquierda abertzale se la legaliza. Porque en la correlación de fuerzas vascas (ad exemplum) se puede establecer con esta legalización, un cambio que acabaría de inmediato con el bipartito, (PSOE-PP) volviendo el nacionalismo a instalarse en Lakua y eso, naturalmente, al no convenir ni a Madrid ni a los partidos hoy gobernantes en Esukadi, puede ser dinamitado con el fácil sistema de poner muros, uno detrás de otro, en los diferentes centros de poder.
Y al efecto, el Ministerio Fiscal, la Abogacía del Estado y los Tribunales, tienen medios más que suficientes para interpretar las Leyes y por muy “blancas” que sean las listas que presente la izquierda abertzale, es evidente que siempre “se pueden encontrar resquicios” para que esta, la izquierda abertzale, aún permanezca un año o dos o los que hagan falta, en el exilio político. Y eso a mi juicio, no nos conviene a nadie. Como simples ciudadanos, no lo debemos consentir En absoluto me convence semejante actitud política. A nadie, cuidado. Ni a la izquierda nacional, ni al Gobierno, ni a ETA, ni a la izquierda abertzale, si esta se halla dispuesta a volver al ejercicio de la política.
Y a este respecto, recordemos que aún no están tan lejanos los tiempos, a nivel de credibilidad, en que si uno preguntaba a los dirigentes de Batasuna acerca de ETA y sus desmanes violentos, la respuesta era siempre la misma. Eso habrá que preguntárselo a ellos. No parecían saber. No parecían contestar. De ahí se ha pasado a esta separación entre izquierda y ETA, a virtud de la cual, la misma pregunta obtiene respuesta distinta. Nos tendrán enfrente significa que no solo la izquierda abertzale es el refugio o la masa crítica de aquélla, el soporte social, sino que el método de la violencia instalada ya no encuentra apoyo en la izquierda abertzale, no tiene ya ETA el apoyo social necesario, que de otro lado ese ejército precisa tener, con el fin de continuar con la llamada lucha armada. El binomio se ha roto. No sé si por convicción o por necesidad. Pero se ha roto. Y sin apoyo social ETA no puede existir. Y lo saben.
Hoy, ya son muchos los foros en los que públicamente, los dirigentes de la izquierda abertzale han publicitado su separación y renuncia absolutas al apoyo a la violencia, han renegado de esta como método de conseguir unos fines (la independencia de Euskal Herria) que solo, hoy y ahora, para siempre, tratará de lograr, mediante métodos exclusivamente políticos. Lo dicen. Y hoy es momento de creerles.
En sedes judiciales varias. En las prisiones. Desde estas, con comunicados y decisiones personales. En la prensa, radio, televisión, en foros más o menos públicos, el mensaje es nítido y claro. No a la violencia y no a ETA. Es mi impresión, es lo que personalmente he podido escuchar, de personas relevantes de esa izquierda. Y además lo he hecho no solo a los que podemos considerar tienen interés incluso en disfrazar sus intenciones (estamos quizás en el derecho a dudar después de tantas decepciones) sino a. quienes, sin participar en los centros de poder de la izquierda abertzale, han trabajado, ya desde hace más de dos años, en los movimientos y asambleas de discusión, acerca de la forma en que deben tratar de lograrse esos fines, y si la lucha armada puede o no colaborar o ser un obstáculo, en el logro de los mismos. Estas personas, han comparecido también públicamente en foros diversos y han arriesgado su credibilidad personal y profesional, sin ninguna necesidad, porque el ejercicio de la política no es su meta (por ejemplo), y no han dudado en empeñar su palabra, su prestigio, su credibilidad y sus directos conocimientos, desde la información y la participación directa en esas consultas, manifestando e informando, que las decisiones eran serias, mayoritarias y definitivas. Por lo que ahora no solo las tenemos sobre la mesa, sino que están sirviendo de base para lograr la legalización de la izquierda que ha hecho el esfuerzo (lógico y exigible de otro lado), que se le exigía, con la finalidad exclusiva de hacer su presentación en las futuras elecciones, sean estas las que fueren. Este año o el próximo. Mejor éste que el venidero, porque cumplidos los trámites y exigencias políticas, no es tiempo de demoras y excusas, no fuere a ser que demos cancha a quienes dentro de la organización armada, aún están por la violencia. ¿Cuántos son? No lo sé. Pero quedarán algunos y mejor no les demos argumentos con los que legitimarse, frente a los que mayoritariamente, han apostado por la ruptura.
Bien es cierto que de otro lado, ETA tampoco parece tener las ideas excesiva y unánimemente claras. Los hay que están por el abandono de la lucha armada. Pero también están, a mi juicio, aquéllos que bien por orgullo, despecho o falta de visión de las lecturas históricas y de los logros “conseguidos” por sus mayores, siguen creyendo que aún es posible, a través de las armas, hacer hincar las rodillas al Estado. Desde la juventud que atesoran, pero también desde simplemente, la falta de capacidad y de formación intelectual, que al menos les permita, con espíritu crítico, echar la vista atrás y comprobar lo que se logró (nada) aún y a pesar de que sus “mayores” fueron capaces de poner más de doscientos muertos en un año, encima de la diatriba política, quizás deberían ser más realistas y hacer una reflexión menos visceral, más sosegada, más cercana a los hechos. A la Historia. Pero lo cierto es que están ahí y no han dado aún del todo, su brazo a torcer. Son por tanto un peligro que aún nos acecha, a pesar de que al Estado, al Gobierno de la Nación, la situación no les preocupa demasiado, aún sin tregua.
Y para finalizar.
Que no se nos vuelva a ir este tren nuevamente. Comprendo que para el Gobierno de la Nación, la situación, aún con violencia, no solo no es mala. Es muy poco preocupante. No obstante, debe ser misión del gobernante no desaprovechar las ocasiones que la Historia les aporta para, con visión de Estado, con visión pacificadora, conseguir que el grave problema desaparezca y deje de haber, ya, víctimas inocentes, cuyas familias y seres queridos deban soportar, con enorme tristeza y preocupación futura, la desaparición de unos seres, que últimamente además, tienen, por su condición, demasiado “poca importancia” política para el Estado, y por ello no conmocionan prácticamente nada las decisiones de calado. Y hablo de todos. De todas las familias. De todos los perdidos en el camino.
Entre todos este tren debemos tomarlo. No bajarnos del mismo hasta que llegue a una buena estación, en la que ya para siempre, la política tome las riendas y la violencia, de todos los órdenes, sea aparcada para siempre. La de ETA y la del Estado.
Y la posibilidad existe. Pero debemos acudir, de una vez, todos, a la ruptura, dejándonos de reformas parcheadoras, que además resultan a la larga, absolutamente inútiles, porque estos, los parches, vuelven a despegarse, dejando a la sociedad con la misma frustración que antes. Debemos romper con el pasado e inaugurar el futuro.
Así pues las conclusiones para mí son claras. Ruptura de ETA con su propia violencia. Ruptura de la izquierda abertzale con ETA y sus métodos violentos. Ruptura del Estado con sus permanentes inconvenientes, muros y trabas varias. Los Jueces a sus juicios ordinarios y legalización inmediata del nuevo partido político, si sus Estatutos cumplen debidamente con la legislación en vigor, sin excusas ni pretextos de ninguna clase. ¿ O tampoco ahora dejaremos de ser unos simples iconoclastas de seres humanos?.
ANGEL GAMINDE MONTOYA
ABOGADO y Presidente de Res Pública
03-02-2011.
Algunos, quizás muchos aún, recordarán la eterna discusión, aún no resuelta, acerca de si a la muerte del dictador Franco, debió producirse la absoluta ruptura con el sistema anterior o por el contrario, eran tan solo precisas la adopción de las pertinentes reformas, que permitieran, sin necesidad de romper totalmente con el régimen anterior, habríamos de ir, de la dictadura a la democracia, sin más traumas que los absolutamente imprescindibles y esperando que el tiempo y las nuevas generaciones de ciudadanos, permitieran que con el mero transcurso del tiempo y la paciencia como norte, llegar a la instauración de una democracia sólida, soportando entre tanto, los inconvenientes serios que la reforma, predicada por muchos y aceptada por casi todos, podría resolver los problemas que evidentemente iban a plantearse, que no fueron pocos..
Hoy nos hallamos ante una situación similar, entre las propuestas de ETA, (en sus variados comunicados) de un lado, las de la izquierda abertzale, de otro, así como las del Gobierno de la Nación y los partidos de la oposición.
Y a mi modesto juicio y como frontispicio de estas líneas, hoy considero que ha llegado el momento de la confianza. No de la fe. De la confianza, sustentada en hechos reales, en la palabra de las personas, aunque estas antes, hubieran fallado en sus promesas, como de otra parte, lo habían hecho los Gobiernos de turno, por unas u otras razones. Cuyos razonamientos nunca han sido explicados a la ciudadanía
Y esta confianza tiene su fundamento, en el apartamiento claro, rotundo y contundente que la izquierda abertzale viene haciendo, en los más variados foros, y en los que viene reflejando, públicamente, su inequívoca voluntad de apartarse de la violencia, como medio para lograr fines políticos y de otro, en que solo las vías y la utilización de la política, serán quienes orienten sus actuaciones futuras. Item más, se ajustarán en sus actividades políticas, estrictamente, a la legislación especial española,( (específicamente creada contra ellos), con el fin de lograr sus objetivos políticos, que como tales, gozan de absoluta legitimidad, hasta la independencia final de Euskal Herria, meta final de su actividad en las Instituciones vascas. y nacionales.
La transición que a este respecto ha venido efectuando la llamada hoy izquierda abertzale, ha sido lo suficientemente clara, como para dudar de que, su apuesta es estrictamente política, exclusivamente democrática y por ende, digna de crédito y apoyo.
Su apartamiento de la violencia de ETA, de otro lado, me parece asimismo, digno de ser tenido en cuenta y admitirlo como sólido, serio y sincero. Por eso mantengo, que es llegado el momento de confiar en las personas. Porque, entre otras cosas, son demasiados los ciudadanos de la izquierda abertzale, que ya se han pronunciado en contra de la violencia, anunciando que si a pesar de sus pronunciamientos en ese sentido, ETA, por su cuenta y riesgo y en esta especie de proceso constituyente de la nueva izquierda, cometiere algún atentado, ellos, los que tales cosas afirman, manifiestan con rotundidad, no exenta además de firmeza y con sabor a absoluta veracidad, se hallarán enfrente de la organización armada. Y éste “estar enfrente” no suena a retórica vacía y oportunista, sino a convicción de que ha llegado el momento de la ruptura y de la puesta en marcha de todas las grandes capacidades políticas que tienen los miembros de la izquierda abertzale. Que de otro lado, no son pocos. Y confían en sí mismos. No con la fe del carbonero del Kempis, sino la que emana del diario trabajo, de la dedicación y de la honradez política, ya probada, de sus bases.
De otra manera, la exclusión de la violencia y la apuesta exclusiva por las vías políticas, se ha pronunciado en demasiados foros, públicos, semipúblicos o privados, como para que nos podamos permitir renegar de su sinceridad.
Y son personas, a las que, a mi juicio, se las puede creer.
Y no se trata, ni en este ni en ningún otro caso, de utilizar la cristiana fe de la que a veces provenimos los cristianos, para escribir lo que escribo. Se trata de no olvidar, de hacer un análisis de la evolución de ETA y la izquierda abertzale y de conocer cuáles son los intereses políticos en juego.
Porque y respecto de esto último, no creeremos aún, me pregunto, en eso de que debajo de ETA no hay intereses políticos en juego y que solo matan por matar, extorsionan por extorsionar o secuestran por placer. Hay una intencionalidad claramente política, que a los muy variados Gobiernos de España jamás se les ha escapado y hoy, la excepción no se ha instaurado en el Gobierno de turno madrileño .Su intencionalidad final es la independencia de Euskadi, aunque los métodos enunciados, sean absolutamente execrables y lo que es peor, totalmente inútiles, sin que aún, algunos de los nuevos se hayan enterado.
Saben, PP y PSOE, lo que puede ocurrir, si a la izquierda abertzale se la legaliza. Porque en la correlación de fuerzas vascas (ad exemplum) se puede establecer con esta legalización, un cambio que acabaría de inmediato con el bipartito, (PSOE-PP) volviendo el nacionalismo a instalarse en Lakua y eso, naturalmente, al no convenir ni a Madrid ni a los partidos hoy gobernantes en Esukadi, puede ser dinamitado con el fácil sistema de poner muros, uno detrás de otro, en los diferentes centros de poder.
Y al efecto, el Ministerio Fiscal, la Abogacía del Estado y los Tribunales, tienen medios más que suficientes para interpretar las Leyes y por muy “blancas” que sean las listas que presente la izquierda abertzale, es evidente que siempre “se pueden encontrar resquicios” para que esta, la izquierda abertzale, aún permanezca un año o dos o los que hagan falta, en el exilio político. Y eso a mi juicio, no nos conviene a nadie. Como simples ciudadanos, no lo debemos consentir En absoluto me convence semejante actitud política. A nadie, cuidado. Ni a la izquierda nacional, ni al Gobierno, ni a ETA, ni a la izquierda abertzale, si esta se halla dispuesta a volver al ejercicio de la política.
Y a este respecto, recordemos que aún no están tan lejanos los tiempos, a nivel de credibilidad, en que si uno preguntaba a los dirigentes de Batasuna acerca de ETA y sus desmanes violentos, la respuesta era siempre la misma. Eso habrá que preguntárselo a ellos. No parecían saber. No parecían contestar. De ahí se ha pasado a esta separación entre izquierda y ETA, a virtud de la cual, la misma pregunta obtiene respuesta distinta. Nos tendrán enfrente significa que no solo la izquierda abertzale es el refugio o la masa crítica de aquélla, el soporte social, sino que el método de la violencia instalada ya no encuentra apoyo en la izquierda abertzale, no tiene ya ETA el apoyo social necesario, que de otro lado ese ejército precisa tener, con el fin de continuar con la llamada lucha armada. El binomio se ha roto. No sé si por convicción o por necesidad. Pero se ha roto. Y sin apoyo social ETA no puede existir. Y lo saben.
Hoy, ya son muchos los foros en los que públicamente, los dirigentes de la izquierda abertzale han publicitado su separación y renuncia absolutas al apoyo a la violencia, han renegado de esta como método de conseguir unos fines (la independencia de Euskal Herria) que solo, hoy y ahora, para siempre, tratará de lograr, mediante métodos exclusivamente políticos. Lo dicen. Y hoy es momento de creerles.
En sedes judiciales varias. En las prisiones. Desde estas, con comunicados y decisiones personales. En la prensa, radio, televisión, en foros más o menos públicos, el mensaje es nítido y claro. No a la violencia y no a ETA. Es mi impresión, es lo que personalmente he podido escuchar, de personas relevantes de esa izquierda. Y además lo he hecho no solo a los que podemos considerar tienen interés incluso en disfrazar sus intenciones (estamos quizás en el derecho a dudar después de tantas decepciones) sino a. quienes, sin participar en los centros de poder de la izquierda abertzale, han trabajado, ya desde hace más de dos años, en los movimientos y asambleas de discusión, acerca de la forma en que deben tratar de lograrse esos fines, y si la lucha armada puede o no colaborar o ser un obstáculo, en el logro de los mismos. Estas personas, han comparecido también públicamente en foros diversos y han arriesgado su credibilidad personal y profesional, sin ninguna necesidad, porque el ejercicio de la política no es su meta (por ejemplo), y no han dudado en empeñar su palabra, su prestigio, su credibilidad y sus directos conocimientos, desde la información y la participación directa en esas consultas, manifestando e informando, que las decisiones eran serias, mayoritarias y definitivas. Por lo que ahora no solo las tenemos sobre la mesa, sino que están sirviendo de base para lograr la legalización de la izquierda que ha hecho el esfuerzo (lógico y exigible de otro lado), que se le exigía, con la finalidad exclusiva de hacer su presentación en las futuras elecciones, sean estas las que fueren. Este año o el próximo. Mejor éste que el venidero, porque cumplidos los trámites y exigencias políticas, no es tiempo de demoras y excusas, no fuere a ser que demos cancha a quienes dentro de la organización armada, aún están por la violencia. ¿Cuántos son? No lo sé. Pero quedarán algunos y mejor no les demos argumentos con los que legitimarse, frente a los que mayoritariamente, han apostado por la ruptura.
Bien es cierto que de otro lado, ETA tampoco parece tener las ideas excesiva y unánimemente claras. Los hay que están por el abandono de la lucha armada. Pero también están, a mi juicio, aquéllos que bien por orgullo, despecho o falta de visión de las lecturas históricas y de los logros “conseguidos” por sus mayores, siguen creyendo que aún es posible, a través de las armas, hacer hincar las rodillas al Estado. Desde la juventud que atesoran, pero también desde simplemente, la falta de capacidad y de formación intelectual, que al menos les permita, con espíritu crítico, echar la vista atrás y comprobar lo que se logró (nada) aún y a pesar de que sus “mayores” fueron capaces de poner más de doscientos muertos en un año, encima de la diatriba política, quizás deberían ser más realistas y hacer una reflexión menos visceral, más sosegada, más cercana a los hechos. A la Historia. Pero lo cierto es que están ahí y no han dado aún del todo, su brazo a torcer. Son por tanto un peligro que aún nos acecha, a pesar de que al Estado, al Gobierno de la Nación, la situación no les preocupa demasiado, aún sin tregua.
Y para finalizar.
Que no se nos vuelva a ir este tren nuevamente. Comprendo que para el Gobierno de la Nación, la situación, aún con violencia, no solo no es mala. Es muy poco preocupante. No obstante, debe ser misión del gobernante no desaprovechar las ocasiones que la Historia les aporta para, con visión de Estado, con visión pacificadora, conseguir que el grave problema desaparezca y deje de haber, ya, víctimas inocentes, cuyas familias y seres queridos deban soportar, con enorme tristeza y preocupación futura, la desaparición de unos seres, que últimamente además, tienen, por su condición, demasiado “poca importancia” política para el Estado, y por ello no conmocionan prácticamente nada las decisiones de calado. Y hablo de todos. De todas las familias. De todos los perdidos en el camino.
Entre todos este tren debemos tomarlo. No bajarnos del mismo hasta que llegue a una buena estación, en la que ya para siempre, la política tome las riendas y la violencia, de todos los órdenes, sea aparcada para siempre. La de ETA y la del Estado.
Y la posibilidad existe. Pero debemos acudir, de una vez, todos, a la ruptura, dejándonos de reformas parcheadoras, que además resultan a la larga, absolutamente inútiles, porque estos, los parches, vuelven a despegarse, dejando a la sociedad con la misma frustración que antes. Debemos romper con el pasado e inaugurar el futuro.
Así pues las conclusiones para mí son claras. Ruptura de ETA con su propia violencia. Ruptura de la izquierda abertzale con ETA y sus métodos violentos. Ruptura del Estado con sus permanentes inconvenientes, muros y trabas varias. Los Jueces a sus juicios ordinarios y legalización inmediata del nuevo partido político, si sus Estatutos cumplen debidamente con la legislación en vigor, sin excusas ni pretextos de ninguna clase. ¿ O tampoco ahora dejaremos de ser unos simples iconoclastas de seres humanos?.
ANGEL GAMINDE MONTOYA
ABOGADO y Presidente de Res Pública
03-02-2011.
11.01.11
¿UNA PATADA EN EL TRASERO A LA IZQUIERDA ABERTZALE?
Acerca de cómo un comunicado que parecía venir bien, se estropea en la línea y media final. El conciso comunicado, creo que supone un ligerísimo avance o mejora sobre el anterior. Es cierto. Pero la frase o la líneas finales suponen que ni ETA desaparece, ni que, en consecuencia, ese alto el fuego y ese desarme vigilado extramuros de Euskal-Herria, sirve absolutamente para nada. De manera que la izquierda abertzale tiene para otros años en la sombra de la inactividad política y a nivel de Euskadi, que PSOE y PP pueden tener garantizada a nivel municipal, si su unión se perpetúa, un desalojo progresivo de algunos municipios, ocupados por Batasuna, que pasarán a otras manos. Porque no sé si el electorado de la izquierda abertzale se halla dispuesto a pasar sus votos, bien a EA y desde luego, no creo que al PNV. Todo ello con independencia de lo que pueda ocurrir de aquí a mediados del 2.012, en que se celebrarán las generales.
Dicen en la Organización armada que el alto el fuego tendrá carácter “permanente y carácter general…..”
La expresión permanente la entiendo pero, ¿qué significa de carácter general? Porque un alto el fuego permanente, si es así, no necesita aditamento alguno, salvo que la tal expresión tenga alguna explicación y desarrollo que no alcanzo a comprender.
Lo permanente
Y sigue diciendo el comunicado:
“Este es un compromiso firme de ETA”…. Y sigo con mis dudas, seguramente tontas. Un compromiso es un compromiso. Es desde la palabra dada de los vascos: el apretón de manos de las transacciones mercantiles en las ferias o mercados. Y con eso bastaría. Pero no se me ocurre qué le añade lo de “firme” a la palabra “compromiso”. Estos supuestos adornos, me parecen mera retórica innecesaria, salvo que yo entienda poco de escritos político-militares. O que tras los añadidos se quiera dar y producir la sensación de lo que en realidad se trata de ocultar Precisamente lo contrario de lo que se predica.
Hay una acepción, en el diccionario de la R. Academia, que me agrada. Es sinónimo, entre otras cosas, de “palabra dada”. Sería por ello suficiente, si de vascos se trata. La aceptación, como decía antes de la palabra dada, no precisa de mayores aditamentos.
Pero chicos, ¡qué empeño en fastidiarlo todo en un par frases finales!
Si Uds. prometen desaparecer, pero además manifiestan que no “quieren no cejar en su esfuerzo”,…… es que no desaparecen.
Si además de dedicar sus esfuerzos a impulsar y llevar a término el proceso…., seguirán con la utilización, al menos, de esa malhadada palabra que es la “lucha” y que ha servido para imponer penas multianuales y multimillonarias indemnizaciones a sus propios militantes, que se pudren en prisión, ¿a qué viene su utilización? ¿Por qué dedicar ni un solo segundo a nada que no sea su desaparición y dejar a sus dirigentes políticos esa y otras tareas?
Se trata de una peligrosa, por clara y contundente, “contradictio in terminis”, que lógicamente ha supuesto la inmediata reacción (que imagino ya esperarían en ETA), por parte del Gobierno de la Nación, del Gobierno Vasco, del PP, de CIU y de todo Dios, de que no es esto, no es esto señores míos.
Pero siendo esta reacción tan lógicamente esperable, y pensando que en ETA ya lo sabían, ¿qué buscan en ETA, con la utilización de ambas líneas?
O esto es un misterio o es una patada en el trasero de la izquierda abertzale.
¿Qué espera ETA, cuando sabe a ciencia y conciencia ciertas, que este comunicado no va a suponer, -a nivel de izquierda abertzale, aprobación de sus estatutos y participación política-, de la reacción de los políticos españoles?
Quizás se espera, pienso yo, por parte de ETA, (el Gobierno ya lo ha dicho) que sea la izquierda abertzale la que reniegue de ETA y haga una declaración en el sentido de que no aceptan la violencia como sistema (aunque ya lo han dicho en varias ocasiones últimamente) y se apartan por ello de la organización armada.
¿Es esto lógico? ¿Pero qué otra cosa le resta a la izquierda abertzale si quiere entrar en las Instituciones otra vez? Quizás supondría esta solución una salida más “digna” a la organización, que el hecho de que ellos mismos colgaran la chapa y se fueran. Pueden decir, nos vamos, porque nuestra base social ha rechazado el sistema (que nosotros no descartamos) de acudir en su día, si no se dan las circunstancias expuestas en la parte de arriba del comunicado, a la utilización de la lucha armada, y en consecuencia, sin base social de apoyo, no existe razón alguna para subsistir. Aceptamos la decisión de nuestro pueblo (como ellos acostumbran a manifestar) y por eso, como nos han rechazado, nos vamos. Y este sería el último comunicado, que sucede al de hoy (mejor al del día 8). Ultimo y definitivo.
Es por ello que el comunicado en sí y de momento, me parece una patada en el trasero a la izquierda abertzale. Y coloca a esta ya, de aquí a fin de Enero, en la tesitura de manifestarse claramente en contra de la organización armada, lo que le permitiría presentarse como un partido político y a ETA, a la vista del rechazo de la Organización, salir más airosa del asunto, no porque el Estado haya ganado, sino porque su pueblo, el pueblo de la izquierda, les ha enviado el mensaje de que ya no aceptan su existencia. Y ellos obedecen a sus bases, que no al Estado español.
Así lo veo. Así lo creo y no sé si me equivocaré.
Pero no entiendo por qué este nuevo comunicado, le ha dejado más tranquilo a P. Rubalcaba, respecto del anterior, del que se diferencia poco, salvo que él tenga unas claves que los ciudadanos no poseemos. Como es lógico de otro lado.
¿Quién las tiene, en verdad, en este embrollado asunto político-militar?
ANGEL GAMINDE MONTOYA
ABOGADO
ENERO 2011
Acerca de cómo un comunicado que parecía venir bien, se estropea en la línea y media final. El conciso comunicado, creo que supone un ligerísimo avance o mejora sobre el anterior. Es cierto. Pero la frase o la líneas finales suponen que ni ETA desaparece, ni que, en consecuencia, ese alto el fuego y ese desarme vigilado extramuros de Euskal-Herria, sirve absolutamente para nada. De manera que la izquierda abertzale tiene para otros años en la sombra de la inactividad política y a nivel de Euskadi, que PSOE y PP pueden tener garantizada a nivel municipal, si su unión se perpetúa, un desalojo progresivo de algunos municipios, ocupados por Batasuna, que pasarán a otras manos. Porque no sé si el electorado de la izquierda abertzale se halla dispuesto a pasar sus votos, bien a EA y desde luego, no creo que al PNV. Todo ello con independencia de lo que pueda ocurrir de aquí a mediados del 2.012, en que se celebrarán las generales.
Dicen en la Organización armada que el alto el fuego tendrá carácter “permanente y carácter general…..”
La expresión permanente la entiendo pero, ¿qué significa de carácter general? Porque un alto el fuego permanente, si es así, no necesita aditamento alguno, salvo que la tal expresión tenga alguna explicación y desarrollo que no alcanzo a comprender.
Lo permanente
Y sigue diciendo el comunicado:
“Este es un compromiso firme de ETA”…. Y sigo con mis dudas, seguramente tontas. Un compromiso es un compromiso. Es desde la palabra dada de los vascos: el apretón de manos de las transacciones mercantiles en las ferias o mercados. Y con eso bastaría. Pero no se me ocurre qué le añade lo de “firme” a la palabra “compromiso”. Estos supuestos adornos, me parecen mera retórica innecesaria, salvo que yo entienda poco de escritos político-militares. O que tras los añadidos se quiera dar y producir la sensación de lo que en realidad se trata de ocultar Precisamente lo contrario de lo que se predica.
Hay una acepción, en el diccionario de la R. Academia, que me agrada. Es sinónimo, entre otras cosas, de “palabra dada”. Sería por ello suficiente, si de vascos se trata. La aceptación, como decía antes de la palabra dada, no precisa de mayores aditamentos.
Pero chicos, ¡qué empeño en fastidiarlo todo en un par frases finales!
Si Uds. prometen desaparecer, pero además manifiestan que no “quieren no cejar en su esfuerzo”,…… es que no desaparecen.
Si además de dedicar sus esfuerzos a impulsar y llevar a término el proceso…., seguirán con la utilización, al menos, de esa malhadada palabra que es la “lucha” y que ha servido para imponer penas multianuales y multimillonarias indemnizaciones a sus propios militantes, que se pudren en prisión, ¿a qué viene su utilización? ¿Por qué dedicar ni un solo segundo a nada que no sea su desaparición y dejar a sus dirigentes políticos esa y otras tareas?
Se trata de una peligrosa, por clara y contundente, “contradictio in terminis”, que lógicamente ha supuesto la inmediata reacción (que imagino ya esperarían en ETA), por parte del Gobierno de la Nación, del Gobierno Vasco, del PP, de CIU y de todo Dios, de que no es esto, no es esto señores míos.
Pero siendo esta reacción tan lógicamente esperable, y pensando que en ETA ya lo sabían, ¿qué buscan en ETA, con la utilización de ambas líneas?
O esto es un misterio o es una patada en el trasero de la izquierda abertzale.
¿Qué espera ETA, cuando sabe a ciencia y conciencia ciertas, que este comunicado no va a suponer, -a nivel de izquierda abertzale, aprobación de sus estatutos y participación política-, de la reacción de los políticos españoles?
Quizás se espera, pienso yo, por parte de ETA, (el Gobierno ya lo ha dicho) que sea la izquierda abertzale la que reniegue de ETA y haga una declaración en el sentido de que no aceptan la violencia como sistema (aunque ya lo han dicho en varias ocasiones últimamente) y se apartan por ello de la organización armada.
¿Es esto lógico? ¿Pero qué otra cosa le resta a la izquierda abertzale si quiere entrar en las Instituciones otra vez? Quizás supondría esta solución una salida más “digna” a la organización, que el hecho de que ellos mismos colgaran la chapa y se fueran. Pueden decir, nos vamos, porque nuestra base social ha rechazado el sistema (que nosotros no descartamos) de acudir en su día, si no se dan las circunstancias expuestas en la parte de arriba del comunicado, a la utilización de la lucha armada, y en consecuencia, sin base social de apoyo, no existe razón alguna para subsistir. Aceptamos la decisión de nuestro pueblo (como ellos acostumbran a manifestar) y por eso, como nos han rechazado, nos vamos. Y este sería el último comunicado, que sucede al de hoy (mejor al del día 8). Ultimo y definitivo.
Es por ello que el comunicado en sí y de momento, me parece una patada en el trasero a la izquierda abertzale. Y coloca a esta ya, de aquí a fin de Enero, en la tesitura de manifestarse claramente en contra de la organización armada, lo que le permitiría presentarse como un partido político y a ETA, a la vista del rechazo de la Organización, salir más airosa del asunto, no porque el Estado haya ganado, sino porque su pueblo, el pueblo de la izquierda, les ha enviado el mensaje de que ya no aceptan su existencia. Y ellos obedecen a sus bases, que no al Estado español.
Así lo veo. Así lo creo y no sé si me equivocaré.
Pero no entiendo por qué este nuevo comunicado, le ha dejado más tranquilo a P. Rubalcaba, respecto del anterior, del que se diferencia poco, salvo que él tenga unas claves que los ciudadanos no poseemos. Como es lógico de otro lado.
¿Quién las tiene, en verdad, en este embrollado asunto político-militar?
ANGEL GAMINDE MONTOYA
ABOGADO
ENERO 2011
27.12.10
TIEMPO DE ESPERANZA
Generalmente y llegados los tiempos de Navidad, siempre la esperanza ha sido un Norte que ha anidado en nuestros corazones, seguramente por inveterada costumbre, pero se trata de una esperanza puesta sobre todo en que alguien, generalmente un Ser Superior, nos echaría una mano en las diversas formas en que los seres humanos confiamos se resuelvan nuestros problemas. Que la Divina Providencia, en forma de lotería, paga extraordinaria, paz definitiva, milagros varios, viniera a solucionar nuestros innumerables problemas. Que ciertamente no son pocos.
Hasta hoy, este País, ha venido caminando en un sentido similar. Todos esperábamos que ese comunicado de ETA por fin y, mano divina, terminara con la situación. que soportamos. Pero los milagros no existen, entre otras cosas, porque ETA no cree en ellos, pero parece que por fin se ha dado cuenta de que efectivamente ni la Providencia no está con ellos, ni que tampoco lo está su propia ciudadanía, su llamada base social, y esto es lo realmente trascendente. Si tampoco sus ciudadanos de base apoyan su sistema de lograr sus sueños y el camino puede encontrarse más llano y el fin más próximo. Parece que, seriamente, han deducido por fin, que ni las bombas, ni los secuestros, ni las muertes, ni las prisiones o las torturas, lograrán resultados. Muchos años innecesarios para convencerse, pero así somos los hombres. Hemos hecho del dolor, del padecimiento ajeno, una especie de subcultura que a veces llega a embriagarnos con un poder sobrecogedor.
Y la esperanza ha adquirido su auténtica dimensión. Esta consiste en ponerse a trabajar con el buzo lleno de grasa. Solo así podremos explorar y encontrar las auténticas posibilidades de que la esperanza se cumpla. Primero trabajar, con la esperanza puesta en que la tarea nos permita vivir esperanzados en el fin de los problemas.
Y ahora sí observo que aquéllos en cuyas manos se hallaba esencialmente la finalización del problema se han puesto su ropa de trabajo yendo barrio a barrio, persona a persona, tratando de convencer y convenciendo que al final, después de la tarea llega la recompensa, aunque esta sea tardía y hayan quedado en el camino muchas ilusiones, se hayan dejado muchos jirones y además, nadie después nos regalará los oídos, pero el trabajo ha tocado a rebato y cuando se labora se consigue.
Y yo estoy esperanzado. No porque trabaje por la paz o su logro de una forma decisiva, importante, aunque sí a medio de nuestra asociación Res Pública, de una forma modestísima, pero sí observo cómo otros han decidido que la hora de recoger la cosecha de su ímprobo trabajo de convicción entre sus bases, ha llegado y tocado a recoger las cerezas.
Y oigo. Oigo que algún personaje que se halla en el corazón de la cuestión, ha pronunciado una frase que me ha llamado la atención, y me ha sacudido poderosamente, tanto por lo que contiene, como por el tono en que fue dicha. Si ETA cometiera un atentado mortal, en este camino que se ha emprendido, en orden a la exclusiva utilización de las vías políticas para el logro de los fines políticos perseguidos, nos tendrán enfrente.
A mi modesto juicio esto significa que, por fin, quien domina la situación del binomio ETA-Izquierda abertzale, es ésta sobre aquélla. De manera diré que es bueno así sea y que los militares, perdida la batalla, se retiren a sus cuarteles de invierno y dejen el campo libre, a quienes deben dominar los registros políticos, para que fijen las bases de la convivencia definitiva, sin más medios para ello, que la inteligencia, la conversación paciente, no airada y la paciencia. Las grandes dosis de paciencia que estas cuestiones precisan.
Mi esperanza está pues, en que algunos se han puesto a trabajar la paz, aunque también es cierto (no lo olvidemos) y las dudas me asaltan y me inquietan, porque alrededor de este problema, se han creado (¡cómo somos los seres humanos!) una serie de intereses de carácter político, social, económico y hasta personales, que vamos a tener que desmontar. Y encontraremos resistencia.
Y en esta tarea habrá que pensar en manos de quien dejamos la solución de esta otra cuestión. Porque hay demasiadas gentes interesadas en que el conflicto se perpetúe porque en él han encontrado, ¡oh miserables!, un medio de sobrevivir. Son pequeñas empresas de intereses mutuos, en las que con el único fin de alentar los sentimientos de los perdedores, sigan en la cabeza de la manifestación, como única tarea, pero cobrando, eso sí, a tanto el metro recorrido.
Y no tengamos prisa, por favor. Ahora en que la tregua parcialmente existe, al menos, porque las vidas se hallan seguras (aunque no exentas de la mano asesina de un loco peligroso), las cosas, a fin de que la esperanza se halla bien cimentada, deben caberse razonablemente bien y con una consolidación firme e imperecedera, por los siglos de los siglos. Que nadie más conozca y padezca situación semejante. Deberá ser nuestro legado.
