14.05.10

- DOS SENTENCIAS CONTRADICTORIAS Y DIGNAS DE ESTUDIO. EL 18/98 Y EGUNKARIA
DOS SENTENCIAS CONTRADICTORIAS Y DIGNAS DE ESTUDIO
EL 18/98 Y EGUNKARIA

Me refiero a las sentencias conocidas con el nombre genérico del caso Egunkaria y la del 18/98.

Y la contradicción que observo en las mismas, arranca del hecho de la diversa valoración que de la llamada “prueba pericial” practicada, bien por la Guardia Civil o por la Policía Nacional (UCI, Unidad Central de Inteligencia), hacen cada una de las Salas que han visto esos procedimientos. En el caso Egunkaria, la Sección Primera de la Audiencia Nacional, presidida por el Magistrado Sr. Gómez Bermúdez y la del 18/98 por Dª Angela Murillo, ambos Ponentes de dichas resoluciones.

Y yendo a lo que realmente importa.

En la sentencia del llamado caso Egunkaria y en el Fundamento jurídico 4 (sic) se procede al estudio del valor de la prueba pericial bajo el epígrafe genérico “Informes policiales que carecen de naturaleza pericial”.

Ya la forma de encabezar el fundamento jurídico, nos anuncia por dónde van las ideas y razonamientos de la Sala.

Si ponemos en relación este título, con el utilizado por la Sección Tercera (Dª Angela Murillo) en el asunto del 18/98 y en el folio 381 de la resolución, Fundamento jurídico Cuarto se dice escuetamente. “Prueba pericial de inteligencia”.

Y aunque este título del fundamento dicho pueda parecer aséptico, no podemos considerarlo como tal, ya que se utilizan dos palabras … “de inteligencia”….., con las que también se nos anuncia cuál va a ser la postura de la Sala, en cuanto hace referencia a la valoración de esa, a mi modesto juicio, mal llamada prueba pericial. Y elijo esta porque la tal prueba no es sino una mera diligencia de investigación, propia de la Policía Judicial, sin más valor que el de una mera denuncia.

Seguramente no sería baladí reflexionar qué es lo que se está pretendiendo, tanto por los Juzgados de Instrucción, como por las Salas de lo Penal, con la calificación de los informes policiales como informes periciales.

La Ley de Enjuiciamiento Criminal, ex. Art., 297, establece que los atestados policiales y las manifestaciones que hicieren en los mismos los funcionarios de la policía judicial, “se considerarán denuncias para los efectos legales”.

En consecuencia y hasta tanto no se modifique, “ex lege”, este precepto, estos informes que practica la Guardia Civil o la Policía Nacional, no se definen como informes periciales, sino que son simples denuncias.

¿Cuál puede ser la diferencia entre la consideración de aquéllos en uno y otro sentido?

La prueba pericial es un medio de hacer llevar al ánimo del Juez, la existencia de unos hechos, de los que se ha valido un técnico en una materia, como consecuencia de unos conocimientos que él específicamente posee, de manera que aún cuando el Juez no se considere constreñido por el dictamen, éste, sin duda, como medio probatorio, puede influir indudablemente, sobre la emisión de su juicio a la hora de valorar las cuestiones sometidas a la decisión pericial.

Sin embargo, en el caso de que estos informes solo tengan el valor de mera denuncia, la conclusión será muy otra, ya que las afirmaciones contenidas en la denuncia, al tener ese mero valor, o son corroboradas por otros medios probatorios, o carecerán de valor a la hora de que el Juez deba decidir sobre las cuestiones denunciadas y reflejadas en el dossier policial.

Diferencia capital.

Y es esta una de las cuestiones o la gran cuestión, a virtud de la cual se tomó en su día la decisión de considerar, “contra legem”, a mi modesto juicio, a los informes policiales, como informes periciales. Porque en este tipo de organizaciones, sobre todo con ETA, la posibilidad de lograr mediante los medios de prueba admitidos en derecho, elementos inculpatorios suficientes para conseguir, bien sentar en el banquillo a los teóricos participantes delincuenciales de la Organización armada, o a la hora de condenarles, eran y son muy escasas. Porque ETA se aseguraba, en la medida de lo posible, de que los medios probatorios o bien no fueren suficientes o bien los ocultaban porque los destruían, y de ese modo podían evitar que estos llegaran a los Cuerpos policiales y al Juez. Todo ello después de aquélla época en que el precedente de la Audiencia Nacional, el Tribunal de Orden Público, considerara que la confesión era elemento suficiente para procesar y condenar a quien, unas veces bajo torturas y otras con medios tampoco demasiado lícitos, como los malos tratos, lograban las confesiones “pertinentes”, que indefectiblemente conducían a las condenas que interesaban, con esa escasa base o fundamento.

El sistema utilizado para obviar estos inconvenientes no fue la simple modificación legislativa, sino asegurarse que un conjunto de “Jueces fieles”, modificara el criterio, dieran a los informes policiales un carácter que no tenían y luego, con la connivencia de la Audiencia Nacional e incluso de la Sala 2ª del Tribunal Supremo, producir una transformación harto discutible, que simplemente se podía haber obviado con algo tan simple como la pertinente modificación legislativa, vía Cortes españolas.

El Poder Judicial al servicio del Ejecutivo. Simplemente. Y eficazmente claro, e injustamente, sin olvidar tampoco.

Pero sigamos con las dos sentencias.

Y comenzamos con la de la Sección 3ª. Sumario 18/98.

Creo que en materia probatoria, debería la Sala ser más rigurosa y huir de afirmaciones que no tienen su apoyo, al menos ellos no lo citan, en preceptos sustantivos. No está de más, en absoluto, acudir a la Jurisprudencia de la Sala 2ª del Tribunal Supremo. Pero echamos en falta, en primer lugar, cualquier alusión, tanto a los preceptos reguladores de la L.E. Criminal, tanto los relativos a la prueba pericial, como a los de la denuncia. Y existe una regulación expresa en esta materia.

Y desde luego, en ninguno de esos preceptos se regula la forma, modo y condiciones, en que los funcionarios policiales deben emitir sus informes en el supuesto de que se deban considerar como peritos y no meros funcionarios que levantan atestados.

Y tampoco, siquiera, como veremos sí hace la sentencia en el caso Egunkaria, se hace referencia a la llamada prueba inferencial. Porque no puede admitirse que los informes denominados periciales-policiales, lo sean porque lo dice la Sala, sino porque a través de los mismos, vía prueba inferencial y en las condiciones que para este sistema probatorio exige la Sala 2ª, las cosas han resultado probadas; pero nada de esto hace tampoco la Sentencia 18/98.

Y sin ánimo de hacer un exhaustivo estudio de esta resolución, diremos que en esta cuestión, hay dos líneas en la sentencia, que para este Letrado constituyen una de las claves de la cuestión debatida.

En la página 390 de la sentencia y en su párrafo 4º se dice:

“Esos saberes (se refiere a los de la UCI y la Guardia Civil) especializados deben ser aportados al juicio para ser valorados de forma contradictoria”. (Subrayado nuestro).

Esta es la característica clave de la prueba pericial. Que la acusación presenta a unos peritos. Que pueden ser contradichos por otros, que presente la defensa y en esa diatriba y en esa representación teatral de carácter coral de que hablaban los defensores, la Sala deberá resolver acerca de cuál de las pericias debe merecer mayor credibilidad que la otra. El ABC de la prueba pericial.

Pero y nos preguntamos. ¿A qué peritos contradictorios, puede acudir la defensa cuando necesite contrarrestar a esos “etólogos”, (así denominados por las defensa respecto de los expertos en ETA)? ¿En qué Academia, Universidad, Escuela especial, a qué personas acudirá, que hayan efectuado por ejemplo, un máster, en la materia?

¿Se admitirían como peritos a quienes hayan escrito sobre esta materia, con libros y estudios publicados al respecto? ¿Cuántos libros se deberían considerar suficientes para que estos peritos-escritores, pudieran ser considerados como tales, por encima o en parangón con los de la UCI y la Guardia Civil?

Creo que estamos en el dilema, por ahora insoluble, de admitir estos informes como prueba pericial, tal como lo hace la Sala, o considerarlos meras denuncias, como dice la Ley de Enjuiciamiento criminal. La contradicción imposible..

Porque además, “obiter dicta”, el Tribunal define que los peritos pertenecientes a estos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, gozan de imparcialidad. Vamos algo parecido a los médicos forenses, pero sin los estudios previos de estos (Licenciados en Medicina) y sin la oposición posterior para ingresar en el Cuerpo correspondiente.

Dice la sentencia mencionada , al tratar el tema conocido con el nombre genérico de
“ Parcialidad de los peritos”.- (Pag. 386 de la sentencia).

Ahora la Sala denomina a estos miembros policiales, como expertos en “Información antiterrorista”. Y pueden serlo, no se puede negar la cuestión. Pero no por ello se convierten, “extra legem”, en peritos de nada, porque su actividad, como tales, no se halla reconocida en la Ley. Y los Tribunales, extra legem, no pueden introducir un nuevo concepto, propio del legislativo, no del judicial. Aún y a pesar de lo dispuesto en la nueva Ley de Enjuiciamiento Civil, subsidiariamente aplicable, en los arts. 370.4 y 380. Testigo-perito. Pero nada tiene que ver con este caso. Aquí se habla de peritos. No de testigos que declararán sobre hechos anteriores, que a la vez tengan conocimientos sobre una materia determinada.

Y en el párrafo tercero de la página siguiente, van aludiendo a las tareas que como tales, se les pueden asignar y en la que son expertos.

Y aquí la Sala, yerra.

Dice que, “con la debida autorización judicial, pueden, por ejemplo, intervenir conversaciones telefónicas” y :

….., “también pueden participar en interrogatorios de los detenidos sobre cuya conducta van a emitir un dictamen…..”

Esto nos viene como traído del Cielo, para entrar en aquello en lo que los policías se consideran expertos. En interrogatorios. ¡Jesús que mal me huele esta experiencia! Estimo que la Sala debió callar esta alusión, mejor dicho, afirmación.

Y veo que la Sala aún no se ha hecho esta pregunta y menos aún, la ha resuelto. Comprendo que es duro privar a la policía de la posibilidad de interrogar, sin preocuparse demasiado de cómo se practican los interrogatorios en sede policial. Tampoco, al parecer, se han preocupado de leer las estadísticas del número de casos en los que la policía ha practicado torturas y malos tratos, a fin de conseguir declaraciones “ad hoc”. Tampoco del número de veces que España ha salido señalada tanto por el Comité de Derechos Humanos de la Onu, como por Amnistía Internacional, o Human Rights Watch. Y hablo de aquéllos casos en que ya ha habido sentencias condenatorias, que por su número, debería hacer pensar a los Tribunales, si es conveniente mantener la necesariedad de que los interrogatorios de etarras, se efectúen por las Fuerzas de Seguridad.

Porque claro, con estos precedentes afirmar eso (Pág. 388, párrafo 1º) de que

“Pero ninguna de esas actividades desarrolladas por los peritos implica tener interés directo o indirecto en la causa, inhabilitante para ejercer las funciones que les son inherentes”.

Señorías. Estimo que esto es hacernos creer y comulgar a los hombres que desenvolvemos nuestra vida en el derecho penal y en estas situaciones tan especiales, con ruedas de molino, demasiado grandes para poder ser soportadas, sin un enorme desánimo y unas elásticas y acomodaticias tragaderas.

Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, ¡claro que tienen interés en que se condene a los etarras! Tienen siempre “in mente” (y esto es humano) a los compañeros que han caído o puedan caer bajo las balas, las bombas lapas y los explosivos de los etarras. Y cuando se ponen a interrogar a algún caído de ETA, pretender que vea en quien tienen enfrente a un simple choricillo, al que hay que interrogar aplicando las enseñanzas académicas, (muy escasas por cierto) constituye un ejercicio de ingenuidad o excesivo, o interesado, lo cual es peor.

Cien veces he dicho y cien veces lo seguiré repitiendo, que los etarras una vez que hayan dicho aquello de no quiero declarar en sede policial, de la misma, “velis nolis”, deberían desaparecer de la Comisaría y pasar de las dependencias policiales de Canillas, a las de la Audiencia Nacional, para ser interrogados directamente por la Fiscalía y S.Sª. Y no sirve, ni debería servir, los días de estancia en comisaría “debidamente incomunicados”, y pronunciada de la frase anterior aquella, de: ¿Más trabajo? Claro. Pues más Jueces y Fiscales, Señorías. Ahí se debería presionar. Y no en soltar además, el permanente sonsonete de que las denuncias forman parte del libro de estilo de los etarras, lo que se compagina muy mal, con las condenas, livianas, pero condenas, a que hemos hecho alusión.

Y hecho este primer comentario respecto de esta parte de la inmensa y voluminosa sentencia del 18/98, es pertinente ponerla en relación con la del caso Egunkaria. Solo en esta materia. En los informes periciales.

Para la Sala 3ª los informes policiales tienen la consideración de periciales y como tales, la Sala los estima como medio de prueba en el que fundamentar sus decisiones. “Roma locuta, causa finita” o “Autoritas Isidori, suficiat”

Y el introito del Fundamento jurídico 4º, de la sentencia del caso Egunkaria, tiene unas declaraciones a nuestro juicio importantísimas, que tienen relación con ambos casos.

Dice esta sentencia (y soy consciente de que puede estimarse cada caso como algo en sí mismo, sin comparación con el otro, cuestión genérica en la que y en estos casos concretos, no participo) que:

“Unicamente en la medida en que lo presentado como indicios se interprete desde un punto de partida preconcebido -la vinculación entre ETA y el diario Euskaldunon Egunkaria- estos admiten un sentido incriminatorio que ni siquiera en este supuesto es exclusivo y/o excluyente de otras hipótesis”.

“Es decir, las acusaciones han invertido el proceso inductivo. Primero se ha decidido cuál es la conclusión, de la que se predica, sin base, que es indiscutible, luego se buscan las señales, vestigios o indicios y, por último, se rechaza cualquier sentido o explicación de estos que no apoye la conclusión”

Esta es una declaración, sencilla, pero contundente de lo que luego vendrá. No se puede poner el carro delante de los bueyes, viene a decir la Sala.

Miren Señores de la UCI o de la Guardia Civil, dice la Sala. Nosotros sabemos que Uds. están convencidos de que todo lo que tenga relación con el “nacionalismo vasco”, es sospechoso de pertenecer al “entorno de ETA”, este es otro de los conceptos metajurídicos que debemos “agradecer” a D. Baltasar, elemento absolutamente perturbador, por su absoluta indefinición, de un derecho penal que debería buscar, no los entornos, absolutamente indefinidos e indefinibles, salvo que se quiera mantener esta nebulosa para introducir en ella, cuando se crea oportuno, a todo cuanto pueda parecerse a nacionalismo vasco, sino a los autores, con nombre, apellidos y circunstancias, que han cometido un delito y por ello deban ser sentados en el banquillo, para a renglón seguido, que cumplan, a poder ser, las penas previstas en el Código Penal.

Y hecho esto (y esta es la actitud de los investigadores policiales), la conclusión es sencilla.

Y la Sala les dice. No señores. Este no es el sistema. El sistema consiste en analizar un hecho delictivo, acumular todas las pruebas que sobre el mismo se puedan encontrar, buscar al autor y sus colaboradores y luego, todo ese acervo probatorio, ponerlo a disposición del Juez. No otro es el significado, sin interpretación alguna, del art. 282 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que literalmente dice, en su párrafo 1º:

“La policía judicial tiene por objeto y será obligación de todos los que la componen, averiguar los delitos públicos que se cometieren en su territorio o demarcación; practicar, según sus atribuciones todas las diligencias necesarias para comprobarlos y descubrir a los delincuentes y recoger todos los efectos, instrumentos o pruebas del delito, de cuya desaparición hubiere peligro, poniéndolos a disposición de la Autoridad judicial”.

El método está definido con meridiana claridad, en este precepto y en los que le siguen. La Sala Primera considera que en los informes de la UCI y la Guardia Civil, (en este caso la intervención solo fue de la Guardia Civil) se ha producido una inversión de los deberes que incumben a la misma.

La Sala entra en el análisis de:

4.2.- Informes elaborados por la Guardia Civil. Naturaleza. Valor probatorio

Hay un primer preludio en este apartado, que es contundente: Dice en la Pág. 21 de la Sentencia, párrafo 2º:

“Estos informes fueron propuestos y admitidos con el carácter de prueba pericial de análisis de información o impropiamente llamada de inteligencia. Sin embargo, no tienen tal carácter”. (Subrayado nuestro).

Y esta sentencia continúa afirmando cuestiones que a mi juicio constituyen paradigmas de lo que debe ser y en realidad es, el proceso penal en su fase de Instrucción. A ello dedica una parte de este fundamento, pero hay dos afirmaciones, en la página 23 de la sentencia, párrafos 2 y 3, que se contradicen absolutamente con las reflexiones de la sentencia del sumario 18/98.

Dice así uno de ellos:

“ La primera es que, en general, la investigación implica intensamente a quien la realiza, reduciendo su capacidad de crear distancia crítica respecto de la propia actuación, que así resulta inevitablemente teñida de parcialidad objetiva.

Y el párrafo siguiente es aún más preocupante, en lo que debería constituir un motivo de reflexión común entre las diversas Secciones de la Audiencia Nacional.

Dice así:

“ La otra es que la investigación policial transcurre en un marco sin transparencia, muy constrictivo para quien es objeto de ella y presunto inocente, con frecuencia privado de libertad”.

Es una definición de la forma en que se efectúa la investigación policial, absolutamente clara y que debería hacer pensar no solo a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado acerca de lo que están haciendo y sobre todo cómo lo están haciendo, sino también a los propios Magistrados, que jamás deberían quedarse en definiciones tan hermosas como esta, sino que a continuación, deberán bajar a la arena investigadora, a fin de analizar lo que ocurre desde esa falta de transparencia y ponerla remedio.

Porque de lo contrario, si a continuación cierran los ojos, se tapan las narices y de ese modo ni ven ni huelen lo que de podrido hay en las investigaciones policiales al uso, se convertirán en cómplices de quienes no solo utilizan “su inteligencia” en el descubrimiento del entramado de ETA, sino de los desmanes que a fin de lograr un propósito concreto, hacen de la oscuridad, de la falta de relación con el exterior y hasta de la falta de dación de cuenta al Magistrado Instructor, de un elemento asaz nefasto y antijurídico, que da al traste con estas buenas intenciones que aparecen reflejadas en este documento.

Y decimos esto porque donde se dice esto, también a continuación y sin solución de continuidad, se llega a manifestar en esta sentencia como en la del 18/98, que

….., “tales funcionarios (lógicamente se refiere a los policiales -digo yo-) actúan en el cumplimiento de sus funciones con absoluta neutralidad política e imparcialidad y en consecuencia, no es posible predicar de estos interés personal y directo en ningún procedimiento…..”


……Si SS.SSª lo dicen. Pero habremos de manifestar que así lo creen con buena voluntad, pero aquí no necesito repetirme, porque en esta materia y a estos Magistrados, se les debe aplicar la misma sospecha a que antes nos hemos referido. Sospecha que deviene en certeza, ante las condenas, la incomunicación, la negativa a grabar toda la estancia de los detenidos en Comisaría, o mejor que mejor, a privar a los mismos de esta tarea. La del interrogatorio de los citados, que solo deberían serlo a presencia del Fiscal y del Juzgador.

¿Por qué no? ¿Se trata quizás de una demostración externa de desconfianza en las tareas policiales? Pues sí. Pero Señorías, se lo han ganado a puso. Y o rectificamos para tener con nosotros una policía científica acorde a los valores democráticos y constitucionales, o deberemos pechar con el sambenido histórico de que en estos casos la Magistratura admitió como material el excepcionalismo de la Ley y de que el fin justificó los medios, aún y a pesar de que ni se destruyó a ETA, ni se logró la paz, ni los etarras dejaron de ser independentistas y sobre sus torturas, crearon nuevos militantes.

No obstante el contenido del párrafo anterior, tiene una apostilla final:

Dice así:
“De lo anterior se extrae que el hecho de que un perito tenga la condición de funcionario policial, no le convalida para ejercer tal cargo de perito, pero, añadimos, no todo funcionario policial, por el solo hecho de serlo, tendrá tal condición en el proceso. De hecho, su condición procesal más frecuente, será la de testigo” (subrayado nuestro).

Y concluye la Sala:

“En el caso ahora examinado la adecuación a la realidad o no de las conclusiones obtenidas por los funcionarios de la Guardia Civil las ha extraído directamente el Tribunal tras analizar la documentación que obra en la causa, sin que para ello haya sido preciso el auxilio de técnico alguno, pues los referidos informes sólo contienen como conclusión meras inferencias o deducciones de sus autores tras analizar los meritados documentos y piezas de convicción, labor que compete en exclusiva al tribunal” (subrayado mío).

Pocas palabras, pero un perfecto resumen, primero de lo que constituye la labor de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estrado y de las facultades que una vez recogido todo el material probatorio, corresponde al propio Tribunal.

Y este, el Tribunal, parece evidente que se halla por encima de aquél Cuerpo policial. Y los trabajos realizados por estos, deberán ser sometidos, exhaustivamente, al análisis de quienes se hallan facultados, por mandato constitucional, para juzgar y hacer ejecutar lo Juzgado.

Lo contrario, que es lo que hace la Sala 3ª, transforma a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, en esta materia, en dioses cuyas conclusiones son aceptadas íntegramente, por constituir materia probatoria de especialista, aunque no puedan ser contrastadas con otros seudo peritos, por el propio Tribunal y sobre todo por la defensa.

La diferencia entre una y otra posición de ambas Salas, nos parece irreconciliable y, desde el punto de vista de lo que constituye tarea del Tribunal, la solución dada al asunto por la Sección primera, es con mucho, más acorde a los principios que deben regir el proceso penal y la valoración de la prueba, que en este caso, ni siquiera se hace con arreglo a las “reglas de la sana crítica”, porque “ hunc et nunc”, lo que dicen la Guardia Civil y la UCI, para la Sección 3ª, es aceptado como prueba no indiciaria, sino contundentemente eficaz en orden a una posible condena de los acusados (como ocurrió en el Sumario 18/98).

Comprobamos, por el contrario, que el análisis que hace la Sección Primera es mucho más riguroso. Se aplican los criterios de la prueba llamada inferencial. Es decir, que de lo manifestado e investigado por la Guardia civil, en este caso, debe o puede deducirse la existencia de conclusiones que puedan permitir a la Sala, en una relación ideológica seria, sensata y sin forzamiento alguno de los argumentos, llegar a la conclusión inferencial, de que con el material aportado por aquéllos es lógico llegar o no, a la condena de los acusados.

Esta nos parece una postura jurídica mucho más seria de la labor policial. Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, están para lo que la Ley de Enjuiciamiento Criminal les ordena. Pero todo lo que ellos aportan al juicio, sigue teniendo el mero valor de denuncia. Y con arreglo a ese criterio deben ser valorados los informes por las Salas, sin que ello quiera decirse, que utilizado el criterio inferencial, no pueda llegar la Sala a la conclusión condenatoria. Simplemente las cosas son como la Ley dice que deben ser y no pueden, so pretexto de condenas “necesarias”, en orden a la erradicación de esa lacra que constituye el terrorismo, adoptar posiciones rayanas en la ilegalidad. No es lógico tratar de ponerse medallas ante la ciudadanía, aún sabiendo que esta va a acudir, al “que se jodan” los terroristas, que aún siéndolo y es más, aún estando moralmente convencidos de que lo son, el Tribunal, porque lo diga la Guardia civil o la UCI, no podrá nunca condenar con base tan solo en una seudo informe pericial, que no tiene la condición de tal, en el ordenamiento jurídico español.

Y a este respecto, no debería olvidar el Ejecutivo, que si desea que las cosas se hagan tal cual lo viene haciendo, entre otras la Sección 3ª, (y la Sala 2ª, no lo olvidemos) puede promover un cambio legislativo, introduciendo la pertinente aclaración normativa a esa prueba que los Tribunales, con diversidad de criterios, está considerando como prueba pericial, concepto cogido con alfileres y que está trasladando a los Jueces (como en otras cuestiones) y haciendo recaer sobre sus espaldas, la adopción de decisiones extrajurídicas, que el legislador tiene un modo muy fácil de solucionar.

Y para finalizar.

Si el lector interesado tiene curiosidad de leer ambas sentencias, al menos en lo que a esta cuestión hace referencia, ambos Tribunales citan en apoyo de sus respectivas posturas, varias resoluciones (en uno y otro sentido) de la Sala 2ª del T .Supremo.

Es como en los casos Botín y Atutxa. En ambos se estudia la posible actuación de la acción popular y en ambos la resolución es distinta...., pero los mismo hechos. Ellos, los Magistrados, lo entenderán. La ciudadanía no lo comprende.

Hora va siendo ya, también en esta materia, que un Pleno jurisdiccional de la Sala 2ª se celebre y se decida cuál deberá ser la postura que deberían adoptar las Salas en esta materia.

Si se define qué concepto jurídico deben tener los informes, habremos acabado con esta cuestión, que en materia judicial no constituye sino una pequeña o gran lacra de nuestros Tribunales especiales. Una de las muchas, que seguidamente acabarían, si definitivamente y como Tribunal de excepción, desapareciera, si la Audiencia Nacional. Este es un deseo y por ello una expresa petición.

Y para finalizar.


Me pregunto qué nos sugieren estas dos sentencias que hemos analizado brevemente, en este artículo. Y es esta la dolorosa impresión de que en la Audiencia Nacional se están resolviendo los problemas a la misma sometidos, mediante sentencias “a la carta”.

Es decir. Dependiendo del momento político imperante en el País Vasco y en el Español, las resoluciones judiciales van en la línea que conviene, imagino tan solo, a los intereses políticos del Ejecutivo. Al menos eso parece, ante la diversidad de resoluciones contradictorias entre las Salas.


