30.09.08
Y AL FINAL SE CORONARON DE GLORIA (¡ Vaya sentencia….!)
…Un auténtico carajo, que diría el ínclito Del Olmo (El Correo) cada vez que ve en el Bocho una escultura que no representa, “velis nolis” y sin esfuerzo mental alguno, lo que dice representar. Esto es lo que a mi modestísimo juicio, constituye la sentencia del T. Constitucional acerca de la consulta propuesta por el Lehendakari Ibarretxe y los partidos que apoyan la misma.
Creo, honradamente, que los Magistrados del Tribunal Constitucional se han lucido. Jurídicamente hablando, no hemos aprendido nada. Es más y como ahora veremos, los argumentos que se utilizan para tumbar la consulta, son, no solo endebles, son sonrojantes. Insoportables y ni el Gobierno de la Nación que recurrió la decisión del Parlamento Vasco, ni quienes le apoyaron pueden estar satisfechos. Cuando uno pierde un pleito, lo que al menos espera es que los argumentos (con los que seguro no va a comulgar) le dejen dubitativo…., y jurídicamente satisfecho. Eso pasa con los buenos Abogados y los buenos Jueces. Que cada vez quedan menos. He perdido, pero el Juez ha argumentado bien, correcta, adecuadamente, aunque no esté conforme con el contenido de la resolución.
El Juez, en términos genéricos, no puede solo tratar de aplicar el derecho o la jurisprudencia que ampara los preceptos. Debe ir más allá., cuando el caso se lo exija. Y este era un asunto de alta meditación. Se ha quedado en un pensamiento liviano, en lugar de haber dedicado al mismo, Misa y Rosario, si hubiere sido preciso, como hoy habría hecho el nuevo Presidente del C.G.P. y del T.S. El T. Constitucional debió analizar los nuevos hechos, las novedosas situaciones que se le planteaban y analizar no solo si aquélla nueva situación se ajustaba o no a la norma, con mayor o menor exactitud y precisión, sino también, entrar a fondo en si la consulta que se pretendía era justa o injusta, democrática y si la puesta a disposición de la ciudadanía vasca del ejercicio de su derecho a opinar, causaba más daño a la democracia o a la norma que sustentaba la consulta. ¿Qué magnífica ocasión para haberse asemejado a Quebec!
Y a fuer de sincero los Magistrados no se han preocupado de nada de esto.
Se han quedado en la mera superficie de la normativa y esta ha sido utilizada con una gran sinrazón.
Han perdido una magnífica ocasión de dar una soberana lección a los políticos.
Y han argumentado con una pobreza que personalmente me ha dejado verdaderamente helado. También es verdad que el frío que la resolución me ha producido, no va a causar el más mínimo sentimiento de duda o reflexión en los resolventes, pero estimo que cuando no se busca la justicia sino la razón de la sinrazón política, el derecho pierde fuerza, se deshace como escarcha entre las manos y los ciudadanos y los juristas perdemos por ello, confianza en los Tribunales. Que no son meros aplicadores de la Ley, sino buscadores acérrimos de la paz social.
Sus Señorías han partido de la sencilla base de que lo que había de hacerse era responder a una pregunta. ¿Qué es un referéndum?. ¿Cuáles son los principios que lo adornan y caracterizan?. Definidos estos, la pregunta sigue. ¿La consulta convocada por el cuatripartito, reúne estas características?. Si. Ergo es un referéndum y como estos solo los puede convocar el Estado, ex. Arts. 149.1.32 de la Constitución, pues la convocatoria es inconstitucional.
No busquen más explicaciones a la sentencia.
Y para ese triste viaje no hacían falta alforjas de ninguna especie.
Es esta una sentencia que no nos interesa absolutamente para nada. Con ella, una vez más, el Poder Judicial, en su máxima representación, se ha puesto al servicio del poder político, creo que no ha sabido soportar la presión, y seguramente en sus pensamientos se han preguntado. ¿Cómo vamos a permitir que la consulta se celebre, aún cuando busque traer la paz, incluso para nosotros mismos (también perseguidos y escoltados)? ¿Qué van a decir de nosotros, cuando se han dicho las cosas que se han dicho, asaz bochornosas de Ibarretxe?. ¿Podríamos soportar la presión a que nos someterán todos los medios de comunicación de España, excepto el Deia?. Pues honradamente no. Ergo la sentencia no podía ser otra. No habríamos de preocuparnos de una mejor argumentación jurídica. La solución es no y lo que digamos no hará sino dejar nuestras conciencias no sé si tranquilas (confío por su bien que no), pero sí a nosotros mismos y a nuestras carreras.
Una maravillosa ocasión de haber analizado en profundidad el ejemplo de otros muchos países que han buscado soluciones. Una forma maravillosa de haber entrado a fondo en el original, atrevido y novedoso planteamiento jurisdiccional. Pero no, se ha preferido la comodidad al riesgo. La superficialidad al valor. El “noli me tangere”, el “vade retro Satanas”, al agarrar el toro por los cuernos y pasar el Rubicón, aún a riesgo de resultar ahogado, no sé si para darle la razón o no al Parlamento Vasco, pero sí para al menos, que los que esperábamos con expectación jurídico-política ambiciosa, como juristas y ciudadanos, nos hubiéramos podido quedar satisfechos y no con la amarga sensación de que el problema de fondo, no solo no se ha resuelto, sino que la posibilidad, una vez más, de llegar a una fórmula de pacificación a este País, se ha cercenado de una manera asaz triste, e impropia de unos juristas del mayor prestigio nacional, o así debería suponerse.