Que nadie se sienta arrastrado a lograr un triunfo mal consolidado so pretexto de que precisan presentar ante su electorado un trofeo llamado Paz, a fin de que sus resultados electorales no sean tan malos como los que se presagian. Olvidemos, si podemos, ese sistema peligroso. Si solo queda tiempo para hacer unos buenos cimientos y otros después, deban levantar el edificio, que es lo que se va a observar y poner la bandera de la “gera”, sea. Pero que los cimientos sean serios. Que aguanten tempestades y nadie puede ni deteriorarlos, ni mucho menos ocurra que mañana, el hermoso edificio construido se venga abajo. Y debamos echar a andar nuevamente.
Deberá ser una solución sin retorno a fin de que la esperanza adquiera su auténtico sentido cristiano-solidario.
Que esta Navidad sea verdaderamente esperanzadora, fruto exclusivo del trabajo de los hombres con buena voluntad.
ANGEL GAMINDE MONTOYA
DICIEMBRE - 2010
Generalmente y llegados los tiempos de Navidad, siempre la esperanza ha sido un Norte que ha anidado en nuestros corazones, seguramente por inveterada costumbre, pero se trata de una esperanza puesta sobre todo en que alguien, generalmente un Ser Superior, nos echaría una mano en las diversas formas en que los seres humanos confiamos se resuelvan nuestros problemas. Que la Divina Providencia, en forma de lotería, paga extraordinaria, paz definitiva, milagros varios, viniera a solucionar nuestros innumerables problemas. Que ciertamente no son pocos.
Hasta hoy, este País, ha venido caminando en un sentido similar. Todos esperábamos que ese comunicado de ETA por fin y, mano divina, terminara con la situación. que soportamos. Pero los milagros no existen, entre otras cosas, porque ETA no cree en ellos, pero parece que por fin se ha dado cuenta de que efectivamente ni la Providencia no está con ellos, ni que tampoco lo está su propia ciudadanía, su llamada base social, y esto es lo realmente trascendente. Si tampoco sus ciudadanos de base apoyan su sistema de lograr sus sueños y el camino puede encontrarse más llano y el fin más próximo. Parece que, seriamente, han deducido por fin, que ni las bombas, ni los secuestros, ni las muertes, ni las prisiones o las torturas, lograrán resultados. Muchos años innecesarios para convencerse, pero así somos los hombres. Hemos hecho del dolor, del padecimiento ajeno, una especie de subcultura que a veces llega a embriagarnos con un poder sobrecogedor.
Y la esperanza ha adquirido su auténtica dimensión. Esta consiste en ponerse a trabajar con el buzo lleno de grasa. Solo así podremos explorar y encontrar las auténticas posibilidades de que la esperanza se cumpla. Primero trabajar, con la esperanza puesta en que la tarea nos permita vivir esperanzados en el fin de los problemas.
Y ahora sí observo que aquéllos en cuyas manos se hallaba esencialmente la finalización del problema se han puesto su ropa de trabajo yendo barrio a barrio, persona a persona, tratando de convencer y convenciendo que al final, después de la tarea llega la recompensa, aunque esta sea tardía y hayan quedado en el camino muchas ilusiones, se hayan dejado muchos jirones y además, nadie después nos regalará los oídos, pero el trabajo ha tocado a rebato y cuando se labora se consigue.
Y yo estoy esperanzado. No porque trabaje por la paz o su logro de una forma decisiva, importante, aunque sí a medio de nuestra asociación Res Pública, de una forma modestísima, pero sí observo cómo otros han decidido que la hora de recoger la cosecha de su ímprobo trabajo de convicción entre sus bases, ha llegado y tocado a recoger las cerezas.
Y oigo. Oigo que algún personaje que se halla en el corazón de la cuestión, ha pronunciado una frase que me ha llamado la atención, y me ha sacudido poderosamente, tanto por lo que contiene, como por el tono en que fue dicha. Si ETA cometiera un atentado mortal, en este camino que se ha emprendido, en orden a la exclusiva utilización de las vías políticas para el logro de los fines políticos perseguidos, nos tendrán enfrente.
A mi modesto juicio esto significa que, por fin, quien domina la situación del binomio ETA-Izquierda abertzale, es ésta sobre aquélla. De manera diré que es bueno así sea y que los militares, perdida la batalla, se retiren a sus cuarteles de invierno y dejen el campo libre, a quienes deben dominar los registros políticos, para que fijen las bases de la convivencia definitiva, sin más medios para ello, que la inteligencia, la conversación paciente, no airada y la paciencia. Las grandes dosis de paciencia que estas cuestiones precisan.
Mi esperanza está pues, en que algunos se han puesto a trabajar la paz, aunque también es cierto (no lo olvidemos) y las dudas me asaltan y me inquietan, porque alrededor de este problema, se han creado (¡cómo somos los seres humanos!) una serie de intereses de carácter político, social, económico y hasta personales, que vamos a tener que desmontar. Y encontraremos resistencia.
Y en esta tarea habrá que pensar en manos de quien dejamos la solución de esta otra cuestión. Porque hay demasiadas gentes interesadas en que el conflicto se perpetúe porque en él han encontrado, ¡oh miserables!, un medio de sobrevivir. Son pequeñas empresas de intereses mutuos, en las que con el único fin de alentar los sentimientos de los perdedores, sigan en la cabeza de la manifestación, como única tarea, pero cobrando, eso sí, a tanto el metro recorrido.
Y no tengamos prisa, por favor. Ahora en que la tregua parcialmente existe, al menos, porque las vidas se hallan seguras (aunque no exentas de la mano asesina de un loco peligroso), las cosas, a fin de que la esperanza se halla bien cimentada, deben caberse razonablemente bien y con una consolidación firme e imperecedera, por los siglos de los siglos. Que nadie más conozca y padezca situación semejante. Deberá ser nuestro legado.
Que nadie se sienta arrastrado a lograr un triunfo mal consolidado so pretexto de que precisan presentar ante su electorado un trofeo llamado Paz, a fin de que sus resultados electorales no sean tan malos como los que se presagian. Olvidemos, si podemos, ese sistema peligroso. Si solo queda tiempo para hacer unos buenos cimientos y otros después, deban levantar el edificio, que es lo que se va a observar y poner la bandera de la “gera”, sea. Pero que los cimientos sean serios. Que aguanten tempestades y nadie puede ni deteriorarlos, ni mucho menos ocurra que mañana, el hermoso edificio construido se venga abajo. Y debamos echar a andar nuevamente.
Deberá ser una solución sin retorno a fin de que la esperanza adquiera su auténtico sentido cristiano-solidario.
Que esta Navidad sea verdaderamente esperanzadora, fruto exclusivo del trabajo de los hombres con buena voluntad.
ANGEL GAMINDE MONTOYA
DICIEMBRE - 2010
14.05.10
DOS SENTENCIAS CONTRADICTORIAS Y DIGNAS DE ESTUDIO
EL 18/98 Y EGUNKARIA
Me refiero a las sentencias conocidas con el nombre genérico del caso Egunkaria y la del 18/98.
Y la contradicción que observo en las mismas, arranca del hecho de la diversa valoración que de la llamada “prueba pericial” practicada, bien por la Guardia Civil o por la Policía Nacional (UCI, Unidad Central de Inteligencia), hacen cada una de las Salas que han visto esos procedimientos. En el caso Egunkaria, la Sección Primera de la Audiencia Nacional, presidida por el Magistrado Sr. Gómez Bermúdez y la del 18/98 por Dª Angela Murillo, ambos Ponentes de dichas resoluciones.
Y yendo a lo que realmente importa.
En la sentencia del llamado caso Egunkaria y en el Fundamento jurídico 4 (sic) se procede al estudio del valor de la prueba pericial bajo el epígrafe genérico “Informes policiales que carecen de naturaleza pericial”.
Ya la forma de encabezar el fundamento jurídico, nos anuncia por dónde van las ideas y razonamientos de la Sala.
Si ponemos en relación este título, con el utilizado por la Sección Tercera (Dª Angela Murillo) en el asunto del 18/98 y en el folio 381 de la resolución, Fundamento jurídico Cuarto se dice escuetamente. “Prueba pericial de inteligencia”.
Y aunque este título del fundamento dicho pueda parecer aséptico, no podemos considerarlo como tal, ya que se utilizan dos palabras … “de inteligencia”….., con las que también se nos anuncia cuál va a ser la postura de la Sala, en cuanto hace referencia a la valoración de esa, a mi modesto juicio, mal llamada prueba pericial. Y elijo esta porque la tal prueba no es sino una mera diligencia de investigación, propia de la Policía Judicial, sin más valor que el de una mera denuncia.
Seguramente no sería baladí reflexionar qué es lo que se está pretendiendo, tanto por los Juzgados de Instrucción, como por las Salas de lo Penal, con la calificación de los informes policiales como informes periciales.
La Ley de Enjuiciamiento Criminal, ex. Art., 297, establece que los atestados policiales y las manifestaciones que hicieren en los mismos los funcionarios de la policía judicial, “se considerarán denuncias para los efectos legales”.
En consecuencia y hasta tanto no se modifique, “ex lege”, este precepto, estos informes que practica la Guardia Civil o la Policía Nacional, no se definen como informes periciales, sino que son simples denuncias.
¿Cuál puede ser la diferencia entre la consideración de aquéllos en uno y otro sentido?
La prueba pericial es un medio de hacer llevar al ánimo del Juez, la existencia de unos hechos, de los que se ha valido un técnico en una materia, como consecuencia de unos conocimientos que él específicamente posee, de manera que aún cuando el Juez no se considere constreñido por el dictamen, éste, sin duda, como medio probatorio, puede influir indudablemente, sobre la emisión de su juicio a la hora de valorar las cuestiones sometidas a la decisión pericial.
Sin embargo, en el caso de que estos informes solo tengan el valor de mera denuncia, la conclusión será muy otra, ya que las afirmaciones contenidas en la denuncia, al tener ese mero valor, o son corroboradas por otros medios probatorios, o carecerán de valor a la hora de que el Juez deba decidir sobre las cuestiones denunciadas y reflejadas en el dossier policial.
Diferencia capital.
Y es esta una de las cuestiones o la gran cuestión, a virtud de la cual se tomó en su día la decisión de considerar, “contra legem”, a mi modesto juicio, a los informes policiales, como informes periciales. Porque en este tipo de organizaciones, sobre todo con ETA, la posibilidad de lograr mediante los medios de prueba admitidos en derecho, elementos inculpatorios suficientes para conseguir, bien sentar en el banquillo a los teóricos participantes delincuenciales de la Organización armada, o a la hora de condenarles, eran y son muy escasas. Porque ETA se aseguraba, en la medida de lo posible, de que los medios probatorios o bien no fueren suficientes o bien los ocultaban porque los destruían, y de ese modo podían evitar que estos llegaran a los Cuerpos policiales y al Juez. Todo ello después de aquélla época en que el precedente de la Audiencia Nacional, el Tribunal de Orden Público, considerara que la confesión era elemento suficiente para procesar y condenar a quien, unas veces bajo torturas y otras con medios tampoco demasiado lícitos, como los malos tratos, lograban las confesiones “pertinentes”, que indefectiblemente conducían a las condenas que interesaban, con esa escasa base o fundamento.
El sistema utilizado para obviar estos inconvenientes no fue la simple modificación legislativa, sino asegurarse que un conjunto de “Jueces fieles”, modificara el criterio, dieran a los informes policiales un carácter que no tenían y luego, con la connivencia de la Audiencia Nacional e incluso de la Sala 2ª del Tribunal Supremo, producir una transformación harto discutible, que simplemente se podía haber obviado con algo tan simple como la pertinente modificación legislativa, vía Cortes españolas.
El Poder Judicial al servicio del Ejecutivo. Simplemente. Y eficazmente claro, e injustamente, sin olvidar tampoco.
Pero sigamos con las dos sentencias.
Y comenzamos con la de la Sección 3ª. Sumario 18/98.
Creo que en materia probatoria, debería la Sala ser más rigurosa y huir de afirmaciones que no tienen su apoyo, al menos ellos no lo citan, en preceptos sustantivos. No está de más, en absoluto, acudir a la Jurisprudencia de la Sala 2ª del Tribunal Supremo. Pero echamos en falta, en primer lugar, cualquier alusión, tanto a los preceptos reguladores de la L.E. Criminal, tanto los relativos a la prueba pericial, como a los de la denuncia. Y existe una regulación expresa en esta materia.
Y desde luego, en ninguno de esos preceptos se regula la forma, modo y condiciones, en que los funcionarios policiales deben emitir sus informes en el supuesto de que se deban considerar como peritos y no meros funcionarios que levantan atestados.
Y tampoco, siquiera, como veremos sí hace la sentencia en el caso Egunkaria, se hace referencia a la llamada prueba inferencial. Porque no puede admitirse que los informes denominados periciales-policiales, lo sean porque lo dice la Sala, sino porque a través de los mismos, vía prueba inferencial y en las condiciones que para este sistema probatorio exige la Sala 2ª, las cosas han resultado probadas; pero nada de esto hace tampoco la Sentencia 18/98.
Y sin ánimo de hacer un exhaustivo estudio de esta resolución, diremos que en esta cuestión, hay dos líneas en la sentencia, que para este Letrado constituyen una de las claves de la cuestión debatida.
En la página 390 de la sentencia y en su párrafo 4º se dice:
“Esos saberes (se refiere a los de la UCI y la Guardia Civil) especializados deben ser aportados al juicio para ser valorados de forma contradictoria”. (Subrayado nuestro).
Esta es la característica clave de la prueba pericial. Que la acusación presenta a unos peritos. Que pueden ser contradichos por otros, que presente la defensa y en esa diatriba y en esa representación teatral de carácter coral de que hablaban los defensores, la Sala deberá resolver acerca de cuál de las pericias debe merecer mayor credibilidad que la otra. El ABC de la prueba pericial.
Pero y nos preguntamos. ¿A qué peritos contradictorios, puede acudir la defensa cuando necesite contrarrestar a esos “etólogos”, (así denominados por las defensa respecto de los expertos en ETA)? ¿En qué Academia, Universidad, Escuela especial, a qué personas acudirá, que hayan efectuado por ejemplo, un máster, en la materia?
¿Se admitirían como peritos a quienes hayan escrito sobre esta materia, con libros y estudios publicados al respecto? ¿Cuántos libros se deberían considerar suficientes para que estos peritos-escritores, pudieran ser considerados como tales, por encima o en parangón con los de la UCI y la Guardia Civil?
Creo que estamos en el dilema, por ahora insoluble, de admitir estos informes como prueba pericial, tal como lo hace la Sala, o considerarlos meras denuncias, como dice la Ley de Enjuiciamiento criminal. La contradicción imposible..
Porque además, “obiter dicta”, el Tribunal define que los peritos pertenecientes a estos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, gozan de imparcialidad. Vamos algo parecido a los médicos forenses, pero sin los estudios previos de estos (Licenciados en Medicina) y sin la oposición posterior para ingresar en el Cuerpo correspondiente.
Dice la sentencia mencionada , al tratar el tema conocido con el nombre genérico de
“ Parcialidad de los peritos”.- (Pag. 386 de la sentencia).
Ahora la Sala denomina a estos miembros policiales, como expertos en “Información antiterrorista”. Y pueden serlo, no se puede negar la cuestión. Pero no por ello se convierten, “extra legem”, en peritos de nada, porque su actividad, como tales, no se halla reconocida en la Ley. Y los Tribunales, extra legem, no pueden introducir un nuevo concepto, propio del legislativo, no del judicial. Aún y a pesar de lo dispuesto en la nueva Ley de Enjuiciamiento Civil, subsidiariamente aplicable, en los arts. 370.4 y 380. Testigo-perito. Pero nada tiene que ver con este caso. Aquí se habla de peritos. No de testigos que declararán sobre hechos anteriores, que a la vez tengan conocimientos sobre una materia determinada.
Y en el párrafo tercero de la página siguiente, van aludiendo a las tareas que como tales, se les pueden asignar y en la que son expertos.
Y aquí la Sala, yerra.
Dice que, “con la debida autorización judicial, pueden, por ejemplo, intervenir conversaciones telefónicas” y :
….., “también pueden participar en interrogatorios de los detenidos sobre cuya conducta van a emitir un dictamen…..”
Esto nos viene como traído del Cielo, para entrar en aquello en lo que los policías se consideran expertos. En interrogatorios. ¡Jesús que mal me huele esta experiencia! Estimo que la Sala debió callar esta alusión, mejor dicho, afirmación.
Y veo que la Sala aún no se ha hecho esta pregunta y menos aún, la ha resuelto. Comprendo que es duro privar a la policía de la posibilidad de interrogar, sin preocuparse demasiado de cómo se practican los interrogatorios en sede policial. Tampoco, al parecer, se han preocupado de leer las estadísticas del número de casos en los que la policía ha practicado torturas y malos tratos, a fin de conseguir declaraciones “ad hoc”. Tampoco del número de veces que España ha salido señalada tanto por el Comité de Derechos Humanos de la Onu, como por Amnistía Internacional, o Human Rights Watch. Y hablo de aquéllos casos en que ya ha habido sentencias condenatorias, que por su número, debería hacer pensar a los Tribunales, si es conveniente mantener la necesariedad de que los interrogatorios de etarras, se efectúen por las Fuerzas de Seguridad.
Porque claro, con estos precedentes afirmar eso (Pág. 388, párrafo 1º) de que
“Pero ninguna de esas actividades desarrolladas por los peritos implica tener interés directo o indirecto en la causa, inhabilitante para ejercer las funciones que les son inherentes”.
Señorías. Estimo que esto es hacernos creer y comulgar a los hombres que desenvolvemos nuestra vida en el derecho penal y en estas situaciones tan especiales, con ruedas de molino, demasiado grandes para poder ser soportadas, sin un enorme desánimo y unas elásticas y acomodaticias tragaderas.
Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, ¡claro que tienen interés en que se condene a los etarras! Tienen siempre “in mente” (y esto es humano) a los compañeros que han caído o puedan caer bajo las balas, las bombas lapas y los explosivos de los etarras. Y cuando se ponen a interrogar a algún caído de ETA, pretender que vea en quien tienen enfrente a un simple choricillo, al que hay que interrogar aplicando las enseñanzas académicas, (muy escasas por cierto) constituye un ejercicio de ingenuidad o excesivo, o interesado, lo cual es peor.
Cien veces he dicho y cien veces lo seguiré repitiendo, que los etarras una vez que hayan dicho aquello de no quiero declarar en sede policial, de la misma, “velis nolis”, deberían desaparecer de la Comisaría y pasar de las dependencias policiales de Canillas, a las de la Audiencia Nacional, para ser interrogados directamente por la Fiscalía y S.Sª. Y no sirve, ni debería servir, los días de estancia en comisaría “debidamente incomunicados”, y pronunciada de la frase anterior aquella, de: ¿Más trabajo? Claro. Pues más Jueces y Fiscales, Señorías. Ahí se debería presionar. Y no en soltar además, el permanente sonsonete de que las denuncias forman parte del libro de estilo de los etarras, lo que se compagina muy mal, con las condenas, livianas, pero condenas, a que hemos hecho alusión.
Y hecho este primer comentario respecto de esta parte de la inmensa y voluminosa sentencia del 18/98, es pertinente ponerla en relación con la del caso Egunkaria. Solo en esta materia. En los informes periciales.
Para la Sala 3ª los informes policiales tienen la consideración de periciales y como tales, la Sala los estima como medio de prueba en el que fundamentar sus decisiones. “Roma locuta, causa finita” o “Autoritas Isidori, suficiat”
Y el introito del Fundamento jurídico 4º, de la sentencia del caso Egunkaria, tiene unas declaraciones a nuestro juicio importantísimas, que tienen relación con ambos casos.
Dice esta sentencia (y soy consciente de que puede estimarse cada caso como algo en sí mismo, sin comparación con el otro, cuestión genérica en la que y en estos casos concretos, no participo) que:
“Unicamente en la medida en que lo presentado como indicios se interprete desde un punto de partida preconcebido -la vinculación entre ETA y el diario Euskaldunon Egunkaria- estos admiten un sentido incriminatorio que ni siquiera en este supuesto es exclusivo y/o excluyente de otras hipótesis”.
“Es decir, las acusaciones han invertido el proceso inductivo. Primero se ha decidido cuál es la conclusión, de la que se predica, sin base, que es indiscutible, luego se buscan las señales, vestigios o indicios y, por último, se rechaza cualquier sentido o explicación de estos que no apoye la conclusión”
Esta es una declaración, sencilla, pero contundente de lo que luego vendrá. No se puede poner el carro delante de los bueyes, viene a decir la Sala.
Miren Señores de la UCI o de la Guardia Civil, dice la Sala. Nosotros sabemos que Uds. están convencidos de que todo lo que tenga relación con el “nacionalismo vasco”, es sospechoso de pertenecer al “entorno de ETA”, este es otro de los conceptos metajurídicos que debemos “agradecer” a D. Baltasar, elemento absolutamente perturbador, por su absoluta indefinición, de un derecho penal que debería buscar, no los entornos, absolutamente indefinidos e indefinibles, salvo que se quiera mantener esta nebulosa para introducir en ella, cuando se crea oportuno, a todo cuanto pueda parecerse a nacionalismo vasco, sino a los autores, con nombre, apellidos y circunstancias, que han cometido un delito y por ello deban ser sentados en el banquillo, para a renglón seguido, que cumplan, a poder ser, las penas previstas en el Código Penal.
Y hecho esto (y esta es la actitud de los investigadores policiales), la conclusión es sencilla.
Y la Sala les dice. No señores. Este no es el sistema. El sistema consiste en analizar un hecho delictivo, acumular todas las pruebas que sobre el mismo se puedan encontrar, buscar al autor y sus colaboradores y luego, todo ese acervo probatorio, ponerlo a disposición del Juez. No otro es el significado, sin interpretación alguna, del art. 282 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que literalmente dice, en su párrafo 1º:
“La policía judicial tiene por objeto y será obligación de todos los que la componen, averiguar los delitos públicos que se cometieren en su territorio o demarcación; practicar, según sus atribuciones todas las diligencias necesarias para comprobarlos y descubrir a los delincuentes y recoger todos los efectos, instrumentos o pruebas del delito, de cuya desaparición hubiere peligro, poniéndolos a disposición de la Autoridad judicial”.
El método está definido con meridiana claridad, en este precepto y en los que le siguen. La Sala Primera considera que en los informes de la UCI y la Guardia Civil, (en este caso la intervención solo fue de la Guardia Civil) se ha producido una inversión de los deberes que incumben a la misma.
La Sala entra en el análisis de:
4.2.- Informes elaborados por la Guardia Civil. Naturaleza. Valor probatorio
Hay un primer preludio en este apartado, que es contundente: Dice en la Pág. 21 de la Sentencia, párrafo 2º:
“Estos informes fueron propuestos y admitidos con el carácter de prueba pericial de análisis de información o impropiamente llamada de inteligencia. Sin embargo, no tienen tal carácter”. (Subrayado nuestro).
Y esta sentencia continúa afirmando cuestiones que a mi juicio constituyen paradigmas de lo que debe ser y en realidad es, el proceso penal en su fase de Instrucción. A ello dedica una parte de este fundamento, pero hay dos afirmaciones, en la página 23 de la sentencia, párrafos 2 y 3, que se contradicen absolutamente con las reflexiones de la sentencia del sumario 18/98.
Dice así uno de ellos:
“ La primera es que, en general, la investigación implica intensamente a quien la realiza, reduciendo su capacidad de crear distancia crítica respecto de la propia actuación, que así resulta inevitablemente teñida de parcialidad objetiva.
Y el párrafo siguiente es aún más preocupante, en lo que debería constituir un motivo de reflexión común entre las diversas Secciones de la Audiencia Nacional.
Dice así:
“ La otra es que la investigación policial transcurre en un marco sin transparencia, muy constrictivo para quien es objeto de ella y presunto inocente, con frecuencia privado de libertad”.
Es una definición de la forma en que se efectúa la investigación policial, absolutamente clara y que debería hacer pensar no solo a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado acerca de lo que están haciendo y sobre todo cómo lo están haciendo, sino también a los propios Magistrados, que jamás deberían quedarse en definiciones tan hermosas como esta, sino que a continuación, deberán bajar a la arena investigadora, a fin de analizar lo que ocurre desde esa falta de transparencia y ponerla remedio.
Porque de lo contrario, si a continuación cierran los ojos, se tapan las narices y de ese modo ni ven ni huelen lo que de podrido hay en las investigaciones policiales al uso, se convertirán en cómplices de quienes no solo utilizan “su inteligencia” en el descubrimiento del entramado de ETA, sino de los desmanes que a fin de lograr un propósito concreto, hacen de la oscuridad, de la falta de relación con el exterior y hasta de la falta de dación de cuenta al Magistrado Instructor, de un elemento asaz nefasto y antijurídico, que da al traste con estas buenas intenciones que aparecen reflejadas en este documento.
Y decimos esto porque donde se dice esto, también a continuación y sin solución de continuidad, se llega a manifestar en esta sentencia como en la del 18/98, que
….., “tales funcionarios (lógicamente se refiere a los policiales -digo yo-) actúan en el cumplimiento de sus funciones con absoluta neutralidad política e imparcialidad y en consecuencia, no es posible predicar de estos interés personal y directo en ningún procedimiento…..”
……Si SS.SSª lo dicen. Pero habremos de manifestar que así lo creen con buena voluntad, pero aquí no necesito repetirme, porque en esta materia y a estos Magistrados, se les debe aplicar la misma sospecha a que antes nos hemos referido. Sospecha que deviene en certeza, ante las condenas, la incomunicación, la negativa a grabar toda la estancia de los detenidos en Comisaría, o mejor que mejor, a privar a los mismos de esta tarea. La del interrogatorio de los citados, que solo deberían serlo a presencia del Fiscal y del Juzgador.
¿Por qué no? ¿Se trata quizás de una demostración externa de desconfianza en las tareas policiales? Pues sí. Pero Señorías, se lo han ganado a puso. Y o rectificamos para tener con nosotros una policía científica acorde a los valores democráticos y constitucionales, o deberemos pechar con el sambenido histórico de que en estos casos la Magistratura admitió como material el excepcionalismo de la Ley y de que el fin justificó los medios, aún y a pesar de que ni se destruyó a ETA, ni se logró la paz, ni los etarras dejaron de ser independentistas y sobre sus torturas, crearon nuevos militantes.
No obstante el contenido del párrafo anterior, tiene una apostilla final:
Dice así:
“De lo anterior se extrae que el hecho de que un perito tenga la condición de funcionario policial, no le convalida para ejercer tal cargo de perito, pero, añadimos, no todo funcionario policial, por el solo hecho de serlo, tendrá tal condición en el proceso. De hecho, su condición procesal más frecuente, será la de testigo” (subrayado nuestro).
Y concluye la Sala:
“En el caso ahora examinado la adecuación a la realidad o no de las conclusiones obtenidas por los funcionarios de la Guardia Civil las ha extraído directamente el Tribunal tras analizar la documentación que obra en la causa, sin que para ello haya sido preciso el auxilio de técnico alguno, pues los referidos informes sólo contienen como conclusión meras inferencias o deducciones de sus autores tras analizar los meritados documentos y piezas de convicción, labor que compete en exclusiva al tribunal” (subrayado mío).
Pocas palabras, pero un perfecto resumen, primero de lo que constituye la labor de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estrado y de las facultades que una vez recogido todo el material probatorio, corresponde al propio Tribunal.
Y este, el Tribunal, parece evidente que se halla por encima de aquél Cuerpo policial. Y los trabajos realizados por estos, deberán ser sometidos, exhaustivamente, al análisis de quienes se hallan facultados, por mandato constitucional, para juzgar y hacer ejecutar lo Juzgado.
Lo contrario, que es lo que hace la Sala 3ª, transforma a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, en esta materia, en dioses cuyas conclusiones son aceptadas íntegramente, por constituir materia probatoria de especialista, aunque no puedan ser contrastadas con otros seudo peritos, por el propio Tribunal y sobre todo por la defensa.
La diferencia entre una y otra posición de ambas Salas, nos parece irreconciliable y, desde el punto de vista de lo que constituye tarea del Tribunal, la solución dada al asunto por la Sección primera, es con mucho, más acorde a los principios que deben regir el proceso penal y la valoración de la prueba, que en este caso, ni siquiera se hace con arreglo a las “reglas de la sana crítica”, porque “ hunc et nunc”, lo que dicen la Guardia Civil y la UCI, para la Sección 3ª, es aceptado como prueba no indiciaria, sino contundentemente eficaz en orden a una posible condena de los acusados (como ocurrió en el Sumario 18/98).
Comprobamos, por el contrario, que el análisis que hace la Sección Primera es mucho más riguroso. Se aplican los criterios de la prueba llamada inferencial. Es decir, que de lo manifestado e investigado por la Guardia civil, en este caso, debe o puede deducirse la existencia de conclusiones que puedan permitir a la Sala, en una relación ideológica seria, sensata y sin forzamiento alguno de los argumentos, llegar a la conclusión inferencial, de que con el material aportado por aquéllos es lógico llegar o no, a la condena de los acusados.
Esta nos parece una postura jurídica mucho más seria de la labor policial. Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, están para lo que la Ley de Enjuiciamiento Criminal les ordena. Pero todo lo que ellos aportan al juicio, sigue teniendo el mero valor de denuncia. Y con arreglo a ese criterio deben ser valorados los informes por las Salas, sin que ello quiera decirse, que utilizado el criterio inferencial, no pueda llegar la Sala a la conclusión condenatoria. Simplemente las cosas son como la Ley dice que deben ser y no pueden, so pretexto de condenas “necesarias”, en orden a la erradicación de esa lacra que constituye el terrorismo, adoptar posiciones rayanas en la ilegalidad. No es lógico tratar de ponerse medallas ante la ciudadanía, aún sabiendo que esta va a acudir, al “que se jodan” los terroristas, que aún siéndolo y es más, aún estando moralmente convencidos de que lo son, el Tribunal, porque lo diga la Guardia civil o la UCI, no podrá nunca condenar con base tan solo en una seudo informe pericial, que no tiene la condición de tal, en el ordenamiento jurídico español.
Y a este respecto, no debería olvidar el Ejecutivo, que si desea que las cosas se hagan tal cual lo viene haciendo, entre otras la Sección 3ª, (y la Sala 2ª, no lo olvidemos) puede promover un cambio legislativo, introduciendo la pertinente aclaración normativa a esa prueba que los Tribunales, con diversidad de criterios, está considerando como prueba pericial, concepto cogido con alfileres y que está trasladando a los Jueces (como en otras cuestiones) y haciendo recaer sobre sus espaldas, la adopción de decisiones extrajurídicas, que el legislador tiene un modo muy fácil de solucionar.
Y para finalizar.
Si el lector interesado tiene curiosidad de leer ambas sentencias, al menos en lo que a esta cuestión hace referencia, ambos Tribunales citan en apoyo de sus respectivas posturas, varias resoluciones (en uno y otro sentido) de la Sala 2ª del T .Supremo.
Es como en los casos Botín y Atutxa. En ambos se estudia la posible actuación de la acción popular y en ambos la resolución es distinta...., pero los mismo hechos. Ellos, los Magistrados, lo entenderán. La ciudadanía no lo comprende.
Hora va siendo ya, también en esta materia, que un Pleno jurisdiccional de la Sala 2ª se celebre y se decida cuál deberá ser la postura que deberían adoptar las Salas en esta materia.
Si se define qué concepto jurídico deben tener los informes, habremos acabado con esta cuestión, que en materia judicial no constituye sino una pequeña o gran lacra de nuestros Tribunales especiales. Una de las muchas, que seguidamente acabarían, si definitivamente y como Tribunal de excepción, desapareciera, si la Audiencia Nacional. Este es un deseo y por ello una expresa petición.
Y para finalizar.
Me pregunto qué nos sugieren estas dos sentencias que hemos analizado brevemente, en este artículo. Y es esta la dolorosa impresión de que en la Audiencia Nacional se están resolviendo los problemas a la misma sometidos, mediante sentencias “a la carta”.
Es decir. Dependiendo del momento político imperante en el País Vasco y en el Español, las resoluciones judiciales van en la línea que conviene, imagino tan solo, a los intereses políticos del Ejecutivo. Al menos eso parece, ante la diversidad de resoluciones contradictorias entre las Salas.
No otra cosa deberíamos pensar de resoluciones, que sobre los mismos hechos y sobre todo sobre un aspecto asaz importante del proceso penal, la prueba , tienen, ostentan de un carácter tan contradictorio.
No es posible que se valore la prueba dentro de un procedimiento, de una manera y llegue luego otra Sala que la valore e interprete de otra diferente.
Es decir, En el Sumario 18/98 parece ser que convenía condenar y ejemplarizar, ante la ciudadanía, a todo el entorno de ETA que allí se Juzgaba.
En el caso Egunkaria ,parece que tocaba absolver, porque si bien es cierto y dejando aparte la credibilidad subjetiva en la inocencia de los acusados, con la que siempre estuvimos, no parece sino que de la interpretación que al valor de la prueba testifical-pericial de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, vía informes, se ha dado en este asunto, ahora “tocaba absolver”.
La seguridad jurídica así, se quiebra. Y parece que sería absolutamente necesario, que visto lo que la Sala 2ª dice también en esta materia, en uno y otro sentido, se adoptara de una vez por todas una decisión al respecto, acerca de qué valoración debe tener ese acervo probatorio. Si de mera denuncia o de testifical-pericial.
Clarifiquemos las cosas de una vez.
ANGEL GAMINDE MONTOYA
ABOGADO
MAYO 2.010.
EL 18/98 Y EGUNKARIA
Me refiero a las sentencias conocidas con el nombre genérico del caso Egunkaria y la del 18/98.
Y la contradicción que observo en las mismas, arranca del hecho de la diversa valoración que de la llamada “prueba pericial” practicada, bien por la Guardia Civil o por la Policía Nacional (UCI, Unidad Central de Inteligencia), hacen cada una de las Salas que han visto esos procedimientos. En el caso Egunkaria, la Sección Primera de la Audiencia Nacional, presidida por el Magistrado Sr. Gómez Bermúdez y la del 18/98 por Dª Angela Murillo, ambos Ponentes de dichas resoluciones.
Y yendo a lo que realmente importa.
En la sentencia del llamado caso Egunkaria y en el Fundamento jurídico 4 (sic) se procede al estudio del valor de la prueba pericial bajo el epígrafe genérico “Informes policiales que carecen de naturaleza pericial”.
Ya la forma de encabezar el fundamento jurídico, nos anuncia por dónde van las ideas y razonamientos de la Sala.
Si ponemos en relación este título, con el utilizado por la Sección Tercera (Dª Angela Murillo) en el asunto del 18/98 y en el folio 381 de la resolución, Fundamento jurídico Cuarto se dice escuetamente. “Prueba pericial de inteligencia”.
Y aunque este título del fundamento dicho pueda parecer aséptico, no podemos considerarlo como tal, ya que se utilizan dos palabras … “de inteligencia”….., con las que también se nos anuncia cuál va a ser la postura de la Sala, en cuanto hace referencia a la valoración de esa, a mi modesto juicio, mal llamada prueba pericial. Y elijo esta porque la tal prueba no es sino una mera diligencia de investigación, propia de la Policía Judicial, sin más valor que el de una mera denuncia.
Seguramente no sería baladí reflexionar qué es lo que se está pretendiendo, tanto por los Juzgados de Instrucción, como por las Salas de lo Penal, con la calificación de los informes policiales como informes periciales.
La Ley de Enjuiciamiento Criminal, ex. Art., 297, establece que los atestados policiales y las manifestaciones que hicieren en los mismos los funcionarios de la policía judicial, “se considerarán denuncias para los efectos legales”.