No otra cosa deberíamos pensar de resoluciones, que sobre los mismos hechos y sobre todo sobre un aspecto asaz importante del proceso penal, la prueba , tienen, ostentan de un carácter tan contradictorio.


No es posible que se valore la prueba dentro de un procedimiento, de una manera y llegue luego otra Sala que la valore e interprete de otra diferente.


Es decir, En el Sumario 18/98 parece ser que convenía condenar y ejemplarizar, ante la ciudadanía, a todo el entorno de ETA que allí se Juzgaba.


En el caso Egunkaria ,parece que tocaba absolver, porque si bien es cierto y dejando aparte la credibilidad subjetiva en la inocencia de los acusados, con la que siempre estuvimos, no parece sino que de la interpretación que al valor de la prueba testifical-pericial de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, vía informes, se ha dado en este asunto, ahora “tocaba absolver”.


La seguridad jurídica así, se quiebra. Y parece que sería absolutamente necesario, que visto lo que la Sala 2ª dice también en esta materia, en uno y otro sentido, se adoptara de una vez por todas una decisión al respecto, acerca de qué valoración debe tener ese acervo probatorio. Si de mera denuncia o de testifical-pericial.


Clarifiquemos las cosas de una vez.

ANGEL GAMINDE MONTOYA
ABOGADO
MAYO 2.010.





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05.03.10

- UNA SENTENCIA HARTO DISCUTIBLE
UNA SENTENCIA HARTO DISCUTIBLE.


Y que en su aspecto principal, lo que constituye la condena a Arnaldo Otegi, pienso discutir y rebatir, desde el punto de vista estrictamente jurídico.

Y hago esta aclaración, porque si bien la Ponente de la Sentencia, la Magistrado Murillo, a la sazón Presidenta de Sala, ha condenado con el Código Penal en su mano y los otros dos Magistrados han votado y apoyado su resolución, en la forma y en el fondo, he de decir que la redacción que ha introducido en esta sentencia (y a otras muchas en las que ella ha sido Ponente), se halla llena de pronunciamientos políticos, que no solo se traducen en expresiones concretas, extrajurídicas y cortantes, sino en la utilización también de simples signos ortográficos, con los que se quieren subrayar ciertas cuestiones, que nada tienen que ver con la resolución, pero sí constituyen un subconsciente que permanentemente aflora a las muy variadas resoluciones de esta Sala y asimismo una especie de aviso para lectores interesados, dudosos pero de clara adscripción ideológica, coincidente, de otro lado, con quienes ejercitan la acción popular, como Manos Limpias, Foro de Ermua etc., para que no se despisten acerca de quién o quiénes son las personas, no solo sometidas a enjuiciamiento, sino los delitos por los que se les juzga, subrayando las características de los mismos, con adjetivos no contenidos en el Código Penal.

Y esas señales no son pacíficas. Estimo y es una opinión fundada, que los Jueces como la Magistrado Murillo, saben que las sentencias, hoy, no solo se hallan en los repertorios de jurisprudencia propios de los profesionales del derecho, Abogados, Jueces, Procuradores, como Aranzadi, La Ley, etc., sino de un lector muchísimo más masivo que encuentra satisfacción a su natural interés por estos asuntos en esa vía internacional de búsqueda llamada Internet. Y estos lectores es preciso conozcan que alguien no solo ha sido condenado, como autor de un delito de asesinato (como lo puede ser cualquier otro ciudadano de los conocidos con el nombre de delincuentes comunes -como si el asesinato fuera algo común-), sino que en las sentencias a estos afectantes o simplemente cuando se les alude en el proceso de otro (como es este caso) habrán de introducirse adornos, llamadas de atención, de manera que su delito será calificado con otros adjetivos, como execrables asesinatos. Asimismo se deberá hacer alusión también a las víctimas (en general) de los mismos, habrán de entrecomillarse o subrayarse ciertas frases, cortas eso sí, a fin de que ese lector anónimo curioso y políticamente exacerbado, se dé cuenta de que el asesino no es “un asesino común”, sino muy especial, especialísimo, distinto, más asesino que los demás. Es ese lenguaje con el que se trata no solo de condenar, sino de tratar de producir un mayor rechazo social respecto de los condenados, a los que no solo se les hace acreedores de la pena prevista en el Código Penal, sino de otra diferente que los Magistrados añaden a su resolución.

Los asesinos, homicidas, extorsionadores y demás delincuentes que incluye a ETA, no solo deberán ser calificados como tales. Deberán llevar además un estigma añadido que provoque un mayor rechazo y de rebote justifique, no solo la imposición de este tipo de penas (las más graves), sino la posibilidad de encontrar vía legislativa, justificación suficiente para modificar el Código mediante la elevación de las penas a imponer, en una salida poderosa hacia la cadena perpetua y si me apuras, en su momento, hacia la pena de muerte. Se están tratando de legitimar de antemano.

Y en el caso presente, entrando en el fondo de la cuestión, la condena de Otegi, tiene su fundamento no en una declaración explícita, terminante y perfectamente entendible por cualquier lector con una formación nada especial, sino común u ordinaria, sino en un examen deductivo de la Sala, que a medio de una llamada inferencia o presunción, llega a la conclusión de que las frases aceptadas por Otegi, no negadas en el juicio oral, pueden y debeN ser consideradas, a medio de la llamada prueba inferencial, como constitutivas del delito de enaltecimiento o justificación terrorista. O del terrorismo.

Y para que comprendamos la resolución que comentamos, las frases son las siguienentes:

Fundamento jurídico Quinto.-

Dice la Sentencia:

“Otegi, en su comentado discurso y refiriéndose al futuro del País Vasco (¿por qué con minúsculas Señoría? (-digo yo-), que vaticinaba se construiría de conformidad, con compromiso, libertad, democracia y justicia, reconociendo su territorialidad y su autodeterminación, se pronunció en términos razonables y también respetables, ejercitando de esta forma su derecho a la libertad de expresión”.

Y aparte otras cuestiones, llega a la frase que considera delictiva:

Cuando Otegi finalizaba su actuación, dijo a modo de corolario:

..., “Que los repetidos objetivos, ….se los debemos a los presos políticos vascos, refugiados y tantos camaradas que hemos dejado en la lucha y lo conseguiremos” .

Esta es la frase y esta, según la sentencia, constituye un delito de enaltecimiento de actividades terroristas, del art. 578 del Código Penal, que castiga con la pena de prisión de uno a dos años, que define el delito diciendo:

“ El enaltecimiento o la justificación……., de los delitos comprendidos en los artículos 571 a 577 de este Código o de quienes hayan participado en su ejecución…..”

Y lo que debe entenderse por enaltecimiento o justificación se ha definido ya jurisprudencialmente como por ejemplo, en la Sentencia del T.S. (Sala 2ª) de 26 de febrero de 2.007 y en ella se define ambos conceptos como:

“Enaltecer equivale a ensalzar, elogiar o alabar las cualidades o mérito de alguien o de algo y justificar es hacer aparecer como acciones lícitas o legítimas aquello que solo es un comportamiento criminal”.

También podría cometerse el tipo delictivo mencionado, “ensalzando a un colectivo (en el caso que contemplamos sería el colectivo de presos y refugiados) y autores o copartícipes en esta clase de actos delictivos”.

Como vemos, tanto en el enaltecimiento, como en la justificación, deben utilizarse expresiones que nos lleven sin necesidad alguna de esfuerzo de pensamiento, a la conclusión de que se está ensalzando o justificando, los comportamientos individuales o colectivos de la banda armada ETA.

Y en este caso, Otegi no ha pronunciado, en su referido discurso, ninguna expresión que nos permita hacer pensar o concluir en la existencia del tipo delictivo transcrito. Por ejemplo podría haberlo cometido si se hubiera dirigido a los presos y refugiados mostrando su acuerdo, compromiso o aceptación de sus delitos y de los fines que con los asesinatos se persiguen. No. Utilizó, “ex ante” de la frase que da lugar a la condena, la necesidad de conseguir las finalidades políticas, por medios democráticos y pacíficos, lo que excluye cualquier referencia a la violencia, su aceptación, ni expresa, ni como luego veremos, tácita

Los delitos, para que puedan ser aceptados como tales, e incardinarlos en los correspondientes preceptos del Código Penal, han de ser examinados en sus antecedentes, en el momento de su comisión y en las circunstancias posteriores que los han acompañado.

Y los antecedentes del tipo delictivo enaltecimiento del terrorismo imputado a Otegi, en modo alguno nos llevan a pensar en la posibilidad, subrayada, como dice la Sala, al final de este Fundamento jurídico Quinto. Eso de :

“Mayores halagos para estos (los presos) resultan inimaginable”.

Es decir. La frase que hemos transcrito constituye un halago para los presos. Y quizás así se sientan al oír el brindis de Otegi a los mismos, pero ese halago, en la forma anterior y que la propia sentencia recoge ¿puede ser considerado, sin duda de ningún género, como constitutivo de delito?.

Se compagina mal la alusión pública a los medios que Otegi dice deben utilizarse para lograr la autodeterminación y la territorialidad por medios democráticos, con la posterior exaltación del terrorismo o su justificación. La aceptación por nosotros de esta tesis, nos haría pensar en una clara “contraditio in terminis”, que no se observa, en modo alguno en el discurso otegiano. Porque la actividad judicial del condenado, ha sido siempre la misma a través de todo el proceso, sin fisuras, lo que nos induce a pensar que no es muy lógica la deducción que hace la Sala.

Si no estamos en presencia de una exaltación o justificación expresa del terrorismo o de sus autores o del colectivo de presos y refugiados, deberemos analizar si del estudio de la frase que hemos transcrito, podemos llegar a la conclusión, mediante un análisis inferencial, de que en ella se contiene el delito del que se acusa y por el que ha resultado condenado Arnaldo.

Estamos en la llamada prueba inferencial y esta, para que pueda aplicarse, en este caso a esa frase que justifica la condena, exige la concurrencia de varios requisitos, ya establecidos jurisprudencialmente tiempo ha, por la Sala 2ª del T.S.

Aparte de que las inferencias deben ser varias, hay una que es trascendente a mi juicio, en relación con este tipo probatorio.

La de que, por medio de las inferencias, presunciones o deducciones, el Juez, mediante un ejercicio lógico, coherente y sin esfuerzo mental alguno, pueda llegar a establecer sin género alguno para la duda, la hilazón entre el hecho base (la frase en este caso de Otegi) y su consecuencia (la responsabilidad por las palabras pronunciadas).

Y en este caso me pregunto.

¿El ofrecimiento de ese trabajo democrático, de conformidad, compromiso, libertad, democracia y justicia …., puede considerarse como una exaltación o justificación de los terroristas o de sus acciones?

Porque de toda la frase transcrita, ¿cuál deberíamos considerar se acerca a la exaltación, qué palabras concretas de la misma, si la frase en su conjunto no lo es?

Primero, ofrecer algo democrático a unos asesinos condenados por resolución judicial firme, no solo no es delictivo, es invitarles a que se den cuenta de que hay otras personas fuera de su ámbito vital, que por medios que no son los que ellos utilizan, pretenden conseguir lo mismo, excluyendo lógicamente su violencia y eso lo viene a reconocer la propia Sala en la resolución comentada.

Otra palabra que nos podía hacer pensar en esa posibilidad es que eso se lo debemos (dice Otegi) a “tantos camaradas que hemos dejado en la lucha….”.

La cuestión primaria podría hallarse en la palabra camarada, que el diccionario de la Real Academia, define en su acepción 3, como “En ciertos partidos políticos o sindicatos, correligionario o compañero”.

Pero en mi particular opinión, se puede ser camarada de las finalidades previstas y predicadas por Arnaldo, sin necesidad alguna de aceptar los medios que los presos han utilizado para conseguir esos fines. Son métodos diversos y que se coincida en los fines, aún y a pesar de la doctrina Garzón, de igualdad entre medios y fines (es lo mismo según él), no significa, en absoluto, que esa frase haga o pueda llevarnos a la deducción, de que dicha terminología supone exaltación o justificación de las personas que los han puesto en práctica.

Pero fíjense mis lectores, que todo este conjunto de disquisiciones terminológico-jurídicas, han supuesto el que yo deba discurrir y deducir que la frase en sí misma y desbrozada delito de enaltecimiento, constituye al parecer, un delito de enaltecimiento del terrorismo. Y no es este el sistema a virtud del cual se debe llegar a la conclusión. Las inferencias, como he dicho, eliminan la necesidad, pos así decir, de pensar, discurrir o elaborar un pensamiento y en este caso, hay que acudir a semejante sistema para deducir el hecho consecuencia, lo que tiene proscrito el Tribunal Supremo.

Esto es lo que no permite la prueba inferencia.

De la simple lectura no puede llegarse a la conclusión, sin esfuerzo alguno de que lo pronunciado por Otegi debe considerarse delictivo. Y si hay que utilizar ese esfuerzo, que de otro lado no nos permite del hecho base, llegar sin disquisición alguna, al hecho consecuencia, el delito no existe.

Y la sentencia debió ser absolutoria.

Y para finalizar Señores de la Sala. Los tres Magistrados son “titulares” de las certezas, las averías y hasta de las barbaridades que en la misma se contienen. Y desde luego afirmar como se afirma, que Mandela, respecto de Ortegi es Dios, un Santo o algo similar y Otegi es el diablo Cojuelo, cuando menos, nos parece, no solo aventurado, sino revelador de la escasa cultura histórica, que no duda en hacer afirmaciones contrarias a la propia historia de un hombre, hoy admirado, pero antaño, en su lucha contra el apartheid, tan homicida y delincuente como los etarras que hoy figuran en prisión.

La cultura histórica no es precisamente virtud que quiera adornar a los tres Señores de la Sala. ¿Que Mandela, D. Nelson, no fue un terrorista? ¿Que no cometió u ordenó, o planeó, asesinatos, es una afirmación que nos gustaría conocer de dónde la han conseguido Sus Señorías? ¿En qué libros de Historia han bebido sus afirmaciones comparativas con Arnaldo? Mándela fue condenado por unos Tribunales de su País, legalmente constituidos, por unos delitos como los que han cometido los presos de ETA. A no confundir la Historia de antes, con las cosas que desde su salida de la prisión se han puesto de manifiesto, respecto del héroe y democrático Mandela. Hay dos Mandelas. El de antes del ingreso en prisión y el Mandela que sale de las rejas y se ha dado cuenta de que la violencia no conduce a nada bueno. Antes, como los de ETA. Lo siento, pero no debemos tratar de modificar la Historia para pretender tener razón. !Cuidado Señores Magistrados. Mucho más cuidado!

Por si a sus Señorías les resulta de utilidad les transcribo parte de la biografía de Nelson Mandela:

“En marzo de 1.960, tras la masacre de Sharpeville sufrida por los activistas del PAC y la consecuente exclusión política del SCAP y el ANC, ambos se suman al Movimiento de resistencia Africano (renegados liberales) y el PAC comienza la resistencia armada. El ANC/SACP utiliza la conferencia Pan-Africana de 1961, en la que todos los partidos deciden una estrategia común, para una dramática llamada a las armas de Mandela, anunciando la formación del comando “Umkhonto we SIzwe” (Lanza de la Nación) a imagen de los movimientos guerrilleros judíos (Irgan). Dicho comando fue dirigido por el mismo Mandela, con ayuda de activistas judíos, como Denis Goldberg, Lionel Bernstein y Harold Wolpe. Mandela estuvo involucrado en el planteamiento de actividades de resistencia armada y era considerado tanto por las autoridades del régimen sudafricano como por la ONU, un terrorista”.

¿Algo más Dª Angelaª?


ANGEL GAMINDE MONTOYA
Abogado
5 de Marzo de 2.010



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28.09.09

- CADA UNO EN SU SITIO Y EUSKADI AL CARAJO
CADA UNO EN SU SITIO Y EUSKADI AL CARAJO

Creo que a la vista de los últimos acontecimientos se puede asegurar que en este País Euskadi, no existe caldo de cultivo suficiente para que consideremos al mismo como una Nación. Podemos elucubrar todo lo que queramos y teorizar hasta el agotamiento, acerca de si el País Vasco es o no una Nación, pero lo cierto es que los elementos reales que deben configurar el concepto, a la hora de las realidades sustanciales, no se dan.
Y un lacerante ejemplo nos lo acaban de poner frente a nuestros asombrados ojos, (relativamente asombrados, eso es verdad), aquella la tentativa de fusión de las tres cajas vascas.
De un lado nos hemos encontrado con la Vital y el tándem de los hermanos Rojo, cuyo sentido de un País económicamente poderoso, les pone los pelos de punta. Simplemente porque la fusión puede abonar la tesis de que Euskadi podría ser considerada autosuficiente, como para no precisar de otro lado, de ayuda alguna o protección, sinónimo de sometimiento, del poder central, de manera que la solución, no solo es oponerse con armas y bagajes a que la Vital entre en el trío, sino la de dinamitar, desde su partido, la posibilidad de que lo hagan las otras dos BBK y Kutxa.
Y lo cierto es que de ese modo, el PSOE y su satélite obediente el PSE, siempre han caminado en la estrategia de la división, en la que inocentemente han caído los nacionalistas, bien por interés propio partidario, que también y en el pecado llevan la penitencia, o porque nunca han tenido claro el contenido de sus creencias políticas nacionales, entendiendo en este caso por nacional, un cierto sentido de nación vasca, que a veces predican, pero en la que evidentemente creen poco (y están en su perfecto derecho), pero en la que no quieren que los demás crean.
Asimismo, a los nacionalistas les ocurre que hoy, que se hallan profundamente divididos entre quienes aspiran sobre todo a poner como meta final el anhelo del derecho a decidir, antesala del libre ejercicio del derecho de autodeterminación y los que quieren sobre todo, seguir gobernando, mejor solos o en todo caso en coalición con el PSE, porque por ahora, este PP, no tiene entidad democrática suficiente (tampoco es que al PSOE le sobre mucha) para poder aliarse con ellos. Además los del PP, son pocos. Esta histórica dicotomía no permite en el partido gobernante, tener no tanto las ideas, cuanto el ejercicio de las mismas, excesivamente claras. Al haber olvidado sus esencias, ante la necesidad imperiosa de gobernar, por considerar que desde el Gobierno y nunca desde la oposición, también se hace Patria y Patria esencial, el problema que ello comporta, es aprovechado ladina e inteligentemente por el PSOE, para procurar una división que nada bueno augura al partido, ni al País.
Este creo que ha sido siempre su terrible dilema. El del PNV. Hacer la revolución desde dentro. Es el trasunto fiel de aquél “ruptura o reforma” de la Transición democrática, en la que los españoles se decantaron por la reforma, sin abordar la solución definitiva del franquismo, que tantos desastres ha generado.
Si desde 1.995 alaveses y guipuzcoanos no han tenido tiempo para saber lo que les convenía, es que algo no funciona y alguien está tratando de tomarnos el pelo. Las condiciones de la Vital, del Sr. Rojo para entrar en la Caja única, son de verdadera carcajada, de manera que de lo que se trata es de discurrir y tratar de hallar las razones a virtud de las cuales el PSOE, no quieren que el proyecto prospere.
Y ya las he apuntado más arriba. El PSOE tiene un concepto muy claro de Nación, Patria e intereses y estos se hallan anclados en el concepto de España una e indivisible (perfectamente legítimo también). Y todo aquello que haga peligrar la indivisibilidad de España (y la economía es uno de los factores capitales, bien para que un País camine solo o para que otro pueda nutrirse de los recursos de aquél) no debe ser tolerado, salvo que se consigan establecer unas condiciones a virtud de las cuales, el poder derivado de la fusión puede seguir siendo controlado desde la capital del Reino. Y no se nos diga otra vez, eso de, siempre igual “la culpa es de Madrid”, porque claro, la mayoría de las cosas, se dictan, se deciden y se resuelven en Madrid.
Que la Vital quiere conservar su idiosincrasia. Su mismo nombre, es decir, su misma solera. Seguir haciendo lo que su Consejo dicte y seguramente eso sí, participar también de los beneficios del tripartito, esto no es lógico en una nueva Caja. Pero mucho me temo que esto no es más que una mera disculpa. En el fondo de lo que se trata es de no crear elementos que puedan sustentar la auténtica independencia de todo País. Una entidad financiera fuerte. Que no precise pasar por el Gobierno de Madrid para solucionar sus problemas.
Me parece que esta estrategia, en esta y otras muchas materias, sigue siendo la misma desde hace años y los nacionalistas vascos es necesario que se decidan. O bien siguen como hasta ahora y déjense de llamarse nacionalistas, porque la verdad es que en tesituras de alto raigambre como esta, jamás van a contar con la colaboración del partido en el poder, sea ocupado este por el PSOE o el PP, que para el caso son lo mismo.
Mediten en si Otegi no tiene razón y lo primero que habría de hacerse es crear un grupo vasco fuerte y unido (sin excluir al PNV, D. Arnaldo), porque sino estaríamos en la misma, qué en la misma, en peor situación, ante la falta de apoyo mayoritario. Y una vez conseguido un partido nacionalista fuerte, cohesionado y sin los pistoleros custodiando las decisiones, será la hora de ocupar las Cajas, que por ejemplo, podrían haber terminado la Y vasca hace ya muchos años.
La Vital no quiere. Pues bien. Una unión a dos y a competir por el territorio. Vamos a ver si BBK y Kutxa no ofrecen mejores condiciones y beneficios a sus potenciales clientes en Vitoria, que la Vital en solitario. Y no olviden los socios y clientes de esta, que el dinero no tiene Patria, ni padre, ni madre. Solo importan los beneficios, la dichosa cuenta de resultados.
Y que los hermanos Rojo, procuren entonces enjuagar las pérdidas con el dinero de Caja Madrid, pongo por caso. Aunque tampoco sería extraño que ofrecieron sus servicios a esta entidad.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
21 de Septiembre de 2.009
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17.09.09

- CRISIS ECONOMICA Y DISCURSO POLITICO
CRISIS ECONOMICA Y DISCURSO POLITICO

Lenta, progresiva y con olvido impenitente, fruto, éste, de cualquier atisbo de reflexión, acertada o errónea, vamos olvidando progresivamente, cuáles fueron las causas de esta grave situación económica, que a tantos seres humanos, individualmente considerados y no en el conjunto de esa idiotez conocida con el nombre de ciudadanía, está ocasionando.
Y no deberíamos olvidar, si es que queremos tener un diagnóstico certero de los hechos, que estos se iniciaron, primero en los USA, con una estafa multimillonaria, que ha llevado a prisión, fulminante y rápida (¡qué bien funciona la Administración de justicia y con qué velocidad, cuando interesa!) al autor de semejante fechoría, que tanto nos ha afectado.
El problema creado por el tal Madhof y Lheman Brothers y Cía., se extendió, de inmediato, a la Banca, que dicen dejó de funcionar, por la simple pérdida de la confianza de los unos en los otros. De unos Bancos en otros.
Y resulta cuando menos gracioso o lacerante, que se ponga el acento en la desconfianza, cuando en la banca, el sistema de funcionamiento es precisamente la desconfianza en todo el Mundo. Nadie te dará jamás a nivel bancario, ni antes, ni ahora, ni nunca, si no sabe con seguridad absoluta, que en metálico o en especie, le vas a devolver lo que te presta. De manera que la desconfianza es el sistema y no hay ni una sola excepción.
De manera que hablar ahora de que los Bancos perdieron la confianza, los unos en los otros, es una mentira absoluta. Simplemente, allí y aquí, la confianza jamás ha existido entre ellos, ni entre ellos y sus clientes.
Lo que ocurre es que de alguna manera había que vestir el muñeco y tapar la mala gestión de la susodicha Banca americana y la falta absoluta de control, gubernamental, sobre ciertas operaciones (los llamados bonos basura), que llevaron a la ruina al Mundo entero.
Y los Bancos dejaron de prestar dinero.
Y en nuestro País el golpe fue seguramente más tremendo, porque había una bolsa de dinero altamente importante, dedicada a mantener la construcción. Que de otro lado vivía en un auge absolutamente increíble, sobre todo en las zonas en las que el turismo era la principal zona de riqueza de algunas Comunidades Autónomas, ya que si no se construía no podían alojar a la gran demanda de plazas hoteleras o apartamentos.
Es decir. El sol nos ha podido.
Y el Gobierno se encuentra con el problema. Que no ha sido creado por él. Le viene dado y debe afrontarlo. Y claro está, la construcción deja de ser el motor que tire de la economía, porque se para y para a toda la industria que hay detrás de la misma.
Y no parece sino que en este País se estuviera construyendo, a ritmo cada vez más acelerado, solo desde que la crisis afecta al Mundo entero.
La construcción se inició con el invicto Caudillo, siguió con los gobiernos, todos, de la democracia (incluido el del PP) y siguió con el PSOE. Lo que ocurre es que a éste partido le explotó la crisis en plena cara. Pero aquí construía todo el que podía hacerlo. Y para hacerlo no hacía falta ser, ni economista, ni siquiera abogado. Bastaba con ver al vecino, albañil, que se había comprado dos pisos, un Mercedes y uno más en Sitges, para que inmediatamente se creara una nueva sociedad que levantara más ladrillos.
Y de entre los sabios que ahora se lanzan al ruedo de la crítica al PSOE, porque no sabe salir de la crisis, no hubo en aquéllos momentos, ni cuando gobernaron, ni cuando eran oposición en la precrisis, que advirtiera de nada a los que habían visto en la construcción su modo de enriquecimiento más rápido, eficaz y exento de riesgo.
Ahora, sí. Como diría mi compadre, vistos los arrautxes del caballo, macho. Eso antes, señores del P.P.
Y claro, para salir de la crisis, cada uno, desde su respectiva ideología, adopta sus métodos. Gracias a Dios, aún hay algunas pequeñísimas diferencias entre derecha e izquierda. Y el PSOE, no puede aceptar las reglas que el PP predica. Porque entonces, lógicamente, desaparecería como partido y lo que es peor, su electorado dejaría de seguirle.
Hoy el PSOE debe seguir con su política de solidaridad mediante ayudas a quienes lo están perdiendo todo, sin que ello signifique olvidar que la solución más eficiente y duradera está, no solo en la construcción y en las ayudas a empresarios y Bancos, sino en la creación de empresas competitivas (tipo Iberdrola, ¡qué lástima que estos “graciosillos” de ETA hayan hecho huir a los cuadros directivos a Madrid!, por decir alguna de las más sonadas a un nivel internacional) , porque son las que mejor soportan las crisis.
Ahora, en esta situación, no se trata, Sres., del PP, de explicar al PSOE cuál es su programa para salir de la crisis, porque éste partido no lo puede, no lo debe aceptar. Ahora es tiempo de arrimar el hombro y al menos, no pasarse el día, sacudiendo al Gobierno, sino aunando posibilidades, estudiando acercamientos, buscando soluciones intermedias, que sin hacerse apear a cada uno de sus respectivas posiciones, permitan a la ciudadanía, toda ella, de derechas e izquierdas, darse cuenta de que en situaciones de emergencia nacional y esta lo es, primero se es español, o vasco, y después miembro de un partido. Solo así, estima éste humilde habitante de Euskadi, que todos lograremos tener una confianza en nuestros políticos, que rápida y tristemente van perdiendo credibilidad ante los votantes.
Y verán. Los el PSOE, desde el Gobierno, están tratando de poner remedios, un tanto parcheros, pero necesarios, al problema. Y el PP, desde la oposición, también podía mover sus magníficas relaciones bancarias y convencer a sus amigos, que podían asimismo poner en marcha, ya, de una vez, las líneas crediticias cerradas, porque bien está el encontrarse seguros, pero una cierta capacidad de riesgo debe ser aconsejable y hasta deseable, en aquéllos que, estoy convencido, no son los más desfavorecidos, tanto a nivel personal, como de sus grupos de accionistas.
Y porque personalmente, no me acabo de creer del todo que no haya dinero. ¿Qué se ha hecho con él? ¿Se ha quemado, se ha tirado al mar? ¿Dónde está y por que razón no sale al mercado? Ellos, los del PP saben donde se esconde el dinero y el Gobierno también. Ayuden y obliguen a quien lo tiene y lo esconde, a ponerlo en circulación. Sino, deberemos considerarlos responsables, por complicidad, de las graves consecuencias, que los ciudadanos de base estamos sufriendo, desde que esta desdicha la pusieron en marcha unos y la sostienen otros.

