09.01.09
CUESTIONES PREVIAS. ¿ACABARA O CONTINUARA EL PROCESO?.
Primera cuestión.-
No debería olvidarse que no todo lo que se propone por las partes a la iniciación del juicio oral, en este caso contra Ibarretxe, López, Otegi y otros, pueden ser consideradas cuestiones previas, valga la redundancia. Estas se hallan tasadas, a virtud de lo establecido en el art. 786.2 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Por ello, algunas de las expuestas por acusaciones y defensas tendrán una sencilla solución para el Tribunal que juzga a los encausados dichos. No se admitirán. Y no voy a exponer cuáles, porque esta no es la cuestión esencial que me trae en este artículo.
Segunda cuestión.-
La prensa y las propias partes, están tergiversando, quizás interesadamente en unas ocasiones, en otras ocasiones por mera ignorancia jurídica, la finalidad real de este proceso. No se juzga si el diálogo es o no un sistema válido para la conclusión de conflictos políticos, si todos los interesados se pueden reunir o no entre sí y con la organización terrorista ETA, a fin de alcanzar la paz para este País, sino, si a raíz de la disolución, por medio de sentencia firme, de Batasuna, Herri Batasuna y Euskal Herritarrok, y la prohibición consiguiente, contendida en dicha sentencia de la Sala especial del art. 61 de la L.O.P.J y de ciertos autos del Juez Baltasar Garzón, y si por ello, se cometió un delito de desobediencia por parte de quienes se reunieron, para hablar de esos temas relacionados con la consecución de la paz, por haber infringido o no, el contenido de aquéllas resoluciones-prohibiciones, (las de la Sala especial del art. 61 y las del Juez Garzón).Y con arreglo a lo establecido, bien en el art. 556 del Código Penal (como han venido manteniendo constantemente el Juez Instructor, la Sala y las partes), o el 410 del mismo Cuerpo Legal (como también ha venido manteniendo este humilde Letrado) si el TSJ el País Vasco debe condenar o absolver a los encausados de un delito de desobediencia contenido en los preceptos referenciados..
Nada más. No hablemos de lo que el Tribunal no debe resolver.
Tercera cuestión.-
La cuestión previa que tiene enjundia jurídica, es la relativa a si se debe aplicar o no a este caso, la llamada “doctrina Botín”, (contenida en la Sentencia de 17 de diciembre de 2.007, nº 1.045/07) que como recordarán mis lectores, consiste en que, en aquél procedimiento judicial, en el que no acusaba ni el Ministerio Fiscal, ni tampoco había acusación particular, una asociación ejerció la acción popular y mantuvo la necesidad de procesar al Sr. Botín. El asunto fue resuelto, a semejanza del que luego veremos por la Sala en Pleno del Tribunal Supremo, lógicamente la Sala de lo Penal.
Como este asunto tenía la importancia propia del personaje que se podía sentar en el banquillo (¡poderoso caballero es D. Dinero!), se reunió al efecto y para deliberar acerca de esta cuestión, la Sala en Pleno del Tribunal Supremo. Y decidió, que la interpretación que había de darse, tanto al art. 781, como al art. 782.2, ambos. de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, era la de que la acción popular, en este caso, no podía, por sí sola mantener abierto el proceso y por ende, la Sala 2ª, acordó el sobreseimiento y archivo del caso, con lo que el Sr. Botín fuese a Cantabria a seguir disfrutando del poder que le confería y confiere, los dineros amasados en el ejercicio de su muy noble, lucrativa y a veces poco ética, actividad bancaria.
Pero luego llegó a la misma Sala 2ª del mismo Tribunal, el llamado “caso Atutxa” y entonces, esta misma Sala, también en Pleno, y con el voto particular opositor de seis Magistrados, de los doce que componían la Sala, (D. Julián Sánchez Melgar, D. Luciano Varela Castro, D. Carlos Granados Pérez, D. Joaquín Giménez García, D. Andrés Martínez Arrieta (estos tres en un solo voto) y D. Joaquín Giménez García (que hizo su propio voto aparte del anterior) decidió que la interpretación que debía darse a este caso, era otra, aunque los hechos, a nivel de acusación eran muy similares.
Y digo esto porque en el caso Botín no acusaba el Ministerio Fiscal. No acusaba la Abogacía del Estado y sí lo hacía una asociación que ejercitaba la acción popular.
En el caso Atutxa, no acusaba el Ministerio Fiscal, no había acusación particular y sí acusaba el Sindicato Manos Limpias.
Se volvieron a examinar los mismos preceptos que en el caso Botín, los Arts. 781 y 782 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, y con un giro copernicano, disimulado de ciencia jurídica “ad hoc”,” donde digo digo, no digo digo, que digo Diego”. Y se cargaron la absolución, que en dos ocasiones había acordado la Sala de lo Civil y Penal del TSJ del País Vasco y condenaron a los tres encausados.
¡Dios es grande! Y algún día nos explicará, allá en la eternidad, por qué a unos sí y a otros no.
Lo cierto es que, en consecuencia, tenemos dos doctrinas diferentes respecto de un mismo precepto. Pero solo una de cada. Y esto importa para lo que luego veremos. Con una particularidad importante, como luego veremos.
Y como es sobradamente conocido el recurso que contra la sentencia o el auto que se dictare, se interponen, en último término ante las correspondientes Salas del Tribunal Supremo y en su caso, ante el Tribunal Constitucional cuando al efecto proceda.
¿En qué situación se encuentra el TSJ, ante esta cuestión previa?.
Tiene dos sentencias contrapuestas. Pero la de Atutxa tiene un condición añadida sobre la de Botín y es que es posterior a aquélla, de manera que podría entenderse, con arreglo a lo que establecen algunas resoluciones judiciales, esta no es que anule la anterior, por sentar otro criterio, sino que el caso Ibarretxe y otros se asemeja más al caso Atutxa que al caso Botín y por ello, debería resolverse en el sentido de que el Foro de Ermua y Dignidad y Justicia, al no acusar el Ministerio Fiscal y no existir acusación particular, dado la especificidad del delito de desobediencia, que no admite víctimas particulares, se hallan legitimados para ejercer la acusación y por ende, el juicio debe continuar.