En consecuencia y hasta tanto no se modifique, “ex lege”, este precepto, estos informes que practica la Guardia Civil o la Policía Nacional, no se definen como informes periciales, sino que son simples denuncias.
¿Cuál puede ser la diferencia entre la consideración de aquéllos en uno y otro sentido?
La prueba pericial es un medio de hacer llevar al ánimo del Juez, la existencia de unos hechos, de los que se ha valido un técnico en una materia, como consecuencia de unos conocimientos que él específicamente posee, de manera que aún cuando el Juez no se considere constreñido por el dictamen, éste, sin duda, como medio probatorio, puede influir indudablemente, sobre la emisión de su juicio a la hora de valorar las cuestiones sometidas a la decisión pericial.
Sin embargo, en el caso de que estos informes solo tengan el valor de mera denuncia, la conclusión será muy otra, ya que las afirmaciones contenidas en la denuncia, al tener ese mero valor, o son corroboradas por otros medios probatorios, o carecerán de valor a la hora de que el Juez deba decidir sobre las cuestiones denunciadas y reflejadas en el dossier policial.
Diferencia capital.
Y es esta una de las cuestiones o la gran cuestión, a virtud de la cual se tomó en su día la decisión de considerar, “contra legem”, a mi modesto juicio, a los informes policiales, como informes periciales. Porque en este tipo de organizaciones, sobre todo con ETA, la posibilidad de lograr mediante los medios de prueba admitidos en derecho, elementos inculpatorios suficientes para conseguir, bien sentar en el banquillo a los teóricos participantes delincuenciales de la Organización armada, o a la hora de condenarles, eran y son muy escasas. Porque ETA se aseguraba, en la medida de lo posible, de que los medios probatorios o bien no fueren suficientes o bien los ocultaban porque los destruían, y de ese modo podían evitar que estos llegaran a los Cuerpos policiales y al Juez. Todo ello después de aquélla época en que el precedente de la Audiencia Nacional, el Tribunal de Orden Público, considerara que la confesión era elemento suficiente para procesar y condenar a quien, unas veces bajo torturas y otras con medios tampoco demasiado lícitos, como los malos tratos, lograban las confesiones “pertinentes”, que indefectiblemente conducían a las condenas que interesaban, con esa escasa base o fundamento.
El sistema utilizado para obviar estos inconvenientes no fue la simple modificación legislativa, sino asegurarse que un conjunto de “Jueces fieles”, modificara el criterio, dieran a los informes policiales un carácter que no tenían y luego, con la connivencia de la Audiencia Nacional e incluso de la Sala 2ª del Tribunal Supremo, producir una transformación harto discutible, que simplemente se podía haber obviado con algo tan simple como la pertinente modificación legislativa, vía Cortes españolas.
El Poder Judicial al servicio del Ejecutivo. Simplemente. Y eficazmente claro, e injustamente, sin olvidar tampoco.
Pero sigamos con las dos sentencias.
Y comenzamos con la de la Sección 3ª. Sumario 18/98.
Creo que en materia probatoria, debería la Sala ser más rigurosa y huir de afirmaciones que no tienen su apoyo, al menos ellos no lo citan, en preceptos sustantivos. No está de más, en absoluto, acudir a la Jurisprudencia de la Sala 2ª del Tribunal Supremo. Pero echamos en falta, en primer lugar, cualquier alusión, tanto a los preceptos reguladores de la L.E. Criminal, tanto los relativos a la prueba pericial, como a los de la denuncia. Y existe una regulación expresa en esta materia.
Y desde luego, en ninguno de esos preceptos se regula la forma, modo y condiciones, en que los funcionarios policiales deben emitir sus informes en el supuesto de que se deban considerar como peritos y no meros funcionarios que levantan atestados.
Y tampoco, siquiera, como veremos sí hace la sentencia en el caso Egunkaria, se hace referencia a la llamada prueba inferencial. Porque no puede admitirse que los informes denominados periciales-policiales, lo sean porque lo dice la Sala, sino porque a través de los mismos, vía prueba inferencial y en las condiciones que para este sistema probatorio exige la Sala 2ª, las cosas han resultado probadas; pero nada de esto hace tampoco la Sentencia 18/98.
Y sin ánimo de hacer un exhaustivo estudio de esta resolución, diremos que en esta cuestión, hay dos líneas en la sentencia, que para este Letrado constituyen una de las claves de la cuestión debatida.
En la página 390 de la sentencia y en su párrafo 4º se dice:
“Esos saberes (se refiere a los de la UCI y la Guardia Civil) especializados deben ser aportados al juicio para ser valorados de forma contradictoria”. (Subrayado nuestro).
Esta es la característica clave de la prueba pericial. Que la acusación presenta a unos peritos. Que pueden ser contradichos por otros, que presente la defensa y en esa diatriba y en esa representación teatral de carácter coral de que hablaban los defensores, la Sala deberá resolver acerca de cuál de las pericias debe merecer mayor credibilidad que la otra. El ABC de la prueba pericial.
Pero y nos preguntamos. ¿A qué peritos contradictorios, puede acudir la defensa cuando necesite contrarrestar a esos “etólogos”, (así denominados por las defensa respecto de los expertos en ETA)? ¿En qué Academia, Universidad, Escuela especial, a qué personas acudirá, que hayan efectuado por ejemplo, un máster, en la materia?
¿Se admitirían como peritos a quienes hayan escrito sobre esta materia, con libros y estudios publicados al respecto? ¿Cuántos libros se deberían considerar suficientes para que estos peritos-escritores, pudieran ser considerados como tales, por encima o en parangón con los de la UCI y la Guardia Civil?
Creo que estamos en el dilema, por ahora insoluble, de admitir estos informes como prueba pericial, tal como lo hace la Sala, o considerarlos meras denuncias, como dice la Ley de Enjuiciamiento criminal. La contradicción imposible..
Porque además, “obiter dicta”, el Tribunal define que los peritos pertenecientes a estos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, gozan de imparcialidad. Vamos algo parecido a los médicos forenses, pero sin los estudios previos de estos (Licenciados en Medicina) y sin la oposición posterior para ingresar en el Cuerpo correspondiente.
Dice la sentencia mencionada , al tratar el tema conocido con el nombre genérico de
“ Parcialidad de los peritos”.- (Pag. 386 de la sentencia).
Ahora la Sala denomina a estos miembros policiales, como expertos en “Información antiterrorista”. Y pueden serlo, no se puede negar la cuestión. Pero no por ello se convierten, “extra legem”, en peritos de nada, porque su actividad, como tales, no se halla reconocida en la Ley. Y los Tribunales, extra legem, no pueden introducir un nuevo concepto, propio del legislativo, no del judicial. Aún y a pesar de lo dispuesto en la nueva Ley de Enjuiciamiento Civil, subsidiariamente aplicable, en los arts. 370.4 y 380. Testigo-perito. Pero nada tiene que ver con este caso. Aquí se habla de peritos. No de testigos que declararán sobre hechos anteriores, que a la vez tengan conocimientos sobre una materia determinada.
Y en el párrafo tercero de la página siguiente, van aludiendo a las tareas que como tales, se les pueden asignar y en la que son expertos.
Y aquí la Sala, yerra.
Dice que, “con la debida autorización judicial, pueden, por ejemplo, intervenir conversaciones telefónicas” y :
….., “también pueden participar en interrogatorios de los detenidos sobre cuya conducta van a emitir un dictamen…..”
Esto nos viene como traído del Cielo, para entrar en aquello en lo que los policías se consideran expertos. En interrogatorios. ¡Jesús que mal me huele esta experiencia! Estimo que la Sala debió callar esta alusión, mejor dicho, afirmación.
Y veo que la Sala aún no se ha hecho esta pregunta y menos aún, la ha resuelto. Comprendo que es duro privar a la policía de la posibilidad de interrogar, sin preocuparse demasiado de cómo se practican los interrogatorios en sede policial. Tampoco, al parecer, se han preocupado de leer las estadísticas del número de casos en los que la policía ha practicado torturas y malos tratos, a fin de conseguir declaraciones “ad hoc”. Tampoco del número de veces que España ha salido señalada tanto por el Comité de Derechos Humanos de la Onu, como por Amnistía Internacional, o Human Rights Watch. Y hablo de aquéllos casos en que ya ha habido sentencias condenatorias, que por su número, debería hacer pensar a los Tribunales, si es conveniente mantener la necesariedad de que los interrogatorios de etarras, se efectúen por las Fuerzas de Seguridad.
Porque claro, con estos precedentes afirmar eso (Pág. 388, párrafo 1º) de que
“Pero ninguna de esas actividades desarrolladas por los peritos implica tener interés directo o indirecto en la causa, inhabilitante para ejercer las funciones que les son inherentes”.
Señorías. Estimo que esto es hacernos creer y comulgar a los hombres que desenvolvemos nuestra vida en el derecho penal y en estas situaciones tan especiales, con ruedas de molino, demasiado grandes para poder ser soportadas, sin un enorme desánimo y unas elásticas y acomodaticias tragaderas.
Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, ¡claro que tienen interés en que se condene a los etarras! Tienen siempre “in mente” (y esto es humano) a los compañeros que han caído o puedan caer bajo las balas, las bombas lapas y los explosivos de los etarras. Y cuando se ponen a interrogar a algún caído de ETA, pretender que vea en quien tienen enfrente a un simple choricillo, al que hay que interrogar aplicando las enseñanzas académicas, (muy escasas por cierto) constituye un ejercicio de ingenuidad o excesivo, o interesado, lo cual es peor.
Cien veces he dicho y cien veces lo seguiré repitiendo, que los etarras una vez que hayan dicho aquello de no quiero declarar en sede policial, de la misma, “velis nolis”, deberían desaparecer de la Comisaría y pasar de las dependencias policiales de Canillas, a las de la Audiencia Nacional, para ser interrogados directamente por la Fiscalía y S.Sª. Y no sirve, ni debería servir, los días de estancia en comisaría “debidamente incomunicados”, y pronunciada de la frase anterior aquella, de: ¿Más trabajo? Claro. Pues más Jueces y Fiscales, Señorías. Ahí se debería presionar. Y no en soltar además, el permanente sonsonete de que las denuncias forman parte del libro de estilo de los etarras, lo que se compagina muy mal, con las condenas, livianas, pero condenas, a que hemos hecho alusión.
Y hecho este primer comentario respecto de esta parte de la inmensa y voluminosa sentencia del 18/98, es pertinente ponerla en relación con la del caso Egunkaria. Solo en esta materia. En los informes periciales.
Para la Sala 3ª los informes policiales tienen la consideración de periciales y como tales, la Sala los estima como medio de prueba en el que fundamentar sus decisiones. “Roma locuta, causa finita” o “Autoritas Isidori, suficiat”
Y el introito del Fundamento jurídico 4º, de la sentencia del caso Egunkaria, tiene unas declaraciones a nuestro juicio importantísimas, que tienen relación con ambos casos.
Dice esta sentencia (y soy consciente de que puede estimarse cada caso como algo en sí mismo, sin comparación con el otro, cuestión genérica en la que y en estos casos concretos, no participo) que:
“Unicamente en la medida en que lo presentado como indicios se interprete desde un punto de partida preconcebido -la vinculación entre ETA y el diario Euskaldunon Egunkaria- estos admiten un sentido incriminatorio que ni siquiera en este supuesto es exclusivo y/o excluyente de otras hipótesis”.
“Es decir, las acusaciones han invertido el proceso inductivo. Primero se ha decidido cuál es la conclusión, de la que se predica, sin base, que es indiscutible, luego se buscan las señales, vestigios o indicios y, por último, se rechaza cualquier sentido o explicación de estos que no apoye la conclusión”
Esta es una declaración, sencilla, pero contundente de lo que luego vendrá. No se puede poner el carro delante de los bueyes, viene a decir la Sala.
Miren Señores de la UCI o de la Guardia Civil, dice la Sala. Nosotros sabemos que Uds. están convencidos de que todo lo que tenga relación con el “nacionalismo vasco”, es sospechoso de pertenecer al “entorno de ETA”, este es otro de los conceptos metajurídicos que debemos “agradecer” a D. Baltasar, elemento absolutamente perturbador, por su absoluta indefinición, de un derecho penal que debería buscar, no los entornos, absolutamente indefinidos e indefinibles, salvo que se quiera mantener esta nebulosa para introducir en ella, cuando se crea oportuno, a todo cuanto pueda parecerse a nacionalismo vasco, sino a los autores, con nombre, apellidos y circunstancias, que han cometido un delito y por ello deban ser sentados en el banquillo, para a renglón seguido, que cumplan, a poder ser, las penas previstas en el Código Penal.
Y hecho esto (y esta es la actitud de los investigadores policiales), la conclusión es sencilla.
Y la Sala les dice. No señores. Este no es el sistema. El sistema consiste en analizar un hecho delictivo, acumular todas las pruebas que sobre el mismo se puedan encontrar, buscar al autor y sus colaboradores y luego, todo ese acervo probatorio, ponerlo a disposición del Juez. No otro es el significado, sin interpretación alguna, del art. 282 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que literalmente dice, en su párrafo 1º:
“La policía judicial tiene por objeto y será obligación de todos los que la componen, averiguar los delitos públicos que se cometieren en su territorio o demarcación; practicar, según sus atribuciones todas las diligencias necesarias para comprobarlos y descubrir a los delincuentes y recoger todos los efectos, instrumentos o pruebas del delito, de cuya desaparición hubiere peligro, poniéndolos a disposición de la Autoridad judicial”.
El método está definido con meridiana claridad, en este precepto y en los que le siguen. La Sala Primera considera que en los informes de la UCI y la Guardia Civil, (en este caso la intervención solo fue de la Guardia Civil) se ha producido una inversión de los deberes que incumben a la misma.
La Sala entra en el análisis de:
4.2.- Informes elaborados por la Guardia Civil. Naturaleza. Valor probatorio
Hay un primer preludio en este apartado, que es contundente: Dice en la Pág. 21 de la Sentencia, párrafo 2º:
“Estos informes fueron propuestos y admitidos con el carácter de prueba pericial de análisis de información o impropiamente llamada de inteligencia. Sin embargo, no tienen tal carácter”. (Subrayado nuestro).
Y esta sentencia continúa afirmando cuestiones que a mi juicio constituyen paradigmas de lo que debe ser y en realidad es, el proceso penal en su fase de Instrucción. A ello dedica una parte de este fundamento, pero hay dos afirmaciones, en la página 23 de la sentencia, párrafos 2 y 3, que se contradicen absolutamente con las reflexiones de la sentencia del sumario 18/98.
Dice así uno de ellos:
“ La primera es que, en general, la investigación implica intensamente a quien la realiza, reduciendo su capacidad de crear distancia crítica respecto de la propia actuación, que así resulta inevitablemente teñida de parcialidad objetiva.
Y el párrafo siguiente es aún más preocupante, en lo que debería constituir un motivo de reflexión común entre las diversas Secciones de la Audiencia Nacional.
Dice así:
“ La otra es que la investigación policial transcurre en un marco sin transparencia, muy constrictivo para quien es objeto de ella y presunto inocente, con frecuencia privado de libertad”.
Es una definición de la forma en que se efectúa la investigación policial, absolutamente clara y que debería hacer pensar no solo a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado acerca de lo que están haciendo y sobre todo cómo lo están haciendo, sino también a los propios Magistrados, que jamás deberían quedarse en definiciones tan hermosas como esta, sino que a continuación, deberán bajar a la arena investigadora, a fin de analizar lo que ocurre desde esa falta de transparencia y ponerla remedio.
Porque de lo contrario, si a continuación cierran los ojos, se tapan las narices y de ese modo ni ven ni huelen lo que de podrido hay en las investigaciones policiales al uso, se convertirán en cómplices de quienes no solo utilizan “su inteligencia” en el descubrimiento del entramado de ETA, sino de los desmanes que a fin de lograr un propósito concreto, hacen de la oscuridad, de la falta de relación con el exterior y hasta de la falta de dación de cuenta al Magistrado Instructor, de un elemento asaz nefasto y antijurídico, que da al traste con estas buenas intenciones que aparecen reflejadas en este documento.
Y decimos esto porque donde se dice esto, también a continuación y sin solución de continuidad, se llega a manifestar en esta sentencia como en la del 18/98, que
….., “tales funcionarios (lógicamente se refiere a los policiales -digo yo-) actúan en el cumplimiento de sus funciones con absoluta neutralidad política e imparcialidad y en consecuencia, no es posible predicar de estos interés personal y directo en ningún procedimiento…..”
……Si SS.SSª lo dicen. Pero habremos de manifestar que así lo creen con buena voluntad, pero aquí no necesito repetirme, porque en esta materia y a estos Magistrados, se les debe aplicar la misma sospecha a que antes nos hemos referido. Sospecha que deviene en certeza, ante las condenas, la incomunicación, la negativa a grabar toda la estancia de los detenidos en Comisaría, o mejor que mejor, a privar a los mismos de esta tarea. La del interrogatorio de los citados, que solo deberían serlo a presencia del Fiscal y del Juzgador.
¿Por qué no? ¿Se trata quizás de una demostración externa de desconfianza en las tareas policiales? Pues sí. Pero Señorías, se lo han ganado a puso. Y o rectificamos para tener con nosotros una policía científica acorde a los valores democráticos y constitucionales, o deberemos pechar con el sambenido histórico de que en estos casos la Magistratura admitió como material el excepcionalismo de la Ley y de que el fin justificó los medios, aún y a pesar de que ni se destruyó a ETA, ni se logró la paz, ni los etarras dejaron de ser independentistas y sobre sus torturas, crearon nuevos militantes.
No obstante el contenido del párrafo anterior, tiene una apostilla final:
Dice así:
“De lo anterior se extrae que el hecho de que un perito tenga la condición de funcionario policial, no le convalida para ejercer tal cargo de perito, pero, añadimos, no todo funcionario policial, por el solo hecho de serlo, tendrá tal condición en el proceso. De hecho, su condición procesal más frecuente, será la de testigo” (subrayado nuestro).
Y concluye la Sala:
“En el caso ahora examinado la adecuación a la realidad o no de las conclusiones obtenidas por los funcionarios de la Guardia Civil las ha extraído directamente el Tribunal tras analizar la documentación que obra en la causa, sin que para ello haya sido preciso el auxilio de técnico alguno, pues los referidos informes sólo contienen como conclusión meras inferencias o deducciones de sus autores tras analizar los meritados documentos y piezas de convicción, labor que compete en exclusiva al tribunal” (subrayado mío).
Pocas palabras, pero un perfecto resumen, primero de lo que constituye la labor de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estrado y de las facultades que una vez recogido todo el material probatorio, corresponde al propio Tribunal.
Y este, el Tribunal, parece evidente que se halla por encima de aquél Cuerpo policial. Y los trabajos realizados por estos, deberán ser sometidos, exhaustivamente, al análisis de quienes se hallan facultados, por mandato constitucional, para juzgar y hacer ejecutar lo Juzgado.
Lo contrario, que es lo que hace la Sala 3ª, transforma a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, en esta materia, en dioses cuyas conclusiones son aceptadas íntegramente, por constituir materia probatoria de especialista, aunque no puedan ser contrastadas con otros seudo peritos, por el propio Tribunal y sobre todo por la defensa.
La diferencia entre una y otra posición de ambas Salas, nos parece irreconciliable y, desde el punto de vista de lo que constituye tarea del Tribunal, la solución dada al asunto por la Sección primera, es con mucho, más acorde a los principios que deben regir el proceso penal y la valoración de la prueba, que en este caso, ni siquiera se hace con arreglo a las “reglas de la sana crítica”, porque “ hunc et nunc”, lo que dicen la Guardia Civil y la UCI, para la Sección 3ª, es aceptado como prueba no indiciaria, sino contundentemente eficaz en orden a una posible condena de los acusados (como ocurrió en el Sumario 18/98).
Comprobamos, por el contrario, que el análisis que hace la Sección Primera es mucho más riguroso. Se aplican los criterios de la prueba llamada inferencial. Es decir, que de lo manifestado e investigado por la Guardia civil, en este caso, debe o puede deducirse la existencia de conclusiones que puedan permitir a la Sala, en una relación ideológica seria, sensata y sin forzamiento alguno de los argumentos, llegar a la conclusión inferencial, de que con el material aportado por aquéllos es lógico llegar o no, a la condena de los acusados.
Esta nos parece una postura jurídica mucho más seria de la labor policial. Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, están para lo que la Ley de Enjuiciamiento Criminal les ordena. Pero todo lo que ellos aportan al juicio, sigue teniendo el mero valor de denuncia. Y con arreglo a ese criterio deben ser valorados los informes por las Salas, sin que ello quiera decirse, que utilizado el criterio inferencial, no pueda llegar la Sala a la conclusión condenatoria. Simplemente las cosas son como la Ley dice que deben ser y no pueden, so pretexto de condenas “necesarias”, en orden a la erradicación de esa lacra que constituye el terrorismo, adoptar posiciones rayanas en la ilegalidad. No es lógico tratar de ponerse medallas ante la ciudadanía, aún sabiendo que esta va a acudir, al “que se jodan” los terroristas, que aún siéndolo y es más, aún estando moralmente convencidos de que lo son, el Tribunal, porque lo diga la Guardia civil o la UCI, no podrá nunca condenar con base tan solo en una seudo informe pericial, que no tiene la condición de tal, en el ordenamiento jurídico español.
Y a este respecto, no debería olvidar el Ejecutivo, que si desea que las cosas se hagan tal cual lo viene haciendo, entre otras la Sección 3ª, (y la Sala 2ª, no lo olvidemos) puede promover un cambio legislativo, introduciendo la pertinente aclaración normativa a esa prueba que los Tribunales, con diversidad de criterios, está considerando como prueba pericial, concepto cogido con alfileres y que está trasladando a los Jueces (como en otras cuestiones) y haciendo recaer sobre sus espaldas, la adopción de decisiones extrajurídicas, que el legislador tiene un modo muy fácil de solucionar.
Y para finalizar.
Si el lector interesado tiene curiosidad de leer ambas sentencias, al menos en lo que a esta cuestión hace referencia, ambos Tribunales citan en apoyo de sus respectivas posturas, varias resoluciones (en uno y otro sentido) de la Sala 2ª del T .Supremo.
Es como en los casos Botín y Atutxa. En ambos se estudia la posible actuación de la acción popular y en ambos la resolución es distinta...., pero los mismo hechos. Ellos, los Magistrados, lo entenderán. La ciudadanía no lo comprende.
Hora va siendo ya, también en esta materia, que un Pleno jurisdiccional de la Sala 2ª se celebre y se decida cuál deberá ser la postura que deberían adoptar las Salas en esta materia.
Si se define qué concepto jurídico deben tener los informes, habremos acabado con esta cuestión, que en materia judicial no constituye sino una pequeña o gran lacra de nuestros Tribunales especiales. Una de las muchas, que seguidamente acabarían, si definitivamente y como Tribunal de excepción, desapareciera, si la Audiencia Nacional. Este es un deseo y por ello una expresa petición.
Y para finalizar.
Me pregunto qué nos sugieren estas dos sentencias que hemos analizado brevemente, en este artículo. Y es esta la dolorosa impresión de que en la Audiencia Nacional se están resolviendo los problemas a la misma sometidos, mediante sentencias “a la carta”.
Es decir. Dependiendo del momento político imperante en el País Vasco y en el Español, las resoluciones judiciales van en la línea que conviene, imagino tan solo, a los intereses políticos del Ejecutivo. Al menos eso parece, ante la diversidad de resoluciones contradictorias entre las Salas.
No otra cosa deberíamos pensar de resoluciones, que sobre los mismos hechos y sobre todo sobre un aspecto asaz importante del proceso penal, la prueba , tienen, ostentan de un carácter tan contradictorio.
No es posible que se valore la prueba dentro de un procedimiento, de una manera y llegue luego otra Sala que la valore e interprete de otra diferente.
Es decir, En el Sumario 18/98 parece ser que convenía condenar y ejemplarizar, ante la ciudadanía, a todo el entorno de ETA que allí se Juzgaba.
En el caso Egunkaria ,parece que tocaba absolver, porque si bien es cierto y dejando aparte la credibilidad subjetiva en la inocencia de los acusados, con la que siempre estuvimos, no parece sino que de la interpretación que al valor de la prueba testifical-pericial de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, vía informes, se ha dado en este asunto, ahora “tocaba absolver”.
La seguridad jurídica así, se quiebra. Y parece que sería absolutamente necesario, que visto lo que la Sala 2ª dice también en esta materia, en uno y otro sentido, se adoptara de una vez por todas una decisión al respecto, acerca de qué valoración debe tener ese acervo probatorio. Si de mera denuncia o de testifical-pericial.
Clarifiquemos las cosas de una vez.
ANGEL GAMINDE MONTOYA
ABOGADO
MAYO 2.010.
05.03.10
UNA SENTENCIA HARTO DISCUTIBLE.
Y que en su aspecto principal, lo que constituye la condena a Arnaldo Otegi, pienso discutir y rebatir, desde el punto de vista estrictamente jurídico.
Y hago esta aclaración, porque si bien la Ponente de la Sentencia, la Magistrado Murillo, a la sazón Presidenta de Sala, ha condenado con el Código Penal en su mano y los otros dos Magistrados han votado y apoyado su resolución, en la forma y en el fondo, he de decir que la redacción que ha introducido en esta sentencia (y a otras muchas en las que ella ha sido Ponente), se halla llena de pronunciamientos políticos, que no solo se traducen en expresiones concretas, extrajurídicas y cortantes, sino en la utilización también de simples signos ortográficos, con los que se quieren subrayar ciertas cuestiones, que nada tienen que ver con la resolución, pero sí constituyen un subconsciente que permanentemente aflora a las muy variadas resoluciones de esta Sala y asimismo una especie de aviso para lectores interesados, dudosos pero de clara adscripción ideológica, coincidente, de otro lado, con quienes ejercitan la acción popular, como Manos Limpias, Foro de Ermua etc., para que no se despisten acerca de quién o quiénes son las personas, no solo sometidas a enjuiciamiento, sino los delitos por los que se les juzga, subrayando las características de los mismos, con adjetivos no contenidos en el Código Penal.
Y esas señales no son pacíficas. Estimo y es una opinión fundada, que los Jueces como la Magistrado Murillo, saben que las sentencias, hoy, no solo se hallan en los repertorios de jurisprudencia propios de los profesionales del derecho, Abogados, Jueces, Procuradores, como Aranzadi, La Ley, etc., sino de un lector muchísimo más masivo que encuentra satisfacción a su natural interés por estos asuntos en esa vía internacional de búsqueda llamada Internet. Y estos lectores es preciso conozcan que alguien no solo ha sido condenado, como autor de un delito de asesinato (como lo puede ser cualquier otro ciudadano de los conocidos con el nombre de delincuentes comunes -como si el asesinato fuera algo común-), sino que en las sentencias a estos afectantes o simplemente cuando se les alude en el proceso de otro (como es este caso) habrán de introducirse adornos, llamadas de atención, de manera que su delito será calificado con otros adjetivos, como execrables asesinatos. Asimismo se deberá hacer alusión también a las víctimas (en general) de los mismos, habrán de entrecomillarse o subrayarse ciertas frases, cortas eso sí, a fin de que ese lector anónimo curioso y políticamente exacerbado, se dé cuenta de que el asesino no es “un asesino común”, sino muy especial, especialísimo, distinto, más asesino que los demás. Es ese lenguaje con el que se trata no solo de condenar, sino de tratar de producir un mayor rechazo social respecto de los condenados, a los que no solo se les hace acreedores de la pena prevista en el Código Penal, sino de otra diferente que los Magistrados añaden a su resolución.
Los asesinos, homicidas, extorsionadores y demás delincuentes que incluye a ETA, no solo deberán ser calificados como tales. Deberán llevar además un estigma añadido que provoque un mayor rechazo y de rebote justifique, no solo la imposición de este tipo de penas (las más graves), sino la posibilidad de encontrar vía legislativa, justificación suficiente para modificar el Código mediante la elevación de las penas a imponer, en una salida poderosa hacia la cadena perpetua y si me apuras, en su momento, hacia la pena de muerte. Se están tratando de legitimar de antemano.
Y en el caso presente, entrando en el fondo de la cuestión, la condena de Otegi, tiene su fundamento no en una declaración explícita, terminante y perfectamente entendible por cualquier lector con una formación nada especial, sino común u ordinaria, sino en un examen deductivo de la Sala, que a medio de una llamada inferencia o presunción, llega a la conclusión de que las frases aceptadas por Otegi, no negadas en el juicio oral, pueden y debeN ser consideradas, a medio de la llamada prueba inferencial, como constitutivas del delito de enaltecimiento o justificación terrorista. O del terrorismo.
Y para que comprendamos la resolución que comentamos, las frases son las siguienentes:
Fundamento jurídico Quinto.-
Dice la Sentencia:
“Otegi, en su comentado discurso y refiriéndose al futuro del País Vasco (¿por qué con minúsculas Señoría? (-digo yo-), que vaticinaba se construiría de conformidad, con compromiso, libertad, democracia y justicia, reconociendo su territorialidad y su autodeterminación, se pronunció en términos razonables y también respetables, ejercitando de esta forma su derecho a la libertad de expresión”.
Y aparte otras cuestiones, llega a la frase que considera delictiva:
Cuando Otegi finalizaba su actuación, dijo a modo de corolario:
..., “Que los repetidos objetivos, ….se los debemos a los presos políticos vascos, refugiados y tantos camaradas que hemos dejado en la lucha y lo conseguiremos” .
Esta es la frase y esta, según la sentencia, constituye un delito de enaltecimiento de actividades terroristas, del art. 578 del Código Penal, que castiga con la pena de prisión de uno a dos años, que define el delito diciendo:
“ El enaltecimiento o la justificación……., de los delitos comprendidos en los artículos 571 a 577 de este Código o de quienes hayan participado en su ejecución…..”
Y lo que debe entenderse por enaltecimiento o justificación se ha definido ya jurisprudencialmente como por ejemplo, en la Sentencia del T.S. (Sala 2ª) de 26 de febrero de 2.007 y en ella se define ambos conceptos como:
“Enaltecer equivale a ensalzar, elogiar o alabar las cualidades o mérito de alguien o de algo y justificar es hacer aparecer como acciones lícitas o legítimas aquello que solo es un comportamiento criminal”.
También podría cometerse el tipo delictivo mencionado, “ensalzando a un colectivo (en el caso que contemplamos sería el colectivo de presos y refugiados) y autores o copartícipes en esta clase de actos delictivos”.
Como vemos, tanto en el enaltecimiento, como en la justificación, deben utilizarse expresiones que nos lleven sin necesidad alguna de esfuerzo de pensamiento, a la conclusión de que se está ensalzando o justificando, los comportamientos individuales o colectivos de la banda armada ETA.
Y en este caso, Otegi no ha pronunciado, en su referido discurso, ninguna expresión que nos permita hacer pensar o concluir en la existencia del tipo delictivo transcrito. Por ejemplo podría haberlo cometido si se hubiera dirigido a los presos y refugiados mostrando su acuerdo, compromiso o aceptación de sus delitos y de los fines que con los asesinatos se persiguen. No. Utilizó, “ex ante” de la frase que da lugar a la condena, la necesidad de conseguir las finalidades políticas, por medios democráticos y pacíficos, lo que excluye cualquier referencia a la violencia, su aceptación, ni expresa, ni como luego veremos, tácita
Los delitos, para que puedan ser aceptados como tales, e incardinarlos en los correspondientes preceptos del Código Penal, han de ser examinados en sus antecedentes, en el momento de su comisión y en las circunstancias posteriores que los han acompañado.
Y los antecedentes del tipo delictivo enaltecimiento del terrorismo imputado a Otegi, en modo alguno nos llevan a pensar en la posibilidad, subrayada, como dice la Sala, al final de este Fundamento jurídico Quinto. Eso de :
“Mayores halagos para estos (los presos) resultan inimaginable”.
Es decir. La frase que hemos transcrito constituye un halago para los presos. Y quizás así se sientan al oír el brindis de Otegi a los mismos, pero ese halago, en la forma anterior y que la propia sentencia recoge ¿puede ser considerado, sin duda de ningún género, como constitutivo de delito?.
Se compagina mal la alusión pública a los medios que Otegi dice deben utilizarse para lograr la autodeterminación y la territorialidad por medios democráticos, con la posterior exaltación del terrorismo o su justificación. La aceptación por nosotros de esta tesis, nos haría pensar en una clara “contraditio in terminis”, que no se observa, en modo alguno en el discurso otegiano. Porque la actividad judicial del condenado, ha sido siempre la misma a través de todo el proceso, sin fisuras, lo que nos induce a pensar que no es muy lógica la deducción que hace la Sala.
Si no estamos en presencia de una exaltación o justificación expresa del terrorismo o de sus autores o del colectivo de presos y refugiados, deberemos analizar si del estudio de la frase que hemos transcrito, podemos llegar a la conclusión, mediante un análisis inferencial, de que en ella se contiene el delito del que se acusa y por el que ha resultado condenado Arnaldo.
Estamos en la llamada prueba inferencial y esta, para que pueda aplicarse, en este caso a esa frase que justifica la condena, exige la concurrencia de varios requisitos, ya establecidos jurisprudencialmente tiempo ha, por la Sala 2ª del T.S.
Aparte de que las inferencias deben ser varias, hay una que es trascendente a mi juicio, en relación con este tipo probatorio.
La de que, por medio de las inferencias, presunciones o deducciones, el Juez, mediante un ejercicio lógico, coherente y sin esfuerzo mental alguno, pueda llegar a establecer sin género alguno para la duda, la hilazón entre el hecho base (la frase en este caso de Otegi) y su consecuencia (la responsabilidad por las palabras pronunciadas).
Y en este caso me pregunto.
¿El ofrecimiento de ese trabajo democrático, de conformidad, compromiso, libertad, democracia y justicia …., puede considerarse como una exaltación o justificación de los terroristas o de sus acciones?
Porque de toda la frase transcrita, ¿cuál deberíamos considerar se acerca a la exaltación, qué palabras concretas de la misma, si la frase en su conjunto no lo es?
Primero, ofrecer algo democrático a unos asesinos condenados por resolución judicial firme, no solo no es delictivo, es invitarles a que se den cuenta de que hay otras personas fuera de su ámbito vital, que por medios que no son los que ellos utilizan, pretenden conseguir lo mismo, excluyendo lógicamente su violencia y eso lo viene a reconocer la propia Sala en la resolución comentada.
Otra palabra que nos podía hacer pensar en esa posibilidad es que eso se lo debemos (dice Otegi) a “tantos camaradas que hemos dejado en la lucha….”.
La cuestión primaria podría hallarse en la palabra camarada, que el diccionario de la Real Academia, define en su acepción 3, como “En ciertos partidos políticos o sindicatos, correligionario o compañero”.
Pero en mi particular opinión, se puede ser camarada de las finalidades previstas y predicadas por Arnaldo, sin necesidad alguna de aceptar los medios que los presos han utilizado para conseguir esos fines. Son métodos diversos y que se coincida en los fines, aún y a pesar de la doctrina Garzón, de igualdad entre medios y fines (es lo mismo según él), no significa, en absoluto, que esa frase haga o pueda llevarnos a la deducción, de que dicha terminología supone exaltación o justificación de las personas que los han puesto en práctica.