Angel Gaminde Montoya
Abogado
17/09/2009

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- GOBERNAR EN EUSKADI. ¿Y QYUEB GIBUERBA?
GOBERNAR EN EUSKADI. ¿Y QUIEN GOBIERNA?

No son cien días tiempo suficiente para juzgar la valía de la actividad de un nuevo Gobierno, en este caso del PSE-PP. Pero sí para observar ciertos detalles, que a mí personalmente me han llamando la atención.
Y arranco estas reflexiones con una afirmación. No parece sino que las diversas Consejerías del Gobierno están, como ausentes de las tareas de Gobierno, incluido el propio Lehendakari, Patxi López y que el único a quien se ha confiado la única tarea puesta en marcha, a nivel de gobernar este pequeño País, es Rodolfo Ares.
Es él, solo él, para sí y ante sí, quien lleva sobre sus hombros la única tarea visible que por ahora en estos cien días, ha puesto en marcha el Gobierno. La tarea de Gobierno exclusiva, es la llamada lucha contra ETA. Pero una lucha, muy particular, bastante “sui géneris” y por cierto, a pesar de todo lo que se ha hecho y parece se quiere seguir haciendo en este terreno, tarea muy sencilla, de poco pensamiento y, en mi opinión, no solo de muy escasa utilidad, sino de inciertas consecuencias futuras.
D. Rodolfo ejerce. Y me parece que ejerce más de lo que parece a simple vista. Y en cualquier caso ha puesto en marcha una maquinaria de acoso y derribo de la izquierda abertzale (de ETA no puede, ni le dejarán encargarse en tiempos), con el fin, harto difícil, de privar de su base social a la organización armada, lo que de conseguirse, evidentemente, habría concluido con el grave problema que hace muchos años padece esta sociedad. Porque ETA, ayer, hoy y mañana, sin la base social que la sustenta, carecería de sentido y ellos mismos, en sus variados documentos, se han cansado de manifestarlo.
Y para ello el Consejero de Interior está atacando, a diestro y siniestro, de la mano (exclusivamente) de la Ertzaintza, todos los reductos, manifestaciones, carteles y fotografías, a todo lo largo y ancho de Euskalherria, que tengan relación, directa, indirecta y circunstancial, con los presos de ETA y su entorno.
Me llama, en primer lugar, la atención la tarea encomendada a la Ertzaintza, que no es que no deba ser la suya, pero se le están encargando una serie de tareas menores en la solución del conflicto, que a un cierto nivel de prestigio profesional, más desprestigia, entre la población, que enaltece su tarea. Se les está convirtiendo en simples mamporreros. Y mal está que no se les confieran tareas más sugerentes y científicamente más adecuadas a su formación en el combate del terrorismo etarra, pero dejar reducida su actuación, a la retirada de carteles en fiestas, bares, cafeterías y herriko-tabernas, causa un cierto sonrojo, cuando se les ve a ellos, tan preparados (externamente y a nivel de uniforme y medios represivos), arrancar fotografías de las paredes y de las txosnas. Me parece una utilización de este cuerpo de seguridad harto minusvaloradora de su preparación y aunque deban trabajar, si el Consejero y el Gobierno así lo entienden, en estas labores, relacionadas con el terrorismo, la pregunta es obvia. ¿Solo en esto? ¿Es esta la policía integral que estamos esperando tanto tiempo ha? Y no se me hable de la científica, que esa ya la conozco y lo hacen francamente, cada día mejor.
D. Rodolfo, creo que no se está prestigiando a la Ertzaintza, para tan escaso resultado, en la finalidad perseguida. Si por esta vía se está tratando de restar apoyo social a la organización armada, o desanimar a quienes ocupan espacios públicos con esas fotografías, manteniendo enhiesto el espíritu de lucha, en el recuerdo de los prisioneros de ETA, estimo que el camino, a medio y largo plazo es errado. Absolutamente errado.
Por que y esta sería la segunda cuestión. O pregunta. ¿De verdad D. Rodolfo, estima que la base social de ETA se va a rendir o va a resultar, por el contrario, con más sentimiento de persecución y se exacerbarán más aún, sus acciones que al fin y a la postre van a afectar gravemente también a la ciudadanía?
Veamos. Una serie de cuestiones que es preciso, a mi modesto juicio, analizar.
En primer lugar:
1º.- Convendremos seguramente, que este tipo de organizaciones, tanto armadas, como las políticas que las secundan, apoyan o constituyen su sustrato social y en cierto modo, también nutricio de sus componentes armados, tienen un cierto cariz religioso- militar, evidentes.
Y desde esta perspectiva, cuanto más perseguidas sean sus bases (no hablo ahora de la propia organización armada que esa soporta detenciones y encarcelamientos, como algo que desde el inicio aceptan, como una parte consustancial a su actividad terrorista), más se esconderán, más bajarán a las catacumbas, y cuando salgan, lo harán con nuevos métodos de lucha, con más ideas que poner en práctica pero y sobre todo, resultarán más fortalecidas, social y personalmente, de manera que la lucha contra las mismas se hará mucho más difícil y hasta cruenta.
Como digo y así lo sostienen autores varios, que han dedicado su tiempo al estudio de ETA, esta tiene un cierto componente religioso y recordaremos, salvando las evidentes distancias, que si los primeros cristianos no hubieran sufrido persecución y obligados a bajar a las catacumbas, parece evidente que el cristianismo no hubiera adquirido el auge que hoy, con sus altibajos, tiene, después de dos mil años.
Considero que con ETA y lo que se ha dado en llamar en sede judicial, su entono, ocurre lo mismo. La diferencia en sí misma es ostensible. Los cristianos morían por sus ideas. Los etarras matan por las suyas, aunque, “ab initio”, aceptan el encarcelamiento, la tortura (no si la puede evitar, de ahí las “cantadas” en sede policial, como recientemente ha ocurrido con los zulos descubiertos en Francia) el desarraigo, los problemas personales y los causados a sus familiares, y derivados de la política de dispersión instaurada en tiempos del actual defensor del pueblo, el Sr. Múgica Herzog.
No creo, por ello, que sea éste el camino más acertado, el más adecuado, el más conveniente. Para sobre todo y como afirma el Sr. Consejero de Interior, dar satisfacción moral a las víctimas. Y a propósito de ellas. No me cansaré de repetir que con homenajes, halagos, discursos y monumentos, a la larga las víctimas no consiguen nada. Unicamente ciertos dirigentes de las mismas, cobran del erario público por personarse, no sabemos muy bien para qué, en ciertos sumarios. Lo que de verdad importa, es que las víctimas sean resarcidas, con una “restitutio in integrum”, tal como los romanos la predicaban y no como ahora rácanamente se practica, de modo que la falta de un ser querido y económicamente evaluable, no suponga perjuicio para su mujer, sus hijos y sus familiares. Y esto, D. Rodolfo, no se está haciendo, al menos con la debida protección y prontitud.
2º.- Otra cuestión en la que deberíamos meditar. La instrucción de un atestado, por cada fotografía o grupo de fotografías que la Ertzaintza retira y su pertinente calificación jurídica (enaltecimiento del terrorismo) por parte de esta.
Dividiría este asunto en dos partes.
La solución de los conflictos, del orden que sean, políticos, sociales o jurídicos, no se consiguen con más penas, con más elevación de las mismas, hasta llegar a la cadena perpetua.
No propongo la desaparición inmediata del derecho penal. Al menos hasta tanto no hayamos sido capaces entre todos, de encontrar un sistema más efectivo de recuperación de los delincuentes. Cosa que hasta ahora, hoy por hoy, no interesa demasiado, ni a los poderes públicos, ni a nadie. Pero sí deberíamos convencernos que en todas estas cuestiones, confiar para su solución en el derecho penal y su corolario, la actuación policial, se me antoja tarea históricamente imposible. Si al cabo de los años no nos hemos dado cuenta, desde el punto de vista estrictamente pragmático, de que los Jueces, los policías, abogados y demás componentes, de todo este aparataje, no servimos para arreglar conflictos, es que estamos más ciegos que el jefe del Lazarillo de Tormes.
Pero y en todo caso. Demostrada la inutilidad del castigo como elemento suasorio de los futuros delincuentes y que además, ni el derecho penal del enemigo (inventado por Günter Jakobs y con sus seguidores, detractores -que de otro lado, muchos de ellos no han sabido interpretar con corrección-, aún cuando no sería inadecuado para comprender bien a este hombre y sus teorías, nos diéramos una vuelta por la reciente obra de Miguel Polaino Orts- Derecho penal del enemigo), han resuelto el problema.
Ni el aumento irremediable y geométricamente exponencial de la pena, en número de años, ha servido como elemento para que los próximos delincuentes se lo piensen antes de delinquir. Esto no funciona de este modo.
El día en que nos importe, de verdad, más la educación y la democracia, que la represión, habremos iniciado el camino hacia una sociedad menos delincuencial y más justa. Pero esto no va a ocurrir, al menos en un horizonte de muchos años. Educar es más caro que reprimir. De manera que los P. Rubalcaba, los Ares y antes los Mayor Oreja y demás compañeros de armas, seguirán con sus persecuciones, más o menos efectivas, pero sin solucionar los problemas.
Unicamente, quizás, se lo agradecerán los constructores (mayor número de prisiones cada vez), los funcionarios (más puestos de trabajo), pero la sociedad, lo que es la gente que desea vivir en paz y sosegadamente, esos, no se lo agradecerán demasiado. O quizás nada, porque ni siquiera van a saber o querer apreciar esas, al parecer, buenas intenciones.
3º.- Es por ello que la iniciación de las tareas de gobierno con medidas como las adoptadas por el Gobierno de Patxi López, entrando a saco en pueblos y fiestas, a fin de arrancar unas fotografías en las que, salvo quienes las colocaron, y los familiares de los afectados, a nadie más preocupaba, me ha parecido una medida, nada suasoria, poco afortunada y de resultados, en cuanto a la erradicación del terrorismo, bastante inútil.
Decía D. Rodolfo algo, como “que no vamos a permitir que se adueñen de la calle, porque esta es de todos”. Y la pregunta por obvia es casi infantil. ¿Qué calle? ¿Qué parte de la calle? Porque en verdad, al menos en lo que a este escribiente respecta, en ningún momento las susodichas fotografías me han impedido pasear, parar y tomar un café y mirar libremente en estas fiestas, por la Villa de Bilbao
Entre otras cosas porque el Alcalde Azkuna, que tiene sus defectos políticos, en esta materia, ya había demostrado una inteligencia pragmática incuestionable. Como en el conflicto de las dichosas banderas. ¿Habla alguien de las mismas? Cuando estas se izan o arrian, ¿alguien monta la barrila? ¿Qué ha ocurrido? Que al frente del Municipio ha habido una persona que ha sabido considerar que la cabeza, aparte de para llevar sombrero, se compone de una cierta materia generalmente gris, con la que se acostumbra a pensar. El lo hizo y sin ruidos solucionó, entre otros, este grave problema. Sin follones, ni porrazos, ni beltzas, ni municipales.
Pues venga. A tomar nota.
4º.- Esta forma de iniciar una andadura de gobierno, no hace presagiar nada bueno en materia de pacificación social y erradicación de la violencia etarra o de la kale borroka.
Personalmente y sin merma alguna de que la Ley está para ser cumplida y el que la infringe deberá pasar por los Tribunales (que en modo alguno deberían ser los que cobijan la Audiencia Nacional, de necesaria, urgente y terminante desaparición, salvo que queramos mantener la existencia de una democracia absolutamente degradada), la solución de los conflictos pasa por el diálogo eterno. Sin fisuras. Y si ETA mata, se pone en funcionamiento la maquinaria policial-judicial y a la cárcel. Pero ello no es óbice para que los políticos, sigan, a toda pastilla, sin desánimo y porque esa es su misión y para eso cobran (¡qué gran ordinariez acabo de decir, pero no la rectifico!). De manera que si todos estamos convencidos de que por encima de la vida de los seres más humildes no hay nada, (seguramente sí, la libertad) pónganse de una vez a trabajar en serio, porque somos de los pocos países en que consideramos que por vías judiciales-policiales, este problema se puede solucionar. Item más. Se ha perdido una de las virtudes del buen político. El silencio. Trabajar denodada y calladamente ya no es mérito a tener en cuenta. Si no se está en los medios, parece que no eres nadie. Y digo, con absoluta convicción, que unas buenas dosis de mayor sigilo, nos daría, en muchísimos casos, una gran efectividad.
Y no es cierto. Al menos en casi cincuenta años no lo ha sido. ¿Hasta cuándo?

ANGEL GAMINDE MONTOYA
ABOGADO
17/09/2009


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04.06.09

- POR DONDE VAN LOS VIENTOS
POR DONDE VAN LOS VIENTOS


Fumata blanca. Habemus Lehendakari. Laus Deo (Deo no, que son agnósticos), digamos ciudadanos vascos (tampoco pueblo, que al parecer no lo somos). Esto, desde el punto de vista formal, se está poniendo serio…

Repasemos.

Digo todo esto a propósito de la toma de posesión del cargo de Lehendakari por D. Patxi López, ya mi Lehendakari.

Se me ocurren varias sugerencias al respecto.

Ha entrado D. Patxi en el cargo, con la inmediata y “trascendental” modificación de una serie de costumbres, modos o formas, que ni están bien, ni están mal, sino todo lo contrario. Quiero decir. Que, personalmente, las formas siempre me han importado un bledo, porque todo puede estar muy bien para unos, y con la misma fuerza, mal para otros. Hablo de la “manera” de hacer las cosas. Se ha modificado el, desde el punto de vista de los Letrados en ejercicio, derecho procesal. Pero lo importante en cualquier proceso y ahora se ha iniciado un nuevo ciclo político, es el fondo de las cosas. A ver qué cambia el Lehendakari en el fondo, respecto de las políticas varias y eso, eso sí, será trascendente.

Empleo, Seguridad social, economía, justicia, cultura, enseñanza….., ahí le quiero ver, a D. Patxi López, yo como simple ciudadano de Euskadi.

Que el dantzari lleve otra vestimenta (personalmente me quedo con la de siempre, quizás porque ya tenga años); que el Gernikako se toque con un oboe, en lugar de con un txistu y un tamboril (también prefiero estos); que la mano debe estar posada sobre un ejemplar del Estatuto hecho “ad hoc” ( preciosa idea, sí señor); que el juramento se haga en presencia, no del pueblo vasco, sino de los ciudadanos vascos (no me gusta, porque no es cierta la inexistencia del pueblo vasco, que a mi juicio sí existe, otra cosa son las connotaciones que quiera darse al concepto), todas estas cosas y algunas más, en mi opinión, carecen de mayor importancia, digamos relevancia, aunque sí tienen importancia por el lenguaje o mensaje que se quiera transmitir con las mismas, en relación con lo que debe ser la tarea del gobernante.

De todo esto, pasado mañana, el pueblo o la ciudadanía, se va a olvidar.

De lo que no se va a olvidar es de su pérdida de puestos de trabajo, de llegar a fin de mes, de cómo cobra a quien le debe dinero, en como paga la renta, en qué llevará a su casa para comer cuando la percepción del subsidio de desempleo se le acabe….., de todo esto, ni se va a olvidar y va a comenzar a exigir al nuevo Lehendakari (excluyo de todo esto al PP porque no tiene tareas que cumplir, ni siquiera apoyando con sus votos no sé qué) a partir del lunes día 11. No porque se piense que a partir del día cero se le van a solucionar sus problemas, sino porque los suyos seguirán prolongándose, “sine die”, si alguien con capacidad, genio y decisión, no pone en marcha los medios necesarios, para que ese ciudadano puede respirar sin angustias rayanas en el infarto.

Y por cierto y así como de pasada, Lehendakari. La palabra ciudadano, en su acepción más prístina, es en Euskadi, su territorio de “gobernnaza”, muchísimo más estrecha, mucho menos abarcadora, que la de pueblo.

Verá D. Patxi.

Ciudadano, según el Diccionario de la R.A., es el “natural o vecino de una ciudad”.

Esta es la primera acepción de nuestro diccionario. Es más. Es el Diccionario de la Real Academia española. No hablo, aunque sí me refiero ahora, al Fuero de Bizkaia, que rige en una parte de su gobierno.

Y si aplicamos ese concepto a Bizkaia, pues deberemos concluir que solo tenemos 4.080 ciudadanos, que son los habitantes de Orduña, única ciudad del territorio Histórico, el resto, o son Anteiglesias (la tierra llana) o son Villas (como su Portugalete natal, donde efectivamente rige el Código Civil español). Por ello el concepto que Vd. ha utilizado (con absoluto respeto a la Europa de los hombres y los ciudadanos de los Robespierre, Saint Just y demás carniceros del Reino extinto) se va a extender a muchas menos personas que si hubiera mantenido la palabra “pueblo”.

Porque pueblo, según el diccionario antes citado, se entiende como “País con gobierno independiente”. Y esto, imagino, es demasiado para ser aceptado por un partido político que aún conserva esa clara tendencia al poder centralizado, jacobino, que sobre todo, no debe ser desgajado más que hasta donde PSOE y PP determinen, mediante los Estatutos de Autonomía. Más no. Y no sería inconveniente inquirir, si esto es así, ¿aunque los ciudadanos de ese País o pueblo, decidan lo contrario?. ¿O simplemente no tienen capacidad, como vascos, para decidir sobre sí mismos?

Son sencillas cuestiones que no pasaría nada, si entre todos, nos ponemos a discutir y a hallar soluciones al respecto. Y esta es una de las cuestiones en que debería pensarse, que por olvidarla, o simplemente ignorarla, no vamos a conseguir que se solucione, o bien sola, como por ensalmo, o con medidas policíaco-represivas, con leyes ad-hoc, que sirven para un roto y para un descosido; con Jueces de una jurisdicción especial, que carecen de criterio o que tienen un criterio muy poco jurídico y sí un criterio político acendrado y que simplemente se hallan al servicio de una Ley o de unas leyes, que han sido pensadas y dirigidas, para un conjunto de personas a las que “in genere” y sin acepción alguna, ni distinción, se ha estigmatizado y de cualquier modo, de otro lado, haciendo una interpretación de las mismas, “ad hoc”, se ha conseguido silenciar.

Y verá D. Patxi, otra cosa. Que los partidos se coaliguen, es natural, cuando ninguno de ellos logra mayorías por sí solo. De hecho y para que el PNV no proteste tan desaforadamente, ya antes Vds. estuvieron coaligados con ellos. Pero coaligarse derecha e izquierda, supone una invitación, o bien a la esquizofrenia o cuando menos al confusionismo político. Es decir. Dentro de poco va a ser lo mismo votar al PP, que a Batasuna, porque como las cosas sigan así, cualquier coalición va a ser posible y considero, que debería haber unas ciertas líneas divisorias. ¿O vamos a ir al Partido único?. Vuelta a D. Francisco Franco.

¿En qué deben diferenciarse las políticas de las derechas de las de izquierdas?. Uno se pregunta si da lo mismo, votar a Ibartretxe, que a Rajoy o a Zapatero. Personalmente deberíamos tener las ideas claras de lo que cada partido representa. Y el confusionismo introducido por ambos partidos en Euskadi, PSOE y PP, suena a ganas absolutas de ocupar sillones, no de mandar, siquiera, a casa a Ibarretxe.

El PP, a cambio del plato de lentejas que supone la Presidencia del Parlamento vasco, ha vendido sus escaños al PSE.

Y el PSE, a cambio de que seiscientos o setecientos puestos de trabajo sean entregados a sus afiliados, se ha aliado con quien no tiene nada que ver con él, políticamente hablando. Y a mi juicio aquí no ha habido más. ¿Se podía haber pactado con el PNV?. Claro. Pero eso suponía que en lugar de seiscientos o setecientos, habrían podido colocarse, tan solo la mitad. Y hay muchos, en todos los partidos, ansiosos de ocupar sillón. Dejemos en paz a Ibarretxe, que poco o nada les podría haber molestado al PSE, si hubieran pactado con los Urkullu, Ortúzar y demás “jobubis” (esos “jóvenes burukides bizcainos”). La cuestión es simplemente de mero reparto. Esta es la percepción y la única explicación que hemos encontrado algunos.

Nada que ver con que el País, ahora se gobierne mejor o peor. Estoy convencido de que intentarán hacerlo bien. Mejor que nadie, porque en ello les va su orgullo personal, su condición de políticos, que van a ser juzgados por el peor de los Tribunales. El pueblo vasco o los ciudadanos, de los que han hablado. Pero seguramente reconoceremos, D. Patxi, que no les va a resultar fácil. No por la oposición que les puedan hacer el PNV y el resto (que también están en su derecho) de los partidos del Parlamento, sino porque frente a Euskadi y sus lógicas pretensiones, se van a encontrar siempre con el “valor supremo” de la Nación española, a la que ahora representan, ¡qué lata!, sus propios correligionarios.

Tengo curiosidad por ver qué puede ocurrir, por ejemplo, con las transferencias, con la discusión sobre el cupo, con el desalojo, cantado ya, del PNV de la Diputación Foral de Alava. Por dónde, por ejemplo, van las inversiones. Cómo queda, por ejemplo, la Administración de Justicia y si se van a seguir dedicando tan solo al personal subordinado, a los medios materiales o si están convencidos, de que al menos, una sana descentralización es necesaria. Me apasiona lo que va ser del euskera en la Administración de Justicia y si este Gobierno se va a sentir cómodo (me refiero al PP), con la introducción del uso del euskera en Juzgados y Tribunales, como, al menos parcialmente propone el nuevo Presidente de la Audiencia Provincial D. Angel Gil. Tienen muchas cosas que hacer y en algunas de ellas se van a encontrar con su socio de apoyo, el PP. ¿Cómo arreglarán esto? ¿O simplemente, un buen día mandarán a paseo al PP, pactarán con ese PNV pactista y autonomista y no nacionalista, y lo que no se ha querido hacer ahora, se hará dentro de un par de años?. Apasionante, sí.

Me parece y por ahora concluyo, que la tarea de gobernar es difícil. Gobernar en Euskadi, más difícil todavía y hacerlo con el PP en Euskadi puede ser de “historias para no dormir”, de aquéllos tiempos de Ibáñez Menta.

Lo que nadie nos puede negar en Euskadi, es que las maniobras políticas, son absolutamente inéditas, desconcertantes y apasionantes.

En todo caso y porque somos pueblo y País, les deseo suerte a D. Patxi y a sus Consejeros. Creo que, por ahora, merecen confianza. No se desanimen y aprendan.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
4 de Junio de 2.009



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- LEHENDAKARI IBARRETXE. LOS SOCIALISTAS NO TE QUIEREN ¿QUE TENDRA EL LEHENDAKARI?
LEHENDAKARI IBARRETXE. LOS SOCILISTAS NO TE QUIEREN
¿QUE TENDRA EL LEHENDAKARI?.


Sencillo, sencillo. Ibarretxe es nacionalista. Pero nacionalista de los que quieren la independencia de Euskadi. O al menos que su pueblo ejerza el derecho de autodeterminación respecto de esa materia. Y además, tampoco te quieren, porque nadie tuvo la osadía de acudir con un plan, a las Cortes Generales del Reino, a exponerlo, a tratar de llegar a un acuerdo con todos los de la Cámara y a pesar de que sabía que le iban a dar más obleas que a una estera, fue, se las dieron, (de forma ineducada e ignominiosa y antidemocrática), se volvió a su País, siguió gobernando, pero ya era, para los populares y socialistas, un hombre malo. Muy, pero que muy malo. Y esto y otras cosas nacionalistas, no les gustan, entre otros, a los del PSE. Y por eso, pactar sí, pero con Ibarretxe no. Primera condición. El “intuitu personae”, como primer factor de exclusión de cualquier posible pacto.