Porque el art. 1 del Código Civil, al hablar de las llamadas fuentes del derecho, en su apartado 6 dice:
6.- “La jurisprudencia complementará el ordenamiento jurídico con la doctrina que, de modo reiterado, establezca el Tribunal Supremo al interpretar y aplicar la Ley, la costumbre y los Principios generales del derecho”.
Así pues, una sola resolución del T. Supremo, o dos contradictorias como en este caso, no constituyen jurisprudencia vinculante para la Sala del T. Superior que juzga a Iberretxe y otros, de manera que el TSJ podrá inclinarse por una u otra interpretación. Pero si parangonamos un caso y otro, es evidente que la situación del caso que nos ocupa se halla mucho más cerca de la doctrina de Atutxa que la de Botín.
Lo que debe entenderse por la expresión “de modo reiterado”, ya lo ha definido hace tiempo el Tribunal Supremo, por ejemplo y sin ánimo exhaustivo, en la Sentencia de 19 de mayo de 2000 (RJ 2000-3992), en la que establece la doctrina de que para que la jurisprudencia pueda servir de motivo de casación, han de citarse, “al menos”, dos sentencias de esta Sala. Y aquí solo hay una en un sentido y otra en otro diferente.
Se admite la posibilidad de que una sentencia siente jurisprudencia, cuando ésta se ha dictado en virtud de recurso en interés de la Ley, o por cambio de criterio debidamente motivado, que dudosamente sería el caso que contemplamos, porque no hay recurso en interés de la Ley de donde arranca la decisión del caso Botín y el cambio en el caso Atutxa no es el que sirve de apoyo a esta cuestión previa.
¿Qué debería hacer, a mi modesto juicio el TSJ?. Y que me perdone el Sr. Presidente D. Manuel Díaz de Rábago, si me adelanto a sus deseos expuestos al final del primer día de juicio.
Debería desestimar todas las cuestiones previas y acabar con sentencia fundada en derecho, abordando todas y cada unas de las cuestiones que se le han planteado por las partes, incluso esta, si así lo desean, en la resolución final.
La ocasión, de un lado, no puede dejarse escapar. Es preciso que el TSJ, esta Sala, siente criterio, su criterio y que luego el Supremo haga lo que entienda deba hacer y cree al fin jurisprudencia, porque ya habría dos resoluciones, en el sentido que fuere.
Además. Son demasiadas las cosas que podrían atacarse y resolverse en sentencia y me remito a mi anterior artículo. Si se dejara pasar la ocasión y se buscara refugio en un subterfugio (a mi juicio) como la admisión de esta cuestión previa, ¡qué lástima para los que esperamos una resolución jurídicamente ejemplarizante! Y quiero resaltar este aspecto. “Jurídicamente ejemplarizante”, que pudiera recordarse, por años, como modelo a seguir en Juzgados, Universidades y hasta en las tertulias de café.
Espero que así sea.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
9 de Enero de 2.009
07.01.09
CRISIS ECONOMICA.
MEDIOS DE COMUNICACIÓN.
IRRESPONSABILIDAD POLITICA.
Arranco de la penosa afirmación, de que mis conocimientos en materia económica, se hallan por debajo del cero absoluto. Pero ello no me impide pensar y exponer las inquietudes, que a un ciudadano absolutamente ordinario le produce este problema y que le afectan muy directamente.
Y así:
1º.- Crisis económica.-
Lo primero que me ha llamado la atención, es que un problema mundial, tiene un arranque unilateral. Procede, en su gestación, de los USA y de la actividad concreta de unos desalmados y de la falta de vigilancia y control que el Estado americano, ha dejado de ejercer sobre quienes paulatinamente han venido estafando a la ciudadanía, esencialmente estadounidense y luego por una especie de efecto rebote, al resto del Mundo.
Por ello, quizás, la primera pregunta que deberíamos hacernos y a la que deberían responder quienes se dicen conocedores de las realidades macroeconómicas, es cómo es posible que un problema nacido en un Estado (aunque sea un Estado tan poderoso como USA), puede provocar una crisis mundial a esta escala.
Porque todos recordamos (por hablar de un caso similar) la crisis Norteamericana de 1.929, que sin embargo no tuvo esta repercusión, que afectó casi exclusivamente a USA y que ellos solos consiguieron solucionar a su modo.
Hoy, sin embargo y creo que por efecto de la dichosa “globalización”, la crisis de uno arrastra a todos los demás, siempre que ese uno, sea uno de los poderosos del Mundo, porque no creo que una crisis que del mismo modo hubiera afectado primordialmente a España, a Portugal, a Grecia, a Polonia, a Finlandia o Dinamarca, habría podido repercutir sobre el resto del Mundo, del modo que lo está haciendo la crisis americana. Hecho, que curiosamente, no ocupa las primeras páginas de los medios. Y me refiero a que la responsabilidad arranca de Norteamérica.
Y la pregunta que me hago es obvia. Si la globalización (a la que yo siempre he considerado como “americanización” dominante de estos, sobre el resto del Mundo) beneficia sobre todo a los grandes, habría que ir pensando en la posibilidad de establecer un sistema mundial, a virtud del cual el País causante de estos problemas debería responder como tal Estado, de las consecuencias dañosas por el mismo o sus ciudadanos causadas. Lo contrario es beneficios sí y para mí y los perjuicios a repartir entre todos.
Ni sé, ni entiendo cómo podría arbitrarse semejante sistema. Lo que sí entiendo es que no se nos puede joder a todos por culpa de uno, sin que este se vaya de rositas y cada uno deba arrostrar las consecuencias de una mala administración ajena, que nada tiene que ver con mi forma de hacer, administrar mi economía y dirigir mi País. Esto ni es justo ni es práctico, salvo que sigamos convencidos de la necesidad de seguir adorando al Vellocino de oro, de un País, que cuando necesita algo para subsistir, no duda en montar guerras solapadas o expresas (Sudamérica, Irak, Afganistán), y sin embargo cuando su porquería salpica a los demás, siguen barriendo hacia fuera y dejando que toda la suciedad embadurne a quienes no hicieron nada por provocar tal situación.
Vamos a ver si la ONU, o el Tribunal Internacional de la Haya, al menos se ponen a investigar, hallan a los culpables (a nivel de Estados) y establecen las responsabilidades pertinentes. Y si estos Organismo no sirven, habrá que crear otros. Y si en este caso USA es poderosa, no olvidemos que el resto del Mundo, unido, lo es más.