Nuevamente. “Requiscat in pacem” el derecho y la política.
En todo caso, seguro que el Lehendakari lo seguirá intentando. Y hará bien. Al menos cumplirá con su deber esencial, como primer político de este pequeño País. Tratar de alcanzar la paz mediante el diálogo y la comprensión mutua. La ciudadanía, al final, se lo agradeceremos y contará con la ayuda que precise en este orden de cosas.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
30 de Septiembre de 2008
…Un auténtico carajo, que diría el ínclito Del Olmo (El Correo) cada vez que ve en el Bocho una escultura que no representa, “velis nolis” y sin esfuerzo mental alguno, lo que dice representar. Esto es lo que a mi modestísimo juicio, constituye la sentencia del T. Constitucional acerca de la consulta propuesta por el Lehendakari Ibarretxe y los partidos que apoyan la misma.
Creo, honradamente, que los Magistrados del Tribunal Constitucional se han lucido. Jurídicamente hablando, no hemos aprendido nada. Es más y como ahora veremos, los argumentos que se utilizan para tumbar la consulta, son, no solo endebles, son sonrojantes. Insoportables y ni el Gobierno de la Nación que recurrió la decisión del Parlamento Vasco, ni quienes le apoyaron pueden estar satisfechos. Cuando uno pierde un pleito, lo que al menos espera es que los argumentos (con los que seguro no va a comulgar) le dejen dubitativo…., y jurídicamente satisfecho. Eso pasa con los buenos Abogados y los buenos Jueces. Que cada vez quedan menos. He perdido, pero el Juez ha argumentado bien, correcta, adecuadamente, aunque no esté conforme con el contenido de la resolución.
El Juez, en términos genéricos, no puede solo tratar de aplicar el derecho o la jurisprudencia que ampara los preceptos. Debe ir más allá., cuando el caso se lo exija. Y este era un asunto de alta meditación. Se ha quedado en un pensamiento liviano, en lugar de haber dedicado al mismo, Misa y Rosario, si hubiere sido preciso, como hoy habría hecho el nuevo Presidente del C.G.P. y del T.S. El T. Constitucional debió analizar los nuevos hechos, las novedosas situaciones que se le planteaban y analizar no solo si aquélla nueva situación se ajustaba o no a la norma, con mayor o menor exactitud y precisión, sino también, entrar a fondo en si la consulta que se pretendía era justa o injusta, democrática y si la puesta a disposición de la ciudadanía vasca del ejercicio de su derecho a opinar, causaba más daño a la democracia o a la norma que sustentaba la consulta. ¿Qué magnífica ocasión para haberse asemejado a Quebec!
Y a fuer de sincero los Magistrados no se han preocupado de nada de esto.
Se han quedado en la mera superficie de la normativa y esta ha sido utilizada con una gran sinrazón.
Han perdido una magnífica ocasión de dar una soberana lección a los políticos.
Y han argumentado con una pobreza que personalmente me ha dejado verdaderamente helado. También es verdad que el frío que la resolución me ha producido, no va a causar el más mínimo sentimiento de duda o reflexión en los resolventes, pero estimo que cuando no se busca la justicia sino la razón de la sinrazón política, el derecho pierde fuerza, se deshace como escarcha entre las manos y los ciudadanos y los juristas perdemos por ello, confianza en los Tribunales. Que no son meros aplicadores de la Ley, sino buscadores acérrimos de la paz social.
Sus Señorías han partido de la sencilla base de que lo que había de hacerse era responder a una pregunta. ¿Qué es un referéndum?. ¿Cuáles son los principios que lo adornan y caracterizan?. Definidos estos, la pregunta sigue. ¿La consulta convocada por el cuatripartito, reúne estas características?. Si. Ergo es un referéndum y como estos solo los puede convocar el Estado, ex. Arts. 149.1.32 de la Constitución, pues la convocatoria es inconstitucional.
No busquen más explicaciones a la sentencia.
Y para ese triste viaje no hacían falta alforjas de ninguna especie.
Es esta una sentencia que no nos interesa absolutamente para nada. Con ella, una vez más, el Poder Judicial, en su máxima representación, se ha puesto al servicio del poder político, creo que no ha sabido soportar la presión, y seguramente en sus pensamientos se han preguntado. ¿Cómo vamos a permitir que la consulta se celebre, aún cuando busque traer la paz, incluso para nosotros mismos (también perseguidos y escoltados)? ¿Qué van a decir de nosotros, cuando se han dicho las cosas que se han dicho, asaz bochornosas de Ibarretxe?. ¿Podríamos soportar la presión a que nos someterán todos los medios de comunicación de España, excepto el Deia?. Pues honradamente no. Ergo la sentencia no podía ser otra. No habríamos de preocuparnos de una mejor argumentación jurídica. La solución es no y lo que digamos no hará sino dejar nuestras conciencias no sé si tranquilas (confío por su bien que no), pero sí a nosotros mismos y a nuestras carreras.