Y uno diría. Pues qué tontos los socialistas, porque creo, no van a conseguir nunca acuerdo alguno con los nacionalistas. Porque estos pueden pensar y proponer lo que quieran y como quieran. Siempre que usen las vías democráticas. Que para eso está la democracia.

Pero no. Lo que ocurre es que los socialistas saben que dentro del PNV, el de Ibarretxe, hay gentes que están por la labor de pactar con los socialistas, entre otras cosas porque para ellos lo importante es pactar, aunque haya que renunciar a lo que todos hemos entendido por nacionalismo. Independencia.

Y esperan los tales (socialistas), que Ibarretxe se canse poco a poco y se aleje del poder y se aúpe otro, de los llamados jóvenes pactistas del PNV y entonces sí. Previa renuncia también (que no les costará convenir) a estas cosas tan desorbitadas que tiene Ibarretxe, se podrá optar por pactar, repartir el poder, hablar de autonomía, de traspasos competenciales y olvidar cualquier atisbo de autodeterminación o independencia. Así sí.

La gran cuestión es. Que cada uno de los partidos, verbalmente, se están partiendo la cara. Pero aparte de estas maneras tan visibles y desabridas, ¿es verdad todo cuanto se nos cuenta?. ¿Habrá algo por debajo de todo esto?.

Yo no estoy demasiado tranquilo…., por Ibarretxe.

Siempre me ha parecido un miembro de partido, consecuente. Que no gusta a los demás (y cuidado que aquí incluyo a los otros partidos y a una parte del suyo), bien. Pero ante los suyos, al menos ante una parte importante de los suyos, es firme defensor de lo que él considera ser nacionalista. Y diría más. En tiempos en los que la fidelidad a las ideas es algo modificable y sobre todo cambiable por algunas prebendas, la actitud de Ibarretxe, me parece digna de encomio. Porque sobre todo, dice lo que piensa con claridad meridiana. Lo pone negro sobre blanco y nadie puede llamarse a engaño. Luego cada uno dirá lo que piensa, podrá hacer sus proposiciones (que no se hacen desde la oposición, en un cálculo de ambigüedad que deja chica a la imputada con permanente insidia al PNV) y entre proposición y discusión, se llegará a los acuerdos que entre todos convengan.

Y me parece que dados los resultados electorales, no sé si estaremos cerca del sacrificio del cordero o sino, antes, ¡cuidado con lo idus de Marzo, César!.

Porque, ¿quién domina el Partido D. Juan José?. ¿Qué quieren las bases Lehendakari?. Estas son cuestiones en las se debería pensar.

Porque cuando se habla de legitimidad para acceder a la Lehendakaritza, no debería olvidar absolutamente nadie, que el candidato mejor valorado en todas las encuestas, se celebraran estas por el medio o partido político que fuere, es el Lehendakari Ibarretxe. De manera que bien está el juego parlamentario porque representa la legalidad, pero estos niveles de aceptación (que no se votan y eso es lo malo, la ausencia de unas presidenciales) no deberían olvidarse en absoluto.

Y cuando uno acude a cualquier reunión, con la intención de exigir la Lehendakaritza, no debería olvidar (yo no lo haría jamás), que a quien el pueblo vasco ha aprobado en las encuestas y valora como mejor candidato a presidirle no es, por ahora, Patxi López.

Pero….y este pero cada vez me preocupa más. Cuando antaño Urkullu (libro de María Antonia Iglesias), ogaño Imaz y ayer mismo otra vez Imaz y no hace tiempo y en cuanto la ocasión se le presenta, nuestro querido Alcalde Azkuna, hacen sonar las campanas a rebato, llegando incluso a decir, el Sr. Imaz, públicamente y con el énfasis que le caracteriza, cuando se lo propone, “que un partido cuando se radicaliza puede pasar a la oposición”, Ibarretxe quizás debería empezar a pensar si no sería ya la hora de convocar a los suyos (quedamente eso sí y sin alharacas, como otros de los suyos hacen) para que esta cuestión se defina con claridad y a calzón quitado. ¿Quieren Vds. que aspire a ser Lehendakari o consideran que estoy siendo un estorbo para el partido y al País al que pertenezco?. Sean sensatos y decidan Porque no me parece racional, estar defendiendo a una persona que representa y piensa de una forma, para luego públicamente enviarle avisos de culpabilidad, si se va a la oposición.

Ibarretxe es como es. Y nadie ahora debería llamarse a engaño. Que su partido no lo quiere. Pues muy bien. Que lo retire, nombre a un segundo de los que no hacen tanto ruido y es menos fiel al nacionalismo que él y sobre esa base, Sres., del PSE, se ponen Vds. a discutir a quién corresponde la Lehendakaritza, con todo lo que esto comporta de cargos funcionariales. Lo contrario me está pareciendo un ejercicio increíble de “treinta monedas de plata”, o el “Roma no paga traidores”. Algo de esto, quiera el Cielo que me equivoque, parece estar ocurriendo, y sería triste que el PSE se llevara el gato al agua, porque Ibarretxe me parece un muy buen Lehendakari y no veo, ni entre los miembros de su partido, ni en la oposición, quien tenga cualidades para sustituirle, con garantías suficientes de que las cosas iban a ir mejor que lo que han ido hasta ahora.

Porque y esta es otra cuestión a meditar.

Puede ser que el Lehendakari sea un “peligro” para la unidad de la Patria. Un cabezón (perdón por la expresión Lehendakari) que se obstina en presentar proyectos inalcanzables (todo el mundo tiene derecho a soñar, sin hacer daño y además ya lo dijo años ha el Sr. Aznar), pero, ¿solo esto? . ¿Solo es esto lo que el Lehendakari ha sido en sus años de Gobierno?. ¿No es esta Euskadi, -tan poco rica en nada-, un ejemplo de ambición política, social, económica y de modernidad?. ¿Y en estos logros, en unión de empresarios y trabajadores no ha tenido algo que ver el Lehandakari y su Gobierno?. Pues para mí sí y la Euskadi que ahora tenemos, después de aquélla debacle de la siderurgia, la construcción naval etc., es el vivo ejemplo de que, desde el Gobierno, las cosas se han hecho bien. No lo olviden, propios y extraños. Que Ibarretxe no es solo su denostado Plan.

Angel Gaminde Montoya
Abogado
3 de Mayo de 2.009
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07.05.09

- TIEMPO DE ADVIENTO...., CON HURACANES
TIEMPO DE ADVIENTO…..CON HURACANES


En la mañana del día de hoy (6-5-09) he podido percibir, con desolación y verdadero desánimo, cómo se ha recibido en los muy variados medios de comunicación nacionales madrileños, el apartamiento (trufado de la derrota de Ibarretxe y del nacionalismo vasco. Por ese orden.

Realizado un barrido por las muy variadas emisoras que transmiten desde Madrid, mi observación es que la alegría mostrada lo era, esencialmente, mucho más por la derrota de Iberretxe, que por el triunfo del binomio López-Basagoiti.

No se sacudían los denuestos contra el PNV (no conviene, a mi juicio, porque dentro del partido hay sectores-responsables en parte y a mi juicio de la derrota final de Iberrtxe) con los que en su día se podrá y deberá pactar (la situación del PSOE en Madrid no está para perder al PNV, --de ahí también la alusión en el discurso escrito de Patxi López a Josu Jon Imaz--), sino esencialmente contra Ibarretxe. Se ha personalizado la derrota no en el PNV, sino en un Lehendakari, que acertado o no, esto es otra cuestión, solo ha tenido la decencia de ser coherente con lo que él y su partido predican, como resultado final de sus aspiraciones políticas -independencia- y ha tratado de ponerlo en funcionamiento, dando eso sí, la voz al pueblo vasco. A todo el pueblo. No solo a los nacionalistas. Quede claro.

Conocía, desde hace muchos años, qué es lo que se ha venido sintiendo por “los vascos” de los tiempos de Franco, en Madrid y en el resto de las Provincias de España. Eramos y así se nos consideraba, gente de orden, trabajadores, fieles a la palabra dada y con los que se podía, esencialmente, hacer pingües negocios. El dinero era nuestro capital signo de distinción.

Cuando los vascos volvieron a tomar conciencia de que aparte de industriosos, fieles y juerguistas empedernidos en los madriles, eran también un pueblo, con unas características innegables (lengua, cultura, organización propia, etc.), comenzaron las miradas de reojo y las primeras alarmas saltaron.

Cuando este reconocimiento de lo propio y diferencial avanzó y se transformó en exigencia democrática (no me referiré a ETA para nada) eso sí, las miradas de soslayo, se transformaron en torvas.

A partir del momento en que alguien (Ibarretxe), se decidió a poner negro sobre blanco lo que para él constituía la esencia del ser nacionalista vasco, y transcribió a papel, los que para él y para muchos otros como él, constituían los mínimos exigibles en una futura relación con el Estado español, la torvedad de las miradas se interiorizaron, se expandieron y comenzó una campaña, lenta, poderosa y progresivamente ascendente, cuya misión consistía, exclusivamente, en separar al Sr. Ibarrtxe del poder en Euskadi, de forma que este fuera irremediablemente sustituido por otras fuerzas que hasta entonces, habían dormido el sueño de los justo en la oposición, por decisión no de Madrid, sino de los propios ciudadanos de Euskadi.

Y para ello, con paciencia, con rigor e inteligentemente, eso sí, pero muchas veces con absoluto sentido de la “omertta”, de la “vendetta”, de la traición de algunos y la connivencia y la flojera de otros, se pusieron en funcionamiento, no solo los medios políticos al uso, sino lo más importante, los medios informativos y hasta los medios judiciales (¡qué desdoro para Jueces y Magistrados!), que al servicio del poder político-económico procuraron ir arrinconando a quien o a quienes, por medios “exclusivamente” democráticos, intentaron poner en marcha una idea de organización política diferente. Encabezados, eso también, por el Lehendakari.

Y esto claro está, esto, por intolerable, por salirse de los cauces católico-reales, no se podía permitir. Porque España y su Constitución, son una y solas y desde 1.492 España es una y desde 1.978 es otra, y ambas las dos, desde antaño y ogaño, tienen carácter de absolutamente inmutables. Y con ella, con esa España debía caminar Euskadi, sin salirse ni un ápice de aquéllos principios. Y nada ni nadie, por ello, puede siquiera, tratar de introducir modificación alguna al respecto, porque para jacobinos nosotros, ni los franceses, adscritos a la “Societé des amis de la Constitution”, como Mirabeau, Robespierre o Danton, nos ganaban a centralismo, a protección maternalista de la España única, quizás un poquito descentralizada, pero nunca rota (¡oh que término tan unionista!) de sus Autonomías, de manera que un, (en el fondo de su corazón), girondino como Ibarretxe, debía ser apartado, sin piedad y sin perdón, de la “gobernanzza” del País Vasco o Euskadi. Y han ido a por él.

Se ha hablado mucho y siempre, por los voceros del PP y del PSOE, de la posibilidad indudable, de que todas las ideas políticas pueden y deben ser defendidas en sede parlamentaria. Sí, pero históricamente esto ha supuesto, que cuando quien tenía ideas diferentes y pretendía ponerlas en funcionamiento en el Parlamento (¡cuidado no en la calle a base de manifestaciones o a tiros -como en la Cruzada!-), no solo debía ser derrotado (lo que era perfectamente legítimo) en dicha sede, sino ¡oh sorpresa!, sino denostado, insultado, vejado y al final, despedido, sin honor, a los infiernos del olvido. Y todo por tratar de ser un mero demócrata.

Y han al frente de su oposición el llamado Plan Ibarretxe y la Ley de consulta, afirmando además que esta sociedad es distinta al 50% (a base de repetirlo nos olvidamos de que la realidad no es así, porque números cantan, son el 48% constitucionalistas y 52% nacionalistas vascos) lo que les hace concluir que cualquier proposición hacia la autodeterminación o la independencia, son, cuando menos, en versión de D. Baltasar, alegales. Y si son legales, (que lo son), pues muy bien, se hace una Ley en contra y Santas Pascuas.

Porque la alegría que he percibido en todos esos medios, escritos, radiofónicos y televisivos, no lo era tanto por la victoria de PSE (que sí), como por la derrota del enemigo. Ibarretxe. Y en verdad que esto no es más que el exacerbamiento por reconocimiento de las propias limitaciones, porque ordinariamente uno espera que cuando se ganan unas elecciones, este triunfo sea fruto de los errores del Gobierno y del ofrecimiento de un programa de gobierno capaz de sustituir a los ocupantes del poder y de ilusionar a la ciudadanía (caso paradigmático el de Obama), pero nunca sobre la base de que la persona que ocupa el cargo, no es que lo haya hecho mal en sus tareas de gobierno (diría que en el caso Ibarretxe en términos genéricos, la valoración de su función de gobernante merece un notable alto), sino que al ser considerado un hombre “políticamente incorrecto y hasta indeseable”, debía ser sacrificado, lo que de otro lado, ha servido muy bien, como ocurre en incontables ocasiones, para ocultar las propias deficiencias.

Porque, dígaseme, aparte del asunto de las víctimas del terrorismo, de la derrota de ETA y del ofrecimiento de mano tendida, ¿qué novedades aporta el nuevo gobierno, en orden al mejoramiento de las tareas realizadas hasta hoy?.

Esta debería haber sido la gran cuestión.

Cuando ante una situación como la que se atraviesa, de una escasez cuasi absoluta de la actividad del terrorismo, al menos comparativamente hablando con aquéllos más de doscientos muertos-año, se sigue haciendo de su derrota (¿en qué quedamos, no está prácticamente derrotada ya ETA?) sea este el “leit motiv” del programa del PSOE-PP, ¿qué podemos esperar?.

Por ello me ha producido una penosa impresión la escasa capacidad democrática del periodismo español. Al menos de muchos de sus medios de comunicación. De un escoramiento formidable. ¡Y Patxi López habla de hacer una ETB más plural!. ¿Quizás como Intereconomía, como la COPE, como la propia SER?.

Vamos a ver qué modelo nos copia, porque a mi modesto juicio y por hablar de medios que conozco, ETB y radio Euskadi, si algo puede reprochárseles, es que poco o nada de “jaleo” (de jalear), han dedicado a ensalzar los logros del Gobierno. Siempre ha existido una especie de temor aldeano a no poner de manifiesto lo que se hacía. ¡Así nos ha lucido el pelo! Y además, en lugar de colocar antenas que permitan a estos medios ser vistos y oídos en todo el País, pues que no, que la antena hasta Orduña y ya vale. A veces parecemos, honradamente, tontos del culo.

Porque veamos, lo que se reprocha a Ibarretxe es haber presentado un plan, el suyo y el de los dos partidos que lo han acompañado EB y EA, primero al Parlamento vasco, donde se aprueba y luego, al Parlamento español, donde se le derrota y se archiva. ¿Qué déficit democrático se observa en esta actitud?.

Se dice. Debía haber consensuado ese plan con el resto de las fuerzas políticas, antes de presentarlo en ningún lado. Pero bueno, digo yo. ¿Para qué sirve el Parlamento?. ¿No es este la representación genuina del pueblo?. Pues allí fue el dichoso Plan y su coetánea Ley de Consulta, en primera Instancia. Y por no hablar, si se hubiera llegado a acuerdos anteriores como dicen los impugnantes, del “cepillador mayor del Reino”, D. Alfonso…., no Alonso no, que es majo, el Guerra, ese! ¡Ya nos queda poco pelo, como para que encima nos lo quiera tomar D. Alfonso!

Aprobado en Vitoria, ni siquiera fue “recurrido” en apelación por los derrotados, para ante el Parlamento español. Fue su propio valedor, Juan José Ibarretxe, el que, reconociendo el valor del Parlamento de Madrid, se fue allí, a fin de que las fuerzas políticas que representaban a todo el País, lo derrotaran.

Fue democrático y educado. Porque Ibarretxe sabía lo que le esperaba en Madrid. Pero fue. Y volvió. Pero no se le perdonó, ni se le perdona (y mucho me temo que algo de eso hay también dentro de sus propias filas) el atrevimiento de ir y someterse a la oposición en Pleno de las fuerzas jacobinas. ¿Quizás en lo que se está pensando, inconscientemente espero, es que Ibarretxe y sus colegas, debieron haber salido a la calle, con el Plan al frente, la Brunete por detrás y la Ertzaintza como infantería, a fin de “imponer” ciertos trágalas como los que en este País estamos soportando, resignadamente algunos, cabreadamente otros, de ciertas Leyes y resoluciones judiciales que están haciendo más por la unidad patria, que todas las ideologías ultraderechistas al uso?. ¿Era eso lo correcto, lo adecuado, lo conforme a derecho?. ¿O más bien ese fue el camino de espinas de un demócrata, que a fuer de serlo, ha perdido, no solo el poder, sino al parecer la confianza y el apoyo de los propios?. Porque y esta es otra. ¿Dónde estaban, por ejemplo, los que dentro de su propio partido dijeron que apoyaban el proyecto?. Imagino que tomando vinos en el batzoki de turno (a salvo las honrosísimas excepciones de los tres Diputados Generales, y de Iñigo Urkullu y Belén Greaves, chapeau para los cinco), para que “quien les condujo a la derrota”, pagara su atrevimiento con la expulsión a la oscuridad del Averno

Este es el “pecado” de Ibarretxe. Y por este pecado, del que en modo alguno se ha arrepentido y espero personalmente que no se arrepienta (otra cosa es lo que yo votaría al Plan, si llegara el caso), se le ha condenado y los “mass media” han cantado alborozados la personal derrota de Ibarrtexe, que harto, lógicamente, de extraños y “propios” y seguramente más a causa de estos que de aquéllos, se ha ido a su casa, con su Begoña y sus hijas, que estarán no menos hartas que él, de la clase de personas que pueblan este País, y que le ha tocado dirigir, de otro lado y para mí, sabiamente durante diez años.

Algún día se darán cuentas estos tales, que personas como Ibarrtxe son las que hacen democracia, porque siendo fieles a sus ideas y conociendo de antemano su derrota, no dudan en someterse al dictado de los Parlamentos, dueños y señores, exclusivos, de la voluntad del pueblo. De estos, quedan media docena y me sobran algunos dedos. De ambas manos, quizás.

Ibarretxe, no olviden los tales, y estimo que esto es muy importante, no solo ha presentado su Plan. Ha gobernado este País para todos, porque no parece sino que, el bienestar económico logrado, el grado de mérito alcanzado por nuestras ikastolas, a nivel educacional y del resto de los colegios y centros de enseñanza, de la Sanidad (hoy en horas bajas es cierto), en cultura, en servicios, de la transformación de Euskadi y sobre todo de Bizkaia, de zonas industriales en regiones de servicios creadoras de riqueza cultural y económica, solo se hayan beneficiado los nacionalistas. Todos, incluidos los liberales y no nacionalista, como yo, nos hemos beneficiado de un Gobierno que ha sabido hacerlo con esfuerzo, con visión de futuro, con ahinco y hasta con ferocidad en el trabajo. Pero todo esto, parece no significar nada. Y sí significa. Vamos a ver cómo el nuevo gobierno supera el listón.

Espero que así sea (ya estoy a una altura de mi existencia en la que me toca pensar, al menos un poco, en mi propio beneficio) y por ello, en su día, juzgaré al nuevo Lehendakari, y su Gobierno por lo que haya hecho, no por lo que haya pensado o dejado de pensar, ideológicamente hablando.

Agur Lehendakari. Poz agurra Lehendakari.


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27.02.09

- AHORA MANDAN LAS VICTIMAS
AHORA MANDAN LAS VICTIMAS


¡Y qué bien les viene a los Gobiernos de turno!, que desde el odio, el rencor y la imperiosa necesidad de venganza, las Leyes se vayan modificando, lo que evidentemente les asegura el voto de algunos ciudadanos, pero eso no significa, en modo alguno, que las cosas en este País vayan a ir mejor, en materia de evitación de delitos, sino todo lo contrario, como argumentaré a continuación.

Y además, el Gobierno, se quita cómodamente el problema de encima, porque lo que no se quiere, ante hechos luctuosos como el de la joven Marta, es ponerse a pensar y además es mucho menos costoso, modificar el Código Penal aumentado las penas, agravando la situación carcelaria de los reclusos, que imaginar cómo podrían evitarse las comisiones de hechos tan detestables. Aquello supone un ejercicio de reflexión, que por intelectualmente costoso, el Gobierno no está dispuesto a soportar. Es preferible instaurar, como ahora solicitan los padres de la última “y sonada víctima”, la cadena perpetua. Y a no tardar, ¡no les quepa la más mínima duda a todos cuantos jalean estas medidas!, se volverá a instaurar la pena de muerte. Al tiempo, si esto no se remedia. Aunque haya de modificarse la Constitución, que para eso ya se pondrán en marcha los mecanismos necesarios.

Y vienen a cuento estas reflexiones, a raíz de la última muerte mediática, acontecida y de la que ha sido víctima una joven, Marta del Castillo, que innecesariamente perdió la vida a manos, ante airadas manos, de alguien que se titulaba, indebidamente, su novio. No era su novio. Era su cabrón dominante.

Una primera cuestión que se me plantea es, ¿por qué esta muerte sí y las demás que anualmente ocurren en este nuestro País, no? ¿O es que esta muerte es distinta de otras que violentamente ocurren en España?. ¿Dónde está la diferencia?. Por ello es preciso preguntarse la razón de tanto alboroto mediático, en este caso. Y el plegamiento de todos, a lo que todos los malditos medios se están excediendo en sus planteamientos, absoluta y desgraciadamente amarillistas.

Simplemente, a los medios de comunicación, en este caso, yo los considero medios de deformación. Y poco a poco, es que no se libra del apoyo mediático de esta especie de linchamiento del homicida o asesino, ni un solo periódico, radio o televisión. Ya no hay medios “serios”. Todos se han convertido en auténticas aves carroñeras, que dibujan en primera línea el dolor, la fotografía del cadáver (a ser posible), si se pudiera incluso, la autopsia, las heridas; se describe con minuciosidad todo aquello, que pueda acrecentar de modo exponencial, la sensación y necesariedad de despertar en los asistentes los sentimientos de venganza y odio.

Porque siempre he dicho y mantengo. Las reacciones de los familiares tienen y están absolutamente justificadas. Del orden que estas sean y no quito ni un letra de esta palabra, del orden que sean.

Los del resto, constituyen meras actuaciones económicas, airean convenientemente la escabrosidad de cada asunto y de otro lado se trata también de aquéllas las personas que sin demasiadas cosas que hacer, saben que saldrán en primera línea de prensa, a ser posible de televisión, que transmitirá sus gritos y gestos al resto del Mundo, como si al día siguiente alguien se acordara de su intervención. Producen verdadera grima, de la que son responsables ellos, pero como diríamos los penalistas, meros colaboradores necesarios en el desmán, los gritos y las posibles desórdenes (a lo que el Gobierno debe dedicar parte de sus efectivos policiales, con el costo que ello supone) que se produzcan y con ello se está creando una enorme masa crítica, que presiona al Gobierno, cuya única salida es la de, y esta es otra, recibir a los padres o familiares de la chica asesinada. ¿Y para qué? Y sobre todo, ¿por qué a estos y no a los muertos que no han protestado?. ¿Y por qué no recibe el Presidente del Gobierno, a los familiares de los muertos en una mesa de quirófano, por la negligencia de cualquier médico? ¿Cuántas clases de muertos hay para usted, Sr. Rodríguez Zapatero?.

Y esta es una grave cuestión. La manía que le ha entrado al Gobierno de, celebrada y debidamente preparada por los medios, la oportuna (más bien inoportuna) rueda de prensa, lo obligado es, claro está, pedir audiencia al Presidente del Gobierno, que inmediatamente la concede, en postura absolutamente demagógica, porque lo único que puede hacer el Sr. Presidente, es oír, prometer y luego, cuando ya los primeros embates se hayan liquidado, olvidar.

En fin, el Sr. Presidente recibe, los desolados padres se hacen la foto con el mismo y luego a recoger firmas en orden a la modificación de las penas. ¡Dios!, ¿y me quieren decir los tales padres y demás familiares, si algo de lo que han hecho ha servido para algo?. ¿Han conseguido evitar, qué evitar, paliar al menos, algunos de los posteriores delitos que han sucedido al de su pariente?. Pues no. ¿Y por qué ocurre así, deberían reflexionar los tales?. Simplemente porque la posible solución a estos conflictos, no se halla en el Código Penal, sino en la familia, en la escuela, en los Colegios y en la Universidad. Si no se arregla ahí, el problema continuará, aunque los Gobiernos les permitan aumentar sus egos, con la foto que colgarán en lugar preferente en el salón de su casa y les recuerden aquél día en el que Rodríguez Zapatero les recibió….., absolutamente para nada, en La Moncloa.

Padres. No se presten al juego, porque para los Gobiernos, se trata de un juego. Sean ustedes más conscientes de lo que supone la visita.

Y quien esto escribe no se cansará de repetir que el C.P. no está para solucionar conflictos, sino para castigarlos una vez producidos. Otra cosa es el Derecho penitenciario y la reeducación del delincuente. ¿Debe desaparecer entonces el Código Penal? Evidentemente no, pero sí habrá de ser sustituido por otro conjunto de normas, porque con él, nada se consigue, salvo que consideremos la venganza o el simple castigo como algo que puede solucionar los conflictos.