Pero fíjense mis lectores, que todo este conjunto de disquisiciones terminológico-jurídicas, han supuesto el que yo deba discurrir y deducir que la frase en sí misma y desbrozada delito de enaltecimiento, constituye al parecer, un delito de enaltecimiento del terrorismo. Y no es este el sistema a virtud del cual se debe llegar a la conclusión. Las inferencias, como he dicho, eliminan la necesidad, pos así decir, de pensar, discurrir o elaborar un pensamiento y en este caso, hay que acudir a semejante sistema para deducir el hecho consecuencia, lo que tiene proscrito el Tribunal Supremo.
Esto es lo que no permite la prueba inferencia.
De la simple lectura no puede llegarse a la conclusión, sin esfuerzo alguno de que lo pronunciado por Otegi debe considerarse delictivo. Y si hay que utilizar ese esfuerzo, que de otro lado no nos permite del hecho base, llegar sin disquisición alguna, al hecho consecuencia, el delito no existe.
Y la sentencia debió ser absolutoria.
Y para finalizar Señores de la Sala. Los tres Magistrados son “titulares” de las certezas, las averías y hasta de las barbaridades que en la misma se contienen. Y desde luego afirmar como se afirma, que Mandela, respecto de Ortegi es Dios, un Santo o algo similar y Otegi es el diablo Cojuelo, cuando menos, nos parece, no solo aventurado, sino revelador de la escasa cultura histórica, que no duda en hacer afirmaciones contrarias a la propia historia de un hombre, hoy admirado, pero antaño, en su lucha contra el apartheid, tan homicida y delincuente como los etarras que hoy figuran en prisión.
La cultura histórica no es precisamente virtud que quiera adornar a los tres Señores de la Sala. ¿Que Mandela, D. Nelson, no fue un terrorista? ¿Que no cometió u ordenó, o planeó, asesinatos, es una afirmación que nos gustaría conocer de dónde la han conseguido Sus Señorías? ¿En qué libros de Historia han bebido sus afirmaciones comparativas con Arnaldo? Mándela fue condenado por unos Tribunales de su País, legalmente constituidos, por unos delitos como los que han cometido los presos de ETA. A no confundir la Historia de antes, con las cosas que desde su salida de la prisión se han puesto de manifiesto, respecto del héroe y democrático Mandela. Hay dos Mandelas. El de antes del ingreso en prisión y el Mandela que sale de las rejas y se ha dado cuenta de que la violencia no conduce a nada bueno. Antes, como los de ETA. Lo siento, pero no debemos tratar de modificar la Historia para pretender tener razón. !Cuidado Señores Magistrados. Mucho más cuidado!
Por si a sus Señorías les resulta de utilidad les transcribo parte de la biografía de Nelson Mandela:
“En marzo de 1.960, tras la masacre de Sharpeville sufrida por los activistas del PAC y la consecuente exclusión política del SCAP y el ANC, ambos se suman al Movimiento de resistencia Africano (renegados liberales) y el PAC comienza la resistencia armada. El ANC/SACP utiliza la conferencia Pan-Africana de 1961, en la que todos los partidos deciden una estrategia común, para una dramática llamada a las armas de Mandela, anunciando la formación del comando “Umkhonto we SIzwe” (Lanza de la Nación) a imagen de los movimientos guerrilleros judíos (Irgan). Dicho comando fue dirigido por el mismo Mandela, con ayuda de activistas judíos, como Denis Goldberg, Lionel Bernstein y Harold Wolpe. Mandela estuvo involucrado en el planteamiento de actividades de resistencia armada y era considerado tanto por las autoridades del régimen sudafricano como por la ONU, un terrorista”.
¿Algo más Dª Angelaª?
ANGEL GAMINDE MONTOYA
Abogado
5 de Marzo de 2.010
Y que en su aspecto principal, lo que constituye la condena a Arnaldo Otegi, pienso discutir y rebatir, desde el punto de vista estrictamente jurídico.
Y hago esta aclaración, porque si bien la Ponente de la Sentencia, la Magistrado Murillo, a la sazón Presidenta de Sala, ha condenado con el Código Penal en su mano y los otros dos Magistrados han votado y apoyado su resolución, en la forma y en el fondo, he de decir que la redacción que ha introducido en esta sentencia (y a otras muchas en las que ella ha sido Ponente), se halla llena de pronunciamientos políticos, que no solo se traducen en expresiones concretas, extrajurídicas y cortantes, sino en la utilización también de simples signos ortográficos, con los que se quieren subrayar ciertas cuestiones, que nada tienen que ver con la resolución, pero sí constituyen un subconsciente que permanentemente aflora a las muy variadas resoluciones de esta Sala y asimismo una especie de aviso para lectores interesados, dudosos pero de clara adscripción ideológica, coincidente, de otro lado, con quienes ejercitan la acción popular, como Manos Limpias, Foro de Ermua etc., para que no se despisten acerca de quién o quiénes son las personas, no solo sometidas a enjuiciamiento, sino los delitos por los que se les juzga, subrayando las características de los mismos, con adjetivos no contenidos en el Código Penal.
Y esas señales no son pacíficas. Estimo y es una opinión fundada, que los Jueces como la Magistrado Murillo, saben que las sentencias, hoy, no solo se hallan en los repertorios de jurisprudencia propios de los profesionales del derecho, Abogados, Jueces, Procuradores, como Aranzadi, La Ley, etc., sino de un lector muchísimo más masivo que encuentra satisfacción a su natural interés por estos asuntos en esa vía internacional de búsqueda llamada Internet. Y estos lectores es preciso conozcan que alguien no solo ha sido condenado, como autor de un delito de asesinato (como lo puede ser cualquier otro ciudadano de los conocidos con el nombre de delincuentes comunes -como si el asesinato fuera algo común-), sino que en las sentencias a estos afectantes o simplemente cuando se les alude en el proceso de otro (como es este caso) habrán de introducirse adornos, llamadas de atención, de manera que su delito será calificado con otros adjetivos, como execrables asesinatos. Asimismo se deberá hacer alusión también a las víctimas (en general) de los mismos, habrán de entrecomillarse o subrayarse ciertas frases, cortas eso sí, a fin de que ese lector anónimo curioso y políticamente exacerbado, se dé cuenta de que el asesino no es “un asesino común”, sino muy especial, especialísimo, distinto, más asesino que los demás. Es ese lenguaje con el que se trata no solo de condenar, sino de tratar de producir un mayor rechazo social respecto de los condenados, a los que no solo se les hace acreedores de la pena prevista en el Código Penal, sino de otra diferente que los Magistrados añaden a su resolución.
Los asesinos, homicidas, extorsionadores y demás delincuentes que incluye a ETA, no solo deberán ser calificados como tales. Deberán llevar además un estigma añadido que provoque un mayor rechazo y de rebote justifique, no solo la imposición de este tipo de penas (las más graves), sino la posibilidad de encontrar vía legislativa, justificación suficiente para modificar el Código mediante la elevación de las penas a imponer, en una salida poderosa hacia la cadena perpetua y si me apuras, en su momento, hacia la pena de muerte. Se están tratando de legitimar de antemano.
Y en el caso presente, entrando en el fondo de la cuestión, la condena de Otegi, tiene su fundamento no en una declaración explícita, terminante y perfectamente entendible por cualquier lector con una formación nada especial, sino común u ordinaria, sino en un examen deductivo de la Sala, que a medio de una llamada inferencia o presunción, llega a la conclusión de que las frases aceptadas por Otegi, no negadas en el juicio oral, pueden y debeN ser consideradas, a medio de la llamada prueba inferencial, como constitutivas del delito de enaltecimiento o justificación terrorista. O del terrorismo.
Y para que comprendamos la resolución que comentamos, las frases son las siguienentes:
Fundamento jurídico Quinto.-
Dice la Sentencia:
“Otegi, en su comentado discurso y refiriéndose al futuro del País Vasco (¿por qué con minúsculas Señoría? (-digo yo-), que vaticinaba se construiría de conformidad, con compromiso, libertad, democracia y justicia, reconociendo su territorialidad y su autodeterminación, se pronunció en términos razonables y también respetables, ejercitando de esta forma su derecho a la libertad de expresión”.
Y aparte otras cuestiones, llega a la frase que considera delictiva:
Cuando Otegi finalizaba su actuación, dijo a modo de corolario:
..., “Que los repetidos objetivos, ….se los debemos a los presos políticos vascos, refugiados y tantos camaradas que hemos dejado en la lucha y lo conseguiremos” .
Esta es la frase y esta, según la sentencia, constituye un delito de enaltecimiento de actividades terroristas, del art. 578 del Código Penal, que castiga con la pena de prisión de uno a dos años, que define el delito diciendo:
“ El enaltecimiento o la justificación……., de los delitos comprendidos en los artículos 571 a 577 de este Código o de quienes hayan participado en su ejecución…..”
Y lo que debe entenderse por enaltecimiento o justificación se ha definido ya jurisprudencialmente como por ejemplo, en la Sentencia del T.S. (Sala 2ª) de 26 de febrero de 2.007 y en ella se define ambos conceptos como:
“Enaltecer equivale a ensalzar, elogiar o alabar las cualidades o mérito de alguien o de algo y justificar es hacer aparecer como acciones lícitas o legítimas aquello que solo es un comportamiento criminal”.
También podría cometerse el tipo delictivo mencionado, “ensalzando a un colectivo (en el caso que contemplamos sería el colectivo de presos y refugiados) y autores o copartícipes en esta clase de actos delictivos”.
Como vemos, tanto en el enaltecimiento, como en la justificación, deben utilizarse expresiones que nos lleven sin necesidad alguna de esfuerzo de pensamiento, a la conclusión de que se está ensalzando o justificando, los comportamientos individuales o colectivos de la banda armada ETA.
Y en este caso, Otegi no ha pronunciado, en su referido discurso, ninguna expresión que nos permita hacer pensar o concluir en la existencia del tipo delictivo transcrito. Por ejemplo podría haberlo cometido si se hubiera dirigido a los presos y refugiados mostrando su acuerdo, compromiso o aceptación de sus delitos y de los fines que con los asesinatos se persiguen. No. Utilizó, “ex ante” de la frase que da lugar a la condena, la necesidad de conseguir las finalidades políticas, por medios democráticos y pacíficos, lo que excluye cualquier referencia a la violencia, su aceptación, ni expresa, ni como luego veremos, tácita
Los delitos, para que puedan ser aceptados como tales, e incardinarlos en los correspondientes preceptos del Código Penal, han de ser examinados en sus antecedentes, en el momento de su comisión y en las circunstancias posteriores que los han acompañado.
Y los antecedentes del tipo delictivo enaltecimiento del terrorismo imputado a Otegi, en modo alguno nos llevan a pensar en la posibilidad, subrayada, como dice la Sala, al final de este Fundamento jurídico Quinto. Eso de :
“Mayores halagos para estos (los presos) resultan inimaginable”.
Es decir. La frase que hemos transcrito constituye un halago para los presos. Y quizás así se sientan al oír el brindis de Otegi a los mismos, pero ese halago, en la forma anterior y que la propia sentencia recoge ¿puede ser considerado, sin duda de ningún género, como constitutivo de delito?.
Se compagina mal la alusión pública a los medios que Otegi dice deben utilizarse para lograr la autodeterminación y la territorialidad por medios democráticos, con la posterior exaltación del terrorismo o su justificación. La aceptación por nosotros de esta tesis, nos haría pensar en una clara “contraditio in terminis”, que no se observa, en modo alguno en el discurso otegiano. Porque la actividad judicial del condenado, ha sido siempre la misma a través de todo el proceso, sin fisuras, lo que nos induce a pensar que no es muy lógica la deducción que hace la Sala.
Si no estamos en presencia de una exaltación o justificación expresa del terrorismo o de sus autores o del colectivo de presos y refugiados, deberemos analizar si del estudio de la frase que hemos transcrito, podemos llegar a la conclusión, mediante un análisis inferencial, de que en ella se contiene el delito del que se acusa y por el que ha resultado condenado Arnaldo.
Estamos en la llamada prueba inferencial y esta, para que pueda aplicarse, en este caso a esa frase que justifica la condena, exige la concurrencia de varios requisitos, ya establecidos jurisprudencialmente tiempo ha, por la Sala 2ª del T.S.
Aparte de que las inferencias deben ser varias, hay una que es trascendente a mi juicio, en relación con este tipo probatorio.
La de que, por medio de las inferencias, presunciones o deducciones, el Juez, mediante un ejercicio lógico, coherente y sin esfuerzo mental alguno, pueda llegar a establecer sin género alguno para la duda, la hilazón entre el hecho base (la frase en este caso de Otegi) y su consecuencia (la responsabilidad por las palabras pronunciadas).
Y en este caso me pregunto.
¿El ofrecimiento de ese trabajo democrático, de conformidad, compromiso, libertad, democracia y justicia …., puede considerarse como una exaltación o justificación de los terroristas o de sus acciones?
Porque de toda la frase transcrita, ¿cuál deberíamos considerar se acerca a la exaltación, qué palabras concretas de la misma, si la frase en su conjunto no lo es?
Primero, ofrecer algo democrático a unos asesinos condenados por resolución judicial firme, no solo no es delictivo, es invitarles a que se den cuenta de que hay otras personas fuera de su ámbito vital, que por medios que no son los que ellos utilizan, pretenden conseguir lo mismo, excluyendo lógicamente su violencia y eso lo viene a reconocer la propia Sala en la resolución comentada.
Otra palabra que nos podía hacer pensar en esa posibilidad es que eso se lo debemos (dice Otegi) a “tantos camaradas que hemos dejado en la lucha….”.
La cuestión primaria podría hallarse en la palabra camarada, que el diccionario de la Real Academia, define en su acepción 3, como “En ciertos partidos políticos o sindicatos, correligionario o compañero”.
Pero en mi particular opinión, se puede ser camarada de las finalidades previstas y predicadas por Arnaldo, sin necesidad alguna de aceptar los medios que los presos han utilizado para conseguir esos fines. Son métodos diversos y que se coincida en los fines, aún y a pesar de la doctrina Garzón, de igualdad entre medios y fines (es lo mismo según él), no significa, en absoluto, que esa frase haga o pueda llevarnos a la deducción, de que dicha terminología supone exaltación o justificación de las personas que los han puesto en práctica.
Pero fíjense mis lectores, que todo este conjunto de disquisiciones terminológico-jurídicas, han supuesto el que yo deba discurrir y deducir que la frase en sí misma y desbrozada delito de enaltecimiento, constituye al parecer, un delito de enaltecimiento del terrorismo. Y no es este el sistema a virtud del cual se debe llegar a la conclusión. Las inferencias, como he dicho, eliminan la necesidad, pos así decir, de pensar, discurrir o elaborar un pensamiento y en este caso, hay que acudir a semejante sistema para deducir el hecho consecuencia, lo que tiene proscrito el Tribunal Supremo.
Esto es lo que no permite la prueba inferencia.
De la simple lectura no puede llegarse a la conclusión, sin esfuerzo alguno de que lo pronunciado por Otegi debe considerarse delictivo. Y si hay que utilizar ese esfuerzo, que de otro lado no nos permite del hecho base, llegar sin disquisición alguna, al hecho consecuencia, el delito no existe.
Y la sentencia debió ser absolutoria.
Y para finalizar Señores de la Sala. Los tres Magistrados son “titulares” de las certezas, las averías y hasta de las barbaridades que en la misma se contienen. Y desde luego afirmar como se afirma, que Mandela, respecto de Ortegi es Dios, un Santo o algo similar y Otegi es el diablo Cojuelo, cuando menos, nos parece, no solo aventurado, sino revelador de la escasa cultura histórica, que no duda en hacer afirmaciones contrarias a la propia historia de un hombre, hoy admirado, pero antaño, en su lucha contra el apartheid, tan homicida y delincuente como los etarras que hoy figuran en prisión.
La cultura histórica no es precisamente virtud que quiera adornar a los tres Señores de la Sala. ¿Que Mandela, D. Nelson, no fue un terrorista? ¿Que no cometió u ordenó, o planeó, asesinatos, es una afirmación que nos gustaría conocer de dónde la han conseguido Sus Señorías? ¿En qué libros de Historia han bebido sus afirmaciones comparativas con Arnaldo? Mándela fue condenado por unos Tribunales de su País, legalmente constituidos, por unos delitos como los que han cometido los presos de ETA. A no confundir la Historia de antes, con las cosas que desde su salida de la prisión se han puesto de manifiesto, respecto del héroe y democrático Mandela. Hay dos Mandelas. El de antes del ingreso en prisión y el Mandela que sale de las rejas y se ha dado cuenta de que la violencia no conduce a nada bueno. Antes, como los de ETA. Lo siento, pero no debemos tratar de modificar la Historia para pretender tener razón. !Cuidado Señores Magistrados. Mucho más cuidado!
Por si a sus Señorías les resulta de utilidad les transcribo parte de la biografía de Nelson Mandela:
“En marzo de 1.960, tras la masacre de Sharpeville sufrida por los activistas del PAC y la consecuente exclusión política del SCAP y el ANC, ambos se suman al Movimiento de resistencia Africano (renegados liberales) y el PAC comienza la resistencia armada. El ANC/SACP utiliza la conferencia Pan-Africana de 1961, en la que todos los partidos deciden una estrategia común, para una dramática llamada a las armas de Mandela, anunciando la formación del comando “Umkhonto we SIzwe” (Lanza de la Nación) a imagen de los movimientos guerrilleros judíos (Irgan). Dicho comando fue dirigido por el mismo Mandela, con ayuda de activistas judíos, como Denis Goldberg, Lionel Bernstein y Harold Wolpe. Mandela estuvo involucrado en el planteamiento de actividades de resistencia armada y era considerado tanto por las autoridades del régimen sudafricano como por la ONU, un terrorista”.
¿Algo más Dª Angelaª?
ANGEL GAMINDE MONTOYA
Abogado
5 de Marzo de 2.010
28.09.09
CADA UNO EN SU SITIO Y EUSKADI AL CARAJO
Creo que a la vista de los últimos acontecimientos se puede asegurar que en este País Euskadi, no existe caldo de cultivo suficiente para que consideremos al mismo como una Nación. Podemos elucubrar todo lo que queramos y teorizar hasta el agotamiento, acerca de si el País Vasco es o no una Nación, pero lo cierto es que los elementos reales que deben configurar el concepto, a la hora de las realidades sustanciales, no se dan.
Y un lacerante ejemplo nos lo acaban de poner frente a nuestros asombrados ojos, (relativamente asombrados, eso es verdad), aquella la tentativa de fusión de las tres cajas vascas.
De un lado nos hemos encontrado con la Vital y el tándem de los hermanos Rojo, cuyo sentido de un País económicamente poderoso, les pone los pelos de punta. Simplemente porque la fusión puede abonar la tesis de que Euskadi podría ser considerada autosuficiente, como para no precisar de otro lado, de ayuda alguna o protección, sinónimo de sometimiento, del poder central, de manera que la solución, no solo es oponerse con armas y bagajes a que la Vital entre en el trío, sino la de dinamitar, desde su partido, la posibilidad de que lo hagan las otras dos BBK y Kutxa.
Y lo cierto es que de ese modo, el PSOE y su satélite obediente el PSE, siempre han caminado en la estrategia de la división, en la que inocentemente han caído los nacionalistas, bien por interés propio partidario, que también y en el pecado llevan la penitencia, o porque nunca han tenido claro el contenido de sus creencias políticas nacionales, entendiendo en este caso por nacional, un cierto sentido de nación vasca, que a veces predican, pero en la que evidentemente creen poco (y están en su perfecto derecho), pero en la que no quieren que los demás crean.
Asimismo, a los nacionalistas les ocurre que hoy, que se hallan profundamente divididos entre quienes aspiran sobre todo a poner como meta final el anhelo del derecho a decidir, antesala del libre ejercicio del derecho de autodeterminación y los que quieren sobre todo, seguir gobernando, mejor solos o en todo caso en coalición con el PSE, porque por ahora, este PP, no tiene entidad democrática suficiente (tampoco es que al PSOE le sobre mucha) para poder aliarse con ellos. Además los del PP, son pocos. Esta histórica dicotomía no permite en el partido gobernante, tener no tanto las ideas, cuanto el ejercicio de las mismas, excesivamente claras. Al haber olvidado sus esencias, ante la necesidad imperiosa de gobernar, por considerar que desde el Gobierno y nunca desde la oposición, también se hace Patria y Patria esencial, el problema que ello comporta, es aprovechado ladina e inteligentemente por el PSOE, para procurar una división que nada bueno augura al partido, ni al País.
Este creo que ha sido siempre su terrible dilema. El del PNV. Hacer la revolución desde dentro. Es el trasunto fiel de aquél “ruptura o reforma” de la Transición democrática, en la que los españoles se decantaron por la reforma, sin abordar la solución definitiva del franquismo, que tantos desastres ha generado.
Si desde 1.995 alaveses y guipuzcoanos no han tenido tiempo para saber lo que les convenía, es que algo no funciona y alguien está tratando de tomarnos el pelo. Las condiciones de la Vital, del Sr. Rojo para entrar en la Caja única, son de verdadera carcajada, de manera que de lo que se trata es de discurrir y tratar de hallar las razones a virtud de las cuales el PSOE, no quieren que el proyecto prospere.
Y ya las he apuntado más arriba. El PSOE tiene un concepto muy claro de Nación, Patria e intereses y estos se hallan anclados en el concepto de España una e indivisible (perfectamente legítimo también). Y todo aquello que haga peligrar la indivisibilidad de España (y la economía es uno de los factores capitales, bien para que un País camine solo o para que otro pueda nutrirse de los recursos de aquél) no debe ser tolerado, salvo que se consigan establecer unas condiciones a virtud de las cuales, el poder derivado de la fusión puede seguir siendo controlado desde la capital del Reino. Y no se nos diga otra vez, eso de, siempre igual “la culpa es de Madrid”, porque claro, la mayoría de las cosas, se dictan, se deciden y se resuelven en Madrid.
Que la Vital quiere conservar su idiosincrasia. Su mismo nombre, es decir, su misma solera. Seguir haciendo lo que su Consejo dicte y seguramente eso sí, participar también de los beneficios del tripartito, esto no es lógico en una nueva Caja. Pero mucho me temo que esto no es más que una mera disculpa. En el fondo de lo que se trata es de no crear elementos que puedan sustentar la auténtica independencia de todo País. Una entidad financiera fuerte. Que no precise pasar por el Gobierno de Madrid para solucionar sus problemas.
Me parece que esta estrategia, en esta y otras muchas materias, sigue siendo la misma desde hace años y los nacionalistas vascos es necesario que se decidan. O bien siguen como hasta ahora y déjense de llamarse nacionalistas, porque la verdad es que en tesituras de alto raigambre como esta, jamás van a contar con la colaboración del partido en el poder, sea ocupado este por el PSOE o el PP, que para el caso son lo mismo.
Mediten en si Otegi no tiene razón y lo primero que habría de hacerse es crear un grupo vasco fuerte y unido (sin excluir al PNV, D. Arnaldo), porque sino estaríamos en la misma, qué en la misma, en peor situación, ante la falta de apoyo mayoritario. Y una vez conseguido un partido nacionalista fuerte, cohesionado y sin los pistoleros custodiando las decisiones, será la hora de ocupar las Cajas, que por ejemplo, podrían haber terminado la Y vasca hace ya muchos años.
La Vital no quiere. Pues bien. Una unión a dos y a competir por el territorio. Vamos a ver si BBK y Kutxa no ofrecen mejores condiciones y beneficios a sus potenciales clientes en Vitoria, que la Vital en solitario. Y no olviden los socios y clientes de esta, que el dinero no tiene Patria, ni padre, ni madre. Solo importan los beneficios, la dichosa cuenta de resultados.
Y que los hermanos Rojo, procuren entonces enjuagar las pérdidas con el dinero de Caja Madrid, pongo por caso. Aunque tampoco sería extraño que ofrecieron sus servicios a esta entidad.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
21 de Septiembre de 2.009
Creo que a la vista de los últimos acontecimientos se puede asegurar que en este País Euskadi, no existe caldo de cultivo suficiente para que consideremos al mismo como una Nación. Podemos elucubrar todo lo que queramos y teorizar hasta el agotamiento, acerca de si el País Vasco es o no una Nación, pero lo cierto es que los elementos reales que deben configurar el concepto, a la hora de las realidades sustanciales, no se dan.
Y un lacerante ejemplo nos lo acaban de poner frente a nuestros asombrados ojos, (relativamente asombrados, eso es verdad), aquella la tentativa de fusión de las tres cajas vascas.
De un lado nos hemos encontrado con la Vital y el tándem de los hermanos Rojo, cuyo sentido de un País económicamente poderoso, les pone los pelos de punta. Simplemente porque la fusión puede abonar la tesis de que Euskadi podría ser considerada autosuficiente, como para no precisar de otro lado, de ayuda alguna o protección, sinónimo de sometimiento, del poder central, de manera que la solución, no solo es oponerse con armas y bagajes a que la Vital entre en el trío, sino la de dinamitar, desde su partido, la posibilidad de que lo hagan las otras dos BBK y Kutxa.
Y lo cierto es que de ese modo, el PSOE y su satélite obediente el PSE, siempre han caminado en la estrategia de la división, en la que inocentemente han caído los nacionalistas, bien por interés propio partidario, que también y en el pecado llevan la penitencia, o porque nunca han tenido claro el contenido de sus creencias políticas nacionales, entendiendo en este caso por nacional, un cierto sentido de nación vasca, que a veces predican, pero en la que evidentemente creen poco (y están en su perfecto derecho), pero en la que no quieren que los demás crean.
Asimismo, a los nacionalistas les ocurre que hoy, que se hallan profundamente divididos entre quienes aspiran sobre todo a poner como meta final el anhelo del derecho a decidir, antesala del libre ejercicio del derecho de autodeterminación y los que quieren sobre todo, seguir gobernando, mejor solos o en todo caso en coalición con el PSE, porque por ahora, este PP, no tiene entidad democrática suficiente (tampoco es que al PSOE le sobre mucha) para poder aliarse con ellos. Además los del PP, son pocos. Esta histórica dicotomía no permite en el partido gobernante, tener no tanto las ideas, cuanto el ejercicio de las mismas, excesivamente claras. Al haber olvidado sus esencias, ante la necesidad imperiosa de gobernar, por considerar que desde el Gobierno y nunca desde la oposición, también se hace Patria y Patria esencial, el problema que ello comporta, es aprovechado ladina e inteligentemente por el PSOE, para procurar una división que nada bueno augura al partido, ni al País.
Este creo que ha sido siempre su terrible dilema. El del PNV. Hacer la revolución desde dentro. Es el trasunto fiel de aquél “ruptura o reforma” de la Transición democrática, en la que los españoles se decantaron por la reforma, sin abordar la solución definitiva del franquismo, que tantos desastres ha generado.
Si desde 1.995 alaveses y guipuzcoanos no han tenido tiempo para saber lo que les convenía, es que algo no funciona y alguien está tratando de tomarnos el pelo. Las condiciones de la Vital, del Sr. Rojo para entrar en la Caja única, son de verdadera carcajada, de manera que de lo que se trata es de discurrir y tratar de hallar las razones a virtud de las cuales el PSOE, no quieren que el proyecto prospere.
Y ya las he apuntado más arriba. El PSOE tiene un concepto muy claro de Nación, Patria e intereses y estos se hallan anclados en el concepto de España una e indivisible (perfectamente legítimo también). Y todo aquello que haga peligrar la indivisibilidad de España (y la economía es uno de los factores capitales, bien para que un País camine solo o para que otro pueda nutrirse de los recursos de aquél) no debe ser tolerado, salvo que se consigan establecer unas condiciones a virtud de las cuales, el poder derivado de la fusión puede seguir siendo controlado desde la capital del Reino. Y no se nos diga otra vez, eso de, siempre igual “la culpa es de Madrid”, porque claro, la mayoría de las cosas, se dictan, se deciden y se resuelven en Madrid.
Que la Vital quiere conservar su idiosincrasia. Su mismo nombre, es decir, su misma solera. Seguir haciendo lo que su Consejo dicte y seguramente eso sí, participar también de los beneficios del tripartito, esto no es lógico en una nueva Caja. Pero mucho me temo que esto no es más que una mera disculpa. En el fondo de lo que se trata es de no crear elementos que puedan sustentar la auténtica independencia de todo País. Una entidad financiera fuerte. Que no precise pasar por el Gobierno de Madrid para solucionar sus problemas.
Me parece que esta estrategia, en esta y otras muchas materias, sigue siendo la misma desde hace años y los nacionalistas vascos es necesario que se decidan. O bien siguen como hasta ahora y déjense de llamarse nacionalistas, porque la verdad es que en tesituras de alto raigambre como esta, jamás van a contar con la colaboración del partido en el poder, sea ocupado este por el PSOE o el PP, que para el caso son lo mismo.
Mediten en si Otegi no tiene razón y lo primero que habría de hacerse es crear un grupo vasco fuerte y unido (sin excluir al PNV, D. Arnaldo), porque sino estaríamos en la misma, qué en la misma, en peor situación, ante la falta de apoyo mayoritario. Y una vez conseguido un partido nacionalista fuerte, cohesionado y sin los pistoleros custodiando las decisiones, será la hora de ocupar las Cajas, que por ejemplo, podrían haber terminado la Y vasca hace ya muchos años.
La Vital no quiere. Pues bien. Una unión a dos y a competir por el territorio. Vamos a ver si BBK y Kutxa no ofrecen mejores condiciones y beneficios a sus potenciales clientes en Vitoria, que la Vital en solitario. Y no olviden los socios y clientes de esta, que el dinero no tiene Patria, ni padre, ni madre. Solo importan los beneficios, la dichosa cuenta de resultados.
Y que los hermanos Rojo, procuren entonces enjuagar las pérdidas con el dinero de Caja Madrid, pongo por caso. Aunque tampoco sería extraño que ofrecieron sus servicios a esta entidad.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
21 de Septiembre de 2.009
17.09.09
CRISIS ECONOMICA Y DISCURSO POLITICO
Lenta, progresiva y con olvido impenitente, fruto, éste, de cualquier atisbo de reflexión, acertada o errónea, vamos olvidando progresivamente, cuáles fueron las causas de esta grave situación económica, que a tantos seres humanos, individualmente considerados y no en el conjunto de esa idiotez conocida con el nombre de ciudadanía, está ocasionando.
Y no deberíamos olvidar, si es que queremos tener un diagnóstico certero de los hechos, que estos se iniciaron, primero en los USA, con una estafa multimillonaria, que ha llevado a prisión, fulminante y rápida (¡qué bien funciona la Administración de justicia y con qué velocidad, cuando interesa!) al autor de semejante fechoría, que tanto nos ha afectado.
El problema creado por el tal Madhof y Lheman Brothers y Cía., se extendió, de inmediato, a la Banca, que dicen dejó de funcionar, por la simple pérdida de la confianza de los unos en los otros. De unos Bancos en otros.
Y resulta cuando menos gracioso o lacerante, que se ponga el acento en la desconfianza, cuando en la banca, el sistema de funcionamiento es precisamente la desconfianza en todo el Mundo. Nadie te dará jamás a nivel bancario, ni antes, ni ahora, ni nunca, si no sabe con seguridad absoluta, que en metálico o en especie, le vas a devolver lo que te presta. De manera que la desconfianza es el sistema y no hay ni una sola excepción.
De manera que hablar ahora de que los Bancos perdieron la confianza, los unos en los otros, es una mentira absoluta. Simplemente, allí y aquí, la confianza jamás ha existido entre ellos, ni entre ellos y sus clientes.
Lo que ocurre es que de alguna manera había que vestir el muñeco y tapar la mala gestión de la susodicha Banca americana y la falta absoluta de control, gubernamental, sobre ciertas operaciones (los llamados bonos basura), que llevaron a la ruina al Mundo entero.
Y los Bancos dejaron de prestar dinero.
Y en nuestro País el golpe fue seguramente más tremendo, porque había una bolsa de dinero altamente importante, dedicada a mantener la construcción. Que de otro lado vivía en un auge absolutamente increíble, sobre todo en las zonas en las que el turismo era la principal zona de riqueza de algunas Comunidades Autónomas, ya que si no se construía no podían alojar a la gran demanda de plazas hoteleras o apartamentos.
Es decir. El sol nos ha podido.
Y el Gobierno se encuentra con el problema. Que no ha sido creado por él. Le viene dado y debe afrontarlo. Y claro está, la construcción deja de ser el motor que tire de la economía, porque se para y para a toda la industria que hay detrás de la misma.
Y no parece sino que en este País se estuviera construyendo, a ritmo cada vez más acelerado, solo desde que la crisis afecta al Mundo entero.
La construcción se inició con el invicto Caudillo, siguió con los gobiernos, todos, de la democracia (incluido el del PP) y siguió con el PSOE. Lo que ocurre es que a éste partido le explotó la crisis en plena cara. Pero aquí construía todo el que podía hacerlo. Y para hacerlo no hacía falta ser, ni economista, ni siquiera abogado. Bastaba con ver al vecino, albañil, que se había comprado dos pisos, un Mercedes y uno más en Sitges, para que inmediatamente se creara una nueva sociedad que levantara más ladrillos.
Y de entre los sabios que ahora se lanzan al ruedo de la crítica al PSOE, porque no sabe salir de la crisis, no hubo en aquéllos momentos, ni cuando gobernaron, ni cuando eran oposición en la precrisis, que advirtiera de nada a los que habían visto en la construcción su modo de enriquecimiento más rápido, eficaz y exento de riesgo.
Ahora, sí. Como diría mi compadre, vistos los arrautxes del caballo, macho. Eso antes, señores del P.P.
Y claro, para salir de la crisis, cada uno, desde su respectiva ideología, adopta sus métodos. Gracias a Dios, aún hay algunas pequeñísimas diferencias entre derecha e izquierda. Y el PSOE, no puede aceptar las reglas que el PP predica. Porque entonces, lógicamente, desaparecería como partido y lo que es peor, su electorado dejaría de seguirle.
Hoy el PSOE debe seguir con su política de solidaridad mediante ayudas a quienes lo están perdiendo todo, sin que ello signifique olvidar que la solución más eficiente y duradera está, no solo en la construcción y en las ayudas a empresarios y Bancos, sino en la creación de empresas competitivas (tipo Iberdrola, ¡qué lástima que estos “graciosillos” de ETA hayan hecho huir a los cuadros directivos a Madrid!, por decir alguna de las más sonadas a un nivel internacional) , porque son las que mejor soportan las crisis.
Ahora, en esta situación, no se trata, Sres., del PP, de explicar al PSOE cuál es su programa para salir de la crisis, porque éste partido no lo puede, no lo debe aceptar. Ahora es tiempo de arrimar el hombro y al menos, no pasarse el día, sacudiendo al Gobierno, sino aunando posibilidades, estudiando acercamientos, buscando soluciones intermedias, que sin hacerse apear a cada uno de sus respectivas posiciones, permitan a la ciudadanía, toda ella, de derechas e izquierdas, darse cuenta de que en situaciones de emergencia nacional y esta lo es, primero se es español, o vasco, y después miembro de un partido. Solo así, estima éste humilde habitante de Euskadi, que todos lograremos tener una confianza en nuestros políticos, que rápida y tristemente van perdiendo credibilidad ante los votantes.
Y verán. Los el PSOE, desde el Gobierno, están tratando de poner remedios, un tanto parcheros, pero necesarios, al problema. Y el PP, desde la oposición, también podía mover sus magníficas relaciones bancarias y convencer a sus amigos, que podían asimismo poner en marcha, ya, de una vez, las líneas crediticias cerradas, porque bien está el encontrarse seguros, pero una cierta capacidad de riesgo debe ser aconsejable y hasta deseable, en aquéllos que, estoy convencido, no son los más desfavorecidos, tanto a nivel personal, como de sus grupos de accionistas.