2º.- Los medios de comunicación.-
La ciudadanía, que en nada ha participado como sujeto activo en este problema, no hace más que oír, ver y padecer, la permanente alusión a la crisis económica, con predicciones cada vez más catastrofistas, que aún no entiendo, cómo no ha producido un aumento exponencial geométrico de suicidios en el Mundo. O no nos creemos todo lo que nos dicen, o lo que ocurre y va a ocurrir, no es para tanto.
La famosa libertad de prensa ahora tiene que ver, con, al parecer, la imperiosa necesidad, no solo de decir y dar a conocer la verdad, sino en una especie de singular combate por demostrar que cada periódico, radio o televisión, anuncian problemas más acuciantes. La transformación que la prensa en general, ha venido sufriendo en los últimos años, es lacerante, increíble e insoportable.
Existió hace años, un periódico conocido con el nombre de “El caso”, que solo se dedicaba a recoger todos los crímenes que en España habían sido. Esto tenían una ventaja indudable. Si querías lo comprabas, y sino, lo dejabas.
Hoy cada periódico y cada TV y radio, son un “Caso”. No puedes zafarte del asunto y si escuchas cualquier diario de los de noticias mañaneras, cada media hora, el primer cuarto de horas hace referencia indefectiblemente a noticias lacrimosas, nacionales y extranjeras. Nada agradable acontece en el Mundo, todo son catástrofes, de manera que lo que se logra del ciudadano es acongojarle para que empiece bien el día y acabe, a las 21 horas, del mismo modo y se acueste tan asustado como se ha levantado, con un intermedio parta trabajar ocho horas (hoy se pretenden las 65 horas semanales), de manera que, repito, no sé por qué razón hay quien se oponga al suicidio asistido. Me parece que esta será la única solución plausible.
Porque y vuelvo a lo que ahora nos importa.
Se habla de la crisis. Pero el ciudadano solo percibe que va a estar absoluta y permanente y totalmente jodido, durante no sabe cuánto tiempo.
Pero no percibe, al menos, (¡dulce sabor de la venganza!), que alguien, a nivel personal, colectivo y estatal, va a pagar los platos rotos y que se va a impartir justicia “a modo”, que diría el inefable Cantinflas.
Nadie en la prensa va más allá de “la noticia”. Nadie investiga, nadie explica, solo se predice la catástrofe. Incluso quien, en los medios conoce o dice conocer, los temas económicos, tiene la misma y triste dedicación. Parece que el trabajo de pensar también ha huido hacia posiciones más cómodas rayanas en el simple y a la vez simplista, catastrofismo.
Simplemente señores. Crisis, a todos los niveles, han existido, desgraciadamente siempre. Pero se ha salido de ellas. Hoy parece que de aquí no se salva ni Dios y desde luego, tampoco veo cómo los políticos pretenden resolver lo que a cada uno afecta. Y así paso
3º.- Irresponsabilidad política.-
Porque convendremos que todos ellos saben cómo y por qué se ha producido esta catástrofe, pero se libran todos, Gobierno y oposición, de poner las “peras a cuarto” al responsable (los USA), por temor quizás a que el gigante se enfade y de un mordisco acabe con nuestra pacífica existencia.
Al menos todos los afectados por sus fechorías y su dejadez (que seguro ha enriquecido a muchos, aparte de haber apachurrado a unos cuantos lerdos ambiciosos), deberían levantar la voz y dejar claro que ese País es un País sin más Norte que su propia ambición, sus deseos de dominación mundial y su voracidad irrefrenable, para mantener a sus ricos y poderosos industriales, que cuando vienen mal dadas, recibirán, eso sí, incluso dinero de todos nosotros, para paliar su catástrofe.
Al menos la ética política de ese País, debería quedarse, a nivel mundial, donde debe de estar. En las cloacas.
Y a nivel nacional. Mucho dinero para la Banca, a fin de que esta lo destine….no sé sabe muy bien a quién, ni de qué manera, ni en qué cuantía, ni mucho menos, en qué medida va a afectar tal disposición a la solución el conflicto y en qué período de tiempo. Palabras, solo palabras.
¿No sería más fácil que los propios Bancos estatales, o Institutos pertinentes, gestionaran los recursos y los controlaran?. Y si de lo que se trata es de dar a manos llenas, ¿con qué derecho se entregan mis impuestos a unos bancos, cuya diaria tarea es, en pequeñas dosis, robar mi dinero, sin que nada ni nadie sea capaz de poner coto a tales desmanes?.
Como siempre decimos los penalistas. Al gitano que roba una gallina, le castigan, aunque entre por una puerta del Juzgado y salga por la otra, con una simple multa de 200 euros. Pero al Banco que diariamente, a base de millones de operaciones, roba todas las gallinas de sus clientes, vaciando el corral, ¿quién le pone coto?.
Y de otro lado. ¿Qué contraprestación, a cambio de la entrega de nuestros dineros, se exige a los citados banqueros? Imagino que algo se les podría exigir a nivel personal, a todos los Consejos de Administración (contratos blindados multimillonarios, que deberían desaparecer), a los Presidentes de esos Consejos, los Directores generales, en fin, todos esos grupos de poder, deberían ver reducidos sus sueldos a cifras muchísimo más razonables…..si quieren tener accesos a esos dineros.
¿Se ha hecho algo de esto o se ha adoptado alguna medida similar, de la que la ciudadanía pueda deducir que al menos los que reciben dan algo a cambio?. Al menos no las conocemos y seguramente no existen.
Porque y en esas medidas a virtud de las cuales se han sacado a pública subasta, tantos dineros a los que han tenido acceso algunas de las Cajas más poderosas de este País, no se ha visto, en absoluto, que ello haya repercutido en la concesión ni de créditos, ni de ayudas, a las pequeñas y medianas empresas como se predica por el Gobierno y la cuestión es, ¿que se ha hecho con esos miles de millones que han adquirido del Gobierno?. ¿A dónde y a qué se han destinado?. Porque claro está, cuando se recibe dinero la Banca no lo mete en un cajón y espera, salvo que se de a la hora de cerrar balances y se quiera presentar una cara saneada, pero nada de esto tampoco, se ha explicado a la ciudadanía. ¿Por qué?. ¿Solo se tiene derecho a escuchar y padecer catástrofes de parte de todo el Mundo?.