Una maravillosa ocasión de haber analizado en profundidad el ejemplo de otros muchos países que han buscado soluciones. Una forma maravillosa de haber entrado a fondo en el original, atrevido y novedoso planteamiento jurisdiccional. Pero no, se ha preferido la comodidad al riesgo. La superficialidad al valor. El “noli me tangere”, el “vade retro Satanas”, al agarrar el toro por los cuernos y pasar el Rubicón, aún a riesgo de resultar ahogado, no sé si para darle la razón o no al Parlamento Vasco, pero sí para al menos, que los que esperábamos con expectación jurídico-política ambiciosa, como juristas y ciudadanos, nos hubiéramos podido quedar satisfechos y no con la amarga sensación de que el problema de fondo, no solo no se ha resuelto, sino que la posibilidad, una vez más, de llegar a una fórmula de pacificación a este País, se ha cercenado de una manera asaz triste, e impropia de unos juristas del mayor prestigio nacional, o así debería suponerse.
Nuevamente. “Requiscat in pacem” el derecho y la política.
En todo caso, seguro que el Lehendakari lo seguirá intentando. Y hará bien. Al menos cumplirá con su deber esencial, como primer político de este pequeño País. Tratar de alcanzar la paz mediante el diálogo y la comprensión mutua. La ciudadanía, al final, se lo agradeceremos y contará con la ayuda que precise en este orden de cosas.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
30 de Septiembre de 2008
¿DE QUE SE LE ACUSA?
Y esta pregunta hace referencia a la actitud del Lehendakari respecto de sus dos propuestas tendentes, en el fondo, de tratar de explorar una posible solución del conflicto vasco, en el que supongo que al menos, todos coincidiremos que existe.
También podemos, como el avestruz, negar que este exista y dejar que mientras muchos sufren sus indeseables consecuencias, se perpetúe en el tiempo.
O también podemos creer y se tiene todo el derecho del Universo a hacerlo, que este se resolverá por medios policiales y judiciales.
Pero esto, supongo, que en modo alguno debe excluir la posibilidad de tratar de arreglar este desolador entuerto, por vías distintas. Que no solo se hallan en manos, también esto es verdad, del Lehendakari, pero que no por ello debemos eliminar de raíz, la posibilidad de que éste, el Lehendakari y los partidos ahora ya del cuatripartito, traten de explorar, discurrir, analizar al menos, otra vía que a él se le ocurra, siempre que esta no sea la vía de la violencia., como de otro lado, algunos olvidadizos que hoy levantan la voz ufanos y como paradigmas de la eticidad, pusieron en práctica tampoco hace demasiado tiempo.
Si admitimos estas premisas. Si admitimos asimismo que el conflicto donde esencialmente se produce es en Euskadi. Si admitimos que sus consecuencias son absolutamente insoportables, para algunos (no para todos, tanto los excluidos como los escoltados, que molestos estarán, pero aseguradas sus vidas y haciendas las tienen aseguradas), deberíamos ser más permisivos, más permeables a las diversas iniciativas y no poner la Ley al servicio de la obstrucción, sobre todo cuando es el Lehendakari quien trata de resolver el conflicto.
Personalmente y con absoluta independencia de lo que de sus iniciativas hubiere resultado, cuando veo, leo y oigo, los denuestos que debe escuchar nuestra primera autoridad autonómica y los partidos que lo apoyan, por buscar caminos que resuelvan el problema, me pregunto, no sin tristeza, ¿en qué País de orates nos encontramos. Y constantemente me martiriza el cerebro, y me pregunto con asombro, cómo es posible que la buena fe, la palabra, y el diálogo se hallen tan deteriorados, de forma que el resultado final sea poner al pie de esa ciega, sorda y ahora vengativa Justicia, todo este tipo de propuestas, de manera que la buena voluntad acabe en el banquillo de los acusados y los hombres que pretendieron traer la paz y el sosiego a esta Comunidad y a esta Patria, puedan resultar, cuando menos, crucificados, inhabilitados y perseguidos? (ya lo están siendo).
En verdad debo decir, que ya hace tiempo los escalofríos se han adueñado de mi pensamiento, cuando observo cómo una persona honesta, éticamente irreprochable, es llevada día sí y día también, al pie de unos caballos desaforados, que me hacen pensar en que las dos Españas siguen existiendo con la misma virulencia que hace años, que poco o nada ha cambiado y, que solo precisaríamos de un pequeño impulso para saltar y acabar, otra vez, todos en la calle, a hostia limpia. Y no deberíamos olvidar que los conflictos enquistados o mal solucionados, tienen como misión el reiniciarse.
Porque y además. Lo que pretende el Lehendakari, acertada o equivocadamente, esa es otra cuestión, es ser coherente consigo mismo. Y tratar de cumplir con una de sus principales promesas electorales. Traer la paz a este pueblo. ¿Es eso indigno?.
Por eso cuando quiere preguntar y no le permiten hacerlo. Cuando formula preguntas que ni siquiera llegan a quienes deben contestarlas, más que a mero nivel anecdótico, la cuestión es, ¿quieren que se vaya?. Y mi siguiente pregunta es. ¿Y los que pretenden venir, serían mejores?.Y sobre todo, ¿solucionarían el problema?