Y porque personalmente, no me acabo de creer del todo que no haya dinero. ¿Qué se ha hecho con él? ¿Se ha quemado, se ha tirado al mar? ¿Dónde está y por que razón no sale al mercado? Ellos, los del PP saben donde se esconde el dinero y el Gobierno también. Ayuden y obliguen a quien lo tiene y lo esconde, a ponerlo en circulación. Sino, deberemos considerarlos responsables, por complicidad, de las graves consecuencias, que los ciudadanos de base estamos sufriendo, desde que esta desdicha la pusieron en marcha unos y la sostienen otros.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
17/09/2009
Lenta, progresiva y con olvido impenitente, fruto, éste, de cualquier atisbo de reflexión, acertada o errónea, vamos olvidando progresivamente, cuáles fueron las causas de esta grave situación económica, que a tantos seres humanos, individualmente considerados y no en el conjunto de esa idiotez conocida con el nombre de ciudadanía, está ocasionando.
Y no deberíamos olvidar, si es que queremos tener un diagnóstico certero de los hechos, que estos se iniciaron, primero en los USA, con una estafa multimillonaria, que ha llevado a prisión, fulminante y rápida (¡qué bien funciona la Administración de justicia y con qué velocidad, cuando interesa!) al autor de semejante fechoría, que tanto nos ha afectado.
El problema creado por el tal Madhof y Lheman Brothers y Cía., se extendió, de inmediato, a la Banca, que dicen dejó de funcionar, por la simple pérdida de la confianza de los unos en los otros. De unos Bancos en otros.
Y resulta cuando menos gracioso o lacerante, que se ponga el acento en la desconfianza, cuando en la banca, el sistema de funcionamiento es precisamente la desconfianza en todo el Mundo. Nadie te dará jamás a nivel bancario, ni antes, ni ahora, ni nunca, si no sabe con seguridad absoluta, que en metálico o en especie, le vas a devolver lo que te presta. De manera que la desconfianza es el sistema y no hay ni una sola excepción.
De manera que hablar ahora de que los Bancos perdieron la confianza, los unos en los otros, es una mentira absoluta. Simplemente, allí y aquí, la confianza jamás ha existido entre ellos, ni entre ellos y sus clientes.
Lo que ocurre es que de alguna manera había que vestir el muñeco y tapar la mala gestión de la susodicha Banca americana y la falta absoluta de control, gubernamental, sobre ciertas operaciones (los llamados bonos basura), que llevaron a la ruina al Mundo entero.
Y los Bancos dejaron de prestar dinero.
Y en nuestro País el golpe fue seguramente más tremendo, porque había una bolsa de dinero altamente importante, dedicada a mantener la construcción. Que de otro lado vivía en un auge absolutamente increíble, sobre todo en las zonas en las que el turismo era la principal zona de riqueza de algunas Comunidades Autónomas, ya que si no se construía no podían alojar a la gran demanda de plazas hoteleras o apartamentos.
Es decir. El sol nos ha podido.
Y el Gobierno se encuentra con el problema. Que no ha sido creado por él. Le viene dado y debe afrontarlo. Y claro está, la construcción deja de ser el motor que tire de la economía, porque se para y para a toda la industria que hay detrás de la misma.
Y no parece sino que en este País se estuviera construyendo, a ritmo cada vez más acelerado, solo desde que la crisis afecta al Mundo entero.
La construcción se inició con el invicto Caudillo, siguió con los gobiernos, todos, de la democracia (incluido el del PP) y siguió con el PSOE. Lo que ocurre es que a éste partido le explotó la crisis en plena cara. Pero aquí construía todo el que podía hacerlo. Y para hacerlo no hacía falta ser, ni economista, ni siquiera abogado. Bastaba con ver al vecino, albañil, que se había comprado dos pisos, un Mercedes y uno más en Sitges, para que inmediatamente se creara una nueva sociedad que levantara más ladrillos.
Y de entre los sabios que ahora se lanzan al ruedo de la crítica al PSOE, porque no sabe salir de la crisis, no hubo en aquéllos momentos, ni cuando gobernaron, ni cuando eran oposición en la precrisis, que advirtiera de nada a los que habían visto en la construcción su modo de enriquecimiento más rápido, eficaz y exento de riesgo.
Ahora, sí. Como diría mi compadre, vistos los arrautxes del caballo, macho. Eso antes, señores del P.P.
Y claro, para salir de la crisis, cada uno, desde su respectiva ideología, adopta sus métodos. Gracias a Dios, aún hay algunas pequeñísimas diferencias entre derecha e izquierda. Y el PSOE, no puede aceptar las reglas que el PP predica. Porque entonces, lógicamente, desaparecería como partido y lo que es peor, su electorado dejaría de seguirle.
Hoy el PSOE debe seguir con su política de solidaridad mediante ayudas a quienes lo están perdiendo todo, sin que ello signifique olvidar que la solución más eficiente y duradera está, no solo en la construcción y en las ayudas a empresarios y Bancos, sino en la creación de empresas competitivas (tipo Iberdrola, ¡qué lástima que estos “graciosillos” de ETA hayan hecho huir a los cuadros directivos a Madrid!, por decir alguna de las más sonadas a un nivel internacional) , porque son las que mejor soportan las crisis.
Ahora, en esta situación, no se trata, Sres., del PP, de explicar al PSOE cuál es su programa para salir de la crisis, porque éste partido no lo puede, no lo debe aceptar. Ahora es tiempo de arrimar el hombro y al menos, no pasarse el día, sacudiendo al Gobierno, sino aunando posibilidades, estudiando acercamientos, buscando soluciones intermedias, que sin hacerse apear a cada uno de sus respectivas posiciones, permitan a la ciudadanía, toda ella, de derechas e izquierdas, darse cuenta de que en situaciones de emergencia nacional y esta lo es, primero se es español, o vasco, y después miembro de un partido. Solo así, estima éste humilde habitante de Euskadi, que todos lograremos tener una confianza en nuestros políticos, que rápida y tristemente van perdiendo credibilidad ante los votantes.
Y verán. Los el PSOE, desde el Gobierno, están tratando de poner remedios, un tanto parcheros, pero necesarios, al problema. Y el PP, desde la oposición, también podía mover sus magníficas relaciones bancarias y convencer a sus amigos, que podían asimismo poner en marcha, ya, de una vez, las líneas crediticias cerradas, porque bien está el encontrarse seguros, pero una cierta capacidad de riesgo debe ser aconsejable y hasta deseable, en aquéllos que, estoy convencido, no son los más desfavorecidos, tanto a nivel personal, como de sus grupos de accionistas.
Y porque personalmente, no me acabo de creer del todo que no haya dinero. ¿Qué se ha hecho con él? ¿Se ha quemado, se ha tirado al mar? ¿Dónde está y por que razón no sale al mercado? Ellos, los del PP saben donde se esconde el dinero y el Gobierno también. Ayuden y obliguen a quien lo tiene y lo esconde, a ponerlo en circulación. Sino, deberemos considerarlos responsables, por complicidad, de las graves consecuencias, que los ciudadanos de base estamos sufriendo, desde que esta desdicha la pusieron en marcha unos y la sostienen otros.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
17/09/2009
GOBERNAR EN EUSKADI. ¿Y QUIEN GOBIERNA?
No son cien días tiempo suficiente para juzgar la valía de la actividad de un nuevo Gobierno, en este caso del PSE-PP. Pero sí para observar ciertos detalles, que a mí personalmente me han llamando la atención.
Y arranco estas reflexiones con una afirmación. No parece sino que las diversas Consejerías del Gobierno están, como ausentes de las tareas de Gobierno, incluido el propio Lehendakari, Patxi López y que el único a quien se ha confiado la única tarea puesta en marcha, a nivel de gobernar este pequeño País, es Rodolfo Ares.
Es él, solo él, para sí y ante sí, quien lleva sobre sus hombros la única tarea visible que por ahora en estos cien días, ha puesto en marcha el Gobierno. La tarea de Gobierno exclusiva, es la llamada lucha contra ETA. Pero una lucha, muy particular, bastante “sui géneris” y por cierto, a pesar de todo lo que se ha hecho y parece se quiere seguir haciendo en este terreno, tarea muy sencilla, de poco pensamiento y, en mi opinión, no solo de muy escasa utilidad, sino de inciertas consecuencias futuras.
D. Rodolfo ejerce. Y me parece que ejerce más de lo que parece a simple vista. Y en cualquier caso ha puesto en marcha una maquinaria de acoso y derribo de la izquierda abertzale (de ETA no puede, ni le dejarán encargarse en tiempos), con el fin, harto difícil, de privar de su base social a la organización armada, lo que de conseguirse, evidentemente, habría concluido con el grave problema que hace muchos años padece esta sociedad. Porque ETA, ayer, hoy y mañana, sin la base social que la sustenta, carecería de sentido y ellos mismos, en sus variados documentos, se han cansado de manifestarlo.
Y para ello el Consejero de Interior está atacando, a diestro y siniestro, de la mano (exclusivamente) de la Ertzaintza, todos los reductos, manifestaciones, carteles y fotografías, a todo lo largo y ancho de Euskalherria, que tengan relación, directa, indirecta y circunstancial, con los presos de ETA y su entorno.
Me llama, en primer lugar, la atención la tarea encomendada a la Ertzaintza, que no es que no deba ser la suya, pero se le están encargando una serie de tareas menores en la solución del conflicto, que a un cierto nivel de prestigio profesional, más desprestigia, entre la población, que enaltece su tarea. Se les está convirtiendo en simples mamporreros. Y mal está que no se les confieran tareas más sugerentes y científicamente más adecuadas a su formación en el combate del terrorismo etarra, pero dejar reducida su actuación, a la retirada de carteles en fiestas, bares, cafeterías y herriko-tabernas, causa un cierto sonrojo, cuando se les ve a ellos, tan preparados (externamente y a nivel de uniforme y medios represivos), arrancar fotografías de las paredes y de las txosnas. Me parece una utilización de este cuerpo de seguridad harto minusvaloradora de su preparación y aunque deban trabajar, si el Consejero y el Gobierno así lo entienden, en estas labores, relacionadas con el terrorismo, la pregunta es obvia. ¿Solo en esto? ¿Es esta la policía integral que estamos esperando tanto tiempo ha? Y no se me hable de la científica, que esa ya la conozco y lo hacen francamente, cada día mejor.
D. Rodolfo, creo que no se está prestigiando a la Ertzaintza, para tan escaso resultado, en la finalidad perseguida. Si por esta vía se está tratando de restar apoyo social a la organización armada, o desanimar a quienes ocupan espacios públicos con esas fotografías, manteniendo enhiesto el espíritu de lucha, en el recuerdo de los prisioneros de ETA, estimo que el camino, a medio y largo plazo es errado. Absolutamente errado.
Por que y esta sería la segunda cuestión. O pregunta. ¿De verdad D. Rodolfo, estima que la base social de ETA se va a rendir o va a resultar, por el contrario, con más sentimiento de persecución y se exacerbarán más aún, sus acciones que al fin y a la postre van a afectar gravemente también a la ciudadanía?
Veamos. Una serie de cuestiones que es preciso, a mi modesto juicio, analizar.
En primer lugar:
1º.- Convendremos seguramente, que este tipo de organizaciones, tanto armadas, como las políticas que las secundan, apoyan o constituyen su sustrato social y en cierto modo, también nutricio de sus componentes armados, tienen un cierto cariz religioso- militar, evidentes.
Y desde esta perspectiva, cuanto más perseguidas sean sus bases (no hablo ahora de la propia organización armada que esa soporta detenciones y encarcelamientos, como algo que desde el inicio aceptan, como una parte consustancial a su actividad terrorista), más se esconderán, más bajarán a las catacumbas, y cuando salgan, lo harán con nuevos métodos de lucha, con más ideas que poner en práctica pero y sobre todo, resultarán más fortalecidas, social y personalmente, de manera que la lucha contra las mismas se hará mucho más difícil y hasta cruenta.
Como digo y así lo sostienen autores varios, que han dedicado su tiempo al estudio de ETA, esta tiene un cierto componente religioso y recordaremos, salvando las evidentes distancias, que si los primeros cristianos no hubieran sufrido persecución y obligados a bajar a las catacumbas, parece evidente que el cristianismo no hubiera adquirido el auge que hoy, con sus altibajos, tiene, después de dos mil años.
Considero que con ETA y lo que se ha dado en llamar en sede judicial, su entono, ocurre lo mismo. La diferencia en sí misma es ostensible. Los cristianos morían por sus ideas. Los etarras matan por las suyas, aunque, “ab initio”, aceptan el encarcelamiento, la tortura (no si la puede evitar, de ahí las “cantadas” en sede policial, como recientemente ha ocurrido con los zulos descubiertos en Francia) el desarraigo, los problemas personales y los causados a sus familiares, y derivados de la política de dispersión instaurada en tiempos del actual defensor del pueblo, el Sr. Múgica Herzog.
No creo, por ello, que sea éste el camino más acertado, el más adecuado, el más conveniente. Para sobre todo y como afirma el Sr. Consejero de Interior, dar satisfacción moral a las víctimas. Y a propósito de ellas. No me cansaré de repetir que con homenajes, halagos, discursos y monumentos, a la larga las víctimas no consiguen nada. Unicamente ciertos dirigentes de las mismas, cobran del erario público por personarse, no sabemos muy bien para qué, en ciertos sumarios. Lo que de verdad importa, es que las víctimas sean resarcidas, con una “restitutio in integrum”, tal como los romanos la predicaban y no como ahora rácanamente se practica, de modo que la falta de un ser querido y económicamente evaluable, no suponga perjuicio para su mujer, sus hijos y sus familiares. Y esto, D. Rodolfo, no se está haciendo, al menos con la debida protección y prontitud.
2º.- Otra cuestión en la que deberíamos meditar. La instrucción de un atestado, por cada fotografía o grupo de fotografías que la Ertzaintza retira y su pertinente calificación jurídica (enaltecimiento del terrorismo) por parte de esta.
Dividiría este asunto en dos partes.
La solución de los conflictos, del orden que sean, políticos, sociales o jurídicos, no se consiguen con más penas, con más elevación de las mismas, hasta llegar a la cadena perpetua.
No propongo la desaparición inmediata del derecho penal. Al menos hasta tanto no hayamos sido capaces entre todos, de encontrar un sistema más efectivo de recuperación de los delincuentes. Cosa que hasta ahora, hoy por hoy, no interesa demasiado, ni a los poderes públicos, ni a nadie. Pero sí deberíamos convencernos que en todas estas cuestiones, confiar para su solución en el derecho penal y su corolario, la actuación policial, se me antoja tarea históricamente imposible. Si al cabo de los años no nos hemos dado cuenta, desde el punto de vista estrictamente pragmático, de que los Jueces, los policías, abogados y demás componentes, de todo este aparataje, no servimos para arreglar conflictos, es que estamos más ciegos que el jefe del Lazarillo de Tormes.
Pero y en todo caso. Demostrada la inutilidad del castigo como elemento suasorio de los futuros delincuentes y que además, ni el derecho penal del enemigo (inventado por Günter Jakobs y con sus seguidores, detractores -que de otro lado, muchos de ellos no han sabido interpretar con corrección-, aún cuando no sería inadecuado para comprender bien a este hombre y sus teorías, nos diéramos una vuelta por la reciente obra de Miguel Polaino Orts- Derecho penal del enemigo), han resuelto el problema.
Ni el aumento irremediable y geométricamente exponencial de la pena, en número de años, ha servido como elemento para que los próximos delincuentes se lo piensen antes de delinquir. Esto no funciona de este modo.
El día en que nos importe, de verdad, más la educación y la democracia, que la represión, habremos iniciado el camino hacia una sociedad menos delincuencial y más justa. Pero esto no va a ocurrir, al menos en un horizonte de muchos años. Educar es más caro que reprimir. De manera que los P. Rubalcaba, los Ares y antes los Mayor Oreja y demás compañeros de armas, seguirán con sus persecuciones, más o menos efectivas, pero sin solucionar los problemas.
Unicamente, quizás, se lo agradecerán los constructores (mayor número de prisiones cada vez), los funcionarios (más puestos de trabajo), pero la sociedad, lo que es la gente que desea vivir en paz y sosegadamente, esos, no se lo agradecerán demasiado. O quizás nada, porque ni siquiera van a saber o querer apreciar esas, al parecer, buenas intenciones.
3º.- Es por ello que la iniciación de las tareas de gobierno con medidas como las adoptadas por el Gobierno de Patxi López, entrando a saco en pueblos y fiestas, a fin de arrancar unas fotografías en las que, salvo quienes las colocaron, y los familiares de los afectados, a nadie más preocupaba, me ha parecido una medida, nada suasoria, poco afortunada y de resultados, en cuanto a la erradicación del terrorismo, bastante inútil.
Decía D. Rodolfo algo, como “que no vamos a permitir que se adueñen de la calle, porque esta es de todos”. Y la pregunta por obvia es casi infantil. ¿Qué calle? ¿Qué parte de la calle? Porque en verdad, al menos en lo que a este escribiente respecta, en ningún momento las susodichas fotografías me han impedido pasear, parar y tomar un café y mirar libremente en estas fiestas, por la Villa de Bilbao
Entre otras cosas porque el Alcalde Azkuna, que tiene sus defectos políticos, en esta materia, ya había demostrado una inteligencia pragmática incuestionable. Como en el conflicto de las dichosas banderas. ¿Habla alguien de las mismas? Cuando estas se izan o arrian, ¿alguien monta la barrila? ¿Qué ha ocurrido? Que al frente del Municipio ha habido una persona que ha sabido considerar que la cabeza, aparte de para llevar sombrero, se compone de una cierta materia generalmente gris, con la que se acostumbra a pensar. El lo hizo y sin ruidos solucionó, entre otros, este grave problema. Sin follones, ni porrazos, ni beltzas, ni municipales.
Pues venga. A tomar nota.
4º.- Esta forma de iniciar una andadura de gobierno, no hace presagiar nada bueno en materia de pacificación social y erradicación de la violencia etarra o de la kale borroka.
Personalmente y sin merma alguna de que la Ley está para ser cumplida y el que la infringe deberá pasar por los Tribunales (que en modo alguno deberían ser los que cobijan la Audiencia Nacional, de necesaria, urgente y terminante desaparición, salvo que queramos mantener la existencia de una democracia absolutamente degradada), la solución de los conflictos pasa por el diálogo eterno. Sin fisuras. Y si ETA mata, se pone en funcionamiento la maquinaria policial-judicial y a la cárcel. Pero ello no es óbice para que los políticos, sigan, a toda pastilla, sin desánimo y porque esa es su misión y para eso cobran (¡qué gran ordinariez acabo de decir, pero no la rectifico!). De manera que si todos estamos convencidos de que por encima de la vida de los seres más humildes no hay nada, (seguramente sí, la libertad) pónganse de una vez a trabajar en serio, porque somos de los pocos países en que consideramos que por vías judiciales-policiales, este problema se puede solucionar. Item más. Se ha perdido una de las virtudes del buen político. El silencio. Trabajar denodada y calladamente ya no es mérito a tener en cuenta. Si no se está en los medios, parece que no eres nadie. Y digo, con absoluta convicción, que unas buenas dosis de mayor sigilo, nos daría, en muchísimos casos, una gran efectividad.
Y no es cierto. Al menos en casi cincuenta años no lo ha sido. ¿Hasta cuándo?
ANGEL GAMINDE MONTOYA
ABOGADO
17/09/2009
No son cien días tiempo suficiente para juzgar la valía de la actividad de un nuevo Gobierno, en este caso del PSE-PP. Pero sí para observar ciertos detalles, que a mí personalmente me han llamando la atención.
Y arranco estas reflexiones con una afirmación. No parece sino que las diversas Consejerías del Gobierno están, como ausentes de las tareas de Gobierno, incluido el propio Lehendakari, Patxi López y que el único a quien se ha confiado la única tarea puesta en marcha, a nivel de gobernar este pequeño País, es Rodolfo Ares.
Es él, solo él, para sí y ante sí, quien lleva sobre sus hombros la única tarea visible que por ahora en estos cien días, ha puesto en marcha el Gobierno. La tarea de Gobierno exclusiva, es la llamada lucha contra ETA. Pero una lucha, muy particular, bastante “sui géneris” y por cierto, a pesar de todo lo que se ha hecho y parece se quiere seguir haciendo en este terreno, tarea muy sencilla, de poco pensamiento y, en mi opinión, no solo de muy escasa utilidad, sino de inciertas consecuencias futuras.
D. Rodolfo ejerce. Y me parece que ejerce más de lo que parece a simple vista. Y en cualquier caso ha puesto en marcha una maquinaria de acoso y derribo de la izquierda abertzale (de ETA no puede, ni le dejarán encargarse en tiempos), con el fin, harto difícil, de privar de su base social a la organización armada, lo que de conseguirse, evidentemente, habría concluido con el grave problema que hace muchos años padece esta sociedad. Porque ETA, ayer, hoy y mañana, sin la base social que la sustenta, carecería de sentido y ellos mismos, en sus variados documentos, se han cansado de manifestarlo.
Y para ello el Consejero de Interior está atacando, a diestro y siniestro, de la mano (exclusivamente) de la Ertzaintza, todos los reductos, manifestaciones, carteles y fotografías, a todo lo largo y ancho de Euskalherria, que tengan relación, directa, indirecta y circunstancial, con los presos de ETA y su entorno.
Me llama, en primer lugar, la atención la tarea encomendada a la Ertzaintza, que no es que no deba ser la suya, pero se le están encargando una serie de tareas menores en la solución del conflicto, que a un cierto nivel de prestigio profesional, más desprestigia, entre la población, que enaltece su tarea. Se les está convirtiendo en simples mamporreros. Y mal está que no se les confieran tareas más sugerentes y científicamente más adecuadas a su formación en el combate del terrorismo etarra, pero dejar reducida su actuación, a la retirada de carteles en fiestas, bares, cafeterías y herriko-tabernas, causa un cierto sonrojo, cuando se les ve a ellos, tan preparados (externamente y a nivel de uniforme y medios represivos), arrancar fotografías de las paredes y de las txosnas. Me parece una utilización de este cuerpo de seguridad harto minusvaloradora de su preparación y aunque deban trabajar, si el Consejero y el Gobierno así lo entienden, en estas labores, relacionadas con el terrorismo, la pregunta es obvia. ¿Solo en esto? ¿Es esta la policía integral que estamos esperando tanto tiempo ha? Y no se me hable de la científica, que esa ya la conozco y lo hacen francamente, cada día mejor.
D. Rodolfo, creo que no se está prestigiando a la Ertzaintza, para tan escaso resultado, en la finalidad perseguida. Si por esta vía se está tratando de restar apoyo social a la organización armada, o desanimar a quienes ocupan espacios públicos con esas fotografías, manteniendo enhiesto el espíritu de lucha, en el recuerdo de los prisioneros de ETA, estimo que el camino, a medio y largo plazo es errado. Absolutamente errado.
Por que y esta sería la segunda cuestión. O pregunta. ¿De verdad D. Rodolfo, estima que la base social de ETA se va a rendir o va a resultar, por el contrario, con más sentimiento de persecución y se exacerbarán más aún, sus acciones que al fin y a la postre van a afectar gravemente también a la ciudadanía?
Veamos. Una serie de cuestiones que es preciso, a mi modesto juicio, analizar.
En primer lugar:
1º.- Convendremos seguramente, que este tipo de organizaciones, tanto armadas, como las políticas que las secundan, apoyan o constituyen su sustrato social y en cierto modo, también nutricio de sus componentes armados, tienen un cierto cariz religioso- militar, evidentes.
Y desde esta perspectiva, cuanto más perseguidas sean sus bases (no hablo ahora de la propia organización armada que esa soporta detenciones y encarcelamientos, como algo que desde el inicio aceptan, como una parte consustancial a su actividad terrorista), más se esconderán, más bajarán a las catacumbas, y cuando salgan, lo harán con nuevos métodos de lucha, con más ideas que poner en práctica pero y sobre todo, resultarán más fortalecidas, social y personalmente, de manera que la lucha contra las mismas se hará mucho más difícil y hasta cruenta.
Como digo y así lo sostienen autores varios, que han dedicado su tiempo al estudio de ETA, esta tiene un cierto componente religioso y recordaremos, salvando las evidentes distancias, que si los primeros cristianos no hubieran sufrido persecución y obligados a bajar a las catacumbas, parece evidente que el cristianismo no hubiera adquirido el auge que hoy, con sus altibajos, tiene, después de dos mil años.
Considero que con ETA y lo que se ha dado en llamar en sede judicial, su entono, ocurre lo mismo. La diferencia en sí misma es ostensible. Los cristianos morían por sus ideas. Los etarras matan por las suyas, aunque, “ab initio”, aceptan el encarcelamiento, la tortura (no si la puede evitar, de ahí las “cantadas” en sede policial, como recientemente ha ocurrido con los zulos descubiertos en Francia) el desarraigo, los problemas personales y los causados a sus familiares, y derivados de la política de dispersión instaurada en tiempos del actual defensor del pueblo, el Sr. Múgica Herzog.
No creo, por ello, que sea éste el camino más acertado, el más adecuado, el más conveniente. Para sobre todo y como afirma el Sr. Consejero de Interior, dar satisfacción moral a las víctimas. Y a propósito de ellas. No me cansaré de repetir que con homenajes, halagos, discursos y monumentos, a la larga las víctimas no consiguen nada. Unicamente ciertos dirigentes de las mismas, cobran del erario público por personarse, no sabemos muy bien para qué, en ciertos sumarios. Lo que de verdad importa, es que las víctimas sean resarcidas, con una “restitutio in integrum”, tal como los romanos la predicaban y no como ahora rácanamente se practica, de modo que la falta de un ser querido y económicamente evaluable, no suponga perjuicio para su mujer, sus hijos y sus familiares. Y esto, D. Rodolfo, no se está haciendo, al menos con la debida protección y prontitud.
2º.- Otra cuestión en la que deberíamos meditar. La instrucción de un atestado, por cada fotografía o grupo de fotografías que la Ertzaintza retira y su pertinente calificación jurídica (enaltecimiento del terrorismo) por parte de esta.
Dividiría este asunto en dos partes.
La solución de los conflictos, del orden que sean, políticos, sociales o jurídicos, no se consiguen con más penas, con más elevación de las mismas, hasta llegar a la cadena perpetua.
No propongo la desaparición inmediata del derecho penal. Al menos hasta tanto no hayamos sido capaces entre todos, de encontrar un sistema más efectivo de recuperación de los delincuentes. Cosa que hasta ahora, hoy por hoy, no interesa demasiado, ni a los poderes públicos, ni a nadie. Pero sí deberíamos convencernos que en todas estas cuestiones, confiar para su solución en el derecho penal y su corolario, la actuación policial, se me antoja tarea históricamente imposible. Si al cabo de los años no nos hemos dado cuenta, desde el punto de vista estrictamente pragmático, de que los Jueces, los policías, abogados y demás componentes, de todo este aparataje, no servimos para arreglar conflictos, es que estamos más ciegos que el jefe del Lazarillo de Tormes.
Pero y en todo caso. Demostrada la inutilidad del castigo como elemento suasorio de los futuros delincuentes y que además, ni el derecho penal del enemigo (inventado por Günter Jakobs y con sus seguidores, detractores -que de otro lado, muchos de ellos no han sabido interpretar con corrección-, aún cuando no sería inadecuado para comprender bien a este hombre y sus teorías, nos diéramos una vuelta por la reciente obra de Miguel Polaino Orts- Derecho penal del enemigo), han resuelto el problema.
Ni el aumento irremediable y geométricamente exponencial de la pena, en número de años, ha servido como elemento para que los próximos delincuentes se lo piensen antes de delinquir. Esto no funciona de este modo.
El día en que nos importe, de verdad, más la educación y la democracia, que la represión, habremos iniciado el camino hacia una sociedad menos delincuencial y más justa. Pero esto no va a ocurrir, al menos en un horizonte de muchos años. Educar es más caro que reprimir. De manera que los P. Rubalcaba, los Ares y antes los Mayor Oreja y demás compañeros de armas, seguirán con sus persecuciones, más o menos efectivas, pero sin solucionar los problemas.
Unicamente, quizás, se lo agradecerán los constructores (mayor número de prisiones cada vez), los funcionarios (más puestos de trabajo), pero la sociedad, lo que es la gente que desea vivir en paz y sosegadamente, esos, no se lo agradecerán demasiado. O quizás nada, porque ni siquiera van a saber o querer apreciar esas, al parecer, buenas intenciones.
3º.- Es por ello que la iniciación de las tareas de gobierno con medidas como las adoptadas por el Gobierno de Patxi López, entrando a saco en pueblos y fiestas, a fin de arrancar unas fotografías en las que, salvo quienes las colocaron, y los familiares de los afectados, a nadie más preocupaba, me ha parecido una medida, nada suasoria, poco afortunada y de resultados, en cuanto a la erradicación del terrorismo, bastante inútil.
Decía D. Rodolfo algo, como “que no vamos a permitir que se adueñen de la calle, porque esta es de todos”. Y la pregunta por obvia es casi infantil. ¿Qué calle? ¿Qué parte de la calle? Porque en verdad, al menos en lo que a este escribiente respecta, en ningún momento las susodichas fotografías me han impedido pasear, parar y tomar un café y mirar libremente en estas fiestas, por la Villa de Bilbao
Entre otras cosas porque el Alcalde Azkuna, que tiene sus defectos políticos, en esta materia, ya había demostrado una inteligencia pragmática incuestionable. Como en el conflicto de las dichosas banderas. ¿Habla alguien de las mismas? Cuando estas se izan o arrian, ¿alguien monta la barrila? ¿Qué ha ocurrido? Que al frente del Municipio ha habido una persona que ha sabido considerar que la cabeza, aparte de para llevar sombrero, se compone de una cierta materia generalmente gris, con la que se acostumbra a pensar. El lo hizo y sin ruidos solucionó, entre otros, este grave problema. Sin follones, ni porrazos, ni beltzas, ni municipales.
Pues venga. A tomar nota.
4º.- Esta forma de iniciar una andadura de gobierno, no hace presagiar nada bueno en materia de pacificación social y erradicación de la violencia etarra o de la kale borroka.
Personalmente y sin merma alguna de que la Ley está para ser cumplida y el que la infringe deberá pasar por los Tribunales (que en modo alguno deberían ser los que cobijan la Audiencia Nacional, de necesaria, urgente y terminante desaparición, salvo que queramos mantener la existencia de una democracia absolutamente degradada), la solución de los conflictos pasa por el diálogo eterno. Sin fisuras. Y si ETA mata, se pone en funcionamiento la maquinaria policial-judicial y a la cárcel. Pero ello no es óbice para que los políticos, sigan, a toda pastilla, sin desánimo y porque esa es su misión y para eso cobran (¡qué gran ordinariez acabo de decir, pero no la rectifico!). De manera que si todos estamos convencidos de que por encima de la vida de los seres más humildes no hay nada, (seguramente sí, la libertad) pónganse de una vez a trabajar en serio, porque somos de los pocos países en que consideramos que por vías judiciales-policiales, este problema se puede solucionar. Item más. Se ha perdido una de las virtudes del buen político. El silencio. Trabajar denodada y calladamente ya no es mérito a tener en cuenta. Si no se está en los medios, parece que no eres nadie. Y digo, con absoluta convicción, que unas buenas dosis de mayor sigilo, nos daría, en muchísimos casos, una gran efectividad.
Y no es cierto. Al menos en casi cincuenta años no lo ha sido. ¿Hasta cuándo?
ANGEL GAMINDE MONTOYA
ABOGADO
17/09/2009
04.06.09
POR DONDE VAN LOS VIENTOS
Fumata blanca. Habemus Lehendakari. Laus Deo (Deo no, que son agnósticos), digamos ciudadanos vascos (tampoco pueblo, que al parecer no lo somos). Esto, desde el punto de vista formal, se está poniendo serio…
Repasemos.
Digo todo esto a propósito de la toma de posesión del cargo de Lehendakari por D. Patxi López, ya mi Lehendakari.
Se me ocurren varias sugerencias al respecto.
Ha entrado D. Patxi en el cargo, con la inmediata y “trascendental” modificación de una serie de costumbres, modos o formas, que ni están bien, ni están mal, sino todo lo contrario. Quiero decir. Que, personalmente, las formas siempre me han importado un bledo, porque todo puede estar muy bien para unos, y con la misma fuerza, mal para otros. Hablo de la “manera” de hacer las cosas. Se ha modificado el, desde el punto de vista de los Letrados en ejercicio, derecho procesal. Pero lo importante en cualquier proceso y ahora se ha iniciado un nuevo ciclo político, es el fondo de las cosas. A ver qué cambia el Lehendakari en el fondo, respecto de las políticas varias y eso, eso sí, será trascendente.
Empleo, Seguridad social, economía, justicia, cultura, enseñanza….., ahí le quiero ver, a D. Patxi López, yo como simple ciudadano de Euskadi.
Que el dantzari lleve otra vestimenta (personalmente me quedo con la de siempre, quizás porque ya tenga años); que el Gernikako se toque con un oboe, en lugar de con un txistu y un tamboril (también prefiero estos); que la mano debe estar posada sobre un ejemplar del Estatuto hecho “ad hoc” ( preciosa idea, sí señor); que el juramento se haga en presencia, no del pueblo vasco, sino de los ciudadanos vascos (no me gusta, porque no es cierta la inexistencia del pueblo vasco, que a mi juicio sí existe, otra cosa son las connotaciones que quiera darse al concepto), todas estas cosas y algunas más, en mi opinión, carecen de mayor importancia, digamos relevancia, aunque sí tienen importancia por el lenguaje o mensaje que se quiera transmitir con las mismas, en relación con lo que debe ser la tarea del gobernante.
De todo esto, pasado mañana, el pueblo o la ciudadanía, se va a olvidar.
De lo que no se va a olvidar es de su pérdida de puestos de trabajo, de llegar a fin de mes, de cómo cobra a quien le debe dinero, en como paga la renta, en qué llevará a su casa para comer cuando la percepción del subsidio de desempleo se le acabe….., de todo esto, ni se va a olvidar y va a comenzar a exigir al nuevo Lehendakari (excluyo de todo esto al PP porque no tiene tareas que cumplir, ni siquiera apoyando con sus votos no sé qué) a partir del lunes día 11. No porque se piense que a partir del día cero se le van a solucionar sus problemas, sino porque los suyos seguirán prolongándose, “sine die”, si alguien con capacidad, genio y decisión, no pone en marcha los medios necesarios, para que ese ciudadano puede respirar sin angustias rayanas en el infarto.
Y por cierto y así como de pasada, Lehendakari. La palabra ciudadano, en su acepción más prístina, es en Euskadi, su territorio de “gobernnaza”, muchísimo más estrecha, mucho menos abarcadora, que la de pueblo.
Verá D. Patxi.
Ciudadano, según el Diccionario de la R.A., es el “natural o vecino de una ciudad”.
Esta es la primera acepción de nuestro diccionario. Es más. Es el Diccionario de la Real Academia española. No hablo, aunque sí me refiero ahora, al Fuero de Bizkaia, que rige en una parte de su gobierno.
Y si aplicamos ese concepto a Bizkaia, pues deberemos concluir que solo tenemos 4.080 ciudadanos, que son los habitantes de Orduña, única ciudad del territorio Histórico, el resto, o son Anteiglesias (la tierra llana) o son Villas (como su Portugalete natal, donde efectivamente rige el Código Civil español). Por ello el concepto que Vd. ha utilizado (con absoluto respeto a la Europa de los hombres y los ciudadanos de los Robespierre, Saint Just y demás carniceros del Reino extinto) se va a extender a muchas menos personas que si hubiera mantenido la palabra “pueblo”.