Y para finalizar señores del Gobierno. No me explico por qué cuando la Banca comete algunas tropelías conocidas no se llama a capítulo, serio claro está, a los dirigentes de la misma y se les sanciona adecuadamente. Seguramente, imagínense Vds. mis queridos lectores, que un buen día, se encuentra al frente de un Gobierno un representante de cualquiera de los partidos del arco parlamentario y con carácter, no exento de osadía y una cierta ignorancia, se llama al de turno, por ejemplo Botín, o a González, y se les dice, algo similar a lo que arriba he expuesto.……Lo que ocurre es que antes de que el político empiece a abrir la boca, el banquero o bancario, que tiene buenas fuentes de información, puede espetarle al tal, ¿me ha llamado el Sr. Presidente, o Vicepresidente o Vicepresidenta, para que hablemos de esa deuda que su partido tiene para con este banco, a corto, por más de diez mil millones de pesetas (si quiere el lector traduzca a euros para que parezca menos). Y claro, el gobernante, lleno de sonrojo y para evitar el desastre político, invita a comer al banquero-bancario, al que ofrecerá, sin duda la posibilidad de acceder a la próxima subasta monetaria, con una rebajilla en los tipos de interés a pagar…!Ja!.
Me parece mucho más simple, si se quiere paliar la crisis, al menos hasta que la Banca arregle sus propios problemas, con sus propios recursos, hacer lo que en este momento (hasta donde conozco) están haciendo y poniendo en marcha, la Diputación Foral de Bizkaia, el Ayuntamiento de Bilbao y el Gobierno Vasco. Poner en marcha todas las obras públicas que se hallaban pendientes de realizar, adelantar su ejecución y como estas son obras grandiosas en el tiempo, crear puestos de trabajo, que aunque no generen riqueza en sí mismos, sí cuando menos permitirán que los realmente afectados por la crisis, la clase obrera y la clase media, puedan soportar el tirón hasta tanto vuelvan las cosas a una cierta normalidad, que debía servir para adoptar serias medidas cautelares, que impidan, más que hasta ahora, que operaciones como las pergeñadas en los USA, hayan llevado a la bancarrota al mundo entero.
¿Se hará?. Pues no les diría que no, pero también es cierto que el puñetero dinero lo corrompe todo y solucionado el conflicto…..hasta el próximo, que nunca el hombre escarmienta, ni en cabeza propia, ni en cabeza ajena
Angel Gaminde Monyoya
Abogado
7 de Enero de 2.009
P.D.: Mis disculpas anticipadas a los economistas, a través de su Colegio, por las, seguramente, cantidad de tonterías económicas que han quedado expuestas. “Mea culpa”.
MEDIOS DE COMUNICACIÓN.
IRRESPONSABILIDAD POLITICA.
Arranco de la penosa afirmación, de que mis conocimientos en materia económica, se hallan por debajo del cero absoluto. Pero ello no me impide pensar y exponer las inquietudes, que a un ciudadano absolutamente ordinario le produce este problema y que le afectan muy directamente.
Y así:
1º.- Crisis económica.-
Lo primero que me ha llamado la atención, es que un problema mundial, tiene un arranque unilateral. Procede, en su gestación, de los USA y de la actividad concreta de unos desalmados y de la falta de vigilancia y control que el Estado americano, ha dejado de ejercer sobre quienes paulatinamente han venido estafando a la ciudadanía, esencialmente estadounidense y luego por una especie de efecto rebote, al resto del Mundo.
Por ello, quizás, la primera pregunta que deberíamos hacernos y a la que deberían responder quienes se dicen conocedores de las realidades macroeconómicas, es cómo es posible que un problema nacido en un Estado (aunque sea un Estado tan poderoso como USA), puede provocar una crisis mundial a esta escala.
Porque todos recordamos (por hablar de un caso similar) la crisis Norteamericana de 1.929, que sin embargo no tuvo esta repercusión, que afectó casi exclusivamente a USA y que ellos solos consiguieron solucionar a su modo.
Hoy, sin embargo y creo que por efecto de la dichosa “globalización”, la crisis de uno arrastra a todos los demás, siempre que ese uno, sea uno de los poderosos del Mundo, porque no creo que una crisis que del mismo modo hubiera afectado primordialmente a España, a Portugal, a Grecia, a Polonia, a Finlandia o Dinamarca, habría podido repercutir sobre el resto del Mundo, del modo que lo está haciendo la crisis americana. Hecho, que curiosamente, no ocupa las primeras páginas de los medios. Y me refiero a que la responsabilidad arranca de Norteamérica.
Y la pregunta que me hago es obvia. Si la globalización (a la que yo siempre he considerado como “americanización” dominante de estos, sobre el resto del Mundo) beneficia sobre todo a los grandes, habría que ir pensando en la posibilidad de establecer un sistema mundial, a virtud del cual el País causante de estos problemas debería responder como tal Estado, de las consecuencias dañosas por el mismo o sus ciudadanos causadas. Lo contrario es beneficios sí y para mí y los perjuicios a repartir entre todos.
Ni sé, ni entiendo cómo podría arbitrarse semejante sistema. Lo que sí entiendo es que no se nos puede joder a todos por culpa de uno, sin que este se vaya de rositas y cada uno deba arrostrar las consecuencias de una mala administración ajena, que nada tiene que ver con mi forma de hacer, administrar mi economía y dirigir mi País. Esto ni es justo ni es práctico, salvo que sigamos convencidos de la necesidad de seguir adorando al Vellocino de oro, de un País, que cuando necesita algo para subsistir, no duda en montar guerras solapadas o expresas (Sudamérica, Irak, Afganistán), y sin embargo cuando su porquería salpica a los demás, siguen barriendo hacia fuera y dejando que toda la suciedad embadurne a quienes no hicieron nada por provocar tal situación.
Vamos a ver si la ONU, o el Tribunal Internacional de la Haya, al menos se ponen a investigar, hallan a los culpables (a nivel de Estados) y establecen las responsabilidades pertinentes. Y si estos Organismo no sirven, habrá que crear otros. Y si en este caso USA es poderosa, no olvidemos que el resto del Mundo, unido, lo es más.