Porque los oponentes, tanto a una u otra consulta, ya han tenido tiempo de encauzar al menos, el conflicto y han fracasado. Pero es verdad que lo intentaron. ¿Y al Lehendakari, porque no?. ¿Qué especie de maldición ha recaído sobre su persona en particular, para que Suárez, sí, Felipe González también, Aznar idem de lienzo y el Lehendakari, por qué no?. Alguien debería tener el honor de explicar la contradicción. Porque mucho se exige a los nacionalistas para que se impliquen en la lucha antiterrorista, pero se conoce que la terminación del terrorismo de ETA, solo debe lograrse al toque de tambor madrileño, a tiros, juicios y prisiones, pero no por la vía más natural, que es mirando al enemigo a los ojos, escuchando y buscando un amanecer en que todos nos sintamos complacidos en un territorio tan pequeño, pero tan díscolo, por culpa de todos.
Es posible que atender a todos (aún cuando estos no lo crean) le haya impedido tener más éxito en sus iniciativas. Como si ellos, cuando tomaron rumbo a lo desconocido hubieran encontrado la oposición del Lehendakari a su iniciativa. Tuvieron sus bendiciones y con él la de los nacionalistas. Fracasaron y fracasamos todos. Respóndame con sinceridad. ¿Qué especial rechazo les producen las iniciativas del Lehendakari y el propio Lehendakai?
Tengo para mí que aquí no se trata de preguntar y oír al pueblo. Sino de obedecer y cuando fuere preciso, inclinar la cabeza, como auténticos asnos y dejar que el todopoderoso asentado en La Moncloa, decida por todos nosotros. Porque no fuere a ser que loS españoles todos crean que ellos deciden. Se decide en La Moncloa y en los Consejos de Administración. Nosotros, el pueblo español y el vasco(menos el español que el vasco, por simple cuestión de número) no resolvemos nada. Pero si tenemos líderes políticos imaginativos, dejémosles, que hasta les podrán permitir, seguro, que ellos, en la capital del Reino, se apunten la gloria. Porque me barrunto que al Lehendakari la gloria le importa un huevo. Le importa y mucho su pueblo, pero al menos una parte de ese pueblo no le respeta y no sé si le quiere. Y a no confundir esto con el no estar de acuerdo, que a esto, evidentemente, tienen perfecto derecho.
Por eso y por otras razones procedentes de ciertas gentes de su propio partido, yo cantaría el Agur Jaunak y que pongan a otro, que al final, el conflicto solo se resolverá como quiere el Lehendakari Ibarretxe. Diálogo y aceptación.
Estimo que como pueblo, tanto el vasco como el español, valemos poco.
En cualquier caso, y ahora que puede ser llegada la hora de ese Agur que debería entonar, debe saber que aquí tiene algunos ciudadanos que sabemos y sabremos apreciar siempre su esfuerzo, sus intentos, su férrea voluntad de no cejar en el intento de lograr el bienestar de su pueblo y que si esto no se ha logrado, mucha culpa de ello deben apuntársela aquéllos que con muy escasa imaginación siguieron por el camino del fracaso, día tras día.
Lo intentaste Lehendakari. Con toda tu alma. Que populares y socialistas, de la manita, tomen la iniciativa y sean ellos los que recorran el mismo camino de espinas que a ti te han hecho recorrer. También ellos tienen derecho a subir al Gólgota. No seas egoísta y permíteselo. Lo que pasa es que conociéndote, como te conozco, no me harás ni puñetero caso y seguirás sufriendo, como hasta ahora lo has venido haciendo. Espero que tu pueblo, al que sirves con toda tu alma (¡pero a todo tu pueblo, que nadie lo olvide!) te recuerde con afecto. Y hasta con una cierta admiración.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
27 de Septiembre de 2008
Y esta pregunta hace referencia a la actitud del Lehendakari respecto de sus dos propuestas tendentes, en el fondo, de tratar de explorar una posible solución del conflicto vasco, en el que supongo que al menos, todos coincidiremos que existe.
También podemos, como el avestruz, negar que este exista y dejar que mientras muchos sufren sus indeseables consecuencias, se perpetúe en el tiempo.
O también podemos creer y se tiene todo el derecho del Universo a hacerlo, que este se resolverá por medios policiales y judiciales.
Pero esto, supongo, que en modo alguno debe excluir la posibilidad de tratar de arreglar este desolador entuerto, por vías distintas. Que no solo se hallan en manos, también esto es verdad, del Lehendakari, pero que no por ello debemos eliminar de raíz, la posibilidad de que éste, el Lehendakari y los partidos ahora ya del cuatripartito, traten de explorar, discurrir, analizar al menos, otra vía que a él se le ocurra, siempre que esta no sea la vía de la violencia., como de otro lado, algunos olvidadizos que hoy levantan la voz ufanos y como paradigmas de la eticidad, pusieron en práctica tampoco hace demasiado tiempo.