Porque pueblo, según el diccionario antes citado, se entiende como “País con gobierno independiente”. Y esto, imagino, es demasiado para ser aceptado por un partido político que aún conserva esa clara tendencia al poder centralizado, jacobino, que sobre todo, no debe ser desgajado más que hasta donde PSOE y PP determinen, mediante los Estatutos de Autonomía. Más no. Y no sería inconveniente inquirir, si esto es así, ¿aunque los ciudadanos de ese País o pueblo, decidan lo contrario?. ¿O simplemente no tienen capacidad, como vascos, para decidir sobre sí mismos?
Son sencillas cuestiones que no pasaría nada, si entre todos, nos ponemos a discutir y a hallar soluciones al respecto. Y esta es una de las cuestiones en que debería pensarse, que por olvidarla, o simplemente ignorarla, no vamos a conseguir que se solucione, o bien sola, como por ensalmo, o con medidas policíaco-represivas, con leyes ad-hoc, que sirven para un roto y para un descosido; con Jueces de una jurisdicción especial, que carecen de criterio o que tienen un criterio muy poco jurídico y sí un criterio político acendrado y que simplemente se hallan al servicio de una Ley o de unas leyes, que han sido pensadas y dirigidas, para un conjunto de personas a las que “in genere” y sin acepción alguna, ni distinción, se ha estigmatizado y de cualquier modo, de otro lado, haciendo una interpretación de las mismas, “ad hoc”, se ha conseguido silenciar.
Y verá D. Patxi, otra cosa. Que los partidos se coaliguen, es natural, cuando ninguno de ellos logra mayorías por sí solo. De hecho y para que el PNV no proteste tan desaforadamente, ya antes Vds. estuvieron coaligados con ellos. Pero coaligarse derecha e izquierda, supone una invitación, o bien a la esquizofrenia o cuando menos al confusionismo político. Es decir. Dentro de poco va a ser lo mismo votar al PP, que a Batasuna, porque como las cosas sigan así, cualquier coalición va a ser posible y considero, que debería haber unas ciertas líneas divisorias. ¿O vamos a ir al Partido único?. Vuelta a D. Francisco Franco.
¿En qué deben diferenciarse las políticas de las derechas de las de izquierdas?. Uno se pregunta si da lo mismo, votar a Ibartretxe, que a Rajoy o a Zapatero. Personalmente deberíamos tener las ideas claras de lo que cada partido representa. Y el confusionismo introducido por ambos partidos en Euskadi, PSOE y PP, suena a ganas absolutas de ocupar sillones, no de mandar, siquiera, a casa a Ibarretxe.
El PP, a cambio del plato de lentejas que supone la Presidencia del Parlamento vasco, ha vendido sus escaños al PSE.
Y el PSE, a cambio de que seiscientos o setecientos puestos de trabajo sean entregados a sus afiliados, se ha aliado con quien no tiene nada que ver con él, políticamente hablando. Y a mi juicio aquí no ha habido más. ¿Se podía haber pactado con el PNV?. Claro. Pero eso suponía que en lugar de seiscientos o setecientos, habrían podido colocarse, tan solo la mitad. Y hay muchos, en todos los partidos, ansiosos de ocupar sillón. Dejemos en paz a Ibarretxe, que poco o nada les podría haber molestado al PSE, si hubieran pactado con los Urkullu, Ortúzar y demás “jobubis” (esos “jóvenes burukides bizcainos”). La cuestión es simplemente de mero reparto. Esta es la percepción y la única explicación que hemos encontrado algunos.
Nada que ver con que el País, ahora se gobierne mejor o peor. Estoy convencido de que intentarán hacerlo bien. Mejor que nadie, porque en ello les va su orgullo personal, su condición de políticos, que van a ser juzgados por el peor de los Tribunales. El pueblo vasco o los ciudadanos, de los que han hablado. Pero seguramente reconoceremos, D. Patxi, que no les va a resultar fácil. No por la oposición que les puedan hacer el PNV y el resto (que también están en su derecho) de los partidos del Parlamento, sino porque frente a Euskadi y sus lógicas pretensiones, se van a encontrar siempre con el “valor supremo” de la Nación española, a la que ahora representan, ¡qué lata!, sus propios correligionarios.
Tengo curiosidad por ver qué puede ocurrir, por ejemplo, con las transferencias, con la discusión sobre el cupo, con el desalojo, cantado ya, del PNV de la Diputación Foral de Alava. Por dónde, por ejemplo, van las inversiones. Cómo queda, por ejemplo, la Administración de Justicia y si se van a seguir dedicando tan solo al personal subordinado, a los medios materiales o si están convencidos, de que al menos, una sana descentralización es necesaria. Me apasiona lo que va ser del euskera en la Administración de Justicia y si este Gobierno se va a sentir cómodo (me refiero al PP), con la introducción del uso del euskera en Juzgados y Tribunales, como, al menos parcialmente propone el nuevo Presidente de la Audiencia Provincial D. Angel Gil. Tienen muchas cosas que hacer y en algunas de ellas se van a encontrar con su socio de apoyo, el PP. ¿Cómo arreglarán esto? ¿O simplemente, un buen día mandarán a paseo al PP, pactarán con ese PNV pactista y autonomista y no nacionalista, y lo que no se ha querido hacer ahora, se hará dentro de un par de años?. Apasionante, sí.
Me parece y por ahora concluyo, que la tarea de gobernar es difícil. Gobernar en Euskadi, más difícil todavía y hacerlo con el PP en Euskadi puede ser de “historias para no dormir”, de aquéllos tiempos de Ibáñez Menta.
Lo que nadie nos puede negar en Euskadi, es que las maniobras políticas, son absolutamente inéditas, desconcertantes y apasionantes.
En todo caso y porque somos pueblo y País, les deseo suerte a D. Patxi y a sus Consejeros. Creo que, por ahora, merecen confianza. No se desanimen y aprendan.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
4 de Junio de 2.009
Fumata blanca. Habemus Lehendakari. Laus Deo (Deo no, que son agnósticos), digamos ciudadanos vascos (tampoco pueblo, que al parecer no lo somos). Esto, desde el punto de vista formal, se está poniendo serio…
Repasemos.
Digo todo esto a propósito de la toma de posesión del cargo de Lehendakari por D. Patxi López, ya mi Lehendakari.
Se me ocurren varias sugerencias al respecto.
Ha entrado D. Patxi en el cargo, con la inmediata y “trascendental” modificación de una serie de costumbres, modos o formas, que ni están bien, ni están mal, sino todo lo contrario. Quiero decir. Que, personalmente, las formas siempre me han importado un bledo, porque todo puede estar muy bien para unos, y con la misma fuerza, mal para otros. Hablo de la “manera” de hacer las cosas. Se ha modificado el, desde el punto de vista de los Letrados en ejercicio, derecho procesal. Pero lo importante en cualquier proceso y ahora se ha iniciado un nuevo ciclo político, es el fondo de las cosas. A ver qué cambia el Lehendakari en el fondo, respecto de las políticas varias y eso, eso sí, será trascendente.
Empleo, Seguridad social, economía, justicia, cultura, enseñanza….., ahí le quiero ver, a D. Patxi López, yo como simple ciudadano de Euskadi.
Que el dantzari lleve otra vestimenta (personalmente me quedo con la de siempre, quizás porque ya tenga años); que el Gernikako se toque con un oboe, en lugar de con un txistu y un tamboril (también prefiero estos); que la mano debe estar posada sobre un ejemplar del Estatuto hecho “ad hoc” ( preciosa idea, sí señor); que el juramento se haga en presencia, no del pueblo vasco, sino de los ciudadanos vascos (no me gusta, porque no es cierta la inexistencia del pueblo vasco, que a mi juicio sí existe, otra cosa son las connotaciones que quiera darse al concepto), todas estas cosas y algunas más, en mi opinión, carecen de mayor importancia, digamos relevancia, aunque sí tienen importancia por el lenguaje o mensaje que se quiera transmitir con las mismas, en relación con lo que debe ser la tarea del gobernante.
De todo esto, pasado mañana, el pueblo o la ciudadanía, se va a olvidar.
De lo que no se va a olvidar es de su pérdida de puestos de trabajo, de llegar a fin de mes, de cómo cobra a quien le debe dinero, en como paga la renta, en qué llevará a su casa para comer cuando la percepción del subsidio de desempleo se le acabe….., de todo esto, ni se va a olvidar y va a comenzar a exigir al nuevo Lehendakari (excluyo de todo esto al PP porque no tiene tareas que cumplir, ni siquiera apoyando con sus votos no sé qué) a partir del lunes día 11. No porque se piense que a partir del día cero se le van a solucionar sus problemas, sino porque los suyos seguirán prolongándose, “sine die”, si alguien con capacidad, genio y decisión, no pone en marcha los medios necesarios, para que ese ciudadano puede respirar sin angustias rayanas en el infarto.
Y por cierto y así como de pasada, Lehendakari. La palabra ciudadano, en su acepción más prístina, es en Euskadi, su territorio de “gobernnaza”, muchísimo más estrecha, mucho menos abarcadora, que la de pueblo.
Verá D. Patxi.
Ciudadano, según el Diccionario de la R.A., es el “natural o vecino de una ciudad”.
Esta es la primera acepción de nuestro diccionario. Es más. Es el Diccionario de la Real Academia española. No hablo, aunque sí me refiero ahora, al Fuero de Bizkaia, que rige en una parte de su gobierno.
Y si aplicamos ese concepto a Bizkaia, pues deberemos concluir que solo tenemos 4.080 ciudadanos, que son los habitantes de Orduña, única ciudad del territorio Histórico, el resto, o son Anteiglesias (la tierra llana) o son Villas (como su Portugalete natal, donde efectivamente rige el Código Civil español). Por ello el concepto que Vd. ha utilizado (con absoluto respeto a la Europa de los hombres y los ciudadanos de los Robespierre, Saint Just y demás carniceros del Reino extinto) se va a extender a muchas menos personas que si hubiera mantenido la palabra “pueblo”.
Porque pueblo, según el diccionario antes citado, se entiende como “País con gobierno independiente”. Y esto, imagino, es demasiado para ser aceptado por un partido político que aún conserva esa clara tendencia al poder centralizado, jacobino, que sobre todo, no debe ser desgajado más que hasta donde PSOE y PP determinen, mediante los Estatutos de Autonomía. Más no. Y no sería inconveniente inquirir, si esto es así, ¿aunque los ciudadanos de ese País o pueblo, decidan lo contrario?. ¿O simplemente no tienen capacidad, como vascos, para decidir sobre sí mismos?
Son sencillas cuestiones que no pasaría nada, si entre todos, nos ponemos a discutir y a hallar soluciones al respecto. Y esta es una de las cuestiones en que debería pensarse, que por olvidarla, o simplemente ignorarla, no vamos a conseguir que se solucione, o bien sola, como por ensalmo, o con medidas policíaco-represivas, con leyes ad-hoc, que sirven para un roto y para un descosido; con Jueces de una jurisdicción especial, que carecen de criterio o que tienen un criterio muy poco jurídico y sí un criterio político acendrado y que simplemente se hallan al servicio de una Ley o de unas leyes, que han sido pensadas y dirigidas, para un conjunto de personas a las que “in genere” y sin acepción alguna, ni distinción, se ha estigmatizado y de cualquier modo, de otro lado, haciendo una interpretación de las mismas, “ad hoc”, se ha conseguido silenciar.
Y verá D. Patxi, otra cosa. Que los partidos se coaliguen, es natural, cuando ninguno de ellos logra mayorías por sí solo. De hecho y para que el PNV no proteste tan desaforadamente, ya antes Vds. estuvieron coaligados con ellos. Pero coaligarse derecha e izquierda, supone una invitación, o bien a la esquizofrenia o cuando menos al confusionismo político. Es decir. Dentro de poco va a ser lo mismo votar al PP, que a Batasuna, porque como las cosas sigan así, cualquier coalición va a ser posible y considero, que debería haber unas ciertas líneas divisorias. ¿O vamos a ir al Partido único?. Vuelta a D. Francisco Franco.
¿En qué deben diferenciarse las políticas de las derechas de las de izquierdas?. Uno se pregunta si da lo mismo, votar a Ibartretxe, que a Rajoy o a Zapatero. Personalmente deberíamos tener las ideas claras de lo que cada partido representa. Y el confusionismo introducido por ambos partidos en Euskadi, PSOE y PP, suena a ganas absolutas de ocupar sillones, no de mandar, siquiera, a casa a Ibarretxe.
El PP, a cambio del plato de lentejas que supone la Presidencia del Parlamento vasco, ha vendido sus escaños al PSE.
Y el PSE, a cambio de que seiscientos o setecientos puestos de trabajo sean entregados a sus afiliados, se ha aliado con quien no tiene nada que ver con él, políticamente hablando. Y a mi juicio aquí no ha habido más. ¿Se podía haber pactado con el PNV?. Claro. Pero eso suponía que en lugar de seiscientos o setecientos, habrían podido colocarse, tan solo la mitad. Y hay muchos, en todos los partidos, ansiosos de ocupar sillón. Dejemos en paz a Ibarretxe, que poco o nada les podría haber molestado al PSE, si hubieran pactado con los Urkullu, Ortúzar y demás “jobubis” (esos “jóvenes burukides bizcainos”). La cuestión es simplemente de mero reparto. Esta es la percepción y la única explicación que hemos encontrado algunos.
Nada que ver con que el País, ahora se gobierne mejor o peor. Estoy convencido de que intentarán hacerlo bien. Mejor que nadie, porque en ello les va su orgullo personal, su condición de políticos, que van a ser juzgados por el peor de los Tribunales. El pueblo vasco o los ciudadanos, de los que han hablado. Pero seguramente reconoceremos, D. Patxi, que no les va a resultar fácil. No por la oposición que les puedan hacer el PNV y el resto (que también están en su derecho) de los partidos del Parlamento, sino porque frente a Euskadi y sus lógicas pretensiones, se van a encontrar siempre con el “valor supremo” de la Nación española, a la que ahora representan, ¡qué lata!, sus propios correligionarios.
Tengo curiosidad por ver qué puede ocurrir, por ejemplo, con las transferencias, con la discusión sobre el cupo, con el desalojo, cantado ya, del PNV de la Diputación Foral de Alava. Por dónde, por ejemplo, van las inversiones. Cómo queda, por ejemplo, la Administración de Justicia y si se van a seguir dedicando tan solo al personal subordinado, a los medios materiales o si están convencidos, de que al menos, una sana descentralización es necesaria. Me apasiona lo que va ser del euskera en la Administración de Justicia y si este Gobierno se va a sentir cómodo (me refiero al PP), con la introducción del uso del euskera en Juzgados y Tribunales, como, al menos parcialmente propone el nuevo Presidente de la Audiencia Provincial D. Angel Gil. Tienen muchas cosas que hacer y en algunas de ellas se van a encontrar con su socio de apoyo, el PP. ¿Cómo arreglarán esto? ¿O simplemente, un buen día mandarán a paseo al PP, pactarán con ese PNV pactista y autonomista y no nacionalista, y lo que no se ha querido hacer ahora, se hará dentro de un par de años?. Apasionante, sí.
Me parece y por ahora concluyo, que la tarea de gobernar es difícil. Gobernar en Euskadi, más difícil todavía y hacerlo con el PP en Euskadi puede ser de “historias para no dormir”, de aquéllos tiempos de Ibáñez Menta.
Lo que nadie nos puede negar en Euskadi, es que las maniobras políticas, son absolutamente inéditas, desconcertantes y apasionantes.
En todo caso y porque somos pueblo y País, les deseo suerte a D. Patxi y a sus Consejeros. Creo que, por ahora, merecen confianza. No se desanimen y aprendan.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
4 de Junio de 2.009
LEHENDAKARI IBARRETXE. LOS SOCILISTAS NO TE QUIEREN
¿QUE TENDRA EL LEHENDAKARI?.
Sencillo, sencillo. Ibarretxe es nacionalista. Pero nacionalista de los que quieren la independencia de Euskadi. O al menos que su pueblo ejerza el derecho de autodeterminación respecto de esa materia. Y además, tampoco te quieren, porque nadie tuvo la osadía de acudir con un plan, a las Cortes Generales del Reino, a exponerlo, a tratar de llegar a un acuerdo con todos los de la Cámara y a pesar de que sabía que le iban a dar más obleas que a una estera, fue, se las dieron, (de forma ineducada e ignominiosa y antidemocrática), se volvió a su País, siguió gobernando, pero ya era, para los populares y socialistas, un hombre malo. Muy, pero que muy malo. Y esto y otras cosas nacionalistas, no les gustan, entre otros, a los del PSE. Y por eso, pactar sí, pero con Ibarretxe no. Primera condición. El “intuitu personae”, como primer factor de exclusión de cualquier posible pacto.
Y uno diría. Pues qué tontos los socialistas, porque creo, no van a conseguir nunca acuerdo alguno con los nacionalistas. Porque estos pueden pensar y proponer lo que quieran y como quieran. Siempre que usen las vías democráticas. Que para eso está la democracia.
Pero no. Lo que ocurre es que los socialistas saben que dentro del PNV, el de Ibarretxe, hay gentes que están por la labor de pactar con los socialistas, entre otras cosas porque para ellos lo importante es pactar, aunque haya que renunciar a lo que todos hemos entendido por nacionalismo. Independencia.
Y esperan los tales (socialistas), que Ibarretxe se canse poco a poco y se aleje del poder y se aúpe otro, de los llamados jóvenes pactistas del PNV y entonces sí. Previa renuncia también (que no les costará convenir) a estas cosas tan desorbitadas que tiene Ibarretxe, se podrá optar por pactar, repartir el poder, hablar de autonomía, de traspasos competenciales y olvidar cualquier atisbo de autodeterminación o independencia. Así sí.
La gran cuestión es. Que cada uno de los partidos, verbalmente, se están partiendo la cara. Pero aparte de estas maneras tan visibles y desabridas, ¿es verdad todo cuanto se nos cuenta?. ¿Habrá algo por debajo de todo esto?.
Yo no estoy demasiado tranquilo…., por Ibarretxe.
Siempre me ha parecido un miembro de partido, consecuente. Que no gusta a los demás (y cuidado que aquí incluyo a los otros partidos y a una parte del suyo), bien. Pero ante los suyos, al menos ante una parte importante de los suyos, es firme defensor de lo que él considera ser nacionalista. Y diría más. En tiempos en los que la fidelidad a las ideas es algo modificable y sobre todo cambiable por algunas prebendas, la actitud de Ibarretxe, me parece digna de encomio. Porque sobre todo, dice lo que piensa con claridad meridiana. Lo pone negro sobre blanco y nadie puede llamarse a engaño. Luego cada uno dirá lo que piensa, podrá hacer sus proposiciones (que no se hacen desde la oposición, en un cálculo de ambigüedad que deja chica a la imputada con permanente insidia al PNV) y entre proposición y discusión, se llegará a los acuerdos que entre todos convengan.
Y me parece que dados los resultados electorales, no sé si estaremos cerca del sacrificio del cordero o sino, antes, ¡cuidado con lo idus de Marzo, César!.
Porque, ¿quién domina el Partido D. Juan José?. ¿Qué quieren las bases Lehendakari?. Estas son cuestiones en las se debería pensar.
Porque cuando se habla de legitimidad para acceder a la Lehendakaritza, no debería olvidar absolutamente nadie, que el candidato mejor valorado en todas las encuestas, se celebraran estas por el medio o partido político que fuere, es el Lehendakari Ibarretxe. De manera que bien está el juego parlamentario porque representa la legalidad, pero estos niveles de aceptación (que no se votan y eso es lo malo, la ausencia de unas presidenciales) no deberían olvidarse en absoluto.
Y cuando uno acude a cualquier reunión, con la intención de exigir la Lehendakaritza, no debería olvidar (yo no lo haría jamás), que a quien el pueblo vasco ha aprobado en las encuestas y valora como mejor candidato a presidirle no es, por ahora, Patxi López.
Pero….y este pero cada vez me preocupa más. Cuando antaño Urkullu (libro de María Antonia Iglesias), ogaño Imaz y ayer mismo otra vez Imaz y no hace tiempo y en cuanto la ocasión se le presenta, nuestro querido Alcalde Azkuna, hacen sonar las campanas a rebato, llegando incluso a decir, el Sr. Imaz, públicamente y con el énfasis que le caracteriza, cuando se lo propone, “que un partido cuando se radicaliza puede pasar a la oposición”, Ibarretxe quizás debería empezar a pensar si no sería ya la hora de convocar a los suyos (quedamente eso sí y sin alharacas, como otros de los suyos hacen) para que esta cuestión se defina con claridad y a calzón quitado. ¿Quieren Vds. que aspire a ser Lehendakari o consideran que estoy siendo un estorbo para el partido y al País al que pertenezco?. Sean sensatos y decidan Porque no me parece racional, estar defendiendo a una persona que representa y piensa de una forma, para luego públicamente enviarle avisos de culpabilidad, si se va a la oposición.
Ibarretxe es como es. Y nadie ahora debería llamarse a engaño. Que su partido no lo quiere. Pues muy bien. Que lo retire, nombre a un segundo de los que no hacen tanto ruido y es menos fiel al nacionalismo que él y sobre esa base, Sres., del PSE, se ponen Vds. a discutir a quién corresponde la Lehendakaritza, con todo lo que esto comporta de cargos funcionariales. Lo contrario me está pareciendo un ejercicio increíble de “treinta monedas de plata”, o el “Roma no paga traidores”. Algo de esto, quiera el Cielo que me equivoque, parece estar ocurriendo, y sería triste que el PSE se llevara el gato al agua, porque Ibarretxe me parece un muy buen Lehendakari y no veo, ni entre los miembros de su partido, ni en la oposición, quien tenga cualidades para sustituirle, con garantías suficientes de que las cosas iban a ir mejor que lo que han ido hasta ahora.
Porque y esta es otra cuestión a meditar.
Puede ser que el Lehendakari sea un “peligro” para la unidad de la Patria. Un cabezón (perdón por la expresión Lehendakari) que se obstina en presentar proyectos inalcanzables (todo el mundo tiene derecho a soñar, sin hacer daño y además ya lo dijo años ha el Sr. Aznar), pero, ¿solo esto? . ¿Solo es esto lo que el Lehendakari ha sido en sus años de Gobierno?. ¿No es esta Euskadi, -tan poco rica en nada-, un ejemplo de ambición política, social, económica y de modernidad?. ¿Y en estos logros, en unión de empresarios y trabajadores no ha tenido algo que ver el Lehandakari y su Gobierno?. Pues para mí sí y la Euskadi que ahora tenemos, después de aquélla debacle de la siderurgia, la construcción naval etc., es el vivo ejemplo de que, desde el Gobierno, las cosas se han hecho bien. No lo olviden, propios y extraños. Que Ibarretxe no es solo su denostado Plan.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
3 de Mayo de 2.009
¿QUE TENDRA EL LEHENDAKARI?.
Sencillo, sencillo. Ibarretxe es nacionalista. Pero nacionalista de los que quieren la independencia de Euskadi. O al menos que su pueblo ejerza el derecho de autodeterminación respecto de esa materia. Y además, tampoco te quieren, porque nadie tuvo la osadía de acudir con un plan, a las Cortes Generales del Reino, a exponerlo, a tratar de llegar a un acuerdo con todos los de la Cámara y a pesar de que sabía que le iban a dar más obleas que a una estera, fue, se las dieron, (de forma ineducada e ignominiosa y antidemocrática), se volvió a su País, siguió gobernando, pero ya era, para los populares y socialistas, un hombre malo. Muy, pero que muy malo. Y esto y otras cosas nacionalistas, no les gustan, entre otros, a los del PSE. Y por eso, pactar sí, pero con Ibarretxe no. Primera condición. El “intuitu personae”, como primer factor de exclusión de cualquier posible pacto.
Y uno diría. Pues qué tontos los socialistas, porque creo, no van a conseguir nunca acuerdo alguno con los nacionalistas. Porque estos pueden pensar y proponer lo que quieran y como quieran. Siempre que usen las vías democráticas. Que para eso está la democracia.
Pero no. Lo que ocurre es que los socialistas saben que dentro del PNV, el de Ibarretxe, hay gentes que están por la labor de pactar con los socialistas, entre otras cosas porque para ellos lo importante es pactar, aunque haya que renunciar a lo que todos hemos entendido por nacionalismo. Independencia.
Y esperan los tales (socialistas), que Ibarretxe se canse poco a poco y se aleje del poder y se aúpe otro, de los llamados jóvenes pactistas del PNV y entonces sí. Previa renuncia también (que no les costará convenir) a estas cosas tan desorbitadas que tiene Ibarretxe, se podrá optar por pactar, repartir el poder, hablar de autonomía, de traspasos competenciales y olvidar cualquier atisbo de autodeterminación o independencia. Así sí.
La gran cuestión es. Que cada uno de los partidos, verbalmente, se están partiendo la cara. Pero aparte de estas maneras tan visibles y desabridas, ¿es verdad todo cuanto se nos cuenta?. ¿Habrá algo por debajo de todo esto?.
Yo no estoy demasiado tranquilo…., por Ibarretxe.
Siempre me ha parecido un miembro de partido, consecuente. Que no gusta a los demás (y cuidado que aquí incluyo a los otros partidos y a una parte del suyo), bien. Pero ante los suyos, al menos ante una parte importante de los suyos, es firme defensor de lo que él considera ser nacionalista. Y diría más. En tiempos en los que la fidelidad a las ideas es algo modificable y sobre todo cambiable por algunas prebendas, la actitud de Ibarretxe, me parece digna de encomio. Porque sobre todo, dice lo que piensa con claridad meridiana. Lo pone negro sobre blanco y nadie puede llamarse a engaño. Luego cada uno dirá lo que piensa, podrá hacer sus proposiciones (que no se hacen desde la oposición, en un cálculo de ambigüedad que deja chica a la imputada con permanente insidia al PNV) y entre proposición y discusión, se llegará a los acuerdos que entre todos convengan.
Y me parece que dados los resultados electorales, no sé si estaremos cerca del sacrificio del cordero o sino, antes, ¡cuidado con lo idus de Marzo, César!.
Porque, ¿quién domina el Partido D. Juan José?. ¿Qué quieren las bases Lehendakari?. Estas son cuestiones en las se debería pensar.
Porque cuando se habla de legitimidad para acceder a la Lehendakaritza, no debería olvidar absolutamente nadie, que el candidato mejor valorado en todas las encuestas, se celebraran estas por el medio o partido político que fuere, es el Lehendakari Ibarretxe. De manera que bien está el juego parlamentario porque representa la legalidad, pero estos niveles de aceptación (que no se votan y eso es lo malo, la ausencia de unas presidenciales) no deberían olvidarse en absoluto.
Y cuando uno acude a cualquier reunión, con la intención de exigir la Lehendakaritza, no debería olvidar (yo no lo haría jamás), que a quien el pueblo vasco ha aprobado en las encuestas y valora como mejor candidato a presidirle no es, por ahora, Patxi López.
Pero….y este pero cada vez me preocupa más. Cuando antaño Urkullu (libro de María Antonia Iglesias), ogaño Imaz y ayer mismo otra vez Imaz y no hace tiempo y en cuanto la ocasión se le presenta, nuestro querido Alcalde Azkuna, hacen sonar las campanas a rebato, llegando incluso a decir, el Sr. Imaz, públicamente y con el énfasis que le caracteriza, cuando se lo propone, “que un partido cuando se radicaliza puede pasar a la oposición”, Ibarretxe quizás debería empezar a pensar si no sería ya la hora de convocar a los suyos (quedamente eso sí y sin alharacas, como otros de los suyos hacen) para que esta cuestión se defina con claridad y a calzón quitado. ¿Quieren Vds. que aspire a ser Lehendakari o consideran que estoy siendo un estorbo para el partido y al País al que pertenezco?. Sean sensatos y decidan Porque no me parece racional, estar defendiendo a una persona que representa y piensa de una forma, para luego públicamente enviarle avisos de culpabilidad, si se va a la oposición.
Ibarretxe es como es. Y nadie ahora debería llamarse a engaño. Que su partido no lo quiere. Pues muy bien. Que lo retire, nombre a un segundo de los que no hacen tanto ruido y es menos fiel al nacionalismo que él y sobre esa base, Sres., del PSE, se ponen Vds. a discutir a quién corresponde la Lehendakaritza, con todo lo que esto comporta de cargos funcionariales. Lo contrario me está pareciendo un ejercicio increíble de “treinta monedas de plata”, o el “Roma no paga traidores”. Algo de esto, quiera el Cielo que me equivoque, parece estar ocurriendo, y sería triste que el PSE se llevara el gato al agua, porque Ibarretxe me parece un muy buen Lehendakari y no veo, ni entre los miembros de su partido, ni en la oposición, quien tenga cualidades para sustituirle, con garantías suficientes de que las cosas iban a ir mejor que lo que han ido hasta ahora.
Porque y esta es otra cuestión a meditar.
Puede ser que el Lehendakari sea un “peligro” para la unidad de la Patria. Un cabezón (perdón por la expresión Lehendakari) que se obstina en presentar proyectos inalcanzables (todo el mundo tiene derecho a soñar, sin hacer daño y además ya lo dijo años ha el Sr. Aznar), pero, ¿solo esto? . ¿Solo es esto lo que el Lehendakari ha sido en sus años de Gobierno?. ¿No es esta Euskadi, -tan poco rica en nada-, un ejemplo de ambición política, social, económica y de modernidad?. ¿Y en estos logros, en unión de empresarios y trabajadores no ha tenido algo que ver el Lehandakari y su Gobierno?. Pues para mí sí y la Euskadi que ahora tenemos, después de aquélla debacle de la siderurgia, la construcción naval etc., es el vivo ejemplo de que, desde el Gobierno, las cosas se han hecho bien. No lo olviden, propios y extraños. Que Ibarretxe no es solo su denostado Plan.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
3 de Mayo de 2.009
07.05.09
TIEMPO DE ADVIENTO…..CON HURACANES
En la mañana del día de hoy (6-5-09) he podido percibir, con desolación y verdadero desánimo, cómo se ha recibido en los muy variados medios de comunicación nacionales madrileños, el apartamiento (trufado de la derrota de Ibarretxe y del nacionalismo vasco. Por ese orden.
Realizado un barrido por las muy variadas emisoras que transmiten desde Madrid, mi observación es que la alegría mostrada lo era, esencialmente, mucho más por la derrota de Iberretxe, que por el triunfo del binomio López-Basagoiti.
No se sacudían los denuestos contra el PNV (no conviene, a mi juicio, porque dentro del partido hay sectores-responsables en parte y a mi juicio de la derrota final de Iberrtxe) con los que en su día se podrá y deberá pactar (la situación del PSOE en Madrid no está para perder al PNV, --de ahí también la alusión en el discurso escrito de Patxi López a Josu Jon Imaz--), sino esencialmente contra Ibarretxe. Se ha personalizado la derrota no en el PNV, sino en un Lehendakari, que acertado o no, esto es otra cuestión, solo ha tenido la decencia de ser coherente con lo que él y su partido predican, como resultado final de sus aspiraciones políticas -independencia- y ha tratado de ponerlo en funcionamiento, dando eso sí, la voz al pueblo vasco. A todo el pueblo. No solo a los nacionalistas. Quede claro.
Conocía, desde hace muchos años, qué es lo que se ha venido sintiendo por “los vascos” de los tiempos de Franco, en Madrid y en el resto de las Provincias de España. Eramos y así se nos consideraba, gente de orden, trabajadores, fieles a la palabra dada y con los que se podía, esencialmente, hacer pingües negocios. El dinero era nuestro capital signo de distinción.
Cuando los vascos volvieron a tomar conciencia de que aparte de industriosos, fieles y juerguistas empedernidos en los madriles, eran también un pueblo, con unas características innegables (lengua, cultura, organización propia, etc.), comenzaron las miradas de reojo y las primeras alarmas saltaron.
Cuando este reconocimiento de lo propio y diferencial avanzó y se transformó en exigencia democrática (no me referiré a ETA para nada) eso sí, las miradas de soslayo, se transformaron en torvas.
A partir del momento en que alguien (Ibarretxe), se decidió a poner negro sobre blanco lo que para él constituía la esencia del ser nacionalista vasco, y transcribió a papel, los que para él y para muchos otros como él, constituían los mínimos exigibles en una futura relación con el Estado español, la torvedad de las miradas se interiorizaron, se expandieron y comenzó una campaña, lenta, poderosa y progresivamente ascendente, cuya misión consistía, exclusivamente, en separar al Sr. Ibarrtxe del poder en Euskadi, de forma que este fuera irremediablemente sustituido por otras fuerzas que hasta entonces, habían dormido el sueño de los justo en la oposición, por decisión no de Madrid, sino de los propios ciudadanos de Euskadi.
Y para ello, con paciencia, con rigor e inteligentemente, eso sí, pero muchas veces con absoluto sentido de la “omertta”, de la “vendetta”, de la traición de algunos y la connivencia y la flojera de otros, se pusieron en funcionamiento, no solo los medios políticos al uso, sino lo más importante, los medios informativos y hasta los medios judiciales (¡qué desdoro para Jueces y Magistrados!), que al servicio del poder político-económico procuraron ir arrinconando a quien o a quienes, por medios “exclusivamente” democráticos, intentaron poner en marcha una idea de organización política diferente. Encabezados, eso también, por el Lehendakari.
Y esto claro está, esto, por intolerable, por salirse de los cauces católico-reales, no se podía permitir. Porque España y su Constitución, son una y solas y desde 1.492 España es una y desde 1.978 es otra, y ambas las dos, desde antaño y ogaño, tienen carácter de absolutamente inmutables. Y con ella, con esa España debía caminar Euskadi, sin salirse ni un ápice de aquéllos principios. Y nada ni nadie, por ello, puede siquiera, tratar de introducir modificación alguna al respecto, porque para jacobinos nosotros, ni los franceses, adscritos a la “Societé des amis de la Constitution”, como Mirabeau, Robespierre o Danton, nos ganaban a centralismo, a protección maternalista de la España única, quizás un poquito descentralizada, pero nunca rota (¡oh que término tan unionista!) de sus Autonomías, de manera que un, (en el fondo de su corazón), girondino como Ibarretxe, debía ser apartado, sin piedad y sin perdón, de la “gobernanzza” del País Vasco o Euskadi. Y han ido a por él.
Se ha hablado mucho y siempre, por los voceros del PP y del PSOE, de la posibilidad indudable, de que todas las ideas políticas pueden y deben ser defendidas en sede parlamentaria. Sí, pero históricamente esto ha supuesto, que cuando quien tenía ideas diferentes y pretendía ponerlas en funcionamiento en el Parlamento (¡cuidado no en la calle a base de manifestaciones o a tiros -como en la Cruzada!-), no solo debía ser derrotado (lo que era perfectamente legítimo) en dicha sede, sino ¡oh sorpresa!, sino denostado, insultado, vejado y al final, despedido, sin honor, a los infiernos del olvido. Y todo por tratar de ser un mero demócrata.
Y han al frente de su oposición el llamado Plan Ibarretxe y la Ley de consulta, afirmando además que esta sociedad es distinta al 50% (a base de repetirlo nos olvidamos de que la realidad no es así, porque números cantan, son el 48% constitucionalistas y 52% nacionalistas vascos) lo que les hace concluir que cualquier proposición hacia la autodeterminación o la independencia, son, cuando menos, en versión de D. Baltasar, alegales. Y si son legales, (que lo son), pues muy bien, se hace una Ley en contra y Santas Pascuas.