Habremos de convencernos de una vez, que si Uds., los tristemente afectados, quieren de verdad colaborar en que estos problemas se solucionen, en la medida en que pudieran, solo presionando a los distintos estamentos educacionales, encontrarán soluciones. No vayan a visitar al Presidente del Gobierno. Hagan cola, manifiéstense ante el Ministerio de Educación, porque en tanto en cuanto lo más importante, incluso en los Colegios religiosos, sea la creación del hombre-mujer productor de medios materiales, nada ni nadie resolverá el problema. El día en el que en los centros de enseñanza se trate de crear hombres y mujeres, esencialmente respetuosos, democráticos, buenos ciudadanos y luego sabios conocedores de las materias con las que se van a ganar el pan, solo entonces, habremos logrado hacer disminuir los crímenes (de todo orden). Porque no sé si Uds. se han dado cuenta, de que cada vez son más los delincuentes que entran en prisión, lo cual significa, no solo que no se ha solucionado el problema, sino que ni siquiera se ha intentado su posible entrada en vias de un posible arreglo.

La presión se debe ejercer donde se debe.

Y no me sirve lo que algunos tertulianos dicen. Es que esta es una solución a cincuenta o cien años. Pues miren, el hombre, para llegar a ser lo que hoy es, (y no es gran cosa como vemos) tardó cincuenta millones de años. Cien más, es como un terrón de azúcar para un diabético. No lo matará, porque el problema no es una cucharada, es el exceso. Y con estos muertos se están cometiendo demasiados excesos. Que además se están demostrando, no solo inútiles, sino que están colaborando a la creación de una sociedad que confía en el duro castigo como la panacea resolutiva de los conflictos, en detrimento de esa educación, tan necesaria que por olvidada, está dejando nuestra sociedad al borde del primitivismo más nauseabundo.

En estos casos las víctimas o sus allegados, se están convirtiendo en meras marionetas, manejadas a gusto por los medios amarillos de comunicación (no sé si queda alguno que pueda escaparse de esta acepción), y por los políticos desaprensivos. Al menos en política, echo mucho de menos a esos dirigentes que son capaces de soportar los embates de los medios, de la oposición y de los tertulianos, pero que saben dónde está el problema y arbitran auténticas soluciones, aunque tengan que convencer a esos padres, que la solución no pasa en absoluto por hacer más prisiones y aumentar las penas, sino por hacer buenos ciudadanos.

Y a los que, como en este caso, proponen la instauración de la pena de cadena perpetua lo primero que habrían de aclararnos, es qué clase de cadena perpetua quieren. Si es aquélla en que el delincuente no salga de su prisión para toda la vida, yo propondría (aunque no esté de acuerdo con esta pena), que se le diera a escoger y el día en que se harte de estar en prisión, pudiera optar por una muerte digna, es decir, tener la alternativa de sustituir su prisión perpetua, por la de muerte. Que algunos ya la prefieren.

Después. Si por cadena perpetua se entiende la limitada, habrá que establecer hasta qué limite y en qué condiciones se habla de cadena perpetua, pero si hay condiciones y el delincuente puede salir de prisión cumplidas estas, ya no hablaríamos de cadena perpetua. Sería otra cosa. Que por cierto, en mayor o menor grado, ya se contempla en la legislación vigente.

Curiosamente, me quedo con el sistema penitenciario que ya tenemos y con las penas que el Código Penal contempla y con la aplicación rigurosa, veraz y estricta, de la redención del preso por medio de la enseñanza, el trabajo, la educación y la posibilidad de que al salir de su agujero, el preso, esté debidamente formado para realizar un trabajo digno y remunerado y el Estado tuviera una serie de medianas empresas, a las que podrían acudir los tales, proponiendo al tal en aquélla línea de partida que como todo ser humano debió gozar y que no tuvo. Lo hará más tarde, pero deberá tener su oportunidad.

Y las víctimas. Sí. Las víctimas deben tener menos palabrería oficial y mediática, menos fotos y menos alharacas y programas de televisión y mucho más apoyo económico, eficaz e inmediato, ético, moral, sicológico durante todo el tiempo que fuere necesario, a fin de que las mismas, las familias o las propias víctimas, puedan superar el trauma ocasionado y que solo conseguirán abrazarlo mediante la adopción de tales medidas, que de otro lado, la mayor parte se hallan legalmente reguladas y no se cumplen, o se cumplen a destiempo.

Las víctimas tienen todo el derecho del mundo a ser debidamente atendidas por el Estado, por la sociedad, pero en modo alguno tienen derecho a regir la vida y destino de los ciudadanos, porque para eso ya tenemos al Legislador y al Ejecutivo, que en modo alguno deberán ser sustituidos por el empuje, lógico de otro lado, de quienes se sienten injustamente vejados por un hecho puntual.

Angel Gaminde Montoya
Abogado
24 de Febrero de 2.009


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06.02.09

- LA HUELGA DE UN PODER. LA HUELGA DE UNOS FUNCIONARIOS. ¿Y QUE MAS DA?
LA HUELGA DE UN PODER.
LA HUELGA DE UNOS FUNCIONARIOS.
¿Y QUE MAS DA?.


Para una vez que las Señorías se arremangan y convocan una dudosa huelga, va y nos ponemos a discutir del maldito sexo de los ángeles. ¡Qué verbena de País! ¿Tienen o no derecho ala huelga Sus Señorías? La cuestión es otra. ¿Es o no necesaria la huelga?

El paradigma actual es. O soltamos presión a la caldera, o ezplota.

Sabemos, sobre todo los Abogados, auténticos pararrayos de las desidias políticas (de todos los Gobiernos, desde Primo de Rivera hasta hoy) y judiciales, que la Administración de Justicia de un lado y el poder judicial, de otro, son dos auténticos desastres.

Hoy no solo porque como mantienen los Jueces, no tienen medios, la oficina judicial es una verdadera catástrofe, las leyes procedimentales un verdadero bodrio y así sucesivamente, sino porque y también, nadie, desde ningún estamento político o judicial, ha hecho prácticamente nada por tratar de resolver el problema.

Y de pronto llegan un montón de jóvenes jueces, digo yo, o al menos inquietos jueces, que mandan a parar y dicen hasta aquí hemos llegado y exigen. Y si no se hace esto, condicionan, nos vamos a la huelga. En la que por cierto, no lo olviden los convocantes, muchos de Vds. están permanentemente. Y este es otro de los asuntos que también deben arreglar y vigilar. Vigilancia que no solo respecto de Vds. mismos, sino de sus respectivas oficinas, en las que la productividad no es precisamente modelo a exportar.

Todas y cada una de las cosas que he leído como objeto de reivindicación, son absolutamente justas y yo diría que aún se quedan cortos. Y quienes no les han secundado, como los de Euskadi, es porque su sentido de la solidaridad se ausentó, del mismo modo que se fueron sus ganas de seguir luchando. Porque contra el Poder político, o estás en lucha y alerta permanentes, o al día siguiente te la juega.

Nunca desde el poder político se han preocupado de la Administración de Justicia, porque, entre otras cosas, a los Jueces, como son Poder, no los temen, porque ¿qué van a hacer? ¿Una huelga? ¡Si ellos mismos dicen que no pueden hacerla! Pues a seguir, tan mal como estamos.

Pero ahora, la criada (esa malvestida que es la Judicatura), les ha salido soliviantada.

Pero en este asunto no debemos olvidar otros colectivos. Los Funcionarios. los Abogados, los Procuradores. Los funcionarios, a través de sus sindicatos, algo discuten, sobre todo sus condiciones laborales (¿o solo eso?). Pero ¿y los Letrados, sus Colegios, su Consejo General; y los Procuradores? Pues nada, como si el asunto no fuera con ellos. Con nosotros.

Nos hemos preocupado siempre, los Abogados y voy a fijarme en mi casa, de que haya pleitos. Muchos y de ese modo, con aguantar un par de años, (desde que te inicias en esta profesión) y seguir la rueda, ya empezaremos a minutar (que no supone cobrar) aquéllos. Es decir. Con solo dos años, nos ponemos al día en nuestros dineros, que es lo que en el fondo nos preocupa, cuasi esencialmente. El ejercicio profesional solo pretende hacer Abogados para que ganen pleitos. No para que la Justicia sea cada vez mejor.

Por eso y como siempre o casi siempre, nos ha faltado punch.

¿Por que no nos unimos a los Jueces, si tienen razón, porque lo que ellos pretenden no solo irá en su beneficio, sino en el nuestro? No hacemos nada por nosotros mismos, pero tampoco somos capaces de unirnos a otros cuando estos, cargados de razón, quieren poner firmes a quienes deben estarlo. El Ministerio de Justicia.

¿Se han entretenido Vds. en examinar la condición y características de los muy variados Ministros de Justicia que ha tenido este País?

Con excepción de Juan Alberto Belloch, han sido siempre (e intencionadamente, así elegidos) los más tontos de todos los Ministerios. Y si alguien me dice que no, díganme por qué razón estamos tan mal al menos desde D. Francisco Franco. Respóndanme.

Esto para empezar.

Yo apoyo la huelga y me importa un rábano si los Jueces tienen o no derecho a hacerla. Porque en esa discusión nos perderemos entre la dicotomía famosa, Jueces vs/ funcionarios. Y hoy no toca a filosofar. Toca a las barricadas, que ya está bien de tanta jodienda.

Y hoy y anteayer y ayer, la cuestión no es esta. La cuestión es que el poder político debe empezar a sentir el aliento serio, de que una huelga de Jueces, Secretarios, Funcionarios y Abogados o al menos de los primeros, va a empezar a soplar en sus cuellos, hasta desesperarlos y conseguir, de este modo, modificar definitivamente actitudes ancestrales que entre todos hemos consentido culpablemente.

Y parte o todo, por ejemplo, de lo que se va en dos aviones, tres tanques, o un barco de maldita guerra, que se vaya de una vez, a favor del ciudadano, que está clamando incesantemente por una mejor administración de justicia.

Así que Señorías, adelante, sin desmayo y a empezar el día 18. Yo habría esperado al día 23, para que se jodan y vean que va en serio. Y digo esto, porque la huelga tiene visos, euforizantes, de un levantamiento, código en mano, de los Jueces contra el Ejecutivo. ¡A por ellos!

Pero también les tengo que decir Señorías, que aparte de sus reivindicaciones ya conocidas:

1º.- Hagan algo para que los Jueces sean seres humanos, al servicio del ciudadano y mera y simplemente educados. Su soberbia, a veces. Su sentido de la superioridad; el desprecio con que tratan a los Abogados, Procuradores y ciudadanos, es a veces tan patético que raya en la necesidad de que la mamá de los tales, les de un par de azotes y los envíen al cuarto oscuro.

2º.- Piensen Señorías, que la formación que actualmente reciben en su escuela judicial es harto deficiente. Y que con los escasos años que de la mismas salen y con la escasísima experiencia que constituye su bagaje, ni pueden, ni deben juzgar todo aquello que, por ejemplo, el Código Penal les permite. Ni instruir.

3º.- Luchen también por la modificación del sistema instructorio y procuren hacer Jueces, no inquisidores, sino de amigable composición “inter partes”.

4º.- Piensen que un Juez no debe ser un conjunto de preceptos aprendidos de memoria, que otros se encargan de interpretar para ellos. Que la clave de una buena justicia pasa por un Juez conocedor, experto, que ha pasado por la vida, que la conoce, la domina, sabe de las humanas flaquezas y debe poner remedio a las mismas, desde la comprensión y jamás desde la venganza.

5º.- Piensen que por acercarse a los demás profesionales, y a los ciudadanos, no van a ser considerados venales, sino que acabarán por entender lo que es la lucha diaria, sin necesidad de estar permanentemente encerrados en su despacho, con sus compañeros de profesión, casándose entre Vds., (con todos mis rspetos a ciertos Jueces/as, realmente humanos e inteligentes) y olvidando que imparten justicia para que los seres humanos entiendan por qué sus conductas son y deben ser objeto de sanción.

¡Qué sentencias!, todas ellas, casi sin excepción, tan llenas de citas doctrinales, jurisprudenciales y de todo orden, menos de unas palabras que al condenado, o al que se le desestima una demanda, le ayuden a comprender por qué las cosas deben ser así. Y si hay que darle al Letrado o al Procurador, denle, con amor (como decía el de Aquino), pero denle.

6º.- A ver si aprenden, en ese sentido, que una sentencia, explicada en Sala, por quien ostenta la presidencia del Tribunal, seguramente hará un mejor ciudadano, que cincuenta folios absolutamente ininteligibles, incluso, a veces, `para los propios, profesionales.

Más cosas ya se me ocurren, pero tampoco es el caso. Ahora toca a apoyar unas justas reivindicaciones, de unos Jueces, cuando menos, que diría el castizo, “ riesgosos”.

En esta situación, Señorías, desde aquí, adelante la huelga y no cejen, que el poder da un poco de lo que justamente se le pide y mañana, otra vez a dormir. Hay que estar vigilantes. Ataquen los problemas en profundidad, emplacen y empalen, si preciso fuere, al Ejecutivo y si precisan apoyo, cuando menos el mío, lo tienen hasta que todos nos agotemos. Y les juro que la ayuda será ferviente y fiel, yo tengo rebeldía para rato.

Angel Gaminde Montoya
Abogado
3 de Febrero de 2009
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- CADA UNO EN SU SITIO Y EUSKADI AL CARAJO
CADA UNO EN SU SITIO Y EUSKADI AL CARAJO

Creo que a la vista de ciertos y recientes acontecimientos, se puede asegurar que en este País no existe caldo de cultivo suficiente para que consideremos al mismo como una Nación. Podemos elucubrar todo lo que queramos y teorizar hasta el agotamiento, acerca de si el País Vasco es o no una Nación, pero lo cierto es que los elementos reales que deben configurar el concepto, a la hora de las realidades sustanciales, no se dan.

Y un lacerante ejemplo lo vimos muy recientemente, al poner frente a nuestros asombrados ojos, (relativamente asombrados, eso es verdad), la tentativa de fusión de las tres cajas vascas de ahorro.

De un lado, nos hemos encontrado con la Vital y el tándem de los hermanos Rojo, cuyo sentido de un País Vasco económicamente poderoso, les pone los pelos de punta, simplemente porque puede abonar la tesis de que aquél podría ser considerado autosuficiente, como para no precisar de ayuda alguna o protección, sinónimo de sometimiento, del poder central, de manera que la solución, para el tándem (y sus correligionarios de la capital del Reino) no solo es oponerse con armas y bagajes a que la Vital entre en el trío, sino la de dinamitar, desde su partido, la posibilidad de que lo hagan las otras dos BBK y Kutxa.

Y lo cierto es que de ese modo, el PSOE y su satélite obediente el PSE, siempre han caminado en la estrategia de la división, en la que inocentemente han caído los nacionalistas, (en este caso con una Kutxa dividida) bien por interés propio partidario, que también (y en el pecado llevan la penitencia), o porque nunca han tenido claro cuáles deban ser los contenidos de sus creencias políticas nacionales, entendiendo en este caso por nacional, un cierto sentido de lo que debería ser la nación vasca, cuya existencia predican, pero en la que evidentemente no creen (y están en su perfecto derecho), pero en la que no quieren que los demás crean, oponiendo cuantos medios están a su alcance, y no son pocos, políticos y jurídicos, para que tal posible y futuro modelo llegue a buen fin.

Asimismo, a los nacionalistas del PNV les ocurre que hoy, se hallan profundamente divididos, entre quienes aspiran sobre todo a poner como meta final el anhelo del derecho a decidir, antesala del libre ejercicio del derecho de autodeterminación y los que quieren sobre todo, seguir gobernando, mejor solos o en todo caso en coalición con el PSE, porque por ahora, este PP, no tienen entidad democrática suficiente (tampoco es que al PSOE le sobre mucha) para poder aliarse con ellos. Además, éstos (el PP) son pocos.

Esta histórica dicotomía no permite en el partido gobernante, tener no tanto las ideas, cuanto el ejercicio de las mismas, excesivamente claras. Al haber olvidado sus esencias, ante la necesidad imperiosa de gobernar, por considerar que desde el Gobierno y nunca desde la oposición, también se hace Patria y Patria esencial, el problema que ello les comporta, es aprovechado ladina e inteligentemente por el PSOE, para procurar una división que nada bueno augura al partido, ni al País.

Este creo que ha sido siempre su terrible dilema. El del PNV. Hacer la revolución desde dentro. Es el trasunto fiel de aquél “ ruptura o reforma” de la Transición democrática, en la que los españoles se decantaron por la reforma, sin abordar la solución definitiva del franquismo, que tantos desastres ha generado y sigue generando.

Si desde 1.995 alaveses y guipuzcoanos no han tenido tiempo para saber lo que les convenía, (hablo de Vital y Kutxa) es que algo no funciona y alguien está tratando de tomarnos el pelo. Las condiciones de la Vital, del Sr. Rojo para entrar en la Caja única, son de verdadera carcajada, de manera que de lo que se trata es de discurrir y tratar de hallar las razones a virtud de las cuales el PSE y el PSOE, no quieren que el proyecto prospere.

Y ya las he apuntado más arriba. El PSOE tiene un concepto muy claro de Nación Patria e intereses y se hallan anclados en el concepto de España una e indivisible. Y todo aquello que haga peligrar la indivisibilidad de España (y la economía es uno de los factores capitales, bien para que un País camine solo o para que otro pueda nutrirse de los recursos de aquél) no debe ser tolerado, salvo que se consigan establecer unas condiciones a virtud de las cuales el poder derivado de la fusión, pueda seguir siendo controlado desde la capital del Reino. Y no se nos diga otra vez, eso de, siempre igual “ la culpa es de Madrid”, porque claro, la mayoría de las cosas, aún se dictan, se deciden y se resuelven en Madrid.

Que la Vital quiere conservar su idiosincrasia. Su mismo nombre, es decir, su misma solera, Seguir haciendo lo que su Consejo dicte y seguramente eso sí, participar también de los beneficios del tripartito, esto no es lógico en una nueva Caja. Pero mucho me temo que esto no es más que una mera disculpa. En el fondo de lo que se trata es de no crear elementos que puedan sustentar la auténtica independencia de todo País. Una entidad financiera fuerte. Que no precise pasar por el Gobierno de Madrid para solucionar sus problemas.

Me parece que esta estrategia, en esta y otras muchas materias, sigue siendo la misma desde hace años y los nacionalistas vascos es necesario que se decidan. O bien siguen como hasta ahora y déjense de llamarse nacionalistas, o apuesten en lo económico por la fusión, lo que supone un claro acercamiento al verdadero ejercicio del derecho de autodeterminación. Porque la verdad es que en tesituras de alta raigambre como esta, jamás van a contar con la colaboración del partido en el poder, sea ocupado este por el PSOE o el PP, que para el caso son lo mismo. De ahí la postura de la Vital y algunos sectores de la Kutxa.

Mediten en si Otegi no tiene razón y lo primero que habría de hacerse es crear un grupo vasco fuerte y unido (sin excluir al PNV D. Arnaldo), porque sino estaríamos en la misma, qué en la misma, en peor situación, ante la falta de apoyo mayoritario al respecto. Y una vez conseguido un partido nacionalista fuerte, cohesionado y sin los pistoleros custodiando las decisiones, será la hora de ocupar las Cajas, que por ejemplo, podrían haber terminado la Y vasca hace ya muchos años.

La Vital no quiere. Pues bien. Una unión a dos y a competir por el territorio. Vamos a ver si BBK y Kutxa no ofrecen mejores condiciones y beneficios a sus potenciales clientes en Vitoria, que la Vital en solitario. Y no olviden los socios y clientes de esta, que el dinero no tiene Patria, ni padre, ni madre. Solo importan los beneficios, la dichosa cuenta de resultados.

Y que los hermanos Rojo, procuren entonces enjuagar las pérdidas con el dinero de Caja Madrid, pongo por caso. Aunque tampoco sería extraño que ofrecieron sus servicios a esta entidad, también pongo por caso.

Angel Gaminde Montoya
Abogado
3 de Febrero de 2009




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09.01.09

- CUESTIONES PREVIAS. ¿ACABARA O CONTINUARA EL PROCESO?

CUESTIONES PREVIAS. ¿ACABARA O CONTINUARA EL PROCESO?.


Primera cuestión.-

No debería olvidarse que no todo lo que se propone por las partes a la iniciación del juicio oral, en este caso contra Ibarretxe, López, Otegi y otros, pueden ser consideradas cuestiones previas, valga la redundancia. Estas se hallan tasadas, a virtud de lo establecido en el art. 786.2 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Por ello, algunas de las expuestas por acusaciones y defensas tendrán una sencilla solución para el Tribunal que juzga a los encausados dichos. No se admitirán. Y no voy a exponer cuáles, porque esta no es la cuestión esencial que me trae en este artículo.

Segunda cuestión.-

La prensa y las propias partes, están tergiversando, quizás interesadamente en unas ocasiones, en otras ocasiones por mera ignorancia jurídica, la finalidad real de este proceso. No se juzga si el diálogo es o no un sistema válido para la conclusión de conflictos políticos, si todos los interesados se pueden reunir o no entre sí y con la organización terrorista ETA, a fin de alcanzar la paz para este País, sino, si a raíz de la disolución, por medio de sentencia firme, de Batasuna, Herri Batasuna y Euskal Herritarrok, y la prohibición consiguiente, contendida en dicha sentencia de la Sala especial del art. 61 de la L.O.P.J y de ciertos autos del Juez Baltasar Garzón, y si por ello, se cometió un delito de desobediencia por parte de quienes se reunieron, para hablar de esos temas relacionados con la consecución de la paz, por haber infringido o no, el contenido de aquéllas resoluciones-prohibiciones, (las de la Sala especial del art. 61 y las del Juez Garzón).Y con arreglo a lo establecido, bien en el art. 556 del Código Penal (como han venido manteniendo constantemente el Juez Instructor, la Sala y las partes), o el 410 del mismo Cuerpo Legal (como también ha venido manteniendo este humilde Letrado) si el TSJ el País Vasco debe condenar o absolver a los encausados de un delito de desobediencia contenido en los preceptos referenciados..

Nada más. No hablemos de lo que el Tribunal no debe resolver.

Tercera cuestión.-

La cuestión previa que tiene enjundia jurídica, es la relativa a si se debe aplicar o no a este caso, la llamada “doctrina Botín”, (contenida en la Sentencia de 17 de diciembre de 2.007, nº 1.045/07) que como recordarán mis lectores, consiste en que, en aquél procedimiento judicial, en el que no acusaba ni el Ministerio Fiscal, ni tampoco había acusación particular, una asociación ejerció la acción popular y mantuvo la necesidad de procesar al Sr. Botín. El asunto fue resuelto, a semejanza del que luego veremos por la Sala en Pleno del Tribunal Supremo, lógicamente la Sala de lo Penal.

Como este asunto tenía la importancia propia del personaje que se podía sentar en el banquillo (¡poderoso caballero es D. Dinero!), se reunió al efecto y para deliberar acerca de esta cuestión, la Sala en Pleno del Tribunal Supremo. Y decidió, que la interpretación que había de darse, tanto al art. 781, como al art. 782.2, ambos. de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, era la de que la acción popular, en este caso, no podía, por sí sola mantener abierto el proceso y por ende, la Sala 2ª, acordó el sobreseimiento y archivo del caso, con lo que el Sr. Botín fuese a Cantabria a seguir disfrutando del poder que le confería y confiere, los dineros amasados en el ejercicio de su muy noble, lucrativa y a veces poco ética, actividad bancaria.

Pero luego llegó a la misma Sala 2ª del mismo Tribunal, el llamado “caso Atutxa” y entonces, esta misma Sala, también en Pleno, y con el voto particular opositor de seis Magistrados, de los doce que componían la Sala, (D. Julián Sánchez Melgar, D. Luciano Varela Castro, D. Carlos Granados Pérez, D. Joaquín Giménez García, D. Andrés Martínez Arrieta (estos tres en un solo voto) y D. Joaquín Giménez García (que hizo su propio voto aparte del anterior) decidió que la interpretación que debía darse a este caso, era otra, aunque los hechos, a nivel de acusación eran muy similares.

Y digo esto porque en el caso Botín no acusaba el Ministerio Fiscal. No acusaba la Abogacía del Estado y sí lo hacía una asociación que ejercitaba la acción popular.

En el caso Atutxa, no acusaba el Ministerio Fiscal, no había acusación particular y sí acusaba el Sindicato Manos Limpias.

Se volvieron a examinar los mismos preceptos que en el caso Botín, los Arts. 781 y 782 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, y con un giro copernicano, disimulado de ciencia jurídica “ad hoc”,” donde digo digo, no digo digo, que digo Diego”. Y se cargaron la absolución, que en dos ocasiones había acordado la Sala de lo Civil y Penal del TSJ del País Vasco y condenaron a los tres encausados.

¡Dios es grande! Y algún día nos explicará, allá en la eternidad, por qué a unos sí y a otros no.

Lo cierto es que, en consecuencia, tenemos dos doctrinas diferentes respecto de un mismo precepto. Pero solo una de cada. Y esto importa para lo que luego veremos. Con una particularidad importante, como luego veremos.

Y como es sobradamente conocido el recurso que contra la sentencia o el auto que se dictare, se interponen, en último término ante las correspondientes Salas del Tribunal Supremo y en su caso, ante el Tribunal Constitucional cuando al efecto proceda.
¿En qué situación se encuentra el TSJ, ante esta cuestión previa?.

Tiene dos sentencias contrapuestas. Pero la de Atutxa tiene un condición añadida sobre la de Botín y es que es posterior a aquélla, de manera que podría entenderse, con arreglo a lo que establecen algunas resoluciones judiciales, esta no es que anule la anterior, por sentar otro criterio, sino que el caso Ibarretxe y otros se asemeja más al caso Atutxa que al caso Botín y por ello, debería resolverse en el sentido de que el Foro de Ermua y Dignidad y Justicia, al no acusar el Ministerio Fiscal y no existir acusación particular, dado la especificidad del delito de desobediencia, que no admite víctimas particulares, se hallan legitimados para ejercer la acusación y por ende, el juicio debe continuar.