Si admitimos estas premisas. Si admitimos asimismo que el conflicto donde esencialmente se produce es en Euskadi. Si admitimos que sus consecuencias son absolutamente insoportables, para algunos (no para todos, tanto los excluidos como los escoltados, que molestos estarán, pero aseguradas sus vidas y haciendas las tienen aseguradas), deberíamos ser más permisivos, más permeables a las diversas iniciativas y no poner la Ley al servicio de la obstrucción, sobre todo cuando es el Lehendakari quien trata de resolver el conflicto.
Personalmente y con absoluta independencia de lo que de sus iniciativas hubiere resultado, cuando veo, leo y oigo, los denuestos que debe escuchar nuestra primera autoridad autonómica y los partidos que lo apoyan, por buscar caminos que resuelvan el problema, me pregunto, no sin tristeza, ¿en qué País de orates nos encontramos. Y constantemente me martiriza el cerebro, y me pregunto con asombro, cómo es posible que la buena fe, la palabra, y el diálogo se hallen tan deteriorados, de forma que el resultado final sea poner al pie de esa ciega, sorda y ahora vengativa Justicia, todo este tipo de propuestas, de manera que la buena voluntad acabe en el banquillo de los acusados y los hombres que pretendieron traer la paz y el sosiego a esta Comunidad y a esta Patria, puedan resultar, cuando menos, crucificados, inhabilitados y perseguidos? (ya lo están siendo).
En verdad debo decir, que ya hace tiempo los escalofríos se han adueñado de mi pensamiento, cuando observo cómo una persona honesta, éticamente irreprochable, es llevada día sí y día también, al pie de unos caballos desaforados, que me hacen pensar en que las dos Españas siguen existiendo con la misma virulencia que hace años, que poco o nada ha cambiado y, que solo precisaríamos de un pequeño impulso para saltar y acabar, otra vez, todos en la calle, a hostia limpia. Y no deberíamos olvidar que los conflictos enquistados o mal solucionados, tienen como misión el reiniciarse.
Porque y además. Lo que pretende el Lehendakari, acertada o equivocadamente, esa es otra cuestión, es ser coherente consigo mismo. Y tratar de cumplir con una de sus principales promesas electorales. Traer la paz a este pueblo. ¿Es eso indigno?.
Por eso cuando quiere preguntar y no le permiten hacerlo. Cuando formula preguntas que ni siquiera llegan a quienes deben contestarlas, más que a mero nivel anecdótico, la cuestión es, ¿quieren que se vaya?. Y mi siguiente pregunta es. ¿Y los que pretenden venir, serían mejores?.Y sobre todo, ¿solucionarían el problema?
Porque los oponentes, tanto a una u otra consulta, ya han tenido tiempo de encauzar al menos, el conflicto y han fracasado. Pero es verdad que lo intentaron. ¿Y al Lehendakari, porque no?. ¿Qué especie de maldición ha recaído sobre su persona en particular, para que Suárez, sí, Felipe González también, Aznar idem de lienzo y el Lehendakari, por qué no?. Alguien debería tener el honor de explicar la contradicción. Porque mucho se exige a los nacionalistas para que se impliquen en la lucha antiterrorista, pero se conoce que la terminación del terrorismo de ETA, solo debe lograrse al toque de tambor madrileño, a tiros, juicios y prisiones, pero no por la vía más natural, que es mirando al enemigo a los ojos, escuchando y buscando un amanecer en que todos nos sintamos complacidos en un territorio tan pequeño, pero tan díscolo, por culpa de todos.
Es posible que atender a todos (aún cuando estos no lo crean) le haya impedido tener más éxito en sus iniciativas. Como si ellos, cuando tomaron rumbo a lo desconocido hubieran encontrado la oposición del Lehendakari a su iniciativa. Tuvieron sus bendiciones y con él la de los nacionalistas. Fracasaron y fracasamos todos. Respóndame con sinceridad. ¿Qué especial rechazo les producen las iniciativas del Lehendakari y el propio Lehendakai?
Tengo para mí que aquí no se trata de preguntar y oír al pueblo. Sino de obedecer y cuando fuere preciso, inclinar la cabeza, como auténticos asnos y dejar que el todopoderoso asentado en La Moncloa, decida por todos nosotros. Porque no fuere a ser que loS españoles todos crean que ellos deciden. Se decide en La Moncloa y en los Consejos de Administración. Nosotros, el pueblo español y el vasco(menos el español que el vasco, por simple cuestión de número) no resolvemos nada. Pero si tenemos líderes políticos imaginativos, dejémosles, que hasta les podrán permitir, seguro, que ellos, en la capital del Reino, se apunten la gloria. Porque me barrunto que al Lehendakari la gloria le importa un huevo. Le importa y mucho su pueblo, pero al menos una parte de ese pueblo no le respeta y no sé si le quiere. Y a no confundir esto con el no estar de acuerdo, que a esto, evidentemente, tienen perfecto derecho.
Por eso y por otras razones procedentes de ciertas gentes de su propio partido, yo cantaría el Agur Jaunak y que pongan a otro, que al final, el conflicto solo se resolverá como quiere el Lehendakari Ibarretxe. Diálogo y aceptación.
Estimo que como pueblo, tanto el vasco como el español, valemos poco.