Porque la alegría que he percibido en todos esos medios, escritos, radiofónicos y televisivos, no lo era tanto por la victoria de PSE (que sí), como por la derrota del enemigo. Ibarretxe. Y en verdad que esto no es más que el exacerbamiento por reconocimiento de las propias limitaciones, porque ordinariamente uno espera que cuando se ganan unas elecciones, este triunfo sea fruto de los errores del Gobierno y del ofrecimiento de un programa de gobierno capaz de sustituir a los ocupantes del poder y de ilusionar a la ciudadanía (caso paradigmático el de Obama), pero nunca sobre la base de que la persona que ocupa el cargo, no es que lo haya hecho mal en sus tareas de gobierno (diría que en el caso Ibarretxe en términos genéricos, la valoración de su función de gobernante merece un notable alto), sino que al ser considerado un hombre “políticamente incorrecto y hasta indeseable”, debía ser sacrificado, lo que de otro lado, ha servido muy bien, como ocurre en incontables ocasiones, para ocultar las propias deficiencias.
Porque, dígaseme, aparte del asunto de las víctimas del terrorismo, de la derrota de ETA y del ofrecimiento de mano tendida, ¿qué novedades aporta el nuevo gobierno, en orden al mejoramiento de las tareas realizadas hasta hoy?.
Esta debería haber sido la gran cuestión.
Cuando ante una situación como la que se atraviesa, de una escasez cuasi absoluta de la actividad del terrorismo, al menos comparativamente hablando con aquéllos más de doscientos muertos-año, se sigue haciendo de su derrota (¿en qué quedamos, no está prácticamente derrotada ya ETA?) sea este el “leit motiv” del programa del PSOE-PP, ¿qué podemos esperar?.
Por ello me ha producido una penosa impresión la escasa capacidad democrática del periodismo español. Al menos de muchos de sus medios de comunicación. De un escoramiento formidable. ¡Y Patxi López habla de hacer una ETB más plural!. ¿Quizás como Intereconomía, como la COPE, como la propia SER?.
Vamos a ver qué modelo nos copia, porque a mi modesto juicio y por hablar de medios que conozco, ETB y radio Euskadi, si algo puede reprochárseles, es que poco o nada de “jaleo” (de jalear), han dedicado a ensalzar los logros del Gobierno. Siempre ha existido una especie de temor aldeano a no poner de manifiesto lo que se hacía. ¡Así nos ha lucido el pelo! Y además, en lugar de colocar antenas que permitan a estos medios ser vistos y oídos en todo el País, pues que no, que la antena hasta Orduña y ya vale. A veces parecemos, honradamente, tontos del culo.
Porque veamos, lo que se reprocha a Ibarretxe es haber presentado un plan, el suyo y el de los dos partidos que lo han acompañado EB y EA, primero al Parlamento vasco, donde se aprueba y luego, al Parlamento español, donde se le derrota y se archiva. ¿Qué déficit democrático se observa en esta actitud?.
Se dice. Debía haber consensuado ese plan con el resto de las fuerzas políticas, antes de presentarlo en ningún lado. Pero bueno, digo yo. ¿Para qué sirve el Parlamento?. ¿No es este la representación genuina del pueblo?. Pues allí fue el dichoso Plan y su coetánea Ley de Consulta, en primera Instancia. Y por no hablar, si se hubiera llegado a acuerdos anteriores como dicen los impugnantes, del “cepillador mayor del Reino”, D. Alfonso…., no Alonso no, que es majo, el Guerra, ese! ¡Ya nos queda poco pelo, como para que encima nos lo quiera tomar D. Alfonso!
Aprobado en Vitoria, ni siquiera fue “recurrido” en apelación por los derrotados, para ante el Parlamento español. Fue su propio valedor, Juan José Ibarretxe, el que, reconociendo el valor del Parlamento de Madrid, se fue allí, a fin de que las fuerzas políticas que representaban a todo el País, lo derrotaran.
Fue democrático y educado. Porque Ibarretxe sabía lo que le esperaba en Madrid. Pero fue. Y volvió. Pero no se le perdonó, ni se le perdona (y mucho me temo que algo de eso hay también dentro de sus propias filas) el atrevimiento de ir y someterse a la oposición en Pleno de las fuerzas jacobinas. ¿Quizás en lo que se está pensando, inconscientemente espero, es que Ibarretxe y sus colegas, debieron haber salido a la calle, con el Plan al frente, la Brunete por detrás y la Ertzaintza como infantería, a fin de “imponer” ciertos trágalas como los que en este País estamos soportando, resignadamente algunos, cabreadamente otros, de ciertas Leyes y resoluciones judiciales que están haciendo más por la unidad patria, que todas las ideologías ultraderechistas al uso?. ¿Era eso lo correcto, lo adecuado, lo conforme a derecho?. ¿O más bien ese fue el camino de espinas de un demócrata, que a fuer de serlo, ha perdido, no solo el poder, sino al parecer la confianza y el apoyo de los propios?. Porque y esta es otra. ¿Dónde estaban, por ejemplo, los que dentro de su propio partido dijeron que apoyaban el proyecto?. Imagino que tomando vinos en el batzoki de turno (a salvo las honrosísimas excepciones de los tres Diputados Generales, y de Iñigo Urkullu y Belén Greaves, chapeau para los cinco), para que “quien les condujo a la derrota”, pagara su atrevimiento con la expulsión a la oscuridad del Averno
Este es el “pecado” de Ibarretxe. Y por este pecado, del que en modo alguno se ha arrepentido y espero personalmente que no se arrepienta (otra cosa es lo que yo votaría al Plan, si llegara el caso), se le ha condenado y los “mass media” han cantado alborozados la personal derrota de Ibarrtexe, que harto, lógicamente, de extraños y “propios” y seguramente más a causa de estos que de aquéllos, se ha ido a su casa, con su Begoña y sus hijas, que estarán no menos hartas que él, de la clase de personas que pueblan este País, y que le ha tocado dirigir, de otro lado y para mí, sabiamente durante diez años.
Algún día se darán cuentas estos tales, que personas como Ibarrtxe son las que hacen democracia, porque siendo fieles a sus ideas y conociendo de antemano su derrota, no dudan en someterse al dictado de los Parlamentos, dueños y señores, exclusivos, de la voluntad del pueblo. De estos, quedan media docena y me sobran algunos dedos. De ambas manos, quizás.
Ibarretxe, no olviden los tales, y estimo que esto es muy importante, no solo ha presentado su Plan. Ha gobernado este País para todos, porque no parece sino que, el bienestar económico logrado, el grado de mérito alcanzado por nuestras ikastolas, a nivel educacional y del resto de los colegios y centros de enseñanza, de la Sanidad (hoy en horas bajas es cierto), en cultura, en servicios, de la transformación de Euskadi y sobre todo de Bizkaia, de zonas industriales en regiones de servicios creadoras de riqueza cultural y económica, solo se hayan beneficiado los nacionalistas. Todos, incluidos los liberales y no nacionalista, como yo, nos hemos beneficiado de un Gobierno que ha sabido hacerlo con esfuerzo, con visión de futuro, con ahinco y hasta con ferocidad en el trabajo. Pero todo esto, parece no significar nada. Y sí significa. Vamos a ver cómo el nuevo gobierno supera el listón.
Espero que así sea (ya estoy a una altura de mi existencia en la que me toca pensar, al menos un poco, en mi propio beneficio) y por ello, en su día, juzgaré al nuevo Lehendakari, y su Gobierno por lo que haya hecho, no por lo que haya pensado o dejado de pensar, ideológicamente hablando.
Agur Lehendakari. Poz agurra Lehendakari.
En la mañana del día de hoy (6-5-09) he podido percibir, con desolación y verdadero desánimo, cómo se ha recibido en los muy variados medios de comunicación nacionales madrileños, el apartamiento (trufado de la derrota de Ibarretxe y del nacionalismo vasco. Por ese orden.
Realizado un barrido por las muy variadas emisoras que transmiten desde Madrid, mi observación es que la alegría mostrada lo era, esencialmente, mucho más por la derrota de Iberretxe, que por el triunfo del binomio López-Basagoiti.
No se sacudían los denuestos contra el PNV (no conviene, a mi juicio, porque dentro del partido hay sectores-responsables en parte y a mi juicio de la derrota final de Iberrtxe) con los que en su día se podrá y deberá pactar (la situación del PSOE en Madrid no está para perder al PNV, --de ahí también la alusión en el discurso escrito de Patxi López a Josu Jon Imaz--), sino esencialmente contra Ibarretxe. Se ha personalizado la derrota no en el PNV, sino en un Lehendakari, que acertado o no, esto es otra cuestión, solo ha tenido la decencia de ser coherente con lo que él y su partido predican, como resultado final de sus aspiraciones políticas -independencia- y ha tratado de ponerlo en funcionamiento, dando eso sí, la voz al pueblo vasco. A todo el pueblo. No solo a los nacionalistas. Quede claro.
Conocía, desde hace muchos años, qué es lo que se ha venido sintiendo por “los vascos” de los tiempos de Franco, en Madrid y en el resto de las Provincias de España. Eramos y así se nos consideraba, gente de orden, trabajadores, fieles a la palabra dada y con los que se podía, esencialmente, hacer pingües negocios. El dinero era nuestro capital signo de distinción.
Cuando los vascos volvieron a tomar conciencia de que aparte de industriosos, fieles y juerguistas empedernidos en los madriles, eran también un pueblo, con unas características innegables (lengua, cultura, organización propia, etc.), comenzaron las miradas de reojo y las primeras alarmas saltaron.
Cuando este reconocimiento de lo propio y diferencial avanzó y se transformó en exigencia democrática (no me referiré a ETA para nada) eso sí, las miradas de soslayo, se transformaron en torvas.
A partir del momento en que alguien (Ibarretxe), se decidió a poner negro sobre blanco lo que para él constituía la esencia del ser nacionalista vasco, y transcribió a papel, los que para él y para muchos otros como él, constituían los mínimos exigibles en una futura relación con el Estado español, la torvedad de las miradas se interiorizaron, se expandieron y comenzó una campaña, lenta, poderosa y progresivamente ascendente, cuya misión consistía, exclusivamente, en separar al Sr. Ibarrtxe del poder en Euskadi, de forma que este fuera irremediablemente sustituido por otras fuerzas que hasta entonces, habían dormido el sueño de los justo en la oposición, por decisión no de Madrid, sino de los propios ciudadanos de Euskadi.
Y para ello, con paciencia, con rigor e inteligentemente, eso sí, pero muchas veces con absoluto sentido de la “omertta”, de la “vendetta”, de la traición de algunos y la connivencia y la flojera de otros, se pusieron en funcionamiento, no solo los medios políticos al uso, sino lo más importante, los medios informativos y hasta los medios judiciales (¡qué desdoro para Jueces y Magistrados!), que al servicio del poder político-económico procuraron ir arrinconando a quien o a quienes, por medios “exclusivamente” democráticos, intentaron poner en marcha una idea de organización política diferente. Encabezados, eso también, por el Lehendakari.
Y esto claro está, esto, por intolerable, por salirse de los cauces católico-reales, no se podía permitir. Porque España y su Constitución, son una y solas y desde 1.492 España es una y desde 1.978 es otra, y ambas las dos, desde antaño y ogaño, tienen carácter de absolutamente inmutables. Y con ella, con esa España debía caminar Euskadi, sin salirse ni un ápice de aquéllos principios. Y nada ni nadie, por ello, puede siquiera, tratar de introducir modificación alguna al respecto, porque para jacobinos nosotros, ni los franceses, adscritos a la “Societé des amis de la Constitution”, como Mirabeau, Robespierre o Danton, nos ganaban a centralismo, a protección maternalista de la España única, quizás un poquito descentralizada, pero nunca rota (¡oh que término tan unionista!) de sus Autonomías, de manera que un, (en el fondo de su corazón), girondino como Ibarretxe, debía ser apartado, sin piedad y sin perdón, de la “gobernanzza” del País Vasco o Euskadi. Y han ido a por él.
Se ha hablado mucho y siempre, por los voceros del PP y del PSOE, de la posibilidad indudable, de que todas las ideas políticas pueden y deben ser defendidas en sede parlamentaria. Sí, pero históricamente esto ha supuesto, que cuando quien tenía ideas diferentes y pretendía ponerlas en funcionamiento en el Parlamento (¡cuidado no en la calle a base de manifestaciones o a tiros -como en la Cruzada!-), no solo debía ser derrotado (lo que era perfectamente legítimo) en dicha sede, sino ¡oh sorpresa!, sino denostado, insultado, vejado y al final, despedido, sin honor, a los infiernos del olvido. Y todo por tratar de ser un mero demócrata.
Y han al frente de su oposición el llamado Plan Ibarretxe y la Ley de consulta, afirmando además que esta sociedad es distinta al 50% (a base de repetirlo nos olvidamos de que la realidad no es así, porque números cantan, son el 48% constitucionalistas y 52% nacionalistas vascos) lo que les hace concluir que cualquier proposición hacia la autodeterminación o la independencia, son, cuando menos, en versión de D. Baltasar, alegales. Y si son legales, (que lo son), pues muy bien, se hace una Ley en contra y Santas Pascuas.
Porque la alegría que he percibido en todos esos medios, escritos, radiofónicos y televisivos, no lo era tanto por la victoria de PSE (que sí), como por la derrota del enemigo. Ibarretxe. Y en verdad que esto no es más que el exacerbamiento por reconocimiento de las propias limitaciones, porque ordinariamente uno espera que cuando se ganan unas elecciones, este triunfo sea fruto de los errores del Gobierno y del ofrecimiento de un programa de gobierno capaz de sustituir a los ocupantes del poder y de ilusionar a la ciudadanía (caso paradigmático el de Obama), pero nunca sobre la base de que la persona que ocupa el cargo, no es que lo haya hecho mal en sus tareas de gobierno (diría que en el caso Ibarretxe en términos genéricos, la valoración de su función de gobernante merece un notable alto), sino que al ser considerado un hombre “políticamente incorrecto y hasta indeseable”, debía ser sacrificado, lo que de otro lado, ha servido muy bien, como ocurre en incontables ocasiones, para ocultar las propias deficiencias.
Porque, dígaseme, aparte del asunto de las víctimas del terrorismo, de la derrota de ETA y del ofrecimiento de mano tendida, ¿qué novedades aporta el nuevo gobierno, en orden al mejoramiento de las tareas realizadas hasta hoy?.
Esta debería haber sido la gran cuestión.
Cuando ante una situación como la que se atraviesa, de una escasez cuasi absoluta de la actividad del terrorismo, al menos comparativamente hablando con aquéllos más de doscientos muertos-año, se sigue haciendo de su derrota (¿en qué quedamos, no está prácticamente derrotada ya ETA?) sea este el “leit motiv” del programa del PSOE-PP, ¿qué podemos esperar?.
Por ello me ha producido una penosa impresión la escasa capacidad democrática del periodismo español. Al menos de muchos de sus medios de comunicación. De un escoramiento formidable. ¡Y Patxi López habla de hacer una ETB más plural!. ¿Quizás como Intereconomía, como la COPE, como la propia SER?.
Vamos a ver qué modelo nos copia, porque a mi modesto juicio y por hablar de medios que conozco, ETB y radio Euskadi, si algo puede reprochárseles, es que poco o nada de “jaleo” (de jalear), han dedicado a ensalzar los logros del Gobierno. Siempre ha existido una especie de temor aldeano a no poner de manifiesto lo que se hacía. ¡Así nos ha lucido el pelo! Y además, en lugar de colocar antenas que permitan a estos medios ser vistos y oídos en todo el País, pues que no, que la antena hasta Orduña y ya vale. A veces parecemos, honradamente, tontos del culo.
Porque veamos, lo que se reprocha a Ibarretxe es haber presentado un plan, el suyo y el de los dos partidos que lo han acompañado EB y EA, primero al Parlamento vasco, donde se aprueba y luego, al Parlamento español, donde se le derrota y se archiva. ¿Qué déficit democrático se observa en esta actitud?.
Se dice. Debía haber consensuado ese plan con el resto de las fuerzas políticas, antes de presentarlo en ningún lado. Pero bueno, digo yo. ¿Para qué sirve el Parlamento?. ¿No es este la representación genuina del pueblo?. Pues allí fue el dichoso Plan y su coetánea Ley de Consulta, en primera Instancia. Y por no hablar, si se hubiera llegado a acuerdos anteriores como dicen los impugnantes, del “cepillador mayor del Reino”, D. Alfonso…., no Alonso no, que es majo, el Guerra, ese! ¡Ya nos queda poco pelo, como para que encima nos lo quiera tomar D. Alfonso!
Aprobado en Vitoria, ni siquiera fue “recurrido” en apelación por los derrotados, para ante el Parlamento español. Fue su propio valedor, Juan José Ibarretxe, el que, reconociendo el valor del Parlamento de Madrid, se fue allí, a fin de que las fuerzas políticas que representaban a todo el País, lo derrotaran.
Fue democrático y educado. Porque Ibarretxe sabía lo que le esperaba en Madrid. Pero fue. Y volvió. Pero no se le perdonó, ni se le perdona (y mucho me temo que algo de eso hay también dentro de sus propias filas) el atrevimiento de ir y someterse a la oposición en Pleno de las fuerzas jacobinas. ¿Quizás en lo que se está pensando, inconscientemente espero, es que Ibarretxe y sus colegas, debieron haber salido a la calle, con el Plan al frente, la Brunete por detrás y la Ertzaintza como infantería, a fin de “imponer” ciertos trágalas como los que en este País estamos soportando, resignadamente algunos, cabreadamente otros, de ciertas Leyes y resoluciones judiciales que están haciendo más por la unidad patria, que todas las ideologías ultraderechistas al uso?. ¿Era eso lo correcto, lo adecuado, lo conforme a derecho?. ¿O más bien ese fue el camino de espinas de un demócrata, que a fuer de serlo, ha perdido, no solo el poder, sino al parecer la confianza y el apoyo de los propios?. Porque y esta es otra. ¿Dónde estaban, por ejemplo, los que dentro de su propio partido dijeron que apoyaban el proyecto?. Imagino que tomando vinos en el batzoki de turno (a salvo las honrosísimas excepciones de los tres Diputados Generales, y de Iñigo Urkullu y Belén Greaves, chapeau para los cinco), para que “quien les condujo a la derrota”, pagara su atrevimiento con la expulsión a la oscuridad del Averno
Este es el “pecado” de Ibarretxe. Y por este pecado, del que en modo alguno se ha arrepentido y espero personalmente que no se arrepienta (otra cosa es lo que yo votaría al Plan, si llegara el caso), se le ha condenado y los “mass media” han cantado alborozados la personal derrota de Ibarrtexe, que harto, lógicamente, de extraños y “propios” y seguramente más a causa de estos que de aquéllos, se ha ido a su casa, con su Begoña y sus hijas, que estarán no menos hartas que él, de la clase de personas que pueblan este País, y que le ha tocado dirigir, de otro lado y para mí, sabiamente durante diez años.
Algún día se darán cuentas estos tales, que personas como Ibarrtxe son las que hacen democracia, porque siendo fieles a sus ideas y conociendo de antemano su derrota, no dudan en someterse al dictado de los Parlamentos, dueños y señores, exclusivos, de la voluntad del pueblo. De estos, quedan media docena y me sobran algunos dedos. De ambas manos, quizás.
Ibarretxe, no olviden los tales, y estimo que esto es muy importante, no solo ha presentado su Plan. Ha gobernado este País para todos, porque no parece sino que, el bienestar económico logrado, el grado de mérito alcanzado por nuestras ikastolas, a nivel educacional y del resto de los colegios y centros de enseñanza, de la Sanidad (hoy en horas bajas es cierto), en cultura, en servicios, de la transformación de Euskadi y sobre todo de Bizkaia, de zonas industriales en regiones de servicios creadoras de riqueza cultural y económica, solo se hayan beneficiado los nacionalistas. Todos, incluidos los liberales y no nacionalista, como yo, nos hemos beneficiado de un Gobierno que ha sabido hacerlo con esfuerzo, con visión de futuro, con ahinco y hasta con ferocidad en el trabajo. Pero todo esto, parece no significar nada. Y sí significa. Vamos a ver cómo el nuevo gobierno supera el listón.
Espero que así sea (ya estoy a una altura de mi existencia en la que me toca pensar, al menos un poco, en mi propio beneficio) y por ello, en su día, juzgaré al nuevo Lehendakari, y su Gobierno por lo que haya hecho, no por lo que haya pensado o dejado de pensar, ideológicamente hablando.
Agur Lehendakari. Poz agurra Lehendakari.
27.02.09
AHORA MANDAN LAS VICTIMAS
¡Y qué bien les viene a los Gobiernos de turno!, que desde el odio, el rencor y la imperiosa necesidad de venganza, las Leyes se vayan modificando, lo que evidentemente les asegura el voto de algunos ciudadanos, pero eso no significa, en modo alguno, que las cosas en este País vayan a ir mejor, en materia de evitación de delitos, sino todo lo contrario, como argumentaré a continuación.
Y además, el Gobierno, se quita cómodamente el problema de encima, porque lo que no se quiere, ante hechos luctuosos como el de la joven Marta, es ponerse a pensar y además es mucho menos costoso, modificar el Código Penal aumentado las penas, agravando la situación carcelaria de los reclusos, que imaginar cómo podrían evitarse las comisiones de hechos tan detestables. Aquello supone un ejercicio de reflexión, que por intelectualmente costoso, el Gobierno no está dispuesto a soportar. Es preferible instaurar, como ahora solicitan los padres de la última “y sonada víctima”, la cadena perpetua. Y a no tardar, ¡no les quepa la más mínima duda a todos cuantos jalean estas medidas!, se volverá a instaurar la pena de muerte. Al tiempo, si esto no se remedia. Aunque haya de modificarse la Constitución, que para eso ya se pondrán en marcha los mecanismos necesarios.
Y vienen a cuento estas reflexiones, a raíz de la última muerte mediática, acontecida y de la que ha sido víctima una joven, Marta del Castillo, que innecesariamente perdió la vida a manos, ante airadas manos, de alguien que se titulaba, indebidamente, su novio. No era su novio. Era su cabrón dominante.
Una primera cuestión que se me plantea es, ¿por qué esta muerte sí y las demás que anualmente ocurren en este nuestro País, no? ¿O es que esta muerte es distinta de otras que violentamente ocurren en España?. ¿Dónde está la diferencia?. Por ello es preciso preguntarse la razón de tanto alboroto mediático, en este caso. Y el plegamiento de todos, a lo que todos los malditos medios se están excediendo en sus planteamientos, absoluta y desgraciadamente amarillistas.
Simplemente, a los medios de comunicación, en este caso, yo los considero medios de deformación. Y poco a poco, es que no se libra del apoyo mediático de esta especie de linchamiento del homicida o asesino, ni un solo periódico, radio o televisión. Ya no hay medios “serios”. Todos se han convertido en auténticas aves carroñeras, que dibujan en primera línea el dolor, la fotografía del cadáver (a ser posible), si se pudiera incluso, la autopsia, las heridas; se describe con minuciosidad todo aquello, que pueda acrecentar de modo exponencial, la sensación y necesariedad de despertar en los asistentes los sentimientos de venganza y odio.
Porque siempre he dicho y mantengo. Las reacciones de los familiares tienen y están absolutamente justificadas. Del orden que estas sean y no quito ni un letra de esta palabra, del orden que sean.
Los del resto, constituyen meras actuaciones económicas, airean convenientemente la escabrosidad de cada asunto y de otro lado se trata también de aquéllas las personas que sin demasiadas cosas que hacer, saben que saldrán en primera línea de prensa, a ser posible de televisión, que transmitirá sus gritos y gestos al resto del Mundo, como si al día siguiente alguien se acordara de su intervención. Producen verdadera grima, de la que son responsables ellos, pero como diríamos los penalistas, meros colaboradores necesarios en el desmán, los gritos y las posibles desórdenes (a lo que el Gobierno debe dedicar parte de sus efectivos policiales, con el costo que ello supone) que se produzcan y con ello se está creando una enorme masa crítica, que presiona al Gobierno, cuya única salida es la de, y esta es otra, recibir a los padres o familiares de la chica asesinada. ¿Y para qué? Y sobre todo, ¿por qué a estos y no a los muertos que no han protestado?. ¿Y por qué no recibe el Presidente del Gobierno, a los familiares de los muertos en una mesa de quirófano, por la negligencia de cualquier médico? ¿Cuántas clases de muertos hay para usted, Sr. Rodríguez Zapatero?.
Y esta es una grave cuestión. La manía que le ha entrado al Gobierno de, celebrada y debidamente preparada por los medios, la oportuna (más bien inoportuna) rueda de prensa, lo obligado es, claro está, pedir audiencia al Presidente del Gobierno, que inmediatamente la concede, en postura absolutamente demagógica, porque lo único que puede hacer el Sr. Presidente, es oír, prometer y luego, cuando ya los primeros embates se hayan liquidado, olvidar.
En fin, el Sr. Presidente recibe, los desolados padres se hacen la foto con el mismo y luego a recoger firmas en orden a la modificación de las penas. ¡Dios!, ¿y me quieren decir los tales padres y demás familiares, si algo de lo que han hecho ha servido para algo?. ¿Han conseguido evitar, qué evitar, paliar al menos, algunos de los posteriores delitos que han sucedido al de su pariente?. Pues no. ¿Y por qué ocurre así, deberían reflexionar los tales?. Simplemente porque la posible solución a estos conflictos, no se halla en el Código Penal, sino en la familia, en la escuela, en los Colegios y en la Universidad. Si no se arregla ahí, el problema continuará, aunque los Gobiernos les permitan aumentar sus egos, con la foto que colgarán en lugar preferente en el salón de su casa y les recuerden aquél día en el que Rodríguez Zapatero les recibió….., absolutamente para nada, en La Moncloa.
Padres. No se presten al juego, porque para los Gobiernos, se trata de un juego. Sean ustedes más conscientes de lo que supone la visita.
Y quien esto escribe no se cansará de repetir que el C.P. no está para solucionar conflictos, sino para castigarlos una vez producidos. Otra cosa es el Derecho penitenciario y la reeducación del delincuente. ¿Debe desaparecer entonces el Código Penal? Evidentemente no, pero sí habrá de ser sustituido por otro conjunto de normas, porque con él, nada se consigue, salvo que consideremos la venganza o el simple castigo como algo que puede solucionar los conflictos.
Habremos de convencernos de una vez, que si Uds., los tristemente afectados, quieren de verdad colaborar en que estos problemas se solucionen, en la medida en que pudieran, solo presionando a los distintos estamentos educacionales, encontrarán soluciones. No vayan a visitar al Presidente del Gobierno. Hagan cola, manifiéstense ante el Ministerio de Educación, porque en tanto en cuanto lo más importante, incluso en los Colegios religiosos, sea la creación del hombre-mujer productor de medios materiales, nada ni nadie resolverá el problema. El día en el que en los centros de enseñanza se trate de crear hombres y mujeres, esencialmente respetuosos, democráticos, buenos ciudadanos y luego sabios conocedores de las materias con las que se van a ganar el pan, solo entonces, habremos logrado hacer disminuir los crímenes (de todo orden). Porque no sé si Uds. se han dado cuenta, de que cada vez son más los delincuentes que entran en prisión, lo cual significa, no solo que no se ha solucionado el problema, sino que ni siquiera se ha intentado su posible entrada en vias de un posible arreglo.
La presión se debe ejercer donde se debe.
Y no me sirve lo que algunos tertulianos dicen. Es que esta es una solución a cincuenta o cien años. Pues miren, el hombre, para llegar a ser lo que hoy es, (y no es gran cosa como vemos) tardó cincuenta millones de años. Cien más, es como un terrón de azúcar para un diabético. No lo matará, porque el problema no es una cucharada, es el exceso. Y con estos muertos se están cometiendo demasiados excesos. Que además se están demostrando, no solo inútiles, sino que están colaborando a la creación de una sociedad que confía en el duro castigo como la panacea resolutiva de los conflictos, en detrimento de esa educación, tan necesaria que por olvidada, está dejando nuestra sociedad al borde del primitivismo más nauseabundo.
En estos casos las víctimas o sus allegados, se están convirtiendo en meras marionetas, manejadas a gusto por los medios amarillos de comunicación (no sé si queda alguno que pueda escaparse de esta acepción), y por los políticos desaprensivos. Al menos en política, echo mucho de menos a esos dirigentes que son capaces de soportar los embates de los medios, de la oposición y de los tertulianos, pero que saben dónde está el problema y arbitran auténticas soluciones, aunque tengan que convencer a esos padres, que la solución no pasa en absoluto por hacer más prisiones y aumentar las penas, sino por hacer buenos ciudadanos.
Y a los que, como en este caso, proponen la instauración de la pena de cadena perpetua lo primero que habrían de aclararnos, es qué clase de cadena perpetua quieren. Si es aquélla en que el delincuente no salga de su prisión para toda la vida, yo propondría (aunque no esté de acuerdo con esta pena), que se le diera a escoger y el día en que se harte de estar en prisión, pudiera optar por una muerte digna, es decir, tener la alternativa de sustituir su prisión perpetua, por la de muerte. Que algunos ya la prefieren.
Después. Si por cadena perpetua se entiende la limitada, habrá que establecer hasta qué limite y en qué condiciones se habla de cadena perpetua, pero si hay condiciones y el delincuente puede salir de prisión cumplidas estas, ya no hablaríamos de cadena perpetua. Sería otra cosa. Que por cierto, en mayor o menor grado, ya se contempla en la legislación vigente.
Curiosamente, me quedo con el sistema penitenciario que ya tenemos y con las penas que el Código Penal contempla y con la aplicación rigurosa, veraz y estricta, de la redención del preso por medio de la enseñanza, el trabajo, la educación y la posibilidad de que al salir de su agujero, el preso, esté debidamente formado para realizar un trabajo digno y remunerado y el Estado tuviera una serie de medianas empresas, a las que podrían acudir los tales, proponiendo al tal en aquélla línea de partida que como todo ser humano debió gozar y que no tuvo. Lo hará más tarde, pero deberá tener su oportunidad.
Y las víctimas. Sí. Las víctimas deben tener menos palabrería oficial y mediática, menos fotos y menos alharacas y programas de televisión y mucho más apoyo económico, eficaz e inmediato, ético, moral, sicológico durante todo el tiempo que fuere necesario, a fin de que las mismas, las familias o las propias víctimas, puedan superar el trauma ocasionado y que solo conseguirán abrazarlo mediante la adopción de tales medidas, que de otro lado, la mayor parte se hallan legalmente reguladas y no se cumplen, o se cumplen a destiempo.
Las víctimas tienen todo el derecho del mundo a ser debidamente atendidas por el Estado, por la sociedad, pero en modo alguno tienen derecho a regir la vida y destino de los ciudadanos, porque para eso ya tenemos al Legislador y al Ejecutivo, que en modo alguno deberán ser sustituidos por el empuje, lógico de otro lado, de quienes se sienten injustamente vejados por un hecho puntual.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
24 de Febrero de 2.009
¡Y qué bien les viene a los Gobiernos de turno!, que desde el odio, el rencor y la imperiosa necesidad de venganza, las Leyes se vayan modificando, lo que evidentemente les asegura el voto de algunos ciudadanos, pero eso no significa, en modo alguno, que las cosas en este País vayan a ir mejor, en materia de evitación de delitos, sino todo lo contrario, como argumentaré a continuación.
Y además, el Gobierno, se quita cómodamente el problema de encima, porque lo que no se quiere, ante hechos luctuosos como el de la joven Marta, es ponerse a pensar y además es mucho menos costoso, modificar el Código Penal aumentado las penas, agravando la situación carcelaria de los reclusos, que imaginar cómo podrían evitarse las comisiones de hechos tan detestables. Aquello supone un ejercicio de reflexión, que por intelectualmente costoso, el Gobierno no está dispuesto a soportar. Es preferible instaurar, como ahora solicitan los padres de la última “y sonada víctima”, la cadena perpetua. Y a no tardar, ¡no les quepa la más mínima duda a todos cuantos jalean estas medidas!, se volverá a instaurar la pena de muerte. Al tiempo, si esto no se remedia. Aunque haya de modificarse la Constitución, que para eso ya se pondrán en marcha los mecanismos necesarios.
Y vienen a cuento estas reflexiones, a raíz de la última muerte mediática, acontecida y de la que ha sido víctima una joven, Marta del Castillo, que innecesariamente perdió la vida a manos, ante airadas manos, de alguien que se titulaba, indebidamente, su novio. No era su novio. Era su cabrón dominante.
Una primera cuestión que se me plantea es, ¿por qué esta muerte sí y las demás que anualmente ocurren en este nuestro País, no? ¿O es que esta muerte es distinta de otras que violentamente ocurren en España?. ¿Dónde está la diferencia?. Por ello es preciso preguntarse la razón de tanto alboroto mediático, en este caso. Y el plegamiento de todos, a lo que todos los malditos medios se están excediendo en sus planteamientos, absoluta y desgraciadamente amarillistas.
Simplemente, a los medios de comunicación, en este caso, yo los considero medios de deformación. Y poco a poco, es que no se libra del apoyo mediático de esta especie de linchamiento del homicida o asesino, ni un solo periódico, radio o televisión. Ya no hay medios “serios”. Todos se han convertido en auténticas aves carroñeras, que dibujan en primera línea el dolor, la fotografía del cadáver (a ser posible), si se pudiera incluso, la autopsia, las heridas; se describe con minuciosidad todo aquello, que pueda acrecentar de modo exponencial, la sensación y necesariedad de despertar en los asistentes los sentimientos de venganza y odio.
Porque siempre he dicho y mantengo. Las reacciones de los familiares tienen y están absolutamente justificadas. Del orden que estas sean y no quito ni un letra de esta palabra, del orden que sean.
Los del resto, constituyen meras actuaciones económicas, airean convenientemente la escabrosidad de cada asunto y de otro lado se trata también de aquéllas las personas que sin demasiadas cosas que hacer, saben que saldrán en primera línea de prensa, a ser posible de televisión, que transmitirá sus gritos y gestos al resto del Mundo, como si al día siguiente alguien se acordara de su intervención. Producen verdadera grima, de la que son responsables ellos, pero como diríamos los penalistas, meros colaboradores necesarios en el desmán, los gritos y las posibles desórdenes (a lo que el Gobierno debe dedicar parte de sus efectivos policiales, con el costo que ello supone) que se produzcan y con ello se está creando una enorme masa crítica, que presiona al Gobierno, cuya única salida es la de, y esta es otra, recibir a los padres o familiares de la chica asesinada. ¿Y para qué? Y sobre todo, ¿por qué a estos y no a los muertos que no han protestado?. ¿Y por qué no recibe el Presidente del Gobierno, a los familiares de los muertos en una mesa de quirófano, por la negligencia de cualquier médico? ¿Cuántas clases de muertos hay para usted, Sr. Rodríguez Zapatero?.
Y esta es una grave cuestión. La manía que le ha entrado al Gobierno de, celebrada y debidamente preparada por los medios, la oportuna (más bien inoportuna) rueda de prensa, lo obligado es, claro está, pedir audiencia al Presidente del Gobierno, que inmediatamente la concede, en postura absolutamente demagógica, porque lo único que puede hacer el Sr. Presidente, es oír, prometer y luego, cuando ya los primeros embates se hayan liquidado, olvidar.