2º.- Los medios de comunicación.-
La ciudadanía, que en nada ha participado como sujeto activo en este problema, no hace más que oír, ver y padecer, la permanente alusión a la crisis económica, con predicciones cada vez más catastrofistas, que aún no entiendo, cómo no ha producido un aumento exponencial geométrico de suicidios en el Mundo. O no nos creemos todo lo que nos dicen, o lo que ocurre y va a ocurrir, no es para tanto.
La famosa libertad de prensa ahora tiene que ver, con, al parecer, la imperiosa necesidad, no solo de decir y dar a conocer la verdad, sino en una especie de singular combate por demostrar que cada periódico, radio o televisión, anuncian problemas más acuciantes. La transformación que la prensa en general, ha venido sufriendo en los últimos años, es lacerante, increíble e insoportable.
Existió hace años, un periódico conocido con el nombre de “El caso”, que solo se dedicaba a recoger todos los crímenes que en España habían sido. Esto tenían una ventaja indudable. Si querías lo comprabas, y sino, lo dejabas.
Hoy cada periódico y cada TV y radio, son un “Caso”. No puedes zafarte del asunto y si escuchas cualquier diario de los de noticias mañaneras, cada media hora, el primer cuarto de horas hace referencia indefectiblemente a noticias lacrimosas, nacionales y extranjeras. Nada agradable acontece en el Mundo, todo son catástrofes, de manera que lo que se logra del ciudadano es acongojarle para que empiece bien el día y acabe, a las 21 horas, del mismo modo y se acueste tan asustado como se ha levantado, con un intermedio parta trabajar ocho horas (hoy se pretenden las 65 horas semanales), de manera que, repito, no sé por qué razón hay quien se oponga al suicidio asistido. Me parece que esta será la única solución plausible.
Porque y vuelvo a lo que ahora nos importa.
Se habla de la crisis. Pero el ciudadano solo percibe que va a estar absoluta y permanente y totalmente jodido, durante no sabe cuánto tiempo.
Pero no percibe, al menos, (¡dulce sabor de la venganza!), que alguien, a nivel personal, colectivo y estatal, va a pagar los platos rotos y que se va a impartir justicia “a modo”, que diría el inefable Cantinflas.
Nadie en la prensa va más allá de “la noticia”. Nadie investiga, nadie explica, solo se predice la catástrofe. Incluso quien, en los medios conoce o dice conocer, los temas económicos, tiene la misma y triste dedicación. Parece que el trabajo de pensar también ha huido hacia posiciones más cómodas rayanas en el simple y a la vez simplista, catastrofismo.
Simplemente señores. Crisis, a todos los niveles, han existido, desgraciadamente siempre. Pero se ha salido de ellas. Hoy parece que de aquí no se salva ni Dios y desde luego, tampoco veo cómo los políticos pretenden resolver lo que a cada uno afecta. Y así paso
3º.- Irresponsabilidad política.-
Porque convendremos que todos ellos saben cómo y por qué se ha producido esta catástrofe, pero se libran todos, Gobierno y oposición, de poner las “peras a cuarto” al responsable (los USA), por temor quizás a que el gigante se enfade y de un mordisco acabe con nuestra pacífica existencia.
Al menos todos los afectados por sus fechorías y su dejadez (que seguro ha enriquecido a muchos, aparte de haber apachurrado a unos cuantos lerdos ambiciosos), deberían levantar la voz y dejar claro que ese País es un País sin más Norte que su propia ambición, sus deseos de dominación mundial y su voracidad irrefrenable, para mantener a sus ricos y poderosos industriales, que cuando vienen mal dadas, recibirán, eso sí, incluso dinero de todos nosotros, para paliar su catástrofe.
Al menos la ética política de ese País, debería quedarse, a nivel mundial, donde debe de estar. En las cloacas.
Y a nivel nacional. Mucho dinero para la Banca, a fin de que esta lo destine….no sé sabe muy bien a quién, ni de qué manera, ni en qué cuantía, ni mucho menos, en qué medida va a afectar tal disposición a la solución el conflicto y en qué período de tiempo. Palabras, solo palabras.
¿No sería más fácil que los propios Bancos estatales, o Institutos pertinentes, gestionaran los recursos y los controlaran?. Y si de lo que se trata es de dar a manos llenas, ¿con qué derecho se entregan mis impuestos a unos bancos, cuya diaria tarea es, en pequeñas dosis, robar mi dinero, sin que nada ni nadie sea capaz de poner coto a tales desmanes?.
Como siempre decimos los penalistas. Al gitano que roba una gallina, le castigan, aunque entre por una puerta del Juzgado y salga por la otra, con una simple multa de 200 euros. Pero al Banco que diariamente, a base de millones de operaciones, roba todas las gallinas de sus clientes, vaciando el corral, ¿quién le pone coto?.
Y de otro lado. ¿Qué contraprestación, a cambio de la entrega de nuestros dineros, se exige a los citados banqueros? Imagino que algo se les podría exigir a nivel personal, a todos los Consejos de Administración (contratos blindados multimillonarios, que deberían desaparecer), a los Presidentes de esos Consejos, los Directores generales, en fin, todos esos grupos de poder, deberían ver reducidos sus sueldos a cifras muchísimo más razonables…..si quieren tener accesos a esos dineros.
¿Se ha hecho algo de esto o se ha adoptado alguna medida similar, de la que la ciudadanía pueda deducir que al menos los que reciben dan algo a cambio?. Al menos no las conocemos y seguramente no existen.
Porque y en esas medidas a virtud de las cuales se han sacado a pública subasta, tantos dineros a los que han tenido acceso algunas de las Cajas más poderosas de este País, no se ha visto, en absoluto, que ello haya repercutido en la concesión ni de créditos, ni de ayudas, a las pequeñas y medianas empresas como se predica por el Gobierno y la cuestión es, ¿que se ha hecho con esos miles de millones que han adquirido del Gobierno?. ¿A dónde y a qué se han destinado?. Porque claro está, cuando se recibe dinero la Banca no lo mete en un cajón y espera, salvo que se de a la hora de cerrar balances y se quiera presentar una cara saneada, pero nada de esto tampoco, se ha explicado a la ciudadanía. ¿Por qué?. ¿Solo se tiene derecho a escuchar y padecer catástrofes de parte de todo el Mundo?.