En cualquier caso, y ahora que puede ser llegada la hora de ese Agur que debería entonar, debe saber que aquí tiene algunos ciudadanos que sabemos y sabremos apreciar siempre su esfuerzo, sus intentos, su férrea voluntad de no cejar en el intento de lograr el bienestar de su pueblo y que si esto no se ha logrado, mucha culpa de ello deben apuntársela aquéllos que con muy escasa imaginación siguieron por el camino del fracaso, día tras día.
Lo intentaste Lehendakari. Con toda tu alma. Que populares y socialistas, de la manita, tomen la iniciativa y sean ellos los que recorran el mismo camino de espinas que a ti te han hecho recorrer. También ellos tienen derecho a subir al Gólgota. No seas egoísta y permíteselo. Lo que pasa es que conociéndote, como te conozco, no me harás ni puñetero caso y seguirás sufriendo, como hasta ahora lo has venido haciendo. Espero que tu pueblo, al que sirves con toda tu alma (¡pero a todo tu pueblo, que nadie lo olvide!) te recuerde con afecto. Y hasta con una cierta admiración.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
27 de Septiembre de 2008
¿HASTA CUANDO LA DEMAGOGIA?
Y el concepto de esta expresión debemos tenerlo claro. Prometer cosas a sabiendas de que las mismas o no pueden cumplirse o que aún cumplidas con ellas no se solucionarán los problemas.
Que en materia delincuencial, la derecha practique la demagogia, mal está, pero que lo hagan los progresistas de izquierdas, no solo está mal, es contrario a sus principios básicos y con la adopción de las mismas mienten a sabiendas, tanto a su electorado y al resto del País.
Si la izquierda se nos hace demagógica, apaga y vámonos. ¿A quién votaremos?.
Y con este “introito”.
Me estoy refiriendo a las últimas medidas anunciadas por el Gobierno de R. Zapatero, en relación a los delitos de terrorismo, sexuales y demás tipos, respecto de los cuales y se supone que con el fin de evitar su comisión y proliferación, han anunciado la adopción de una serie de medidas, que yo calificaría de gloriosamente inútiles, tales como la colocación de pulseras a los que salgan de la prisión, veinte años de vigilancia para los no arrepentidos, regenerados o rehabilitados y así sucesivamente.
No sé cuándo acabará la ciudadanía por darse cuenta de que todas estas medidas, si no van acompañadas de otras complementarias, no sirven absolutamente para nada en cuanto a la erradicación del delito hace referencia. Si algún día el ciudadano deja de pedir “más penas”, la “cadena perpetua”, “que se pudra en la cárcel”, “que los castren”, “los rellenen de productos químicos para evitar su libido”, será el momento en que los Gobiernos dejen de utilizar la demagogia como sistema para acallar sus propias conciencias. Y mira que hoy, en el Gobierno, parece que hay gente sabia (el de Justicia, el de Sanidad y a lo mejor tengo que pararme). Pues no. Seguimos, siempre igual, inventando nuevas medidas represivas (algunas pretenden ser preventivas, inútilmente preventivas diría yo), con lo que lo único que conseguimos es que la ciudadanía deje de manifestarse, pedir, presionar y olvidar.
Pero no solucionamos el problema. Y lo malo es que, no solo lo sabemos, sino que ni siquiera lo intentamos, ¡qué solucionar!, ni siquiera encauzar.
¡Ay los políticos de cortito recorrido!.
Son aquéllos que solo miran a sus bancos de Diputados y piensan que lo importante es mantener estos ocupados, como sea, en favor de los suyos.
Ahora y cada vez más, las cárceles se encuentran más llenas ….y además, más masificadas, porque si estamos en más de setenta mil reclusos, y se construyen pocas cárceles nuevas, lo que significa que un mayor número de personas ocupan el mismo espacio físico, llegaremos a la conclusión, a este paso, que lo que manda la Ley y el Reglamento penitenciarios pasará (está pasando) a mejor vida, cargando de problemas a los Jueces que se encargan de las prisiones, porque la masificación solo crea más y más problemas. Y las prisiones están para evitar que los privados de libertad, no se vean privados de más derechos que los establecidos por sentencia y asimismo, para que, quien salga de la prisión no vuelva a causar problemas al resto de sus conciudadanos. Pero, al paso que vamos las prisiones son meros almacenes donde el hombre-delincuente, se pudre irremediablemente para el posible ejercicio de su futura liberta. Y eso, a pesar de los trogloditas del ¡que se pudran!, no soluciona el problema delincuencial.
Es lamentable, en todo caso, que se establezcan solo éste tipo de medidas y aquéllas que deben atacar a fondo el problema delincuencial, no se toman o tomadas, se olvidan, quedan en un papel mojado verdaderamente increíble. No es difícil predecir este tipo de cosas.
Recuerde el lector, que cuando el problema de la violencia sobre la mujer (y se olvida la que se ejerce por estas sobre los hombres, que en este aspecto, aunque en menor cantidad, también sufren los embates femeninos), se publicaron una serie de disposiciones legales que sobre el papel, aparte de las medidas penales de tipo represivo, contemplaban otras medidas en las que, desde la infancia, debían adoptarse en las escuelas y colegios (horas lectivas dedicadas a la educación desde la niñez en el respeto y la consideración de la mujer como un ser exactamente igual y a veces superior al hombre). Todas esas enseñanzas debían impartirse en todos los niveles de la misma.