En fin, el Sr. Presidente recibe, los desolados padres se hacen la foto con el mismo y luego a recoger firmas en orden a la modificación de las penas. ¡Dios!, ¿y me quieren decir los tales padres y demás familiares, si algo de lo que han hecho ha servido para algo?. ¿Han conseguido evitar, qué evitar, paliar al menos, algunos de los posteriores delitos que han sucedido al de su pariente?. Pues no. ¿Y por qué ocurre así, deberían reflexionar los tales?. Simplemente porque la posible solución a estos conflictos, no se halla en el Código Penal, sino en la familia, en la escuela, en los Colegios y en la Universidad. Si no se arregla ahí, el problema continuará, aunque los Gobiernos les permitan aumentar sus egos, con la foto que colgarán en lugar preferente en el salón de su casa y les recuerden aquél día en el que Rodríguez Zapatero les recibió….., absolutamente para nada, en La Moncloa.
Padres. No se presten al juego, porque para los Gobiernos, se trata de un juego. Sean ustedes más conscientes de lo que supone la visita.
Y quien esto escribe no se cansará de repetir que el C.P. no está para solucionar conflictos, sino para castigarlos una vez producidos. Otra cosa es el Derecho penitenciario y la reeducación del delincuente. ¿Debe desaparecer entonces el Código Penal? Evidentemente no, pero sí habrá de ser sustituido por otro conjunto de normas, porque con él, nada se consigue, salvo que consideremos la venganza o el simple castigo como algo que puede solucionar los conflictos.
Habremos de convencernos de una vez, que si Uds., los tristemente afectados, quieren de verdad colaborar en que estos problemas se solucionen, en la medida en que pudieran, solo presionando a los distintos estamentos educacionales, encontrarán soluciones. No vayan a visitar al Presidente del Gobierno. Hagan cola, manifiéstense ante el Ministerio de Educación, porque en tanto en cuanto lo más importante, incluso en los Colegios religiosos, sea la creación del hombre-mujer productor de medios materiales, nada ni nadie resolverá el problema. El día en el que en los centros de enseñanza se trate de crear hombres y mujeres, esencialmente respetuosos, democráticos, buenos ciudadanos y luego sabios conocedores de las materias con las que se van a ganar el pan, solo entonces, habremos logrado hacer disminuir los crímenes (de todo orden). Porque no sé si Uds. se han dado cuenta, de que cada vez son más los delincuentes que entran en prisión, lo cual significa, no solo que no se ha solucionado el problema, sino que ni siquiera se ha intentado su posible entrada en vias de un posible arreglo.
La presión se debe ejercer donde se debe.
Y no me sirve lo que algunos tertulianos dicen. Es que esta es una solución a cincuenta o cien años. Pues miren, el hombre, para llegar a ser lo que hoy es, (y no es gran cosa como vemos) tardó cincuenta millones de años. Cien más, es como un terrón de azúcar para un diabético. No lo matará, porque el problema no es una cucharada, es el exceso. Y con estos muertos se están cometiendo demasiados excesos. Que además se están demostrando, no solo inútiles, sino que están colaborando a la creación de una sociedad que confía en el duro castigo como la panacea resolutiva de los conflictos, en detrimento de esa educación, tan necesaria que por olvidada, está dejando nuestra sociedad al borde del primitivismo más nauseabundo.
En estos casos las víctimas o sus allegados, se están convirtiendo en meras marionetas, manejadas a gusto por los medios amarillos de comunicación (no sé si queda alguno que pueda escaparse de esta acepción), y por los políticos desaprensivos. Al menos en política, echo mucho de menos a esos dirigentes que son capaces de soportar los embates de los medios, de la oposición y de los tertulianos, pero que saben dónde está el problema y arbitran auténticas soluciones, aunque tengan que convencer a esos padres, que la solución no pasa en absoluto por hacer más prisiones y aumentar las penas, sino por hacer buenos ciudadanos.
Y a los que, como en este caso, proponen la instauración de la pena de cadena perpetua lo primero que habrían de aclararnos, es qué clase de cadena perpetua quieren. Si es aquélla en que el delincuente no salga de su prisión para toda la vida, yo propondría (aunque no esté de acuerdo con esta pena), que se le diera a escoger y el día en que se harte de estar en prisión, pudiera optar por una muerte digna, es decir, tener la alternativa de sustituir su prisión perpetua, por la de muerte. Que algunos ya la prefieren.
Después. Si por cadena perpetua se entiende la limitada, habrá que establecer hasta qué limite y en qué condiciones se habla de cadena perpetua, pero si hay condiciones y el delincuente puede salir de prisión cumplidas estas, ya no hablaríamos de cadena perpetua. Sería otra cosa. Que por cierto, en mayor o menor grado, ya se contempla en la legislación vigente.
Curiosamente, me quedo con el sistema penitenciario que ya tenemos y con las penas que el Código Penal contempla y con la aplicación rigurosa, veraz y estricta, de la redención del preso por medio de la enseñanza, el trabajo, la educación y la posibilidad de que al salir de su agujero, el preso, esté debidamente formado para realizar un trabajo digno y remunerado y el Estado tuviera una serie de medianas empresas, a las que podrían acudir los tales, proponiendo al tal en aquélla línea de partida que como todo ser humano debió gozar y que no tuvo. Lo hará más tarde, pero deberá tener su oportunidad.
Y las víctimas. Sí. Las víctimas deben tener menos palabrería oficial y mediática, menos fotos y menos alharacas y programas de televisión y mucho más apoyo económico, eficaz e inmediato, ético, moral, sicológico durante todo el tiempo que fuere necesario, a fin de que las mismas, las familias o las propias víctimas, puedan superar el trauma ocasionado y que solo conseguirán abrazarlo mediante la adopción de tales medidas, que de otro lado, la mayor parte se hallan legalmente reguladas y no se cumplen, o se cumplen a destiempo.
Las víctimas tienen todo el derecho del mundo a ser debidamente atendidas por el Estado, por la sociedad, pero en modo alguno tienen derecho a regir la vida y destino de los ciudadanos, porque para eso ya tenemos al Legislador y al Ejecutivo, que en modo alguno deberán ser sustituidos por el empuje, lógico de otro lado, de quienes se sienten injustamente vejados por un hecho puntual.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
24 de Febrero de 2.009
06.02.09
LA HUELGA DE UN PODER.
LA HUELGA DE UNOS FUNCIONARIOS.
¿Y QUE MAS DA?.
Para una vez que las Señorías se arremangan y convocan una dudosa huelga, va y nos ponemos a discutir del maldito sexo de los ángeles. ¡Qué verbena de País! ¿Tienen o no derecho ala huelga Sus Señorías? La cuestión es otra. ¿Es o no necesaria la huelga?
El paradigma actual es. O soltamos presión a la caldera, o ezplota.
Sabemos, sobre todo los Abogados, auténticos pararrayos de las desidias políticas (de todos los Gobiernos, desde Primo de Rivera hasta hoy) y judiciales, que la Administración de Justicia de un lado y el poder judicial, de otro, son dos auténticos desastres.
Hoy no solo porque como mantienen los Jueces, no tienen medios, la oficina judicial es una verdadera catástrofe, las leyes procedimentales un verdadero bodrio y así sucesivamente, sino porque y también, nadie, desde ningún estamento político o judicial, ha hecho prácticamente nada por tratar de resolver el problema.
Y de pronto llegan un montón de jóvenes jueces, digo yo, o al menos inquietos jueces, que mandan a parar y dicen hasta aquí hemos llegado y exigen. Y si no se hace esto, condicionan, nos vamos a la huelga. En la que por cierto, no lo olviden los convocantes, muchos de Vds. están permanentemente. Y este es otro de los asuntos que también deben arreglar y vigilar. Vigilancia que no solo respecto de Vds. mismos, sino de sus respectivas oficinas, en las que la productividad no es precisamente modelo a exportar.
Todas y cada una de las cosas que he leído como objeto de reivindicación, son absolutamente justas y yo diría que aún se quedan cortos. Y quienes no les han secundado, como los de Euskadi, es porque su sentido de la solidaridad se ausentó, del mismo modo que se fueron sus ganas de seguir luchando. Porque contra el Poder político, o estás en lucha y alerta permanentes, o al día siguiente te la juega.
Nunca desde el poder político se han preocupado de la Administración de Justicia, porque, entre otras cosas, a los Jueces, como son Poder, no los temen, porque ¿qué van a hacer? ¿Una huelga? ¡Si ellos mismos dicen que no pueden hacerla! Pues a seguir, tan mal como estamos.
Pero ahora, la criada (esa malvestida que es la Judicatura), les ha salido soliviantada.
Pero en este asunto no debemos olvidar otros colectivos. Los Funcionarios. los Abogados, los Procuradores. Los funcionarios, a través de sus sindicatos, algo discuten, sobre todo sus condiciones laborales (¿o solo eso?). Pero ¿y los Letrados, sus Colegios, su Consejo General; y los Procuradores? Pues nada, como si el asunto no fuera con ellos. Con nosotros.
Nos hemos preocupado siempre, los Abogados y voy a fijarme en mi casa, de que haya pleitos. Muchos y de ese modo, con aguantar un par de años, (desde que te inicias en esta profesión) y seguir la rueda, ya empezaremos a minutar (que no supone cobrar) aquéllos. Es decir. Con solo dos años, nos ponemos al día en nuestros dineros, que es lo que en el fondo nos preocupa, cuasi esencialmente. El ejercicio profesional solo pretende hacer Abogados para que ganen pleitos. No para que la Justicia sea cada vez mejor.
Por eso y como siempre o casi siempre, nos ha faltado punch.
¿Por que no nos unimos a los Jueces, si tienen razón, porque lo que ellos pretenden no solo irá en su beneficio, sino en el nuestro? No hacemos nada por nosotros mismos, pero tampoco somos capaces de unirnos a otros cuando estos, cargados de razón, quieren poner firmes a quienes deben estarlo. El Ministerio de Justicia.
¿Se han entretenido Vds. en examinar la condición y características de los muy variados Ministros de Justicia que ha tenido este País?
Con excepción de Juan Alberto Belloch, han sido siempre (e intencionadamente, así elegidos) los más tontos de todos los Ministerios. Y si alguien me dice que no, díganme por qué razón estamos tan mal al menos desde D. Francisco Franco. Respóndanme.
Esto para empezar.
Yo apoyo la huelga y me importa un rábano si los Jueces tienen o no derecho a hacerla. Porque en esa discusión nos perderemos entre la dicotomía famosa, Jueces vs/ funcionarios. Y hoy no toca a filosofar. Toca a las barricadas, que ya está bien de tanta jodienda.
Y hoy y anteayer y ayer, la cuestión no es esta. La cuestión es que el poder político debe empezar a sentir el aliento serio, de que una huelga de Jueces, Secretarios, Funcionarios y Abogados o al menos de los primeros, va a empezar a soplar en sus cuellos, hasta desesperarlos y conseguir, de este modo, modificar definitivamente actitudes ancestrales que entre todos hemos consentido culpablemente.
Y parte o todo, por ejemplo, de lo que se va en dos aviones, tres tanques, o un barco de maldita guerra, que se vaya de una vez, a favor del ciudadano, que está clamando incesantemente por una mejor administración de justicia.
Así que Señorías, adelante, sin desmayo y a empezar el día 18. Yo habría esperado al día 23, para que se jodan y vean que va en serio. Y digo esto, porque la huelga tiene visos, euforizantes, de un levantamiento, código en mano, de los Jueces contra el Ejecutivo. ¡A por ellos!
Pero también les tengo que decir Señorías, que aparte de sus reivindicaciones ya conocidas:
1º.- Hagan algo para que los Jueces sean seres humanos, al servicio del ciudadano y mera y simplemente educados. Su soberbia, a veces. Su sentido de la superioridad; el desprecio con que tratan a los Abogados, Procuradores y ciudadanos, es a veces tan patético que raya en la necesidad de que la mamá de los tales, les de un par de azotes y los envíen al cuarto oscuro.
2º.- Piensen Señorías, que la formación que actualmente reciben en su escuela judicial es harto deficiente. Y que con los escasos años que de la mismas salen y con la escasísima experiencia que constituye su bagaje, ni pueden, ni deben juzgar todo aquello que, por ejemplo, el Código Penal les permite. Ni instruir.
3º.- Luchen también por la modificación del sistema instructorio y procuren hacer Jueces, no inquisidores, sino de amigable composición “inter partes”.
4º.- Piensen que un Juez no debe ser un conjunto de preceptos aprendidos de memoria, que otros se encargan de interpretar para ellos. Que la clave de una buena justicia pasa por un Juez conocedor, experto, que ha pasado por la vida, que la conoce, la domina, sabe de las humanas flaquezas y debe poner remedio a las mismas, desde la comprensión y jamás desde la venganza.
5º.- Piensen que por acercarse a los demás profesionales, y a los ciudadanos, no van a ser considerados venales, sino que acabarán por entender lo que es la lucha diaria, sin necesidad de estar permanentemente encerrados en su despacho, con sus compañeros de profesión, casándose entre Vds., (con todos mis rspetos a ciertos Jueces/as, realmente humanos e inteligentes) y olvidando que imparten justicia para que los seres humanos entiendan por qué sus conductas son y deben ser objeto de sanción.
¡Qué sentencias!, todas ellas, casi sin excepción, tan llenas de citas doctrinales, jurisprudenciales y de todo orden, menos de unas palabras que al condenado, o al que se le desestima una demanda, le ayuden a comprender por qué las cosas deben ser así. Y si hay que darle al Letrado o al Procurador, denle, con amor (como decía el de Aquino), pero denle.
6º.- A ver si aprenden, en ese sentido, que una sentencia, explicada en Sala, por quien ostenta la presidencia del Tribunal, seguramente hará un mejor ciudadano, que cincuenta folios absolutamente ininteligibles, incluso, a veces, `para los propios, profesionales.
Más cosas ya se me ocurren, pero tampoco es el caso. Ahora toca a apoyar unas justas reivindicaciones, de unos Jueces, cuando menos, que diría el castizo, “ riesgosos”.
En esta situación, Señorías, desde aquí, adelante la huelga y no cejen, que el poder da un poco de lo que justamente se le pide y mañana, otra vez a dormir. Hay que estar vigilantes. Ataquen los problemas en profundidad, emplacen y empalen, si preciso fuere, al Ejecutivo y si precisan apoyo, cuando menos el mío, lo tienen hasta que todos nos agotemos. Y les juro que la ayuda será ferviente y fiel, yo tengo rebeldía para rato.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
3 de Febrero de 2009
LA HUELGA DE UNOS FUNCIONARIOS.
¿Y QUE MAS DA?.
Para una vez que las Señorías se arremangan y convocan una dudosa huelga, va y nos ponemos a discutir del maldito sexo de los ángeles. ¡Qué verbena de País! ¿Tienen o no derecho ala huelga Sus Señorías? La cuestión es otra. ¿Es o no necesaria la huelga?
El paradigma actual es. O soltamos presión a la caldera, o ezplota.
Sabemos, sobre todo los Abogados, auténticos pararrayos de las desidias políticas (de todos los Gobiernos, desde Primo de Rivera hasta hoy) y judiciales, que la Administración de Justicia de un lado y el poder judicial, de otro, son dos auténticos desastres.
Hoy no solo porque como mantienen los Jueces, no tienen medios, la oficina judicial es una verdadera catástrofe, las leyes procedimentales un verdadero bodrio y así sucesivamente, sino porque y también, nadie, desde ningún estamento político o judicial, ha hecho prácticamente nada por tratar de resolver el problema.
Y de pronto llegan un montón de jóvenes jueces, digo yo, o al menos inquietos jueces, que mandan a parar y dicen hasta aquí hemos llegado y exigen. Y si no se hace esto, condicionan, nos vamos a la huelga. En la que por cierto, no lo olviden los convocantes, muchos de Vds. están permanentemente. Y este es otro de los asuntos que también deben arreglar y vigilar. Vigilancia que no solo respecto de Vds. mismos, sino de sus respectivas oficinas, en las que la productividad no es precisamente modelo a exportar.
Todas y cada una de las cosas que he leído como objeto de reivindicación, son absolutamente justas y yo diría que aún se quedan cortos. Y quienes no les han secundado, como los de Euskadi, es porque su sentido de la solidaridad se ausentó, del mismo modo que se fueron sus ganas de seguir luchando. Porque contra el Poder político, o estás en lucha y alerta permanentes, o al día siguiente te la juega.
Nunca desde el poder político se han preocupado de la Administración de Justicia, porque, entre otras cosas, a los Jueces, como son Poder, no los temen, porque ¿qué van a hacer? ¿Una huelga? ¡Si ellos mismos dicen que no pueden hacerla! Pues a seguir, tan mal como estamos.
Pero ahora, la criada (esa malvestida que es la Judicatura), les ha salido soliviantada.
Pero en este asunto no debemos olvidar otros colectivos. Los Funcionarios. los Abogados, los Procuradores. Los funcionarios, a través de sus sindicatos, algo discuten, sobre todo sus condiciones laborales (¿o solo eso?). Pero ¿y los Letrados, sus Colegios, su Consejo General; y los Procuradores? Pues nada, como si el asunto no fuera con ellos. Con nosotros.
Nos hemos preocupado siempre, los Abogados y voy a fijarme en mi casa, de que haya pleitos. Muchos y de ese modo, con aguantar un par de años, (desde que te inicias en esta profesión) y seguir la rueda, ya empezaremos a minutar (que no supone cobrar) aquéllos. Es decir. Con solo dos años, nos ponemos al día en nuestros dineros, que es lo que en el fondo nos preocupa, cuasi esencialmente. El ejercicio profesional solo pretende hacer Abogados para que ganen pleitos. No para que la Justicia sea cada vez mejor.
Por eso y como siempre o casi siempre, nos ha faltado punch.
¿Por que no nos unimos a los Jueces, si tienen razón, porque lo que ellos pretenden no solo irá en su beneficio, sino en el nuestro? No hacemos nada por nosotros mismos, pero tampoco somos capaces de unirnos a otros cuando estos, cargados de razón, quieren poner firmes a quienes deben estarlo. El Ministerio de Justicia.
¿Se han entretenido Vds. en examinar la condición y características de los muy variados Ministros de Justicia que ha tenido este País?
Con excepción de Juan Alberto Belloch, han sido siempre (e intencionadamente, así elegidos) los más tontos de todos los Ministerios. Y si alguien me dice que no, díganme por qué razón estamos tan mal al menos desde D. Francisco Franco. Respóndanme.
Esto para empezar.
Yo apoyo la huelga y me importa un rábano si los Jueces tienen o no derecho a hacerla. Porque en esa discusión nos perderemos entre la dicotomía famosa, Jueces vs/ funcionarios. Y hoy no toca a filosofar. Toca a las barricadas, que ya está bien de tanta jodienda.
Y hoy y anteayer y ayer, la cuestión no es esta. La cuestión es que el poder político debe empezar a sentir el aliento serio, de que una huelga de Jueces, Secretarios, Funcionarios y Abogados o al menos de los primeros, va a empezar a soplar en sus cuellos, hasta desesperarlos y conseguir, de este modo, modificar definitivamente actitudes ancestrales que entre todos hemos consentido culpablemente.
Y parte o todo, por ejemplo, de lo que se va en dos aviones, tres tanques, o un barco de maldita guerra, que se vaya de una vez, a favor del ciudadano, que está clamando incesantemente por una mejor administración de justicia.
Así que Señorías, adelante, sin desmayo y a empezar el día 18. Yo habría esperado al día 23, para que se jodan y vean que va en serio. Y digo esto, porque la huelga tiene visos, euforizantes, de un levantamiento, código en mano, de los Jueces contra el Ejecutivo. ¡A por ellos!
Pero también les tengo que decir Señorías, que aparte de sus reivindicaciones ya conocidas:
1º.- Hagan algo para que los Jueces sean seres humanos, al servicio del ciudadano y mera y simplemente educados. Su soberbia, a veces. Su sentido de la superioridad; el desprecio con que tratan a los Abogados, Procuradores y ciudadanos, es a veces tan patético que raya en la necesidad de que la mamá de los tales, les de un par de azotes y los envíen al cuarto oscuro.
2º.- Piensen Señorías, que la formación que actualmente reciben en su escuela judicial es harto deficiente. Y que con los escasos años que de la mismas salen y con la escasísima experiencia que constituye su bagaje, ni pueden, ni deben juzgar todo aquello que, por ejemplo, el Código Penal les permite. Ni instruir.
3º.- Luchen también por la modificación del sistema instructorio y procuren hacer Jueces, no inquisidores, sino de amigable composición “inter partes”.
4º.- Piensen que un Juez no debe ser un conjunto de preceptos aprendidos de memoria, que otros se encargan de interpretar para ellos. Que la clave de una buena justicia pasa por un Juez conocedor, experto, que ha pasado por la vida, que la conoce, la domina, sabe de las humanas flaquezas y debe poner remedio a las mismas, desde la comprensión y jamás desde la venganza.
5º.- Piensen que por acercarse a los demás profesionales, y a los ciudadanos, no van a ser considerados venales, sino que acabarán por entender lo que es la lucha diaria, sin necesidad de estar permanentemente encerrados en su despacho, con sus compañeros de profesión, casándose entre Vds., (con todos mis rspetos a ciertos Jueces/as, realmente humanos e inteligentes) y olvidando que imparten justicia para que los seres humanos entiendan por qué sus conductas son y deben ser objeto de sanción.
¡Qué sentencias!, todas ellas, casi sin excepción, tan llenas de citas doctrinales, jurisprudenciales y de todo orden, menos de unas palabras que al condenado, o al que se le desestima una demanda, le ayuden a comprender por qué las cosas deben ser así. Y si hay que darle al Letrado o al Procurador, denle, con amor (como decía el de Aquino), pero denle.
6º.- A ver si aprenden, en ese sentido, que una sentencia, explicada en Sala, por quien ostenta la presidencia del Tribunal, seguramente hará un mejor ciudadano, que cincuenta folios absolutamente ininteligibles, incluso, a veces, `para los propios, profesionales.
Más cosas ya se me ocurren, pero tampoco es el caso. Ahora toca a apoyar unas justas reivindicaciones, de unos Jueces, cuando menos, que diría el castizo, “ riesgosos”.
En esta situación, Señorías, desde aquí, adelante la huelga y no cejen, que el poder da un poco de lo que justamente se le pide y mañana, otra vez a dormir. Hay que estar vigilantes. Ataquen los problemas en profundidad, emplacen y empalen, si preciso fuere, al Ejecutivo y si precisan apoyo, cuando menos el mío, lo tienen hasta que todos nos agotemos. Y les juro que la ayuda será ferviente y fiel, yo tengo rebeldía para rato.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
3 de Febrero de 2009
CADA UNO EN SU SITIO Y EUSKADI AL CARAJO
Creo que a la vista de ciertos y recientes acontecimientos, se puede asegurar que en este País no existe caldo de cultivo suficiente para que consideremos al mismo como una Nación. Podemos elucubrar todo lo que queramos y teorizar hasta el agotamiento, acerca de si el País Vasco es o no una Nación, pero lo cierto es que los elementos reales que deben configurar el concepto, a la hora de las realidades sustanciales, no se dan.
Y un lacerante ejemplo lo vimos muy recientemente, al poner frente a nuestros asombrados ojos, (relativamente asombrados, eso es verdad), la tentativa de fusión de las tres cajas vascas de ahorro.
De un lado, nos hemos encontrado con la Vital y el tándem de los hermanos Rojo, cuyo sentido de un País Vasco económicamente poderoso, les pone los pelos de punta, simplemente porque puede abonar la tesis de que aquél podría ser considerado autosuficiente, como para no precisar de ayuda alguna o protección, sinónimo de sometimiento, del poder central, de manera que la solución, para el tándem (y sus correligionarios de la capital del Reino) no solo es oponerse con armas y bagajes a que la Vital entre en el trío, sino la de dinamitar, desde su partido, la posibilidad de que lo hagan las otras dos BBK y Kutxa.
Y lo cierto es que de ese modo, el PSOE y su satélite obediente el PSE, siempre han caminado en la estrategia de la división, en la que inocentemente han caído los nacionalistas, (en este caso con una Kutxa dividida) bien por interés propio partidario, que también (y en el pecado llevan la penitencia), o porque nunca han tenido claro cuáles deban ser los contenidos de sus creencias políticas nacionales, entendiendo en este caso por nacional, un cierto sentido de lo que debería ser la nación vasca, cuya existencia predican, pero en la que evidentemente no creen (y están en su perfecto derecho), pero en la que no quieren que los demás crean, oponiendo cuantos medios están a su alcance, y no son pocos, políticos y jurídicos, para que tal posible y futuro modelo llegue a buen fin.
Asimismo, a los nacionalistas del PNV les ocurre que hoy, se hallan profundamente divididos, entre quienes aspiran sobre todo a poner como meta final el anhelo del derecho a decidir, antesala del libre ejercicio del derecho de autodeterminación y los que quieren sobre todo, seguir gobernando, mejor solos o en todo caso en coalición con el PSE, porque por ahora, este PP, no tienen entidad democrática suficiente (tampoco es que al PSOE le sobre mucha) para poder aliarse con ellos. Además, éstos (el PP) son pocos.
Esta histórica dicotomía no permite en el partido gobernante, tener no tanto las ideas, cuanto el ejercicio de las mismas, excesivamente claras. Al haber olvidado sus esencias, ante la necesidad imperiosa de gobernar, por considerar que desde el Gobierno y nunca desde la oposición, también se hace Patria y Patria esencial, el problema que ello les comporta, es aprovechado ladina e inteligentemente por el PSOE, para procurar una división que nada bueno augura al partido, ni al País.
Este creo que ha sido siempre su terrible dilema. El del PNV. Hacer la revolución desde dentro. Es el trasunto fiel de aquél “ ruptura o reforma” de la Transición democrática, en la que los españoles se decantaron por la reforma, sin abordar la solución definitiva del franquismo, que tantos desastres ha generado y sigue generando.
Si desde 1.995 alaveses y guipuzcoanos no han tenido tiempo para saber lo que les convenía, (hablo de Vital y Kutxa) es que algo no funciona y alguien está tratando de tomarnos el pelo. Las condiciones de la Vital, del Sr. Rojo para entrar en la Caja única, son de verdadera carcajada, de manera que de lo que se trata es de discurrir y tratar de hallar las razones a virtud de las cuales el PSE y el PSOE, no quieren que el proyecto prospere.
Y ya las he apuntado más arriba. El PSOE tiene un concepto muy claro de Nación Patria e intereses y se hallan anclados en el concepto de España una e indivisible. Y todo aquello que haga peligrar la indivisibilidad de España (y la economía es uno de los factores capitales, bien para que un País camine solo o para que otro pueda nutrirse de los recursos de aquél) no debe ser tolerado, salvo que se consigan establecer unas condiciones a virtud de las cuales el poder derivado de la fusión, pueda seguir siendo controlado desde la capital del Reino. Y no se nos diga otra vez, eso de, siempre igual “ la culpa es de Madrid”, porque claro, la mayoría de las cosas, aún se dictan, se deciden y se resuelven en Madrid.
Que la Vital quiere conservar su idiosincrasia. Su mismo nombre, es decir, su misma solera, Seguir haciendo lo que su Consejo dicte y seguramente eso sí, participar también de los beneficios del tripartito, esto no es lógico en una nueva Caja. Pero mucho me temo que esto no es más que una mera disculpa. En el fondo de lo que se trata es de no crear elementos que puedan sustentar la auténtica independencia de todo País. Una entidad financiera fuerte. Que no precise pasar por el Gobierno de Madrid para solucionar sus problemas.
Me parece que esta estrategia, en esta y otras muchas materias, sigue siendo la misma desde hace años y los nacionalistas vascos es necesario que se decidan. O bien siguen como hasta ahora y déjense de llamarse nacionalistas, o apuesten en lo económico por la fusión, lo que supone un claro acercamiento al verdadero ejercicio del derecho de autodeterminación. Porque la verdad es que en tesituras de alta raigambre como esta, jamás van a contar con la colaboración del partido en el poder, sea ocupado este por el PSOE o el PP, que para el caso son lo mismo. De ahí la postura de la Vital y algunos sectores de la Kutxa.
Mediten en si Otegi no tiene razón y lo primero que habría de hacerse es crear un grupo vasco fuerte y unido (sin excluir al PNV D. Arnaldo), porque sino estaríamos en la misma, qué en la misma, en peor situación, ante la falta de apoyo mayoritario al respecto. Y una vez conseguido un partido nacionalista fuerte, cohesionado y sin los pistoleros custodiando las decisiones, será la hora de ocupar las Cajas, que por ejemplo, podrían haber terminado la Y vasca hace ya muchos años.
La Vital no quiere. Pues bien. Una unión a dos y a competir por el territorio. Vamos a ver si BBK y Kutxa no ofrecen mejores condiciones y beneficios a sus potenciales clientes en Vitoria, que la Vital en solitario. Y no olviden los socios y clientes de esta, que el dinero no tiene Patria, ni padre, ni madre. Solo importan los beneficios, la dichosa cuenta de resultados.
Y que los hermanos Rojo, procuren entonces enjuagar las pérdidas con el dinero de Caja Madrid, pongo por caso. Aunque tampoco sería extraño que ofrecieron sus servicios a esta entidad, también pongo por caso.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
3 de Febrero de 2009
Creo que a la vista de ciertos y recientes acontecimientos, se puede asegurar que en este País no existe caldo de cultivo suficiente para que consideremos al mismo como una Nación. Podemos elucubrar todo lo que queramos y teorizar hasta el agotamiento, acerca de si el País Vasco es o no una Nación, pero lo cierto es que los elementos reales que deben configurar el concepto, a la hora de las realidades sustanciales, no se dan.
Y un lacerante ejemplo lo vimos muy recientemente, al poner frente a nuestros asombrados ojos, (relativamente asombrados, eso es verdad), la tentativa de fusión de las tres cajas vascas de ahorro.
De un lado, nos hemos encontrado con la Vital y el tándem de los hermanos Rojo, cuyo sentido de un País Vasco económicamente poderoso, les pone los pelos de punta, simplemente porque puede abonar la tesis de que aquél podría ser considerado autosuficiente, como para no precisar de ayuda alguna o protección, sinónimo de sometimiento, del poder central, de manera que la solución, para el tándem (y sus correligionarios de la capital del Reino) no solo es oponerse con armas y bagajes a que la Vital entre en el trío, sino la de dinamitar, desde su partido, la posibilidad de que lo hagan las otras dos BBK y Kutxa.
Y lo cierto es que de ese modo, el PSOE y su satélite obediente el PSE, siempre han caminado en la estrategia de la división, en la que inocentemente han caído los nacionalistas, (en este caso con una Kutxa dividida) bien por interés propio partidario, que también (y en el pecado llevan la penitencia), o porque nunca han tenido claro cuáles deban ser los contenidos de sus creencias políticas nacionales, entendiendo en este caso por nacional, un cierto sentido de lo que debería ser la nación vasca, cuya existencia predican, pero en la que evidentemente no creen (y están en su perfecto derecho), pero en la que no quieren que los demás crean, oponiendo cuantos medios están a su alcance, y no son pocos, políticos y jurídicos, para que tal posible y futuro modelo llegue a buen fin.
Asimismo, a los nacionalistas del PNV les ocurre que hoy, se hallan profundamente divididos, entre quienes aspiran sobre todo a poner como meta final el anhelo del derecho a decidir, antesala del libre ejercicio del derecho de autodeterminación y los que quieren sobre todo, seguir gobernando, mejor solos o en todo caso en coalición con el PSE, porque por ahora, este PP, no tienen entidad democrática suficiente (tampoco es que al PSOE le sobre mucha) para poder aliarse con ellos. Además, éstos (el PP) son pocos.
Esta histórica dicotomía no permite en el partido gobernante, tener no tanto las ideas, cuanto el ejercicio de las mismas, excesivamente claras. Al haber olvidado sus esencias, ante la necesidad imperiosa de gobernar, por considerar que desde el Gobierno y nunca desde la oposición, también se hace Patria y Patria esencial, el problema que ello les comporta, es aprovechado ladina e inteligentemente por el PSOE, para procurar una división que nada bueno augura al partido, ni al País.
Este creo que ha sido siempre su terrible dilema. El del PNV. Hacer la revolución desde dentro. Es el trasunto fiel de aquél “ ruptura o reforma” de la Transición democrática, en la que los españoles se decantaron por la reforma, sin abordar la solución definitiva del franquismo, que tantos desastres ha generado y sigue generando.
Si desde 1.995 alaveses y guipuzcoanos no han tenido tiempo para saber lo que les convenía, (hablo de Vital y Kutxa) es que algo no funciona y alguien está tratando de tomarnos el pelo. Las condiciones de la Vital, del Sr. Rojo para entrar en la Caja única, son de verdadera carcajada, de manera que de lo que se trata es de discurrir y tratar de hallar las razones a virtud de las cuales el PSE y el PSOE, no quieren que el proyecto prospere.
Y ya las he apuntado más arriba. El PSOE tiene un concepto muy claro de Nación Patria e intereses y se hallan anclados en el concepto de España una e indivisible. Y todo aquello que haga peligrar la indivisibilidad de España (y la economía es uno de los factores capitales, bien para que un País camine solo o para que otro pueda nutrirse de los recursos de aquél) no debe ser tolerado, salvo que se consigan establecer unas condiciones a virtud de las cuales el poder derivado de la fusión, pueda seguir siendo controlado desde la capital del Reino. Y no se nos diga otra vez, eso de, siempre igual “ la culpa es de Madrid”, porque claro, la mayoría de las cosas, aún se dictan, se deciden y se resuelven en Madrid.
Que la Vital quiere conservar su idiosincrasia. Su mismo nombre, es decir, su misma solera, Seguir haciendo lo que su Consejo dicte y seguramente eso sí, participar también de los beneficios del tripartito, esto no es lógico en una nueva Caja. Pero mucho me temo que esto no es más que una mera disculpa. En el fondo de lo que se trata es de no crear elementos que puedan sustentar la auténtica independencia de todo País. Una entidad financiera fuerte. Que no precise pasar por el Gobierno de Madrid para solucionar sus problemas.
Me parece que esta estrategia, en esta y otras muchas materias, sigue siendo la misma desde hace años y los nacionalistas vascos es necesario que se decidan. O bien siguen como hasta ahora y déjense de llamarse nacionalistas, o apuesten en lo económico por la fusión, lo que supone un claro acercamiento al verdadero ejercicio del derecho de autodeterminación. Porque la verdad es que en tesituras de alta raigambre como esta, jamás van a contar con la colaboración del partido en el poder, sea ocupado este por el PSOE o el PP, que para el caso son lo mismo. De ahí la postura de la Vital y algunos sectores de la Kutxa.
Mediten en si Otegi no tiene razón y lo primero que habría de hacerse es crear un grupo vasco fuerte y unido (sin excluir al PNV D. Arnaldo), porque sino estaríamos en la misma, qué en la misma, en peor situación, ante la falta de apoyo mayoritario al respecto. Y una vez conseguido un partido nacionalista fuerte, cohesionado y sin los pistoleros custodiando las decisiones, será la hora de ocupar las Cajas, que por ejemplo, podrían haber terminado la Y vasca hace ya muchos años.
La Vital no quiere. Pues bien. Una unión a dos y a competir por el territorio. Vamos a ver si BBK y Kutxa no ofrecen mejores condiciones y beneficios a sus potenciales clientes en Vitoria, que la Vital en solitario. Y no olviden los socios y clientes de esta, que el dinero no tiene Patria, ni padre, ni madre. Solo importan los beneficios, la dichosa cuenta de resultados.
Y que los hermanos Rojo, procuren entonces enjuagar las pérdidas con el dinero de Caja Madrid, pongo por caso. Aunque tampoco sería extraño que ofrecieron sus servicios a esta entidad, también pongo por caso.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
3 de Febrero de 2009