Y para finalizar señores del Gobierno. No me explico por qué cuando la Banca comete algunas tropelías conocidas no se llama a capítulo, serio claro está, a los dirigentes de la misma y se les sanciona adecuadamente. Seguramente, imagínense Vds. mis queridos lectores, que un buen día, se encuentra al frente de un Gobierno un representante de cualquiera de los partidos del arco parlamentario y con carácter, no exento de osadía y una cierta ignorancia, se llama al de turno, por ejemplo Botín, o a González, y se les dice, algo similar a lo que arriba he expuesto.……Lo que ocurre es que antes de que el político empiece a abrir la boca, el banquero o bancario, que tiene buenas fuentes de información, puede espetarle al tal, ¿me ha llamado el Sr. Presidente, o Vicepresidente o Vicepresidenta, para que hablemos de esa deuda que su partido tiene para con este banco, a corto, por más de diez mil millones de pesetas (si quiere el lector traduzca a euros para que parezca menos). Y claro, el gobernante, lleno de sonrojo y para evitar el desastre político, invita a comer al banquero-bancario, al que ofrecerá, sin duda la posibilidad de acceder a la próxima subasta monetaria, con una rebajilla en los tipos de interés a pagar…!Ja!.
Me parece mucho más simple, si se quiere paliar la crisis, al menos hasta que la Banca arregle sus propios problemas, con sus propios recursos, hacer lo que en este momento (hasta donde conozco) están haciendo y poniendo en marcha, la Diputación Foral de Bizkaia, el Ayuntamiento de Bilbao y el Gobierno Vasco. Poner en marcha todas las obras públicas que se hallaban pendientes de realizar, adelantar su ejecución y como estas son obras grandiosas en el tiempo, crear puestos de trabajo, que aunque no generen riqueza en sí mismos, sí cuando menos permitirán que los realmente afectados por la crisis, la clase obrera y la clase media, puedan soportar el tirón hasta tanto vuelvan las cosas a una cierta normalidad, que debía servir para adoptar serias medidas cautelares, que impidan, más que hasta ahora, que operaciones como las pergeñadas en los USA, hayan llevado a la bancarrota al mundo entero.
¿Se hará?. Pues no les diría que no, pero también es cierto que el puñetero dinero lo corrompe todo y solucionado el conflicto…..hasta el próximo, que nunca el hombre escarmienta, ni en cabeza propia, ni en cabeza ajena
Angel Gaminde Monyoya
Abogado
7 de Enero de 2.009
P.D.: Mis disculpas anticipadas a los economistas, a través de su Colegio, por las, seguramente, cantidad de tonterías económicas que han quedado expuestas. “Mea culpa”.
05.01.09
¿SERA UN DIA DESDICHADO?
La pregunta que ronda permanentemente en mi cabeza, a la vista de la llegada del inefable e inútil día 8 del presente mes de Enero, es ¿y todo esto , para qué?. Y me refiero claro está al juicio oral contra el Lehendakari y otros muchos.
Porque cuando un juicio oral se celebra, debemos preguntarnos entre otras cosas, cuál sea su utilidad. A quién o a qué intereses sirve.
Puede servir a la adecuada y correcta administración de Justicia. En este caso no, porque este juicio, cuando menos, debería haber estado rodeado de silencio. De más silencio, que del que ha estado envuelto y del que lo está y ¡Dios mío!, del que lo va a estar.
Yo he visto a la Diosa justicia con los ojos vendados, siempre y su fiel balanza en la mano. Nunca con la boca abierta y en este caso, la boca no se ha cerrado.
No sé si el pueblo considera que este juicio es necesario. Y en verdad estimo, que este sí que habría sido un magnífico juicio para poner a prueba al pueblo vasco. Porque resulta absolutamente evidente, que este pueblo se halla matemáticamente dividido en dos partes. Por ello, un juicio por Jurado habría permitido comprobar cómo es el pueblo al que todos pertenecemos y del que todos, cada uno a su aire, estamos orgullosísimos de pertenecer.
Porque este juicio solo tiene una pregunta de fondo a resolver.
¿Está o no está de acuerdo el pueblo vasco, con que sus dirigentes se reúnan entre sí, a fin de tratar de llegar a una solución negociada del conflicto político que nos asola?.
El resto. La existencia o inexistencia de un teórico delito de desobediencia. Si todos, los presentes y los pasados dirigentes políticos, se han reunido para hablar con la izquierda radical, incluso con ETA, en orden a tratar de arreglar lo que ya demasiado dura, son cuestiones colaterales, baladíes, sin sustancia jurídica alguna y que solo sirven para haber montado un circo mediático, en el que un Poder que se cree omnipotente, el Poder Judicial local, ha querido demostrar que por encima de ellos, ninguno. No hay otra razón.
Y los problemas planteados con esta postura, no seguida por todos los Magistrados (no olvidemos a la Magistrada Bolado), son o están adquiriendo tintes verdaderamente asombrosos.
La enormidad de medios de comunicación acreditados para seguir las sesiones del juicio oral. El sorteo de los lugares entre los ciudadanos que con carácter previo demostraron su interés en acudir a las sesiones del juicio oral (como si del sorteo del sayal de Cristo se tratara); el follón que nuevamente se va a organizar a las puertas del Palacio. Las posibles y nuevas agresiones, que como antaño, puedan producirse, entre los acusadores populares (¿a qué parte del pueblo representan los tales?). El gasto desmesurado que en infraestructuras va a producirse. Las molestias que los testigos deban padecer, para decir, ¿qué?.
En fin, Sres. Instructores. ¿Se plantearon todo esto y más de lo acontecido, antes de acordar la tramitación de unas diligencias que no tenían, ni tienen fundamento alguno?. Porque si no solo, según su teoría del delito de desobediencia, debe examinarse todo, hasta la culpabilidad anticipada de los responsables, a la hora de admitir la querella, hasta poder determina también, mediante el juego de una especie de culpa previa y adivinada, en contra de los criterios de sus Superiores, la Sala 2ª del T. Supremo, también podían haber previsto todo esto y más y haber aplicado el dichoso principio de presunción de inocencia, cuando menos (si no estaban convencidos de que los hechos objeto de análisis no eran delictivos) y haber acabado con toda esta parafernalia seudo judicial.