Recuerdo unas jornadas organizadas por la Fiscalía del TSJ del País Vasco, y predije como Ponente, (y siempre he sido mal profeta, pero esto era de libro) que las tales medidas, con ser absolutamente imprescindibles y sabias, porque trataban de atajar el problema en su raíz (la educación), no servirían de gran cosa, porque no veía a ninguna escuela, colegio (incluso los religiosos), “robando” ni un solo minuto en la formación matemática, física, química y hasta literaria del alumno, a favor de este tipo educacional, porque estas son enseñanzas “provechosas” para triunfar en la vida (fin último al parecer del hombre), mientras que conseguir formar un buen ciudadano, o un buen cristiano, tanto da, no era en el futuro rentable económicamente hablando, en manera alguna, de forma que pronto, más pronto que tarde, acabaríamos por darnos cuenta de que todo aquello quedaría, como tantas veces, en un verdadero sermón en el desierto o entre peñascales, de donde las aves del Cielo se llevarían la semilla, continuando las cosas igual que estaban antes de publicarse la Ley. En un auténtico pedregal vacío de yerba.
Pues estas medidas que ahora los sabios políticos manejan, saben perfectamente que no servirán para atajar el conflicto, la delincuencia y por tanto las agresiones. Podrá Ud., controlar a los delincuentes, pero ¿cómo controla Ud. a los delincuentes en potencia?.
El delincuente no es fruto de la educación, de la enseñanza y de la cultura. Un país culto (que nada tiene que ver con un País económicamente avanzado) no es un país de delincuentes, o al menos lo será en menor medida que aquél para el que el hombre y la mujer, son meros burros de carga, útiles para producir bienes de consumo, aún cuando no sepan ni siquiera cuál pueda ser el Rey Sol, D. Felipe II o Buda y Cristo, benditos.
Por ello considero estas medidas, por sí solas, absolutamente demagógicas. Porque saben quienes las promueven, que por sí solas (y por ahora la soledad las acompaña siempre, desde el Gobierno de Aznar hasta hoy) no solucionarán el problema. El derecho penal es un mal necesario, como los Médicos y los Abogados, pero con el derecho penal nunca hemos prevenido absolutamente nada. La prevención se halla, tan solo, en la educación. Y esto se ha olvidado desde el ataque a las Torres Gemelas, porque al final, todos estamos por la seguridad, por encima no solo de la libertad, sino incluso de la toma de contacto, siquiera, de los valores morales ciudadanos más básicos.
Miren sino, lo que ha ocurrido con la Educación para la ciudadanía. Oposición desde un lado. Cercenamiento de sus mejores valores. Y ahora, tiempo al tiempo, vamos a ver también si las escuelas, colegios y demás entes educativos aguantan el tipo y hacen de aquél un nuevo paradigma, no permitiendo que se transforme en una especie de “Formación del Espíritu nacional”, es decir, en una de aquéllas Marías de nuestra época, que …., “había que aprobar sin más”.
Gobernantes. Menos derecho penal y más cultura.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
26 de Septiembre de 2.008
Y el concepto de esta expresión debemos tenerlo claro. Prometer cosas a sabiendas de que las mismas o no pueden cumplirse o que aún cumplidas con ellas no se solucionarán los problemas.
Que en materia delincuencial, la derecha practique la demagogia, mal está, pero que lo hagan los progresistas de izquierdas, no solo está mal, es contrario a sus principios básicos y con la adopción de las mismas mienten a sabiendas, tanto a su electorado y al resto del País.
Si la izquierda se nos hace demagógica, apaga y vámonos. ¿A quién votaremos?.
Y con este “introito”.
Me estoy refiriendo a las últimas medidas anunciadas por el Gobierno de R. Zapatero, en relación a los delitos de terrorismo, sexuales y demás tipos, respecto de los cuales y se supone que con el fin de evitar su comisión y proliferación, han anunciado la adopción de una serie de medidas, que yo calificaría de gloriosamente inútiles, tales como la colocación de pulseras a los que salgan de la prisión, veinte años de vigilancia para los no arrepentidos, regenerados o rehabilitados y así sucesivamente.
No sé cuándo acabará la ciudadanía por darse cuenta de que todas estas medidas, si no van acompañadas de otras complementarias, no sirven absolutamente para nada en cuanto a la erradicación del delito hace referencia. Si algún día el ciudadano deja de pedir “más penas”, la “cadena perpetua”, “que se pudra en la cárcel”, “que los castren”, “los rellenen de productos químicos para evitar su libido”, será el momento en que los Gobiernos dejen de utilizar la demagogia como sistema para acallar sus propias conciencias. Y mira que hoy, en el Gobierno, parece que hay gente sabia (el de Justicia, el de Sanidad y a lo mejor tengo que pararme). Pues no. Seguimos, siempre igual, inventando nuevas medidas represivas (algunas pretenden ser preventivas, inútilmente preventivas diría yo), con lo que lo único que conseguimos es que la ciudadanía deje de manifestarse, pedir, presionar y olvidar.