Porque el art. 1 del Código Civil, al hablar de las llamadas fuentes del derecho, en su apartado 6 dice:

6.- “La jurisprudencia complementará el ordenamiento jurídico con la doctrina que, de modo reiterado, establezca el Tribunal Supremo al interpretar y aplicar la Ley, la costumbre y los Principios generales del derecho”.

Así pues, una sola resolución del T. Supremo, o dos contradictorias como en este caso, no constituyen jurisprudencia vinculante para la Sala del T. Superior que juzga a Iberretxe y otros, de manera que el TSJ podrá inclinarse por una u otra interpretación. Pero si parangonamos un caso y otro, es evidente que la situación del caso que nos ocupa se halla mucho más cerca de la doctrina de Atutxa que la de Botín.

Lo que debe entenderse por la expresión “de modo reiterado”, ya lo ha definido hace tiempo el Tribunal Supremo, por ejemplo y sin ánimo exhaustivo, en la Sentencia de 19 de mayo de 2000 (RJ 2000-3992), en la que establece la doctrina de que para que la jurisprudencia pueda servir de motivo de casación, han de citarse, “al menos”, dos sentencias de esta Sala. Y aquí solo hay una en un sentido y otra en otro diferente.

Se admite la posibilidad de que una sentencia siente jurisprudencia, cuando ésta se ha dictado en virtud de recurso en interés de la Ley, o por cambio de criterio debidamente motivado, que dudosamente sería el caso que contemplamos, porque no hay recurso en interés de la Ley de donde arranca la decisión del caso Botín y el cambio en el caso Atutxa no es el que sirve de apoyo a esta cuestión previa.

¿Qué debería hacer, a mi modesto juicio el TSJ?. Y que me perdone el Sr. Presidente D. Manuel Díaz de Rábago, si me adelanto a sus deseos expuestos al final del primer día de juicio.

Debería desestimar todas las cuestiones previas y acabar con sentencia fundada en derecho, abordando todas y cada unas de las cuestiones que se le han planteado por las partes, incluso esta, si así lo desean, en la resolución final.

La ocasión, de un lado, no puede dejarse escapar. Es preciso que el TSJ, esta Sala, siente criterio, su criterio y que luego el Supremo haga lo que entienda deba hacer y cree al fin jurisprudencia, porque ya habría dos resoluciones, en el sentido que fuere.

Además. Son demasiadas las cosas que podrían atacarse y resolverse en sentencia y me remito a mi anterior artículo. Si se dejara pasar la ocasión y se buscara refugio en un subterfugio (a mi juicio) como la admisión de esta cuestión previa, ¡qué lástima para los que esperamos una resolución jurídicamente ejemplarizante! Y quiero resaltar este aspecto. “Jurídicamente ejemplarizante”, que pudiera recordarse, por años, como modelo a seguir en Juzgados, Universidades y hasta en las tertulias de café.

Espero que así sea.

Angel Gaminde Montoya
Abogado
9 de Enero de 2.009



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07.01.09

- CRISIS ECONOMICA. MEDIOS DE COMUNICACION. IRRESPONSABILIDAD POLITICA
CRISIS ECONOMICA.
MEDIOS DE COMUNICACIÓN.
IRRESPONSABILIDAD POLITICA.



Arranco de la penosa afirmación, de que mis conocimientos en materia económica, se hallan por debajo del cero absoluto. Pero ello no me impide pensar y exponer las inquietudes, que a un ciudadano absolutamente ordinario le produce este problema y que le afectan muy directamente.

Y así:

1º.- Crisis económica.-

Lo primero que me ha llamado la atención, es que un problema mundial, tiene un arranque unilateral. Procede, en su gestación, de los USA y de la actividad concreta de unos desalmados y de la falta de vigilancia y control que el Estado americano, ha dejado de ejercer sobre quienes paulatinamente han venido estafando a la ciudadanía, esencialmente estadounidense y luego por una especie de efecto rebote, al resto del Mundo.

Por ello, quizás, la primera pregunta que deberíamos hacernos y a la que deberían responder quienes se dicen conocedores de las realidades macroeconómicas, es cómo es posible que un problema nacido en un Estado (aunque sea un Estado tan poderoso como USA), puede provocar una crisis mundial a esta escala.

Porque todos recordamos (por hablar de un caso similar) la crisis Norteamericana de 1.929, que sin embargo no tuvo esta repercusión, que afectó casi exclusivamente a USA y que ellos solos consiguieron solucionar a su modo.

Hoy, sin embargo y creo que por efecto de la dichosa “globalización”, la crisis de uno arrastra a todos los demás, siempre que ese uno, sea uno de los poderosos del Mundo, porque no creo que una crisis que del mismo modo hubiera afectado primordialmente a España, a Portugal, a Grecia, a Polonia, a Finlandia o Dinamarca, habría podido repercutir sobre el resto del Mundo, del modo que lo está haciendo la crisis americana. Hecho, que curiosamente, no ocupa las primeras páginas de los medios. Y me refiero a que la responsabilidad arranca de Norteamérica.

Y la pregunta que me hago es obvia. Si la globalización (a la que yo siempre he considerado como “americanización” dominante de estos, sobre el resto del Mundo) beneficia sobre todo a los grandes, habría que ir pensando en la posibilidad de establecer un sistema mundial, a virtud del cual el País causante de estos problemas debería responder como tal Estado, de las consecuencias dañosas por el mismo o sus ciudadanos causadas. Lo contrario es beneficios sí y para mí y los perjuicios a repartir entre todos.

Ni sé, ni entiendo cómo podría arbitrarse semejante sistema. Lo que sí entiendo es que no se nos puede joder a todos por culpa de uno, sin que este se vaya de rositas y cada uno deba arrostrar las consecuencias de una mala administración ajena, que nada tiene que ver con mi forma de hacer, administrar mi economía y dirigir mi País. Esto ni es justo ni es práctico, salvo que sigamos convencidos de la necesidad de seguir adorando al Vellocino de oro, de un País, que cuando necesita algo para subsistir, no duda en montar guerras solapadas o expresas (Sudamérica, Irak, Afganistán), y sin embargo cuando su porquería salpica a los demás, siguen barriendo hacia fuera y dejando que toda la suciedad embadurne a quienes no hicieron nada por provocar tal situación.

Vamos a ver si la ONU, o el Tribunal Internacional de la Haya, al menos se ponen a investigar, hallan a los culpables (a nivel de Estados) y establecen las responsabilidades pertinentes. Y si estos Organismo no sirven, habrá que crear otros. Y si en este caso USA es poderosa, no olvidemos que el resto del Mundo, unido, lo es más.

2º.- Los medios de comunicación.-

La ciudadanía, que en nada ha participado como sujeto activo en este problema, no hace más que oír, ver y padecer, la permanente alusión a la crisis económica, con predicciones cada vez más catastrofistas, que aún no entiendo, cómo no ha producido un aumento exponencial geométrico de suicidios en el Mundo. O no nos creemos todo lo que nos dicen, o lo que ocurre y va a ocurrir, no es para tanto.

La famosa libertad de prensa ahora tiene que ver, con, al parecer, la imperiosa necesidad, no solo de decir y dar a conocer la verdad, sino en una especie de singular combate por demostrar que cada periódico, radio o televisión, anuncian problemas más acuciantes. La transformación que la prensa en general, ha venido sufriendo en los últimos años, es lacerante, increíble e insoportable.

Existió hace años, un periódico conocido con el nombre de “El caso”, que solo se dedicaba a recoger todos los crímenes que en España habían sido. Esto tenían una ventaja indudable. Si querías lo comprabas, y sino, lo dejabas.

Hoy cada periódico y cada TV y radio, son un “Caso”. No puedes zafarte del asunto y si escuchas cualquier diario de los de noticias mañaneras, cada media hora, el primer cuarto de horas hace referencia indefectiblemente a noticias lacrimosas, nacionales y extranjeras. Nada agradable acontece en el Mundo, todo son catástrofes, de manera que lo que se logra del ciudadano es acongojarle para que empiece bien el día y acabe, a las 21 horas, del mismo modo y se acueste tan asustado como se ha levantado, con un intermedio parta trabajar ocho horas (hoy se pretenden las 65 horas semanales), de manera que, repito, no sé por qué razón hay quien se oponga al suicidio asistido. Me parece que esta será la única solución plausible.

Porque y vuelvo a lo que ahora nos importa.

Se habla de la crisis. Pero el ciudadano solo percibe que va a estar absoluta y permanente y totalmente jodido, durante no sabe cuánto tiempo.

Pero no percibe, al menos, (¡dulce sabor de la venganza!), que alguien, a nivel personal, colectivo y estatal, va a pagar los platos rotos y que se va a impartir justicia “a modo”, que diría el inefable Cantinflas.

Nadie en la prensa va más allá de “la noticia”. Nadie investiga, nadie explica, solo se predice la catástrofe. Incluso quien, en los medios conoce o dice conocer, los temas económicos, tiene la misma y triste dedicación. Parece que el trabajo de pensar también ha huido hacia posiciones más cómodas rayanas en el simple y a la vez simplista, catastrofismo.

Simplemente señores. Crisis, a todos los niveles, han existido, desgraciadamente siempre. Pero se ha salido de ellas. Hoy parece que de aquí no se salva ni Dios y desde luego, tampoco veo cómo los políticos pretenden resolver lo que a cada uno afecta. Y así paso

3º.- Irresponsabilidad política.-

Porque convendremos que todos ellos saben cómo y por qué se ha producido esta catástrofe, pero se libran todos, Gobierno y oposición, de poner las “peras a cuarto” al responsable (los USA), por temor quizás a que el gigante se enfade y de un mordisco acabe con nuestra pacífica existencia.

Al menos todos los afectados por sus fechorías y su dejadez (que seguro ha enriquecido a muchos, aparte de haber apachurrado a unos cuantos lerdos ambiciosos), deberían levantar la voz y dejar claro que ese País es un País sin más Norte que su propia ambición, sus deseos de dominación mundial y su voracidad irrefrenable, para mantener a sus ricos y poderosos industriales, que cuando vienen mal dadas, recibirán, eso sí, incluso dinero de todos nosotros, para paliar su catástrofe.

Al menos la ética política de ese País, debería quedarse, a nivel mundial, donde debe de estar. En las cloacas.

Y a nivel nacional. Mucho dinero para la Banca, a fin de que esta lo destine….no sé sabe muy bien a quién, ni de qué manera, ni en qué cuantía, ni mucho menos, en qué medida va a afectar tal disposición a la solución el conflicto y en qué período de tiempo. Palabras, solo palabras.

¿No sería más fácil que los propios Bancos estatales, o Institutos pertinentes, gestionaran los recursos y los controlaran?. Y si de lo que se trata es de dar a manos llenas, ¿con qué derecho se entregan mis impuestos a unos bancos, cuya diaria tarea es, en pequeñas dosis, robar mi dinero, sin que nada ni nadie sea capaz de poner coto a tales desmanes?.

Como siempre decimos los penalistas. Al gitano que roba una gallina, le castigan, aunque entre por una puerta del Juzgado y salga por la otra, con una simple multa de 200 euros. Pero al Banco que diariamente, a base de millones de operaciones, roba todas las gallinas de sus clientes, vaciando el corral, ¿quién le pone coto?.

Y de otro lado. ¿Qué contraprestación, a cambio de la entrega de nuestros dineros, se exige a los citados banqueros? Imagino que algo se les podría exigir a nivel personal, a todos los Consejos de Administración (contratos blindados multimillonarios, que deberían desaparecer), a los Presidentes de esos Consejos, los Directores generales, en fin, todos esos grupos de poder, deberían ver reducidos sus sueldos a cifras muchísimo más razonables…..si quieren tener accesos a esos dineros.

¿Se ha hecho algo de esto o se ha adoptado alguna medida similar, de la que la ciudadanía pueda deducir que al menos los que reciben dan algo a cambio?. Al menos no las conocemos y seguramente no existen.

Porque y en esas medidas a virtud de las cuales se han sacado a pública subasta, tantos dineros a los que han tenido acceso algunas de las Cajas más poderosas de este País, no se ha visto, en absoluto, que ello haya repercutido en la concesión ni de créditos, ni de ayudas, a las pequeñas y medianas empresas como se predica por el Gobierno y la cuestión es, ¿que se ha hecho con esos miles de millones que han adquirido del Gobierno?. ¿A dónde y a qué se han destinado?. Porque claro está, cuando se recibe dinero la Banca no lo mete en un cajón y espera, salvo que se de a la hora de cerrar balances y se quiera presentar una cara saneada, pero nada de esto tampoco, se ha explicado a la ciudadanía. ¿Por qué?. ¿Solo se tiene derecho a escuchar y padecer catástrofes de parte de todo el Mundo?.

Y para finalizar señores del Gobierno. No me explico por qué cuando la Banca comete algunas tropelías conocidas no se llama a capítulo, serio claro está, a los dirigentes de la misma y se les sanciona adecuadamente. Seguramente, imagínense Vds. mis queridos lectores, que un buen día, se encuentra al frente de un Gobierno un representante de cualquiera de los partidos del arco parlamentario y con carácter, no exento de osadía y una cierta ignorancia, se llama al de turno, por ejemplo Botín, o a González, y se les dice, algo similar a lo que arriba he expuesto.……Lo que ocurre es que antes de que el político empiece a abrir la boca, el banquero o bancario, que tiene buenas fuentes de información, puede espetarle al tal, ¿me ha llamado el Sr. Presidente, o Vicepresidente o Vicepresidenta, para que hablemos de esa deuda que su partido tiene para con este banco, a corto, por más de diez mil millones de pesetas (si quiere el lector traduzca a euros para que parezca menos). Y claro, el gobernante, lleno de sonrojo y para evitar el desastre político, invita a comer al banquero-bancario, al que ofrecerá, sin duda la posibilidad de acceder a la próxima subasta monetaria, con una rebajilla en los tipos de interés a pagar…!Ja!.

Me parece mucho más simple, si se quiere paliar la crisis, al menos hasta que la Banca arregle sus propios problemas, con sus propios recursos, hacer lo que en este momento (hasta donde conozco) están haciendo y poniendo en marcha, la Diputación Foral de Bizkaia, el Ayuntamiento de Bilbao y el Gobierno Vasco. Poner en marcha todas las obras públicas que se hallaban pendientes de realizar, adelantar su ejecución y como estas son obras grandiosas en el tiempo, crear puestos de trabajo, que aunque no generen riqueza en sí mismos, sí cuando menos permitirán que los realmente afectados por la crisis, la clase obrera y la clase media, puedan soportar el tirón hasta tanto vuelvan las cosas a una cierta normalidad, que debía servir para adoptar serias medidas cautelares, que impidan, más que hasta ahora, que operaciones como las pergeñadas en los USA, hayan llevado a la bancarrota al mundo entero.

¿Se hará?. Pues no les diría que no, pero también es cierto que el puñetero dinero lo corrompe todo y solucionado el conflicto…..hasta el próximo, que nunca el hombre escarmienta, ni en cabeza propia, ni en cabeza ajena

Angel Gaminde Monyoya
Abogado
7 de Enero de 2.009



P.D.: Mis disculpas anticipadas a los economistas, a través de su Colegio, por las, seguramente, cantidad de tonterías económicas que han quedado expuestas. “Mea culpa”.










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05.01.09

- ¿SERA UN DIA DESDICHADO?
¿SERA UN DIA DESDICHADO?



La pregunta que ronda permanentemente en mi cabeza, a la vista de la llegada del inefable e inútil día 8 del presente mes de Enero, es ¿y todo esto , para qué?. Y me refiero claro está al juicio oral contra el Lehendakari y otros muchos.

Porque cuando un juicio oral se celebra, debemos preguntarnos entre otras cosas, cuál sea su utilidad. A quién o a qué intereses sirve.

Puede servir a la adecuada y correcta administración de Justicia. En este caso no, porque este juicio, cuando menos, debería haber estado rodeado de silencio. De más silencio, que del que ha estado envuelto y del que lo está y ¡Dios mío!, del que lo va a estar.

Yo he visto a la Diosa justicia con los ojos vendados, siempre y su fiel balanza en la mano. Nunca con la boca abierta y en este caso, la boca no se ha cerrado.

No sé si el pueblo considera que este juicio es necesario. Y en verdad estimo, que este sí que habría sido un magnífico juicio para poner a prueba al pueblo vasco. Porque resulta absolutamente evidente, que este pueblo se halla matemáticamente dividido en dos partes. Por ello, un juicio por Jurado habría permitido comprobar cómo es el pueblo al que todos pertenecemos y del que todos, cada uno a su aire, estamos orgullosísimos de pertenecer.

Porque este juicio solo tiene una pregunta de fondo a resolver.

¿Está o no está de acuerdo el pueblo vasco, con que sus dirigentes se reúnan entre sí, a fin de tratar de llegar a una solución negociada del conflicto político que nos asola?.

El resto. La existencia o inexistencia de un teórico delito de desobediencia. Si todos, los presentes y los pasados dirigentes políticos, se han reunido para hablar con la izquierda radical, incluso con ETA, en orden a tratar de arreglar lo que ya demasiado dura, son cuestiones colaterales, baladíes, sin sustancia jurídica alguna y que solo sirven para haber montado un circo mediático, en el que un Poder que se cree omnipotente, el Poder Judicial local, ha querido demostrar que por encima de ellos, ninguno. No hay otra razón.

Y los problemas planteados con esta postura, no seguida por todos los Magistrados (no olvidemos a la Magistrada Bolado), son o están adquiriendo tintes verdaderamente asombrosos.

La enormidad de medios de comunicación acreditados para seguir las sesiones del juicio oral. El sorteo de los lugares entre los ciudadanos que con carácter previo demostraron su interés en acudir a las sesiones del juicio oral (como si del sorteo del sayal de Cristo se tratara); el follón que nuevamente se va a organizar a las puertas del Palacio. Las posibles y nuevas agresiones, que como antaño, puedan producirse, entre los acusadores populares (¿a qué parte del pueblo representan los tales?). El gasto desmesurado que en infraestructuras va a producirse. Las molestias que los testigos deban padecer, para decir, ¿qué?.

En fin, Sres. Instructores. ¿Se plantearon todo esto y más de lo acontecido, antes de acordar la tramitación de unas diligencias que no tenían, ni tienen fundamento alguno?. Porque si no solo, según su teoría del delito de desobediencia, debe examinarse todo, hasta la culpabilidad anticipada de los responsables, a la hora de admitir la querella, hasta poder determina también, mediante el juego de una especie de culpa previa y adivinada, en contra de los criterios de sus Superiores, la Sala 2ª del T. Supremo, también podían haber previsto todo esto y más y haber aplicado el dichoso principio de presunción de inocencia, cuando menos (si no estaban convencidos de que los hechos objeto de análisis no eran delictivos) y haber acabado con toda esta parafernalia seudo judicial.

Porque mi impresión personal, es que hay otros dos personajes, los miembros de la acusación popular, que son los realmente satisfechos del giro y desarrollo de este procedimiento, sea cual fuere, fíjense lectores, el resultado del proceso. Y me atrevo a sostener que ni ellos mismos creen en la posibilidad de éxito de su querella. Sus Letrados no son tontos. Pero, ellos solos, solo ellos, sin ayuda de “un vendido” Ministerio Fiscal, como algunos maliciosamente sostienen, han conseguido sentar en el banquillo de los acusados al Lehendakari. ¡Lo logramos, exclamaron ahítos de gloria efímera! Porque también es cierto, que el resto, socialistas y miembros de la izquierda radical (aunque sean tan ilustres todos ellos), les importan una mierda. Han ido a por el Lehendakari y lo han conseguido. ¿Y todo, a cambio de qué?.

Porque a la vista de las elecciones, queridos míos, del Foro de Ermua y Dignidad eta Justicia, lo que van a conseguir Vds., es que los indecisos del PNV, si los había, no duden lo más mínimo y vayan a apoyar a su Lehendakari, al que han hecho Vds. un mártir, entre otras razones por esta y va a ganar las elecciones en mi opinión y gracias a Vds., de calle.

Porque este juicio, en este aspecto, no va a beneficiar al PSE. Su tibia, complaciente y cuasi muda reacción ante los desmanes de la Instrucción (¡ojo, desmanes jurídicos!), no permiten augurar buenas perspectivas para ellos. Han quedado como unos flojos luchadores y en este aspecto, estimo que salvo su fiel electorado, nadie va a apostar por el acojonamiento, disfrazado de respecto a los Jueces, que han demostrado con sobradísimas creces. ¡Qué lástima de estrategia!.

Dicho cuanto antecede y partiendo de la base de que los hechos no son constitutivos de delito, la sentencia absolutoria que en su momento se dicte, solo podrá ser auténticamente grande (¡y mucho cuidado Sres., de la Sala, que tienen Vds. ocasión de pasar a la Historia diciendo cosas muy serias de este proceso y que nada van a tener que ver, si lo desean, con el delito de desobediencia) si se atreven a analizar las conductas de todos los intervinientes en el proceso.

Así por ejemplo:

A mi juicio, la fase de Instrucción debería sufrir un varapalo jurídico contundente, que impida nuevas aventuras de este tipo en quienes, o no conocía el derecho penal, o se lo pusieron por montera, a fin de favorecer intereses políticos que deben quedar extramuros de la Justicia. Y por Dios, que la sentencia, en este aspecto, tiene muchísima tela que cortar. Si se atreven, con olvido de que al día siguiente van a tener que seguir viendo a sus compañeros en los pasillos del Palacio, ¡honra para Vds!. Si no lo hicieren y se limitaran a absolver, después de lo acontecido, ¡que la Justicia se lo demande!.

Podrán echar su cuarto a espadas acerca de la labor o de la tarea de las Asociaciones que han crecido como hongos, que ejercitan la acción popular, al margen de lo que en el fondo y en la Constitución española se pretendió, por los llamados padres de la misma.

Podrán hablar de la necesidad de que todos, en un proceso, adapten su posición procesal, a los motivos de fondo que en el proceso se discuten. Sin tratar de salirse del cometido propio de una actividad probatoria que nada tiene que ver con lo que se discute realmente dentro del procedimiento. La existencia o no, de un delito de desobediencia, a la luz de la Ley y la jurisprudencia que lo interpreta. Este es el asunto. Y que para ello deban venir o dejar de venir al Tribunal un montón de personajes de mayor o menor nombradía, carece de sentido, y estaremos en presencia de lo que la Ley de Enjuiciamiento Criminal, llama pruebas inútiles.

En fin. No quiero extenderme más, que bastantes cosas he dicho sobre este asunto. Quizás demasiadas, en otros seis artículos.

Pero ¡qué magnífica ocasión para que un Tribunal, con su Ponente a la cabeza, deje las cosas claras, de lo que no debe ser la Administración de Justicia y de su espúrea utilización política por Asociaciones, bien de carácter eminentemente político o judiciales, que han metido sus narices, innoblemente, donde nunca debieron hacerlo. En la independencia judicial, y por ende, de por qué caminos o parámetros debe caminar, a fin de que el pueblo, ese destinatario último de las resoluciones judiciales, levante la cabeza y empiece a creer en algo ya suficientemente denostado. La Administración de Justicia. Confiemos con esperanza.

Angel Gaminde Montoya
Abogado
5 de Enero de 2.009





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18.12.08

- UN INFORME IMPERTINENTE
UN INFORME IMPERTINENTE


Me refiero al emitido por la Comisión de Investigación Parlamentaria, acerca de las irregularidades éticas, teóricamente cometidas por la Dirección General del Museo Guggenheim de Bilbao, a cuyo frente se halla D. Juan Ignacio Vidarte y más arriba de él, la Consejera de Cultura del Gobierno Vasco, Dª Miren Azcarate.

Dos son las cuestiones que se han derivado de unos hechos sobradamente conocidos por todos mis lectores.

La apropiación de fondos, realizada a título personal, por el miembro del Museo, D. Roberto Cearsolo, oportunamente puesto en conocimiento del Juez de Instrucción, por el Director General del Museo D. Juan Ignacio Vidarte y por cuyos hechos se tramita el correspondiente sumario, y que lógicamente afecta con exclusividad al mencionado Sr. Cearsolo.

Paralelamente a esta investigación judicial, el Parlamento Vasco constituye una Comisión de Investigación, a cuyo través se trata de averiguar si, aparte la responsabilidad penal derivada de los hechos y cuya investigación corresponde con exclusividad al Juzgado, podían derivarse algún tipo de responsabilidades políticas.

Y es preciso conocer que en el caso del Parlamento Vasco se ha tratado de constatar, si ha existido algún tipo de negligencia, sobre el control y vigilancia del causante del delito, bajo unos parámetros que se hallan dentro de la legalidad contractual, pero sobre todo de la ética de lo que constituyen las buenas normas aplicables al caso, que son derivadas del buen hacer exigible al “pater familias”, del que ya hablaban los romanos. Se trata de averiguar la posible concurrencia de algún tipo de culpa, imputable a D. J.I. Vidarte y a Dª Miren Azkarate, como la omisión de la diligencia que exigen las circunstancias de la persona, del tiempo, del lugar y de los hechos tal como los mismos acontecieron.

Estimamos que por ello habrá de analizarse la posible concurrencia de si se adoptó o no la diligencia exigible al buen padre de familia, o la del hombre medio de la doctrina anglosajona “THE REASONABLE MAN OF PRUDENCE”.

Y es en este aspecto en el que estimo, con rotundidad, que las conclusiones adoptadas por la Comisión Parlamentaria, no se ajustan a lo que el sentido de la responsabilidad del “pater familas” nos induce, en aquello que debe ser exigible al jefe respecto de sus subordinados.

Y al respecto voy a analizar y referirme a la primera de las cuestiones a la que la Comisión hace referencia.

1º).- El deber de vigilancia del Jefe, D. J.I. Vidarte, respecto de su subordinado, el Sr. Cearsolo.