Porque mi impresión personal, es que hay otros dos personajes, los miembros de la acusación popular, que son los realmente satisfechos del giro y desarrollo de este procedimiento, sea cual fuere, fíjense lectores, el resultado del proceso. Y me atrevo a sostener que ni ellos mismos creen en la posibilidad de éxito de su querella. Sus Letrados no son tontos. Pero, ellos solos, solo ellos, sin ayuda de “un vendido” Ministerio Fiscal, como algunos maliciosamente sostienen, han conseguido sentar en el banquillo de los acusados al Lehendakari. ¡Lo logramos, exclamaron ahítos de gloria efímera! Porque también es cierto, que el resto, socialistas y miembros de la izquierda radical (aunque sean tan ilustres todos ellos), les importan una mierda. Han ido a por el Lehendakari y lo han conseguido. ¿Y todo, a cambio de qué?.
Porque a la vista de las elecciones, queridos míos, del Foro de Ermua y Dignidad eta Justicia, lo que van a conseguir Vds., es que los indecisos del PNV, si los había, no duden lo más mínimo y vayan a apoyar a su Lehendakari, al que han hecho Vds. un mártir, entre otras razones por esta y va a ganar las elecciones en mi opinión y gracias a Vds., de calle.
Porque este juicio, en este aspecto, no va a beneficiar al PSE. Su tibia, complaciente y cuasi muda reacción ante los desmanes de la Instrucción (¡ojo, desmanes jurídicos!), no permiten augurar buenas perspectivas para ellos. Han quedado como unos flojos luchadores y en este aspecto, estimo que salvo su fiel electorado, nadie va a apostar por el acojonamiento, disfrazado de respecto a los Jueces, que han demostrado con sobradísimas creces. ¡Qué lástima de estrategia!.
Dicho cuanto antecede y partiendo de la base de que los hechos no son constitutivos de delito, la sentencia absolutoria que en su momento se dicte, solo podrá ser auténticamente grande (¡y mucho cuidado Sres., de la Sala, que tienen Vds. ocasión de pasar a la Historia diciendo cosas muy serias de este proceso y que nada van a tener que ver, si lo desean, con el delito de desobediencia) si se atreven a analizar las conductas de todos los intervinientes en el proceso.
Así por ejemplo:
A mi juicio, la fase de Instrucción debería sufrir un varapalo jurídico contundente, que impida nuevas aventuras de este tipo en quienes, o no conocía el derecho penal, o se lo pusieron por montera, a fin de favorecer intereses políticos que deben quedar extramuros de la Justicia. Y por Dios, que la sentencia, en este aspecto, tiene muchísima tela que cortar. Si se atreven, con olvido de que al día siguiente van a tener que seguir viendo a sus compañeros en los pasillos del Palacio, ¡honra para Vds!. Si no lo hicieren y se limitaran a absolver, después de lo acontecido, ¡que la Justicia se lo demande!.
Podrán echar su cuarto a espadas acerca de la labor o de la tarea de las Asociaciones que han crecido como hongos, que ejercitan la acción popular, al margen de lo que en el fondo y en la Constitución española se pretendió, por los llamados padres de la misma.
Podrán hablar de la necesidad de que todos, en un proceso, adapten su posición procesal, a los motivos de fondo que en el proceso se discuten. Sin tratar de salirse del cometido propio de una actividad probatoria que nada tiene que ver con lo que se discute realmente dentro del procedimiento. La existencia o no, de un delito de desobediencia, a la luz de la Ley y la jurisprudencia que lo interpreta. Este es el asunto. Y que para ello deban venir o dejar de venir al Tribunal un montón de personajes de mayor o menor nombradía, carece de sentido, y estaremos en presencia de lo que la Ley de Enjuiciamiento Criminal, llama pruebas inútiles.
En fin. No quiero extenderme más, que bastantes cosas he dicho sobre este asunto. Quizás demasiadas, en otros seis artículos.
Pero ¡qué magnífica ocasión para que un Tribunal, con su Ponente a la cabeza, deje las cosas claras, de lo que no debe ser la Administración de Justicia y de su espúrea utilización política por Asociaciones, bien de carácter eminentemente político o judiciales, que han metido sus narices, innoblemente, donde nunca debieron hacerlo. En la independencia judicial, y por ende, de por qué caminos o parámetros debe caminar, a fin de que el pueblo, ese destinatario último de las resoluciones judiciales, levante la cabeza y empiece a creer en algo ya suficientemente denostado. La Administración de Justicia. Confiemos con esperanza.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
5 de Enero de 2.009
La pregunta que ronda permanentemente en mi cabeza, a la vista de la llegada del inefable e inútil día 8 del presente mes de Enero, es ¿y todo esto , para qué?. Y me refiero claro está al juicio oral contra el Lehendakari y otros muchos.
Porque cuando un juicio oral se celebra, debemos preguntarnos entre otras cosas, cuál sea su utilidad. A quién o a qué intereses sirve.
Puede servir a la adecuada y correcta administración de Justicia. En este caso no, porque este juicio, cuando menos, debería haber estado rodeado de silencio. De más silencio, que del que ha estado envuelto y del que lo está y ¡Dios mío!, del que lo va a estar.
Yo he visto a la Diosa justicia con los ojos vendados, siempre y su fiel balanza en la mano. Nunca con la boca abierta y en este caso, la boca no se ha cerrado.
No sé si el pueblo considera que este juicio es necesario. Y en verdad estimo, que este sí que habría sido un magnífico juicio para poner a prueba al pueblo vasco. Porque resulta absolutamente evidente, que este pueblo se halla matemáticamente dividido en dos partes. Por ello, un juicio por Jurado habría permitido comprobar cómo es el pueblo al que todos pertenecemos y del que todos, cada uno a su aire, estamos orgullosísimos de pertenecer.
Porque este juicio solo tiene una pregunta de fondo a resolver.
¿Está o no está de acuerdo el pueblo vasco, con que sus dirigentes se reúnan entre sí, a fin de tratar de llegar a una solución negociada del conflicto político que nos asola?.
El resto. La existencia o inexistencia de un teórico delito de desobediencia. Si todos, los presentes y los pasados dirigentes políticos, se han reunido para hablar con la izquierda radical, incluso con ETA, en orden a tratar de arreglar lo que ya demasiado dura, son cuestiones colaterales, baladíes, sin sustancia jurídica alguna y que solo sirven para haber montado un circo mediático, en el que un Poder que se cree omnipotente, el Poder Judicial local, ha querido demostrar que por encima de ellos, ninguno. No hay otra razón.