Pero no solucionamos el problema. Y lo malo es que, no solo lo sabemos, sino que ni siquiera lo intentamos, ¡qué solucionar!, ni siquiera encauzar.
¡Ay los políticos de cortito recorrido!.
Son aquéllos que solo miran a sus bancos de Diputados y piensan que lo importante es mantener estos ocupados, como sea, en favor de los suyos.
Ahora y cada vez más, las cárceles se encuentran más llenas ….y además, más masificadas, porque si estamos en más de setenta mil reclusos, y se construyen pocas cárceles nuevas, lo que significa que un mayor número de personas ocupan el mismo espacio físico, llegaremos a la conclusión, a este paso, que lo que manda la Ley y el Reglamento penitenciarios pasará (está pasando) a mejor vida, cargando de problemas a los Jueces que se encargan de las prisiones, porque la masificación solo crea más y más problemas. Y las prisiones están para evitar que los privados de libertad, no se vean privados de más derechos que los establecidos por sentencia y asimismo, para que, quien salga de la prisión no vuelva a causar problemas al resto de sus conciudadanos. Pero, al paso que vamos las prisiones son meros almacenes donde el hombre-delincuente, se pudre irremediablemente para el posible ejercicio de su futura liberta. Y eso, a pesar de los trogloditas del ¡que se pudran!, no soluciona el problema delincuencial.
Es lamentable, en todo caso, que se establezcan solo éste tipo de medidas y aquéllas que deben atacar a fondo el problema delincuencial, no se toman o tomadas, se olvidan, quedan en un papel mojado verdaderamente increíble. No es difícil predecir este tipo de cosas.
Recuerde el lector, que cuando el problema de la violencia sobre la mujer (y se olvida la que se ejerce por estas sobre los hombres, que en este aspecto, aunque en menor cantidad, también sufren los embates femeninos), se publicaron una serie de disposiciones legales que sobre el papel, aparte de las medidas penales de tipo represivo, contemplaban otras medidas en las que, desde la infancia, debían adoptarse en las escuelas y colegios (horas lectivas dedicadas a la educación desde la niñez en el respeto y la consideración de la mujer como un ser exactamente igual y a veces superior al hombre). Todas esas enseñanzas debían impartirse en todos los niveles de la misma.
Recuerdo unas jornadas organizadas por la Fiscalía del TSJ del País Vasco, y predije como Ponente, (y siempre he sido mal profeta, pero esto era de libro) que las tales medidas, con ser absolutamente imprescindibles y sabias, porque trataban de atajar el problema en su raíz (la educación), no servirían de gran cosa, porque no veía a ninguna escuela, colegio (incluso los religiosos), “robando” ni un solo minuto en la formación matemática, física, química y hasta literaria del alumno, a favor de este tipo educacional, porque estas son enseñanzas “provechosas” para triunfar en la vida (fin último al parecer del hombre), mientras que conseguir formar un buen ciudadano, o un buen cristiano, tanto da, no era en el futuro rentable económicamente hablando, en manera alguna, de forma que pronto, más pronto que tarde, acabaríamos por darnos cuenta de que todo aquello quedaría, como tantas veces, en un verdadero sermón en el desierto o entre peñascales, de donde las aves del Cielo se llevarían la semilla, continuando las cosas igual que estaban antes de publicarse la Ley. En un auténtico pedregal vacío de yerba.
Pues estas medidas que ahora los sabios políticos manejan, saben perfectamente que no servirán para atajar el conflicto, la delincuencia y por tanto las agresiones. Podrá Ud., controlar a los delincuentes, pero ¿cómo controla Ud. a los delincuentes en potencia?.
El delincuente no es fruto de la educación, de la enseñanza y de la cultura. Un país culto (que nada tiene que ver con un País económicamente avanzado) no es un país de delincuentes, o al menos lo será en menor medida que aquél para el que el hombre y la mujer, son meros burros de carga, útiles para producir bienes de consumo, aún cuando no sepan ni siquiera cuál pueda ser el Rey Sol, D. Felipe II o Buda y Cristo, benditos.
Por ello considero estas medidas, por sí solas, absolutamente demagógicas. Porque saben quienes las promueven, que por sí solas (y por ahora la soledad las acompaña siempre, desde el Gobierno de Aznar hasta hoy) no solucionarán el problema. El derecho penal es un mal necesario, como los Médicos y los Abogados, pero con el derecho penal nunca hemos prevenido absolutamente nada. La prevención se halla, tan solo, en la educación. Y esto se ha olvidado desde el ataque a las Torres Gemelas, porque al final, todos estamos por la seguridad, por encima no solo de la libertad, sino incluso de la toma de contacto, siquiera, de los valores morales ciudadanos más básicos.
Miren sino, lo que ha ocurrido con la Educación para la ciudadanía. Oposición desde un lado. Cercenamiento de sus mejores valores. Y ahora, tiempo al tiempo, vamos a ver también si las escuelas, colegios y demás entes educativos aguantan el tipo y hacen de aquél un nuevo paradigma, no permitiendo que se transforme en una especie de “Formación del Espíritu nacional”, es decir, en una de aquéllas Marías de nuestra época, que …., “había que aprobar sin más”.
Gobernantes. Menos derecho penal y más cultura.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
26 de Septiembre de 2.008