Es evidente y seguramente la Comisión lo debía haber aceptado así, que el deber de vigilancia, tiene su quiebra principal en la confianza que respecto de las personas, que a uno le sirven, o con las que colabora, tiene el Jefe. Si el deber, sí, el deber, de confianza quiebra, es evidente que la empresa, cualquier empresa, pequeña o grande, se va al garete. Porque y primera pregunta. ¿La confianza no debe existir?. Si la respuesta, como imagino, es afirmativa, la siguiente cuestión es ¿debemos tener que vigilar a la persona en quien confiamos?. ¿Y a continuación, cómo resolvemos el dilema confianza-vigilancia?. Porque parece evidente que si depositamos nuestra confianza en una persona y esta, en el tiempo, nos ha demostrado que el depósito que en ella hemos hecho, es digno y nos reafirmamos en la confianza depositada en la misma, no sé muy bien en qué momento deberíamos empezar a vigilar sus actos.

Si en un momento determinado, esa persona nos demuestra que la confianza que en la misma hemos depositado, es indigna, evidentemente, será a partir de ese instante cuando estableceremos los cauces adecuados para que el hecho concreto no vuelva a producirse y caso necesario, como en el que contemplamos, poner en conocimiento de las autoridades judiciales competentes, los hechos acontecidos, por si los mismos pudieran ser constitutivos de delito.

Y en el caso de D. Juan Ignacio Vidarte simplemente nadie en la Comisión, incluidos quienes han votado el dictamen a favor, (¡qué cosa tan rara lo de E.A.!) se puede creer que el hecho teórica o realmente cometido por el Sr. Cearsolo, era predecible.

Cuando alguien tiene que utilizar los mecanismos utilizados por el Sr. Cearsolo, para la comisión de este teórico delito, es absolutamente evidente que ninguna medida previa podía haber evitado el mismo, porque no estamos en presencia de un delito grosero, sino bien planeado, perfectamente pensado y que con seguridad, ni las medidas más exhaustivas habrían podido evitar. Solo, en este caso, la propia confesión, del por ahora teórico responsable y la pura y dura casualidad (una enfermedad del Sr. Cearsolo) condujeron al descubrimiento del pastel.

Cuando en un dictamen se recurre a las increíbles generalidades del “no adoptar las medidas adecuadas”, cuando se dispara por elevación, con el fin de ocultar la falta de argumentos suficientes para conocer qué es lo que se debía haber hecho y no se hizo, estamos en presencia, indudable, de una decisión no bien meditada, una investigación floja, políticamente incompetente y éticamente inadecuada, por parte de la Comisión y de quienes votaron a favor de la misma.

Una resolución de este estilo, no solo debió analizar la conducta supuestamente negligente del afectado, el Sr. Vidarte, sino también reseñar, si se estimaba que su conducta había sido negligente, y sobre todo, en qué había consistido esta punto por punto, qué debió hacerse y no se hizo, cómo podía haberse evitado la comisión delictiva, cómo pudieron descubrirse las teóricas (y digo teóricas porque aún no se ha celebrado el juicio pertinente y el Sr., Cearsolo tiene el beneficio de mi duda) maniobras, las falsificaciones, es decir, todo ese artilugio delictivo, ¿cómo se pudo evitar?. ¿Qué medidas se debieron adoptar y no se adoptaron? Porque hablar genéricamente de “controlar”, es tanto como no decir absolutamente nada. No se trata de que alguien se estuviera llevando de la caja diariamente un dinero determinado. La maniobra era mucho más complicada y por ello su descubrimiento más complejo, difícil o cuasi imposible de controlar.

Porque Señores comisionados. Este Letrado, bastante acostumbrado al ejercicio profesional, en materia Penal, siempre ha oído y dicho (y esto es una verdad de Perogrullo) que lo mejor es prevenir y evitar el delito, pero ¿cuántos delitos se evitan y cuántos se persiguen y cuántos delincuentes se ponen a disposición de los Tribunales, después de cometido el delito?. Pues prácticamente no se evita ninguno. Se persigue al delincuente después de que este ha cometido el delito, se buscan las pruebas y se le pone a disposición del Tribunal. ¡Y mira que el Estado cuenta con medios al efecto!

Pues en esta Comisión debían haber pensado lo mismo antes de proponer, lo que se ha propuesto. ¿De verdad alguno de Vds., cree, con la mano en el alma, que tal como acontecieron los hechos, se pudieron evitar no sé por qué medio de control?.


Piénsenlo antes de aprobar nada en sede parlamentaria.

Y vamos con la segunda de las cuestiones por la que se le acusa al Sr. Vidarte de negligencia.

2º).- El mal negocio de la inversión de dólares.

El “negocio” a virtud del cual se pretendía conseguir beneficios para el Guggenheim, a fin de poder invertir esos beneficios, en la compra de la obra de Richard Serra.

Primera cuestión.- ¿El negocio era plausible?. ¿Era aconsejable?. ¿La inversión, en ese momento era adecuada?. ¿Se preveía alguna modificación en las lógicas expectativas de mercado, de que la inversión no era aconsejable, en aquél momento?. Y digo en aquél momento porque, vistos los arrautxes del caballo… “macho”.

Segunda cuestión.- El “producto” en el que se invirtieron los millones de euros, era uno que manejaba el BBVA, de manera que no me imagino (aunque a lo mejor yo soy bobo y no me doy cuenta de que los Bancos manejan “productos” destinados a joder a sus clientes….) a un Banco de la entidad del descrito, aconsejando, no sé en qué medida, la adquisición de ese producto, porque es evidente que Vd., a la hora de cerrar una operación de este tipo, lo adquiere voluntariamente, pero, ¿alguien me quiere hacer creer que el Banco no aconsejó, aunque no le firmara ni un solo papel, al Sr. Vidarte y demás miembros del Guggen, acerca de la compra de aquello?. “Vamos anda...”

Que no. Que creo al Sr. Vidarte. Porque nadie, ni para sí mismo (y solo debe responder ante su mujer), ni mucho menos para un tercero, su empresa, se mete a comprar por un valor inaudito, sin que alguien le diga, al menos, “tranquilo, es un buen producto y ganarás dinero”.

Miren, esto es como los asesores de Bolsa. Mi difunta madre, los dinerillos que hizo con su trabajo en un bar que regentaba con mi padre, (aparte del trabajo de este en la General Eléctrica) los invirtió en Bolsa y tenía “su propio asesor-corredor”, que le aconsejaba dónde debía hacerlo. Y aunque generalmente ella no salía de sus Iberdueros, llegó un buen día en que una mala maniobra, no sé muy bien de qué estilo, nos dejó a todos sin un solo duro. Mi padre, que quería a su mujer, no dijo más que, “bueno Eulalia, salud que haya y a seguir trabajando”. Y a mi madre ni se le pasó por las mientes, pensar que su asesor le había jugado una mala pasada. Gajes de la vida.

Pues miren Vds. Tampoco puedo creer que el Banco no dijera nada, como ahora quiere la Comisión hacernos tragar, a quien quería comprar aquél producto. Y que D. Juan Ignacio, se lo guisó, se lo comió y la ciscó él solicito.

¡Ya¡ Lo que ocurre es que, estas entidades, cuando vienen mal dadas, para rato se mojan ni por nada, ni por nadie y ni siquiera por el Sr. Director Gral del Guggenheim, si atisban que su prestigio puede sufrir una sola micra. Por ello no han dudado en dejar, muy solo y al pie de los caballos al Sr. Vidarte. ¡La madre que parió a los Bancos….! Si es que siempre son así. No lo sé, pero me gustaría conocer lo que digo a continuación. ¿Qué dijeron los dos emisarios del BBVA, en su comparecencia? ¿Fueron exhaustiva y ferozmente interrogados, como debía corresponder, por los Srs., Comisionados? ¿De esto, se enterará algún día la ciudadanía, como nos hemos enterado de otras cosas, que atañían al Sr. Vidarte y a la Consejera, Miren Azkárate? Pero señores, ellos son así. Su grandeza, monetaria claro, se asienta, entre otras cosas, no solo en cobrar lo que deben y no deben a todos sus clientes, sino y cuando es necesario, escurrir el bulto, tirar más balones fuera que la delantera del Athletic y dejar en la estacada a quien se tercie. ¡Y hasta la próxima, que ya caerá otro!.

¿Que no?. Lector querido. ¿Cuando Vd. quiere invertir algunos dinerillos, a quién le pregunta generalmente?. Pues al Director de la Sucursal bancaria de su pueblo….., que es el que sabe.

Como para que el Sr. Vidarte no pidiera asesoramiento al BBVA respecto del producto que este mismo Banco manejaba y este no se lo diera. ¡Claro que sí!. Y con serios argumentos, sin duda, porque los Bancos son como las Compañías de Seguros. A la hora de contratar, le doran a Vd. la píldora con oro de veinticuatro kilates. A la hora de pagar o responsabilizarse, no le dan ni papel de estaño.

Pero la Comisión, que debió reflexionar, así, a la pata la llana, ha preferido tirar alzadamente y tirarse, arriesgadamente al monte. Y también ellos han sacado pecho.

¿Se han dado Vds. cuenta que se le está dando mucho más realce a la investigación de la Comisión que al propio delito?. ¿Por qué?.

Simplemente. En la cabeza de D. Juan Ignacio, se están buscando, directa o indirectamente, otras distintas, como la de Miren Azcarate y de rebote, la de su partido político, el PNV. E indirecta, pero seguramente, el resultado electoral de Marzo.

¿Es esto serio?. ¿Se puede jugar así con la vida, la honradez, y la buena fama de las personas?.

¿Qué clase de rigor podemos esperar de quienes miraron el final de la cadena, sin preocuparse de que un mero eslabón podía resultar gravemente dañado?.

Personalmente y con independencia absoluta de que mis dos manos se pondrían sobre el fuego blanco del antiguo horno del Bessemer de Baracaldo, apostando por la absoluta y total honradez de Juan Ignacio, con independencia de esto, digo, estimo que no sé muy bien lo que ha querido hacer esta Comisión, aunque lo intuyo, con respecto a un asunto en el que no se ha utilizado el juicio de razonabilidad pertinente, sino el de un oportunismo impropio de la imparcialidad que debió de suponerse a la misma.

Angel Gaminde Montoya
Abogado
18 de Diciembre de 2.008
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21.11.08

- ¡OIGAN! ¿NO TIENEN VDS., A OTROS?
¡OIGAN!. ¿NO TIENEN VDS., A OTROS?


Uno de los candidatos del PP al Tribunal Constitucional se llaman D. Francisco José Hernando y D. Enrique López, EL OTRO. ¡Para el Tribunal Constitucional!. Que no estamos hablando de un Juzgado de Instrucción o una Audiencia Provincial. Aunque les garantizo que si estos caballeros pudieran presentarse candidatos, a los próximos y futuribles Jueces de proximidad, no los eligirían ni los del partido que los propone. Aunque seguramente y ahora que lo pienso, es mejor que se vayan al TC, porque aquí se encontrarán con un servicio jurídico de una preparación magistral, que les van a redactar sus sentencias, mediante los dictámenes que los referidos Letrados deben hacer a cada Magistrado. Ellos, los candidatos nombrados, pueden dedicar su tiempo a las correcciones gramaticales. Su preparación jurídica, en el T.C., no da para más.

De forma que, con este sistema de elección, está claro que hasta los más incapaces pueden acceder, sin problema alguno, a la más alta instancia constitucional del País.

Pero aún y así, señores del PP, ¿es que entre la derecha española no tienen Vds. mejores candidatos para presentar?. Incluso fieles a sus principios. ¿Creen Vds., de verdad que los servicios prestados por los tales en el C.G.P.J., valen tanto y merecen tan alta recompensa?

Miren. Tratar de asegurar un voto en un Tribunal, practicando el ciego principio de la obediencia debida, puede resultar eficaz desde el punto de vista político, pero y ¿a costa de qué?.

La pregunta obvia, cuando se proponen candidatos como los apuntados, cuyo bagaje jurídico en el caso del Sr. López es cero y en el del Sr. Hernando, bajo cero, estimo que algunos de los votantes y miembros destacados del PP deberían darse de baja de su partido. Yo, votante de derechas, no toleraría que a los peores se los colocara en lugares semejantes, destrozando materialmente el prestigio de la judicatura y de la Administración de Justicia, en general. Un partido que hace esto, no es de fiar.

Sonrojo da, conociendo como se conoce ya los currículos de ambos candidatos, cómo resulta factible que tan magramente se puede acceder a ese cargo y percibir los emolumentos que se perciben (cerca de los treinta millones de las antiguas pesetas) por no hacer absolutamente nada, porque la capacidad jurídica, de Hernando y López, por ese orden, en modo alguno justifican esos cargos y esos pagos.

A mí, de verdad, me daría vergüenza, y hablo desde el punto de vista de los propuestos, incluso aceptar la designación.

Esto es algo similar a lo que a los Abogados nos ocurre cuando en el despacho se nos presenta un gran asunto, que puede darnos derecho a la percepción de una buena minuta y nos vemos obligados, éticamente obligados, a rechazarlo, porque comprendemos que nuestra preparación no llega a poder defender ese asunto, por no ser, por ejemplo, materia de nuestra especialidad.

En este caso, ambos candidatos estoy convencido (más en el caso del Sr. Hernando), que sometidos a un examen similar al que deben pasar los Letrados del T.C., no pasarían ni del primer parcial, por decir algo.


Hay que cambiar el sistema sin perder más tiempo, permitiendo que unos partidos políticos más preocupados de conseguir un País a su imagen y semejanza, utilizando para ello las elecciones y el Parlamento, lugares naturales donde deben tener su asentamiento exclusivo y excluyente, tengan la posibilidad de nombrar candidatos a los menos capaces y más serviles. Deben, en consecuencia, eliminar de raíz, como si de un cáncer se tratara, esta absoluta, deshonesta y terrorífica manía de procurar que los suyos, menos dotados o dotados tanto da, ocupen puestos en otro poder, que de otra parte está resultando muy fácil de corromper. Lo que no solo es triste, desde el punto de vista de la democracia, aunque sea incipiente como la nuestra y que, por tener tal nombre, huye de los amiguismos, de la exigencia de ciega obediencia a las consignas y de las llamadas telefónicas previas, para, cuando un problema se plantea y en el que la política tiene su importancia, se limiten a descolgar aquél, al objeto de recibir la consigna del Ministro de turno del partido que le ha colocado en dicha posición judicial. Y esto ocurre.

Y si no creen que la elección, o propuesta, no tiene más finalidad que esta, procure mi lector querido, entrar en la lectura de los curriculum de los candidatos y díganme si con ese bagaje jurídico, se puede aceptar el nombramiento, tanto de miembro del Tribunal Constitucional, como de Presidente del T.S., o de cualquier otro cargo medianamente relevante. Porque resulta que para ser Juez se precisa una dura oposición, pero para llegar al T.C., solo se precisan amigos dispuestos a pasar facturas y luego a exigir su condigno pago.

Este País, creo que no es un País de bobos. Existen infinidad de gente formidablemente preparada y a la que su propia preparación y entendimiento les ha dado una enorme capacidad de criterio. La independencia se sustenta en el criterio, que a la vez es fruto del trabajo y el estudio. Y el criterio, con ser hijo de la formación, no puede sustentarse jamás en el ¡sí señor!.

Hoy nuestro País y gracias a las “graciettas” del PP., toca a rebato. Si seguimos ocupando los puestos de la carrera judicial con semejantes personajes, no solo vamos apañados. Seremos el hazmerreír de propios y hasta de extraños africanos.

¿Quién debería elegir a esos candidatos? Los Colegios de Abogados y Procuradores, a nivel nacional, o al menos proponerlos. ¿Por qué? Porque nadie mejor que nosotros conoce bien a los candidatos. Un curriculum hace solo referencia a méritos profesionales. Que bien está tenerlos. Pero ¿y las condiciones humanas? ¿y el equilibrio sicológico? ¿y la capacidad de escuchar? ¿y el contacto del candidato con la ciudadanía? Y digo ciudadanía, no con sus colegas, sus congresos y congresillos....

Todo esto lo dominamos, porque lo padecemos y lo gozamos, los Abogados y los Procuradores.

Al menos, déjennos presentarles los posibles candidatos y entre ellos elijan...., incluso para toda su vida laboral.


Angel Gaminde Montoya
Abogado
Noviembre de 2.008

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- Y LLEGO EL GRAN DIA
Y LLEGO EL GRAN DIA


El 8 de Enero se celebrará uno de los juicios socialmente más trascendentes de los que han tenido lugar en Euskadi, desde ese exclusivo punto de vista, pero al mismo tiempo y esto es lo triste, el menos trascendente desde el punto de vista jurídico-penal, de los que en cuarenta y ocho años he podido observar.

Me produce, en serio, verdadera vergüenza, que por mor del empeño, estrictamente político (así lo han declarado solemnemente) de unas acusaciones populares, que de populares tienen más bien poco, (porque las apoya “poco pueblo”) todo este conjunto de personas, encabezadas por el propio Lehendakari, deban soportar una vista oral, cuya sentencia solo puede ser absolutoria y lo saben todos los que han participado en la Instrucción y los que participarán en el juicio oral.

¿Por qué?. Simplemente, el delito que se juzga, desobediencia, no existe. Y no ha existido nunca, ni a nivel meramente indiciario.

Y ya le he dedicado a este asunto al menos seis artículos, razón por la cual quiero ahora reflexionar sobre otros aspectos de la cuestión, que jamás deberían y deberán ser olvidados.

Las acusaciones populares intervinientes, Manos Limpias y el Foro de Ermua, en absoluto nunca, han tratado de buscar la responsabilidad penal en que hayan podido incurrir los inculpados, sino una evidente e innoble rentabilidad política, derivada de la humillación que para el Lehendakari podría suponer (y el consiguiente “triunfo” para ellos) tener que sentarse en el banquillo de los acusados. Y lo han logrado. Con la colaboración necesaria de una Instrucción, asaz ayuna de conceptos jurídico-penales, de primera magnitud..

Hay quien ha escrito, a este respecto, que esta es una situación que supone la existencia (al menos así debía admitirse por el Lehendakari) de una normalidad jurídico institucional absolutamente indudable y que así debería asumirse por todos, porque el Jefe del Gobierno Vasco, es como cualquier otro ciudadano y debe admitir sosegadamente, que los Tribunales lo sienten en el banquillo.

Y esto sería cierto, si en este proceso, como decimos, quien acusase fuera el Ministerio Fiscal. Al menos lo sería indiciariamente, ante la imparcialidad que se le supone en el ejercicio de la acusación, por cualquier tipo delictivo.

Pero si quienes mantiene la acusación, son unas asociaciones de las que han pululado últimamente docenas, con la sana finalidad de chupar de los dineros del Estado y de todos nosotros, ¡Quiá!, esto entonces, es poco serio. Es una absoluta indecencia, por mejor decir.

Pero cuando nada de esto ocurre, la normalidad, se convierte en perversión y la Justicia, como aquí ha ocurrido, no se ha administrado en la Sala de los Tribunales, sino en las escalinatas de los palacios, como alguien dijo.

Y aquí los palacios en cuestión, tenían su sede en Madrid y en un Consejo General del Poder Judicial, con mando en plaza, (en esta plaza del T.S.J. de Euskadi), y gran capacidad de influencia.

Por tanto. No me vengan los sesudos abogados y colaboradores periodísticos varios, a hablar de “normalidad”, cuando los hechos están cantando, desafinadamente, todo lo contrario.

Y no nos chupamos el dedo, jurídicamente hablando, desde segundo año de carrera, en lo que al delito de desobediencia hace referencia.

No todo lo que dicen y hacen los Tribunales debe ser “auto de fe” y acabar por ello, resignadamente en la hoguera.

Al menos podríamos considerar un signo de normalidad, por parte del Lehendakari y de los que le acompañarán en el banquillo, que se hayan limitado a acudir al Tribunal, declarar y, aquí paz y después gloria. Pero ahí termina la normalidad. No somos corderos obedientes a la voz del pastor y la amenaza del perro, para ahora “ir al redil” después de “toca a pasear por el prado”.

Y que además, cuando los partidos que apoyan a los encausados, se manifiestan en contra de lo dicho y hecho por el Juzgado y ejercitan el fundamental derecho de reunión, manifestación y opinión, no parece sino que todo Jesucristo aquí, debería estar callado, olvidarse del ejercicio de los derechos fundamentales que les asisten (los mencionados) y todo para que los acusadores populares (¿cuánto de populares son o a qué pueblo representan los tales?) hinche el pecho, saquen pecho, respiren hondo y simplemente puedan proclamar a los cuatro vientos, y a la pequeña historia de sus miserias, que ellos solitos y eso sí, con la colaboración necesaria de quienes jurídicamente admitieron semejante desaguisado jurídico, fueron capaces de humillar “a los nacionalistas” (Patxi López y Ares cayeron en la red sin darse cuenta), haciéndoles hincar el pico y soportar un juicio desmesurado, irreal y pernicioso.

Miren Uds. Dirán que soy muy bestia, pero si de mí hubiera dependido ese juicio, físicamente, no se habría celebrado. !A las barricadas! Acordono de militantes el Palacio de Justicia y allí no entra más que Dios, porque es espíritu. Y luego que envíen a la Guardia Civil a “mandar a desalojar”…. Si yo hubiera sido político, que ahora no lo soy, en el sentido militante de la expresión.

Y además. Es que lo que se lee y oye en los desmemoriados, iletrados e inútiles de la prensa y radio y televisión, es para ciscarse en sus vivos y en algunos de los muertos. De más de dos.

Dicen. Claro, ahora el Tribunal señala el juicio para el día 8 de Noviembre, a dos o tres meses, o cuatro, de las elecciones, como dando a entender que existe un ánimo de no sé qué. Por parte de los Magistrados.

Verán los tales. Si se señala después de las elecciones, demasiado tiempo y tarde. Si cuatro meses antes, puede influir en el resultado final de las mismas.

Miren. Las Salas de lo Penal tienen una obligación. Señalar el juicio sin dilaciones. No olviden que existe un término, que se conoce como el derecho a un proceso sin dilaciones indebidas, que está consagrado en el art. 24 de nuestra Constitución. De manera que ya lleva este asunto demasiado tiempo en Instrucción, como para que ahora estén pensando los Magistrados en la política cochina de ciertos impresentables.

Luego, y además. Hay una tira de testigos que se han admitido prácticamente sin eliminar a ninguno. Personalmente creo que no eran necesarios ninguno de ellos, miren Uds. ¿Por qué?. Porque el asunto ya está planteado y se trata de dictar una resolución cuya problemática es de carácter estrictamente jurídico, y cuya solución, en el sentido que fuere, no depende de que declaren dos, tres o setenta, sino, si lo que hicieron estos señores, (el Lehendakari y sus compañeros de galeras), en relación con la sentencia de ilegalización de los partidos de la izquierda abertzale y un Auto de Garzón, constituye o no, un delito de desobediencia. Y para aclarar tal asunto, no hacen falta testigos de ninguna especie. ¿O me equivoco señores?.

En cualquier caso, verán Uds. Pueden estar los inculpados contentos, porque al final darán mucho que hablar durante unos cuantos días a la prensa en general y sin proponérselo, habrán colaborado a paliar los efectos de la esta nueva crisis, porque aumentarán, sin duda, la venta y audiencia de todos estos medios, que como pequeños chacales merodean alrededor de los leones, esperando que uno de ellos enferme, caiga y puedan comérselo, porque en vivos, ni mil de ellos pueden con uno solo de los reyes de esta selva en que se ha convertido nuestra sociedad jurídica, tan enmarañada, ilusa y vacua, como hace años no se ha conocido.

Y no entro en el tema de si la separación de poderes o el carajo de la vela.

Aquí señores, no nos hagamos embrollos mentales. No hay delito y esto entre muchos, lo han convertido en un circo en el que los payasos se han adueñado de la pista y solo dan risa. Al menos a algunos o muchos, por lo que yo sé, juristas a los que estos asuntos nos dan vergüenza.

Adiós al derecho. Bienvenida la acusación populachera.

Angel Gaminde Montoya
Abogado
Noviembre 2008



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- EL ESTADO DEL PROCEDIMIENTO
EL ESTADO DEL PROCEDIMIENTO


Pretenden ser estas líneas, un conjunto de precisiones a un artículo publicado en El Correo el día 15 de octubre del corriente año y que lleva por título “El estado de la cuestión”, cuyo autor es el Letrado D. José María Ruiz Soroa, con el que, dicho sea de paso, mantengo una muy buena relación, habiendo merecido mi personal felicitación algunas de sus reflexiones y no estando de acuerdo con otras, lo que en modo alguno empece aquélla relación, distante, pero cordial, que con él mantengo, desde el más absoluto respeto y reconocimiento al esfuerzo que realiza desde las páginas de este medio y otros, como El País.

Este artículo al que ahora me refiero, merece, a mi modesto juicio, un análisis, que quiero iniciar por el título mismo.

El proceso abierto y cuyo juicio oral y público ya ha sido señalado, contra el Lehendakari Ibarrtexe, el Sr. López, Arnaldo Otegi y otros más, no es, como dice Ruiz Soroa, el estado de la cuestión, sino el estado del proceso. En un proceso penal puede haber un estado de la cuestión, que supone un análisis genérico del debate jurídico, pero esencialmente de lo que se trata en todo proceso penal, es de un caso concreto, con la concurrencia de un conjunto de circunstancias, que hacen del mismo una especificidad, que como no analicemos al detalle, puede hacernos perder la esencia del proceso penal, que no consiste en otra cosa que en el análisis de un hecho determinado, de los autores, cómplices, encubridores o participantes por colaboración necesaria,, con independencia absoluta de que ese hecho, constitutivo o no de delito, haya sido cometido por Agamenón o su porquero.