Y los problemas planteados con esta postura, no seguida por todos los Magistrados (no olvidemos a la Magistrada Bolado), son o están adquiriendo tintes verdaderamente asombrosos.
La enormidad de medios de comunicación acreditados para seguir las sesiones del juicio oral. El sorteo de los lugares entre los ciudadanos que con carácter previo demostraron su interés en acudir a las sesiones del juicio oral (como si del sorteo del sayal de Cristo se tratara); el follón que nuevamente se va a organizar a las puertas del Palacio. Las posibles y nuevas agresiones, que como antaño, puedan producirse, entre los acusadores populares (¿a qué parte del pueblo representan los tales?). El gasto desmesurado que en infraestructuras va a producirse. Las molestias que los testigos deban padecer, para decir, ¿qué?.
En fin, Sres. Instructores. ¿Se plantearon todo esto y más de lo acontecido, antes de acordar la tramitación de unas diligencias que no tenían, ni tienen fundamento alguno?. Porque si no solo, según su teoría del delito de desobediencia, debe examinarse todo, hasta la culpabilidad anticipada de los responsables, a la hora de admitir la querella, hasta poder determina también, mediante el juego de una especie de culpa previa y adivinada, en contra de los criterios de sus Superiores, la Sala 2ª del T. Supremo, también podían haber previsto todo esto y más y haber aplicado el dichoso principio de presunción de inocencia, cuando menos (si no estaban convencidos de que los hechos objeto de análisis no eran delictivos) y haber acabado con toda esta parafernalia seudo judicial.
Porque mi impresión personal, es que hay otros dos personajes, los miembros de la acusación popular, que son los realmente satisfechos del giro y desarrollo de este procedimiento, sea cual fuere, fíjense lectores, el resultado del proceso. Y me atrevo a sostener que ni ellos mismos creen en la posibilidad de éxito de su querella. Sus Letrados no son tontos. Pero, ellos solos, solo ellos, sin ayuda de “un vendido” Ministerio Fiscal, como algunos maliciosamente sostienen, han conseguido sentar en el banquillo de los acusados al Lehendakari. ¡Lo logramos, exclamaron ahítos de gloria efímera! Porque también es cierto, que el resto, socialistas y miembros de la izquierda radical (aunque sean tan ilustres todos ellos), les importan una mierda. Han ido a por el Lehendakari y lo han conseguido. ¿Y todo, a cambio de qué?.
Porque a la vista de las elecciones, queridos míos, del Foro de Ermua y Dignidad eta Justicia, lo que van a conseguir Vds., es que los indecisos del PNV, si los había, no duden lo más mínimo y vayan a apoyar a su Lehendakari, al que han hecho Vds. un mártir, entre otras razones por esta y va a ganar las elecciones en mi opinión y gracias a Vds., de calle.
Porque este juicio, en este aspecto, no va a beneficiar al PSE. Su tibia, complaciente y cuasi muda reacción ante los desmanes de la Instrucción (¡ojo, desmanes jurídicos!), no permiten augurar buenas perspectivas para ellos. Han quedado como unos flojos luchadores y en este aspecto, estimo que salvo su fiel electorado, nadie va a apostar por el acojonamiento, disfrazado de respecto a los Jueces, que han demostrado con sobradísimas creces. ¡Qué lástima de estrategia!.
Dicho cuanto antecede y partiendo de la base de que los hechos no son constitutivos de delito, la sentencia absolutoria que en su momento se dicte, solo podrá ser auténticamente grande (¡y mucho cuidado Sres., de la Sala, que tienen Vds. ocasión de pasar a la Historia diciendo cosas muy serias de este proceso y que nada van a tener que ver, si lo desean, con el delito de desobediencia) si se atreven a analizar las conductas de todos los intervinientes en el proceso.
Así por ejemplo:
A mi juicio, la fase de Instrucción debería sufrir un varapalo jurídico contundente, que impida nuevas aventuras de este tipo en quienes, o no conocía el derecho penal, o se lo pusieron por montera, a fin de favorecer intereses políticos que deben quedar extramuros de la Justicia. Y por Dios, que la sentencia, en este aspecto, tiene muchísima tela que cortar. Si se atreven, con olvido de que al día siguiente van a tener que seguir viendo a sus compañeros en los pasillos del Palacio, ¡honra para Vds!. Si no lo hicieren y se limitaran a absolver, después de lo acontecido, ¡que la Justicia se lo demande!.
Podrán echar su cuarto a espadas acerca de la labor o de la tarea de las Asociaciones que han crecido como hongos, que ejercitan la acción popular, al margen de lo que en el fondo y en la Constitución española se pretendió, por los llamados padres de la misma.
Podrán hablar de la necesidad de que todos, en un proceso, adapten su posición procesal, a los motivos de fondo que en el proceso se discuten. Sin tratar de salirse del cometido propio de una actividad probatoria que nada tiene que ver con lo que se discute realmente dentro del procedimiento. La existencia o no, de un delito de desobediencia, a la luz de la Ley y la jurisprudencia que lo interpreta. Este es el asunto. Y que para ello deban venir o dejar de venir al Tribunal un montón de personajes de mayor o menor nombradía, carece de sentido, y estaremos en presencia de lo que la Ley de Enjuiciamiento Criminal, llama pruebas inútiles.
En fin. No quiero extenderme más, que bastantes cosas he dicho sobre este asunto. Quizás demasiadas, en otros seis artículos.
Pero ¡qué magnífica ocasión para que un Tribunal, con su Ponente a la cabeza, deje las cosas claras, de lo que no debe ser la Administración de Justicia y de su espúrea utilización política por Asociaciones, bien de carácter eminentemente político o judiciales, que han metido sus narices, innoblemente, donde nunca debieron hacerlo. En la independencia judicial, y por ende, de por qué caminos o parámetros debe caminar, a fin de que el pueblo, ese destinatario último de las resoluciones judiciales, levante la cabeza y empiece a creer en algo ya suficientemente denostado. La Administración de Justicia. Confiemos con esperanza.
Angel Gaminde Montoya
Abogado
5 de Enero de 2.009