Y en este caso Agamenón (el Lehendakari, al que esencialmente se refiere Ruiz Soroa), por ejemplo, nunca ha protestado por su sometimiento a proceso. Cuando le han citado a declarar como imputado, ha acudido puntualmente a la cita. Ha respondido a las preguntas que el Juez Instructor le ha formulado y ha manifestado su opinión, extra muros del Juzgado, acerca de lo que ese proceso le parece, a lo que supongo tiene perfecto derecho, como ciudadano y como Lehendakari.

Y cuando manifiesto que lo que debe analizarse es “este proceso”, convendremos seguramente, que el delito por el que se juzga a todos, por diversos conceptos, los inculpados (desobediencia a la autoridad judicial) no es un proceso, ni claro, procesalmente hablando, ni tampoco por la posibilidad de comisión del tipo, ni por la forma en que se han desarrollado los acontecimientos.

A este respecto, personalmente considero, que aún cuando la acción popular se halla reconocida en la Constitución (Art. 101 y 125, el art. 270 de la L. Enj,Crim., y el art., 19 de la Ley Orgánica del Poder Judicial), el indeseado e indeseable ejercicio que de la misma se está haciendo, la ha prostituido de tal forma que está permitiendo, a mi juicio inadecuadamente, que un conjunto de Asociaciones en este aspecto indeseables, se hallen gobernando los destinos y los conflictos sociales de este País, con la connivencia, eso sí, de ciertos Jueces y Tribunales y cierto Consejo General del Poder Judicial, que han visto en estas organizaciones, una punta de lanza del asociacionismo político, un elemento de eliminación, ataque y desprestigio de ciertos líderes políticos, que causan molestias indudables a su ideología, estrictamente política.

En mi opinión, cómo campan a sus anchas estas Asociaciones en las sedes judiciales y con qué libertad encuentran apoyo en procesos más que dudosos, desde el punto de vista jurídico, me han hecho pensar ya hace tiempo, en la necesidad de su extirpación de raíz. Bien es cierto que tal circunstancia debería ir pareja con una reestructuración, tanto de la figura del Ministerio Fiscal (que debe dejar de ser dependiente del Gobierno, ¡qué vergüenza!), como de la Judicatura, en lo que al proceso penal y a su instrucción, hacen referencia.

Así pues, este proceso del que ahora tratamos, está viciado por una intervención estrictamente política, que nada tiene que ver con la existencia o inexistencia del delito, de que son acusados los que deberán comparecer el próximo 8 de enero ante el Tribunal que ha de juzgarlos.

Al Letrado experto en temas mercantiles y civiles, Ruiz Soroa, le podríamos exigir y agradeceríamos su esfuerzo, una mayor profundización en el análisis del hecho delictivo del que todos los conocidos, son acusados.

No creo que basta con decir que existen indicios de responsabilidad, sino que debería decir en qué consisten esos indicios, cuál es su fundamento, en qué ha consistido la desobediencia y si esta, sobre todo se ha producido o no.

En los delitos, en el fondo, para saber si hay indicios de criminalidad, no hay más remedio que analizar el tipo delictivo.

Solo, en este aspecto, he encontrado una afirmación del compañero, cuando manifiesta que:

…, “es difícil que no “a priori” (se refiere el autor a la existencia de indicios de responsabilidad penal), cuando, los dirigentes de un partido político ilegalizado y disuelto por sentencia judicial firme, al que se ha prohibido formalmente por el Tribunal Supremo cualquier actividad, se reúnen con tales dirigentes pública y ostentosamente”.

Comienzo por el final. Si los reunidos hubieran creído que su actividad era delictiva, para rato se reúnen “con publicidad”. Seguramente se habrían ocultado, como hizo Eguiguren al reunirse con Otegi, al menos para el gran público, aunque el partido en el poder conocía perfectamente estos hechos..., y seguramente de rebote, el Ministerio Fiscal, durante más de tres años, incluso con las tres organizaciones políticas, disueltas y nada le ha ocurrido. La gente suele ser osada, pero no de forma desafiante, de modo que su actitud les conduzca directamente al procesamiento. Lo lógico, parece, es pensar que si lo hacen públicamente es porque creían, de buena fe, que lo que hacían era legítimo y no delictivo.

Verá mi querido colega. Ahí es dónde un buen civilista como tú, podía haber hecho hincapié. Habría sido interesante ver un análisis acerca de si una Asociación, partido político o sociedad mercantil, disueltas, pueden realizar algún acto, como tal Partido en este caso, que pueda llevar a sus miembros a prisión, o al menos a su procesamiento. Es decir. Disueltos los partidos políticos que abarcaban la llamada izquierda abertzale, la pregunta es obvia. ¿Cómo es posible que algo inexistente jurídicamente, (Batasuna, Herri Batasuna y Socialista Abertzaleak) a causa de la firme disolución de los mismos, pueden ser representados por algunos de los antiguos componentes de dichos Partidos, si éstos han sido disueltos con todos los Sacramentos jurídicos y pasado a mejor vida, política, social y personal cada uno de sus socios?.

La pregunta sería, si esas sociedades mercantiles, en las que se desenvuelve cuasi esencialmente la vida de mi querido colega, es posible que sigan en el ámbito jurídico realizando contratos, obligando a la extinta con sus actos, representándola ante la Administración, los Juzgados, etc. Creo que no.

En consecuencia, no sé cómo nadie puede reunirse con Batasuna, Herri Batasuna o Socialista Abertzaleak, si estos partidos ya no existen desde que fueron disueltos por la Sala del 61 del T.S.

Considero que debemos entender que la disolución de un partido supone, “velis nolis”, la muerte civil de cada una de las personas que al mismo se hallan afiliadas. Es decir, como tales personas, podrán hacer lo que les venga en gana, pero nunca podrá decirse que se han reunido con nadie, ni han delinquido a nivel de desobediencia, cuando dicen incluso expresamente, representar a Batasuna (que no lo dijeron), porque sería tanto como decir que yo represento a AHV, sin tener ningún poder de la entidad, o cuando esta ha sido disuelta a virtud de escritura notarial debidamente inscrita en el Registro Mercantil.

De otro lado el compañero utiliza un argumento, a mi modesto juicio, poco válido desde el punto de vista juridico-penal. Dice no ser necesaria la existencia de una orden expresa dirigida a quien deba afectar, para que , incumplida esta, puede hablarse del delito de desobediencia. Pues será un mal argumento, pero en todo caso la bondad o maldad del mismo, habrá que cargársela a la Sala 2ª del Tribunal Supremo, que es quien ha establecido tal doctrina.

En todo caso, me parece evidente que este es el quid auténtico no de la cuestión, sino de éste procedimiento y de este tipo delictivo.

Porque verá. El delito de desobediencia, en este caso, nace teóricamente, de dos resoluciones judiciales, que no de la propia Ley de Partidos Políticos

De un lado, de la sentencia en la que se ilegalizan los partidos políticos antes referenciados y dictada por la Sala especial del artículo 61 de la Ley Orgánica del Poder Judicial..

De otro. De un auto dictado por el Juez Garzón, en un proceso paralelo de aquél, en el que asimismo se adoptan una serie de decisiones, que el Juez ordena sean comunicadas a una serie de Organismos de muy amplio espectro, pero entre los que no se halla ni la Lehendakaritza, ni el Lehendakari.

A todo esto, el art. 6 del Código Penal consagra el prinicpio de que “La ignorancia de las Leyes no excusa de su cumplimiento” Y la teórica prohibición de reunirse con Batasuna, no arranca de ninguna Ley, sino y en todo caso, específicamente del Auto del Juez Garzón y podríamos admitir que genéricamente, de la sentencia de ilegalización, aunque este último aspecto es más que dudoso. Pero podemos admitirlo así, a efectos tan solo dialécticos.

Pues bien, si lo que el Código establece es que la ignorancia de la Ley no excusa de su cumplimiento, no podrá hacerse extensiva esta prohibición a la ignorancia de una resolución judicial, a cuyo conocimiento no está en modo alguno obligado ningún ciudadano, salvo que la sentencia le sea notificada formal y expresamente y dentro de las facultades que el Organo decisor tiene al respecto.

Pero y en todo caso, continúo con la “orden expresa” a la que alude mi estimado colega y sobre la que argumenta.

Cuando la Sala 2ª habla del delito de desobediencia del art. 556 (el que se aplica a los encausados y con cuya circunscripción no estoy de acuerdo en absoluto, al menos por lo que, “prima facie” respecta al Lehendakari, al cual debería aplicársele el art. 410 del Código Penal dada la condición de “autoridad”) exige, para poder apreciar el delito e imputarlo al teórico comitente, las siguientes condiciones o requisitos:

a) “Un mandato expreso, concreto, claro y terminante de hacer o no hacer una específica conducta....”.
b) “Que la orden, revestida de todas las formalidades legales, haya sido claramente notificada al obligado a cumplirla….y
c) “la conducta omisiva de dicho destinatario, que desatiende y no cumple la orden (Sentencias de 5 de julio de 1989, 16 de marzo de 2.003 y 1 de diciembre de 2.003), como decimos siempre los Letrados ilustrados y displicentes,…… entre otras.

De otro lado la desobediencia debe ser, según otras resoluciones de dicho Alto Tribunal (y cito algunas expresiones paradigmáticas), “manifiesta”, “tenaz”, “persistente”, “contumaz” , “franca y terminante”.

¿Cree mi querido compañero, que alguno de todos estos requisitos concurren en el caso de los encausados?. Creo que no. Y ni siquiera a nivel indiciario.

La gran cuestión es. Conociendo como se conocen, desde el inicio del proceso, que de lo que se acusa es de un delito de desobediencia, el Instructor debió plantearse, a mi juicio sin duda alguna, porque a ello le obliga el principio constitucional de la presunción de inocencia, si existía algún indicio “racional” de criminalidad, que justificara la apertura de ningún tipo de procedimiento, con arreglo a la definición e interpretación que del delito hace el T.S.

Y la respuesta, también a mi juicio y sobre estos parámetros, es radicalmente no. Lo contrario es distorsionar el proceso, violar el principio, sagrado en derecho penal, de “intervención mínima” y hace pensar a la ciudadanía, que la apertura de un proceso como éste, no obedecía a razones jurídico-penales, sino a otros intereses que poco o nada tienen que ver con el derecho penal. Y en estas estamos

En consecuencia, el análisis acerca de si existe o no la colaboración necesaria, si el delito debe imputarse exclusivamente a los que representaban a la izquierda abertzale, es baladí. No había indicios y no hay delito y el mantenimiento de un proceso de estas características ha sido innecesario y habríamos de analizar si, incluso, prevaricador.

Hay una comparación que el autor del artículo hace que no me parece feliz.

Manifiesta que otros dos Presidentes, de otras tantas Comunidades Autónomas, también fueron enjuiciados y obligados a sentarse en el banquillo de los acusados. Los de Castilla y León y el de Cantabria, cuyos nombres no hacen al caso. Pero sí lo hace por los delitos de que eran acusados.

Se trataba de un delito “contra los derechos de los trabajadores” (del que fue absuelto), el de Castilla y de “malversación de caudales público y prevaricación”, por el que fue condenado el de Cantabria.

Con absoluto respeto para quien fue absuelto, los tipos delictivos, por su gravedad, no tienen nada que ver con las reuniones que celebraron los inculpados. Su finalidad no era la que se podía perseguir con la comisión de los delitos de que se acusaba a los mencionados. Pretendían los hoy encausados, , incluso aunque hubieran desobedecido una orden judicial, un fin absolutamente noble, como era, tratar de encontrar vías para la paz de la que todos, hace muchos años, estamos necesitados. Y otra cosa es que pensemos que la vía del diálogo para el logro de la paz es inútil, innecesaria y hasta políticamente perjudicial. Pero en este caso, el fin, imagino que todos pensamos era de buena fe, en modo alguno era perverso o pernicioso, como el de llevarso los dienros públicos.

Para finalizar, querido compañero. Podría convenir contigo en que el enjuiciamiento de cualquier persona, tenga la consideración que tenga, debería ser admitido como un signo de absoluta normalidad democrática.

Pero de un lado, los Jueces no son Dios. Se equivocan. Pueden ser juzgadas sus resoluciones a la luz de los preceptos que aplican. Y asimismo, la ciudadanía tiene perfecto derecho a tratar de responder a las preguntas que se hacen cuando las resoluciones que los Jueces adoptan, no se ajustan a su sentido de la justicia. Y esto también debe ser considerado como normalidad democrática.

Y desde luego en este caso, creo que la razón se halla del lado de quienes, a mi juicio, injustamente, se ven obligados a sentarse innecesariamente en el banquillo, porque con eso su honor, ha sido gravemente mancillado. Y con esto basta. O debería haber bastado desde el inicio del proceso.


Angel Gaminde Montoya
Abogado
Noviembre 2008
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30.09.08

- Y AL FINAL SE CORONARON DE GLORIA (¡Vaya sentencia...!)
Y AL FINAL SE CORONARON DE GLORIA (¡ Vaya sentencia….!)



…Un auténtico carajo, que diría el ínclito Del Olmo (El Correo) cada vez que ve en el Bocho una escultura que no representa, “velis nolis” y sin esfuerzo mental alguno, lo que dice representar. Esto es lo que a mi modestísimo juicio, constituye la sentencia del T. Constitucional acerca de la consulta propuesta por el Lehendakari Ibarretxe y los partidos que apoyan la misma.

Creo, honradamente, que los Magistrados del Tribunal Constitucional se han lucido. Jurídicamente hablando, no hemos aprendido nada. Es más y como ahora veremos, los argumentos que se utilizan para tumbar la consulta, son, no solo endebles, son sonrojantes. Insoportables y ni el Gobierno de la Nación que recurrió la decisión del Parlamento Vasco, ni quienes le apoyaron pueden estar satisfechos. Cuando uno pierde un pleito, lo que al menos espera es que los argumentos (con los que seguro no va a comulgar) le dejen dubitativo…., y jurídicamente satisfecho. Eso pasa con los buenos Abogados y los buenos Jueces. Que cada vez quedan menos. He perdido, pero el Juez ha argumentado bien, correcta, adecuadamente, aunque no esté conforme con el contenido de la resolución.

El Juez, en términos genéricos, no puede solo tratar de aplicar el derecho o la jurisprudencia que ampara los preceptos. Debe ir más allá., cuando el caso se lo exija. Y este era un asunto de alta meditación. Se ha quedado en un pensamiento liviano, en lugar de haber dedicado al mismo, Misa y Rosario, si hubiere sido preciso, como hoy habría hecho el nuevo Presidente del C.G.P. y del T.S. El T. Constitucional debió analizar los nuevos hechos, las novedosas situaciones que se le planteaban y analizar no solo si aquélla nueva situación se ajustaba o no a la norma, con mayor o menor exactitud y precisión, sino también, entrar a fondo en si la consulta que se pretendía era justa o injusta, democrática y si la puesta a disposición de la ciudadanía vasca del ejercicio de su derecho a opinar, causaba más daño a la democracia o a la norma que sustentaba la consulta. ¿Qué magnífica ocasión para haberse asemejado a Quebec!

Y a fuer de sincero los Magistrados no se han preocupado de nada de esto.

Se han quedado en la mera superficie de la normativa y esta ha sido utilizada con una gran sinrazón.

Han perdido una magnífica ocasión de dar una soberana lección a los políticos.

Y han argumentado con una pobreza que personalmente me ha dejado verdaderamente helado. También es verdad que el frío que la resolución me ha producido, no va a causar el más mínimo sentimiento de duda o reflexión en los resolventes, pero estimo que cuando no se busca la justicia sino la razón de la sinrazón política, el derecho pierde fuerza, se deshace como escarcha entre las manos y los ciudadanos y los juristas perdemos por ello, confianza en los Tribunales. Que no son meros aplicadores de la Ley, sino buscadores acérrimos de la paz social.



Sus Señorías han partido de la sencilla base de que lo que había de hacerse era responder a una pregunta. ¿Qué es un referéndum?. ¿Cuáles son los principios que lo adornan y caracterizan?. Definidos estos, la pregunta sigue. ¿La consulta convocada por el cuatripartito, reúne estas características?. Si. Ergo es un referéndum y como estos solo los puede convocar el Estado, ex. Arts. 149.1.32 de la Constitución, pues la convocatoria es inconstitucional.

No busquen más explicaciones a la sentencia.

Y para ese triste viaje no hacían falta alforjas de ninguna especie.

Es esta una sentencia que no nos interesa absolutamente para nada. Con ella, una vez más, el Poder Judicial, en su máxima representación, se ha puesto al servicio del poder político, creo que no ha sabido soportar la presión, y seguramente en sus pensamientos se han preguntado. ¿Cómo vamos a permitir que la consulta se celebre, aún cuando busque traer la paz, incluso para nosotros mismos (también perseguidos y escoltados)? ¿Qué van a decir de nosotros, cuando se han dicho las cosas que se han dicho, asaz bochornosas de Ibarretxe?. ¿Podríamos soportar la presión a que nos someterán todos los medios de comunicación de España, excepto el Deia?. Pues honradamente no. Ergo la sentencia no podía ser otra. No habríamos de preocuparnos de una mejor argumentación jurídica. La solución es no y lo que digamos no hará sino dejar nuestras conciencias no sé si tranquilas (confío por su bien que no), pero sí a nosotros mismos y a nuestras carreras.

Una maravillosa ocasión de haber analizado en profundidad el ejemplo de otros muchos países que han buscado soluciones. Una forma maravillosa de haber entrado a fondo en el original, atrevido y novedoso planteamiento jurisdiccional. Pero no, se ha preferido la comodidad al riesgo. La superficialidad al valor. El “noli me tangere”, el “vade retro Satanas”, al agarrar el toro por los cuernos y pasar el Rubicón, aún a riesgo de resultar ahogado, no sé si para darle la razón o no al Parlamento Vasco, pero sí para al menos, que los que esperábamos con expectación jurídico-política ambiciosa, como juristas y ciudadanos, nos hubiéramos podido quedar satisfechos y no con la amarga sensación de que el problema de fondo, no solo no se ha resuelto, sino que la posibilidad, una vez más, de llegar a una fórmula de pacificación a este País, se ha cercenado de una manera asaz triste, e impropia de unos juristas del mayor prestigio nacional, o así debería suponerse.

Nuevamente. “Requiscat in pacem” el derecho y la política.

En todo caso, seguro que el Lehendakari lo seguirá intentando. Y hará bien. Al menos cumplirá con su deber esencial, como primer político de este pequeño País. Tratar de alcanzar la paz mediante el diálogo y la comprensión mutua. La ciudadanía, al final, se lo agradeceremos y contará con la ayuda que precise en este orden de cosas.


Angel Gaminde Montoya
Abogado
30 de Septiembre de 2008
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- ¿DE QUE SE LE ACUSA?
¿DE QUE SE LE ACUSA?

Y esta pregunta hace referencia a la actitud del Lehendakari respecto de sus dos propuestas tendentes, en el fondo, de tratar de explorar una posible solución del conflicto vasco, en el que supongo que al menos, todos coincidiremos que existe.

También podemos, como el avestruz, negar que este exista y dejar que mientras muchos sufren sus indeseables consecuencias, se perpetúe en el tiempo.

O también podemos creer y se tiene todo el derecho del Universo a hacerlo, que este se resolverá por medios policiales y judiciales.

Pero esto, supongo, que en modo alguno debe excluir la posibilidad de tratar de arreglar este desolador entuerto, por vías distintas. Que no solo se hallan en manos, también esto es verdad, del Lehendakari, pero que no por ello debemos eliminar de raíz, la posibilidad de que éste, el Lehendakari y los partidos ahora ya del cuatripartito, traten de explorar, discurrir, analizar al menos, otra vía que a él se le ocurra, siempre que esta no sea la vía de la violencia., como de otro lado, algunos olvidadizos que hoy levantan la voz ufanos y como paradigmas de la eticidad, pusieron en práctica tampoco hace demasiado tiempo.

Si admitimos estas premisas. Si admitimos asimismo que el conflicto donde esencialmente se produce es en Euskadi. Si admitimos que sus consecuencias son absolutamente insoportables, para algunos (no para todos, tanto los excluidos como los escoltados, que molestos estarán, pero aseguradas sus vidas y haciendas las tienen aseguradas), deberíamos ser más permisivos, más permeables a las diversas iniciativas y no poner la Ley al servicio de la obstrucción, sobre todo cuando es el Lehendakari quien trata de resolver el conflicto.

Personalmente y con absoluta independencia de lo que de sus iniciativas hubiere resultado, cuando veo, leo y oigo, los denuestos que debe escuchar nuestra primera autoridad autonómica y los partidos que lo apoyan, por buscar caminos que resuelvan el problema, me pregunto, no sin tristeza, ¿en qué País de orates nos encontramos. Y constantemente me martiriza el cerebro, y me pregunto con asombro, cómo es posible que la buena fe, la palabra, y el diálogo se hallen tan deteriorados, de forma que el resultado final sea poner al pie de esa ciega, sorda y ahora vengativa Justicia, todo este tipo de propuestas, de manera que la buena voluntad acabe en el banquillo de los acusados y los hombres que pretendieron traer la paz y el sosiego a esta Comunidad y a esta Patria, puedan resultar, cuando menos, crucificados, inhabilitados y perseguidos? (ya lo están siendo).

En verdad debo decir, que ya hace tiempo los escalofríos se han adueñado de mi pensamiento, cuando observo cómo una persona honesta, éticamente irreprochable, es llevada día sí y día también, al pie de unos caballos desaforados, que me hacen pensar en que las dos Españas siguen existiendo con la misma virulencia que hace años, que poco o nada ha cambiado y, que solo precisaríamos de un pequeño impulso para saltar y acabar, otra vez, todos en la calle, a hostia limpia. Y no deberíamos olvidar que los conflictos enquistados o mal solucionados, tienen como misión el reiniciarse.

Porque y además. Lo que pretende el Lehendakari, acertada o equivocadamente, esa es otra cuestión, es ser coherente consigo mismo. Y tratar de cumplir con una de sus principales promesas electorales. Traer la paz a este pueblo. ¿Es eso indigno?.

Por eso cuando quiere preguntar y no le permiten hacerlo. Cuando formula preguntas que ni siquiera llegan a quienes deben contestarlas, más que a mero nivel anecdótico, la cuestión es, ¿quieren que se vaya?. Y mi siguiente pregunta es. ¿Y los que pretenden venir, serían mejores?.Y sobre todo, ¿solucionarían el problema?

Porque los oponentes, tanto a una u otra consulta, ya han tenido tiempo de encauzar al menos, el conflicto y han fracasado. Pero es verdad que lo intentaron. ¿Y al Lehendakari, porque no?. ¿Qué especie de maldición ha recaído sobre su persona en particular, para que Suárez, sí, Felipe González también, Aznar idem de lienzo y el Lehendakari, por qué no?. Alguien debería tener el honor de explicar la contradicción. Porque mucho se exige a los nacionalistas para que se impliquen en la lucha antiterrorista, pero se conoce que la terminación del terrorismo de ETA, solo debe lograrse al toque de tambor madrileño, a tiros, juicios y prisiones, pero no por la vía más natural, que es mirando al enemigo a los ojos, escuchando y buscando un amanecer en que todos nos sintamos complacidos en un territorio tan pequeño, pero tan díscolo, por culpa de todos.

Es posible que atender a todos (aún cuando estos no lo crean) le haya impedido tener más éxito en sus iniciativas. Como si ellos, cuando tomaron rumbo a lo desconocido hubieran encontrado la oposición del Lehendakari a su iniciativa. Tuvieron sus bendiciones y con él la de los nacionalistas. Fracasaron y fracasamos todos. Respóndame con sinceridad. ¿Qué especial rechazo les producen las iniciativas del Lehendakari y el propio Lehendakai?

Tengo para mí que aquí no se trata de preguntar y oír al pueblo. Sino de obedecer y cuando fuere preciso, inclinar la cabeza, como auténticos asnos y dejar que el todopoderoso asentado en La Moncloa, decida por todos nosotros. Porque no fuere a ser que loS españoles todos crean que ellos deciden. Se decide en La Moncloa y en los Consejos de Administración. Nosotros, el pueblo español y el vasco(menos el español que el vasco, por simple cuestión de número) no resolvemos nada. Pero si tenemos líderes políticos imaginativos, dejémosles, que hasta les podrán permitir, seguro, que ellos, en la capital del Reino, se apunten la gloria. Porque me barrunto que al Lehendakari la gloria le importa un huevo. Le importa y mucho su pueblo, pero al menos una parte de ese pueblo no le respeta y no sé si le quiere. Y a no confundir esto con el no estar de acuerdo, que a esto, evidentemente, tienen perfecto derecho.

Por eso y por otras razones procedentes de ciertas gentes de su propio partido, yo cantaría el Agur Jaunak y que pongan a otro, que al final, el conflicto solo se resolverá como quiere el Lehendakari Ibarretxe. Diálogo y aceptación.

Estimo que como pueblo, tanto el vasco como el español, valemos poco.

En cualquier caso, y ahora que puede ser llegada la hora de ese Agur que debería entonar, debe saber que aquí tiene algunos ciudadanos que sabemos y sabremos apreciar siempre su esfuerzo, sus intentos, su férrea voluntad de no cejar en el intento de lograr el bienestar de su pueblo y que si esto no se ha logrado, mucha culpa de ello deben apuntársela aquéllos que con muy escasa imaginación siguieron por el camino del fracaso, día tras día.

Lo intentaste Lehendakari. Con toda tu alma. Que populares y socialistas, de la manita, tomen la iniciativa y sean ellos los que recorran el mismo camino de espinas que a ti te han hecho recorrer. También ellos tienen derecho a subir al Gólgota. No seas egoísta y permíteselo. Lo que pasa es que conociéndote, como te conozco, no me harás ni puñetero caso y seguirás sufriendo, como hasta ahora lo has venido haciendo. Espero que tu pueblo, al que sirves con toda tu alma (¡pero a todo tu pueblo, que nadie lo olvide!) te recuerde con afecto. Y hasta con una cierta admiración.

Angel Gaminde Montoya
Abogado
27 de Septiembre de 2008
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